Capítulo 88

El tiempo paso en la Isla Yashiori, Aether y Paimon lograron infiltrarse con éxito. El plan para infiltrarse solo lo hizo Aether — ya que Paimon llamaba mucho la atención estando a su lado —, así que la pequeña hada espero un largo tiempo dentro de la Relajatetera a que el rubio le avisará sobre su infiltración exitosa mientras tanto, también debía esperar los próximos mensajes de Agatha, los cuales nunca llegaron en los próximos días.

No paso mucho tiempo en el que Aether por fin ingreso a la Relajatetera para buscar a su pequeña amiga e informarle todo lo que había sucedido, explicando desde las pruebas a las que fue sometido para evaluar su fuerza así como las pruebas para comprobar que no era un espía. Paimon se preocupo por esto, creyó que el viajero había sufrido en gran medida, pero él la tranquilizó haciéndole entender que se encontraba bien. 

Aún así, la situación en la isla no era nada fácil. Aether obtuvo un pergamino de Kokomi donde se informaba sobre su identidad (falsa) y porque se recomendaba, por esa parte fue fácil pasar la prueba, lo difícil fueron todos los desafíos que vinieron después para evaluar su poder y fuerza, aunque obtuvo los mejores puntajes que solo un general podía obtener, el cansancio de hacer todos los desafíos lo agotó hasta que cayó desmayado.

Aether se convirtió en un integrante más de la Tropa Watatsumi, como miembro del escuadrón mantarraya n°3, escuadrón que era dirigido por  capitán Yabe. Por supuesto que no puso objeciones pues lo que buscaba era infiltrarse así que ser un miembro de rango menor era lo mejor para pasar desapercibido.

Aether soltó un suspiro al mirar su apariencia con el uniforme de la Tropa Watatsumi, se sentía un poco extraño con tanta ropa y armaduras pesadas, eran muy diferentes a sus ropas habituales. Ahora debe a costumbrarse a este uniforme por más que no le guste, sobre todo por lo caluroso que puede ser.

— Paimon piensa que te queda muy bien el uniforme de la Tropa Watatsumi, viajero.

Aether no estaba de acuerdo con esa opinión. Entre más miraba la ropa, menos le gustaba como se veía en él, había algo que odiaba y eso era el peso extra de las armaduras.

— No me gusta.

No dudo en confesar su sinceridad. Con agilidad continúo trenzando su cabello, Paimon lo miraba a través del espejo en silencio con una mueca en sus labios. Se sentía mal ya que no podía hacer nada, en estos momentos el viajero debía hacer esta misión por si mismo, sin ella.

— Por cierto, Paimon... — Aether decidió cambiar de tema regalándole una sonrisa a su pequeña amiga. El hada puso total atención a las siguientes palabras del viajero —. ¿Agatha ha dejado algún mensaje?

Paimon negó de inmediato con una expresión preocupada. Ninguno de los dos había tenido noticias de su compañera desde hace una semana, les preocupaba que algo malo le pudiera haber ocurrido, la única forma que tenían para comunicarse con ella era por medio de las notas que se dejaban en la Relajatetera de otro modo no podían.

— ¡Paimon piensa que debemos buscar a Scaramouche!

— ¿A Scaramouche? No, no creo que él nos pueda ayudar. Además Agatha nunca mencionó que lo buscáramos — respondió el rubio con una mano en la barbilla, estaba pensando seriamente está idea más no le gustaba.

— Pero es su mamá, ¿Scaramouche no se preocupara por ella?

Aether miró un segundo a su pequeña amiga quien lo miraba con una expresión confusa.

— Lo es, pero Scaramouche es un Fatui — le recordó, Paimon comprendió de inmediato las palabras del viajero —. De todos modos, su relación no es del todo madre-hijo o eso creo, Scaramouche es difícil de entender.

Aunque ya lo he escuchado llamarle "Haha", pensó Aether dentro de su mente, no estaba al cien porciento seguro si en realidad los sentimientos del Fatui por la Yaksha eran sinceros.

Sin embargo, un día estás dudas dejaron de existir en el corazón de Aether cuando se encontró con el susodicho en la misma Isla Yashiori. El viajero había salido en secreto de las Tropas Watatsumi con el fin de investigar un poco lo que sucedía en esa isla. Aether había llegado a Tatarasuna esa misma tarde, donde conoció a un ciudadano de Fontaine que le había contado toda la historia de Tatarasuna y le explicó el problema con el que estaba luchado en ese momento.

Aether le ayudo a resolver el problema con la Fragua Mikage, les costó un tiempo pero se solucionó de manera exitosa. Fue tan solo en ese instante cuando terminaron de repararla que una persona conocida para Aether hizo acto de presencia. De hecho cuando se vieron se sorprendieron al verse aunque Scaramouche tenía una de sus cejas alzadas llenas de curiosidad.

El viajero pensó que los Fatui vendrían a causar problemas pero grande fue la sorpresa cuando visualizo a Viktor llevar a los Fatui de rango menor a otra parte y dejando solo a Scaramouche, ah más no venía solo, Tartaglia le hacía compañia, un tanto curioso para los ojos del viajero.

— ¡Hey, tabibito! — tan alegre como siempre, Childe alzó su mano para saludar desde la distancia, a Aether no le quedó otra opción que corresponder el gesto de la misma manera —. El viento si que sopla rápido, pensé que te tomaría más tiempo llegar.

Aether sonrió un poco y Scara puso los ojos en blanco pensó en lo tonto que era su compañero por no notar la apariencia del viajero las cuales dejan en claro que ya tenía un tiempo en Inazuma.

— Por cierto, ¿estás solo? no veo a la señorita por aquí.

Aether río con una pequeña gota de sudor cayendo de su sien, a Scara parecía querer darle un tic en ese momento, sin embargo parecía interesado por la respuesta del viajero.

— Ella se quedó en la Isla ¿Narukami? creo que ese era el nombre — respondió dudoso, los nombres en este lugar de alguna manera también eran difíciles de recordar. 

Scaramouche lo miró con una expresión llena de curiosidad, la marioneta cruzó sus brazos sobre su pecho.

— ¿Sola? — preguntó a lo que Aether asintió, las cejas de la marioneta se fruncieron con fuerza y su cruzado de brazos se deshizo, Tartaglia también cambio su expresión —. ¿Por qué motivo?

Tal vez Aether estaba alucinando pero podía jurar que casi sintió que le salía un gruñido a la marioneta.

— Planes que ella tiene ahí que no puedo contarles — respondió mirando a ambos Heraldos Fatui. El gruñido irritado de Scara esta vez sonó y no fue imaginación de Aether —. Esa es la razón por la que nos hemos separado.

Aether estaba preocupado por su compañera, quería contarle a Scaramouche que tenía una semana sin saber de ella y que necesitaba de alguna manera obtener información pero a pesar de que Agatha se ganó al Sexto Heraldo, él dudaba en poner su confianza en la marioneta.

— Señor Scaramouche, Señor Tartaglia.

Viktor hizo acto de presencia en medio del silencio que reinó entre ellos, se inclino en una rodilla ante los dos Heraldos, el viajero observó con curiosidad al hombre de apariencia nerviosa. Hace meses cuando lo conoció supo por el mismo Viktor que él trabajaba para Signora, no esperaba verlo trabajar para Scaramouche y aunque lucía nervioso, se veía bien en cuanto a salud.

Entonces pensó, ¿Scaramouche trata bien a sus trabajadores?.

— Habla.

Aether observó a Tartaglia unos segundos con una ceja alzada. Era su primera vez viendo al chico actuar como el Onceavo Heraldo que daba órdenes a otros miembros Fatui, aunque no era extraño si era raro ya que Childe siempre se comportaba bromista.

Viktor miró al viajero unos segundos, dudando entre sí hablar o no, pero la voz fría de Tartaglia dejaba en claro que no importaba que el viajero escuchará.

— Me han informado que el jefe del Clan Kujou ha sido asesinado junto a algunos de los miembros de su clan, solo sus hijos quedan con vida y los miembros que se encuentran situados en la Isla Yashiori siguen con vida — hizo una pausa, su informe no termina a ahí —: también, parece que el asesino de Kujou Takayuki tenía habilidades elementales porque utilizó el Engaño.

Aether abrió sus ojos con sorpresa, Scaramouche frunció su ceño no sin antes mirar al viajero de soslayo sospechando que podría ser Agatha la causante de tal problema, de hecho Childe también comenzaba a sospechar.

— ¿Saben quién lo asesinó? — preguntó Scara sin dejar de mirar a Viktor.

— Kujou Sara reveló que se trataba de un hombre alto y delgado, su cabello era largo de un tono negro como la noche y sus ojos no podían verse tampoco su rostro, llevaba una máscara blanca de ojos de zorro y sonrisa malévola.

— ¿Algo más a destacar?

— Una sombrilla Wagasa.

Ninguno de los tres creyó conocer a esta persona, la preocupación de Aether se hizo más grande, esperaba que su compañera no se metiera en problemas o sospecharan de ella estando sola en la Isla Narukami pero si ella era la causante de esta masacre, entonces explicaba el porque no se había comunicado hasta ahora. Llevo una mano a su barbilla sin darse cuenta que los dos Heraldos lo observaban de reojo.

— Bien, esperen mis órdenes. Por ahora continúen con la producción de los Engaños.

El cuerpo de Aether se tenso al escuchar las palabras de la marioneta, levanto su mirada para observar a los Heraldos Fatui y frunció su ceño. Viktor asintió y desapareció, el silencio volvió a reinar entre los tres, Childe abrió su boca para decir algo pero Scaramouche lo interrumpió colocando su mano frente a él.

— ¿Ella te explico sobre sus planes o solo los maquillo para engañarte? — fue directo sin titubear, Aether conocía bien esa parte de la marioneta gracias a su corta convivencia así que no le sorprendía lo directo que era, soltó una risa amarga y su expresión se volvió fría.

— Si, me explico sus planes pero no todos — dijo mirando a ambos Heraldos con frialdad, no estaba enojado con Agatha por no contarle lo que haría o que incluso mataría a alguien, mucho menos estaba decepcionado. Tenía la sospecha de que Agatha lo había hecho por un motivo, así que se negaba a pensar en ella como una asesina de sangre fría —. "Los Fatui estarán haciendo de las suyas prestando su poder a la soldados para darle una ventaja, sí logras llegar a la Fábrica de Engaños es posible que te encuentres con Scaramouche, no te preocupes por él, lo importante aquí es eliminar el mercado de los Engaños", al parecer ella sabe que estás a cargo de esto, Scara.

Aether sonrió con una sonrisa fría llena de burla, sus ojos no mostraban ninguna emoción lo que era sorprendente para Childe que de alguna manera le emocionaba ver al viajero con esa mirada. La mirada de Scaramouche se oscureció, apreto los dientes con algo de fuerza en silencio.

Ambos Heraldos observaron como el viajero invocaba una preciosa espada dorada con un diseño de estrella, está enmanaba una energía de color dorada. El poder que esa arma portaba se notaba sorprendentemente más fuerte de la que solía usar.

El rubio apunto a ambos Heraldos con su espada.

— Agatha me pidió deshacerme de la fábrica de engaños — luego pareció pensar sus palabras — no bueno, dijo que debía eliminar el mercado de engaños pero supongo que no le importará si me deshago de la fábrica de engaños, ¿verdad?

En ese instante, Scaramouche soltó una carcajada.

— Increíble, ella se consiguió un buen compañero — dijo aplaudiendo sin dejar de reírse.

— ¿"Ella"? ¿No "Haha"? creí que la considerabas tu mamá.

La sonrisa de Scara se borró en ese momento, Childe observó la escena con diversión incluso estaba tentado a pedirle a uno de los cadetes Fatui para que le trajeran unas palomitas o una comida para disfrutar.

— ¡Esa mujer no es nada mío!

Aether fingió tristeza.

— Oh, es una pena... Con lo ilusionada que ha estado Agatha de tenerte como hijo, ¿sabes? incluso ese peluche que cuelga de su cintura y que se parece a ti, no lo ha soltado nunca, ella de verdad te ama — el rubio alzó los hombros y le resto importancia —. Bueno, que más da. Supongo que puede conseguirse a otro hijo y olvidarse de ti, ¿no crees, Scaramouche?

Scara sintió que dentro de su pecho había un gran hoyo vacío, sin darse cuenta su expresión se volvió triste. Había dejado de pensar en la Yaksha desde que abandono Liyue, los sentimientos que lo atormentaban eran confusos para él, el hecho de que los sintiera sin un corazón humano lo volvia más confuso y temía.

Él sin darse cuenta regreso a esa época en las que sintió que fue traicionado incontable veces y en lo único que podía pensar era en huir de todo ese camino tormentoso en el que estaba, Agatha lo asustaba, lo asustaba por todo lo que le hacía sentir por lo pequeño que se sentía a su lado, por verse a su inocente yo del pasado siendo feliz con ella, le asustaba llamarla "Haha".

Ese día cuando la dejo dormir en la habitación del Banco del Norte, el decidió escapar de ella y huir para no verla más.

¿Esa mujer sería capaz de amar a otro niño como su hijo? ¿Sería capaz de traicionarlo y reemplazarlo por otro niño? ¿Otra marioneta o un humano?

Aether al observar el desastre que había creado en la mente de la marioneta se dio por satisfecho y aguardo su arma.

— Agatha no suele hablar mucho de ella misma, sin embargo, con lo poco que he visto de sus acciones no pongo en duda que para ella eres muy importante, a ella no le importa que seas el Sexto Heraldo de los Fatui o un asesino, así que no la desprecies y no te expreses de ella con frialdad.

Ambos conectaron miradas unos segundos, Tartaglia al ver eso frunció el ceño y chasqueo la lengua, su mirada se oscureció.

— Hey tabibito... — lo llamó, el nombrado llevo su mirada al chico y se sorprendió de ver la mirada que le daba pero como si no le importará y con la intención de provocarlo aún más, tocó a Scaramouche del hombro.

Tartaglia sonrió con un tic sobre su mejilla derecha.

[Logro completado: "¡Atrás zorra rompe hogares!"]

Agatha arqueó una de sus cejas con curiosidad al leer el nuevo logro.

•••

Gracias a todos por estar una vez más aquí, espero que el capítulo de hoy les haya gustado.

Nos vemos en la próxima actualización.

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