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☽︎𝙲𝚊𝚏𝚎 𝚎𝚗 𝚕𝚊 𝚖𝚊𝚍𝚛𝚞𝚐𝚊𝚍𝚊☾︎

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Ya había recogido mi celular, estaba rota la pantalla y el botón de apagado no servia del todo, eran pasadas las 2 de la madrugada, estaba acostada sin saber si quiera que hacer, quiero llamar a Dani pero sé que no contestara, y me deprimió el que es a la única persona a la que llamaría. Es gracioso pensar que a pesar de tener muchos contactos solo lo llamaría a él en esta situación. Me acomode de lado, vi el plato con comida que me había traído Toby para cenar ya hacia rato.... Toby....

Realmente no se que pensar de él, es un chico muy lindo y creo sería mi mejor amigo en otra situación, no me gusta pensar que corro peligro estando cerca de él... cerca de todos ellos, son chicos realmente bellos y el juego de ser su madre también es tierno, pero no quiero ser participe como testigo de asesinatos a inocentes. Ojalá tuviera el número de Toby y le mandara un mensaje, si es todo un obstáculo el que mate gente pero eso no borra mi afecto...

Tocaron la puerta, me voltee y me tape apagando rápido el celular. Entraron lentamente y cerraron la puerta, no hubo pasos, supuse que se quedo parado en la puerta.

—Hey... ¿cómo estás?— esa voz ¿qué hace el aquí?

Me senté despacio con el celular estrujado en el pecho, me acomode el cabello y aun cuando me sentia ansiosa respire profundo y fingi tranquilidad.

—Mejor...— le dije indiferente, jugaba con mis dedos nerviosamente y aprete los labios. Miro la comida.

—¿No has comido nada verdad?— mire el suelo —¿No tienes hambre?

Iba a negar pero me rugió el estomago, ya había estado haciendolo pero eligio un mal momento.

—No soy mal cocinero, eso ya debe estar frío, bajemos a la cocina y te preparare algo.

—No...— le dije en voz baja, tengo miedo, por la luz del pasillo podia vislumbrar el interior de la habitación —...no quiero salir.

—Pero si te lo traigo y me voy no te lo comeras ¿o si?— no pensaba comer, no quiero nada.

Él se acerco a mi, se sentó en la cama y como si tuviéramos esa confianza y se recostó paralelo a mi en mi cama, solo lo mire extrañada. Me miro, tiene lindos ojos viéndolo bien, sobretodo la poca lus que entra lo hacia quedar bien. Pero queria patearlo, no lo quiero cerca.

—¿Qué es lo que tanto te atormenta de los demás?— su mirada era indescifrable —De alguna manera debes entender que es lo que fuimos forzados a ser, me entere de tu historia y ahora solo imagina...

El hacia demasiados gestos con las manos, supongo que intentaba ilustrar con movimientos lo que me decía.

—Imagina que no solo tu padre de jode la vida si no también en la escuela tus compañeros y hasta maestros, en tu calle la gente ni siquiera se te acerca por todo lo que dicen, todo te da la espalda y no tienes en que apoyarte... ¿crees que después de eso tendríamos un poco de piedad? Después de que todo nos trato mal, ¿le tenemos que tener empatia?

Suspire, es un punto de vista que no vi de esa manera anteriormente, pero aún así, ¿de qué sirve matarlos? ¿Qué ganas con eso? Él se levantó y se me acercó rápido y paro en seco cuando su cara estuvo a centímetros de la mia, me aleje un poco pero aún así su exhalación que parecía mas un bufido se sintió en el rostro.

—La vida siempre fue egoista con nosotros, ¿no podemos serlo nosotros de vez en cuando?— sus palabras se sintieron amenazadoras. Se levanto y me volteo a ver. —. Vamos a la cocina.

—No.— me voltee y no dije nada más.

Rodó los ojos y me tendió la mano, hizo un movimiento para que la tomara, apreté más el celular y negué con la cabeza, me miro insistente. Me molesta el que parece otra persona totalmente distinta.

—Vamos, por favor, yo no soy de los que ruegan y si es necesario cargarte hasta la cocina asi será.— me intento tomar la mano pero la quite de golpe.

—¡No, Masky, no quiero ir!— alzo una ceja y se cruzó de brazos.

—Aceptaría un no por respuesta si de verdad fuera a hacer algo malo, pero quiero ayudarte y no voy a dejarlo así.

Me jalo un poco hacía él y se agacho a mi cintura y me levanto, yo estaba pataleando y me resistia hasta que me tenia cargada en su hombro.

—¡Dije que no saldría!— para este momento yo veia el suelo y el culo de Masky.

—¿Y cuando lo harás?— le pegue a palma abierta en la espalda repetidamente —¿Piensas vivir aqui hasta que mueras de hambre?

—Bajame, tonto— seguí pegando hasta que el camino hacia la puerta, la abrió.

—Deberías guardar silencio, los demás saldrán al escucharte.— estaba molesta, porque querría yo salir, no quiero ver a nadie, no quiero que nadie me vea.

Él caminaba en silencio y me llevo escaleras abajo en dirección a la cocina, me bajó a un lado del comedor y jalo hacia atrás la silla más grande... la silla de Slender. Rodee los ojos, idiota, con un bufido me deje caer en la silla y mire hacia otro lado. Él se quito la cazadora que traia puesta y la dejo en una silla a mi derecha, se ponía el mandil rojo que estaba colgado en la pared, yo estaba impaciente, pegaba con el dedo en la mesa, mecia mis piernas que no tocaban el suelo, recorria el lugar con la mirada. Me di cuenta de que lo más probable es que estuviera despeinada, asi que me intente cepillar con los dedos lo que me hizo jalar de momento.

—Ya casi esta listo— mire a Masky con un sarten en la mano y una espátula en la otra, era difícil saber lo que intentaba expresar con su rostro, no sabía que era lo que habia detrás de sus acciones. Le tetera comenzó a sonar, sirvió dos tazas que puso en la mesa, se quito el mandil.

Me sirvió en un plato y se sento en la silla a mi derecha, yo me preparaba un café y lo vi sacar una cajetilla de cigarros.

—Crei que Toby se los habia prohibido.— le dije, él me miro e hizo una extraña risa nasal.

Mi estómago rugia de hambre pero mi boca se negaba a ingerir algo, en frente de mi habia un omelette, nunca había comido uno pero sabia como se veían, le tome al café. Masky prendió el cigarro, me sentia algo incómoda, no había nunca estado tanto tiempo a solas con él. Él saco el humo y suspiro.

—¿Tu no me odiabas o algo así? — le pregunte llevando lento la comida a mi boca —¿por qué haces esto? Seguro esto esta envenenado y piensas matarme...

Entonces deje de masticar... esa era la más posible razón por la que estaba pasando esto, oh no. Iba a voltearme y escupirlo y solo pensé: igual ya no importa, asi que segui masticando su rico omelette preparado con cianuro en vez de sal. El seguía con su cigarro aspirando y exhalando humo.

—Eres la sensación de esta casa, todo gira entorno a ti, yo no sabia porque, me dio curiosidad saber que tipo de personas eres y porque todos están tan preocupados porque ya no los quieras.

Lo mire, dejar de quererlos... no, negue con la cabeza confundida, claro que fue un golpe fuerte, pero Slender me ayudo y ahora solo no sé como verles.

—Y por el momento, me agradas, eres algo tonta pero también me causas gracia.— el rió.

—¡Oye!— frunci el ceño, pero igual sonrei, parecia que disimulaba el que queria hacer más amena la extraña cena.

—Si te preocupa saber, no esta envenenado, lo pensé pero si los demás se enteraran, estaria más que muerto.— el también se habia hecho un café y se lo estaba tomando, empino por ultimo la taza y la dejo —¿por lo menos sabe bien?

Asentí mientras masticaba, el se levantó a dejar su taza y se recargo en el refrigerador, me miro. Yo daba el ultimo bocado.

—Bueno, si que sabes cocinar.

—Te lo dije.— sonreia victorioso pero su mirada seguía seria. Era extraño, se notaba más tranquilo y actuaba normal pero los ojos no dejaban de analizarme.

Me acabe el café y deje la taza y el plato en el fregadero, mire a Masky con una sonrisa de labios apretados.

—Gracias...— sólo dije eso, su ojos parecían leer cada rincon de mi mente, tenía una mirada pesada.

—De nada... sabes, si necesitas algo solo dimelo, hare lo que pueda, pero no le digas a nadie, arruinara mi reputación— dijo sonriendo un poco, el se dirigio a donde yo estaba y comenzó a lavar los trastes que uso —. Yo me quedare a deshacerme de la evidencia, tu deberías ir dormir.

Yo asentí e iba de la salida a la cocina, iba a desearle buenas noches, pero cuando estaba decidida a hacerlo ya subia las escaleras, llegue al piso de hasta arriba, abri mi cuarto y solo me quede ahi, aún no me sentía bien, aún quería llorar; es tan surreal el que en serio esto este pasando, me deslice recargada en la puerta y me sente un rato en el suelo, no queria moverme, solo quedarme tirada.

"—No puedes hacer esto. No puedes quedarte así. Esa no es la mujer que quiero ser, levantate."

Quería hacerlo, pero enserio no podia, me dolía, no estaba bien, no me sentía bien y respirar dolia, solte algunas lagrimas.

"—Vas a descansar, vas a intentar sacarlo todo, quedate ahi, respira y luego volveras a levantarte."

Respire profundo y me tape la cara, intente calmarme, esta bien todo va a estar bien. Me levante despacio, me acerque a mi cama y prendiendo el celular busque el contacto de Dani, él es demasiado orgulloso para hablarme primero, comence a teclear con la vista nublada por lágrimas, cuando llené su chat de 4 mensajes extensos apague el celular y me acoste, odio sentirme asi.

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