Capítulo 50

[ Logro completado por su primera interacción con Tartaglia: " Señorita, ¿Es usted mi suegra? ]

¿Que mierda? ¿En serio este es el título?

Observé al humano que nos miraba de vez en cuando como si quisiera comprobar el parecido entre los dos. Por supuesto que no encontraría nada, después de todo mi pequeño no fue creado por mis propias manos. El humano pareció rendirse al no encontrar nada, sin embargo en sus ojos se reflejaba la duda, sonreí con ojos de media luna cuando la atención de mi pequeño volvió a mi.

— ¿Has terminado tu entrenamiento? — preguntó mi pequeño.

— Sí, he recuperado gran parte de mi poder. Ahora, puedo enfrentarme incluso a un Dios — murmuré al mirar como mi mano se cerraba y abría varias veces.

Aquellos bonitos ojos añiles me observaron con mucha atención, subía y bajaba su mirada como si tratara de buscar algo en mi. Lo supe, desde el momento en que me miro, él ya sabía que no era la Agatha que él conocía. Mi sospecha se confirmó cuando lo vi tocar la pluma que le entregué, está emitió un ligero brillo color azul.

— ¿Esta señorita es tu madre, Scaramouche?

Ambos miramos al humano, al poco tiempo mi Baladista me dio una mirada a la que no dude en corresponder con una sonrisa. Naturalmente su orgullo no le permitió dar otro tipo de expresión o acción, así que terminó por desviar la mirada y dejó de mirarme. No me sentí triste, ni rechazada, ya que el mejor regalo que obtuve fue ver un rastro rojizo en la punta de sus orejas.

— Métete en sus asuntos, Childe.

Observé el cambio en las expresiones del humano, había fruncido el ceño como su estuviera molesto por la respuesta, luego suspiro rendido y me miró. Bajo la mirada atenta de nosotros, el humano con aspecto de zorro camino en mi dirección a un paso tranquilo, sus labios eran adornados con una sonrisa amable.

[ Tartaglia, Onceavo Heraldo de los Fatui ]

La ventana de presentación del personaje solo fue visible para mí.

[ Interés amoroso Tartaglia: +0 ]

Sonreí con malicia, era perfecto no tener interés amoroso. Sabía que no era malo debido a que era positivo el crecimiento de los números y el que no hubiese crecimiento en el interés amoroso era satisfactorio, lo digo por qué no tendré que lidiar con un harem más tarde.

Eso no me quitaba la preocupación sobre el título del logro reciente.

— Mucho gusto, señorita. Mi nombre es Childe.

El zorro astuto extendió su mano. Permanecí observando los detalles de su mano durante unos segundos, los músculos humanos de su mano eran perfectos, se notaba que hacía ejercicio y se alimentaba bien.  La piel del humano lucía ligeramente bronceada, las venas en sus brazos eran notables a pesar de eso.

— Lamentablemente no puedo quitarme la mano, ya que la necesito.

Abrí mis ojos de par en par al darme cuenta de mi acción, el humano sonrió con ojos de media luna. Con rapidez retiré mis manos de la suya, no había notado en qué momento comencé a delinear las marcas de su mano humana con mi dedo, carraspeo con el fin de fingir que nada había sucedido.

— He escuchado sobre ti, eres el Onceavo Heraldo de los Fatui — mencioné entrelazando mis manos atrás de mi espalda y comencé a caminar a su alrededor.

Él me miró por unos segundos antes de asentir al tiempo que me seguía con la mirada.

— No es necesaria la formalidad, así que puede hablar comodamente, señorita.

Un pequeño sonido salió de mi garganta. Detuve mis pasos frente a él, nuestros ojos se encontraron y ambos nos miramos como si tratáramos de analizarnos.

— Entonces, Joven maestro [1]. ¿Le gustaría tener un duelo conmigo?

Dos pares de ojos me miraron con asombro, aunque uno de ellos disimuló, el otro al parecer estaba reflexionando sobre mi pedido. Según las palabras de mi otra yo, el zorro astuto no se negaría a tener un enfrentamiento conmigo y por supuesto que  para mí es un placer que los Heraldos prueben mi poder.

Scaramouche observó a su compañero, podía ver en aquellos bonitos iris el brillo de la preocupación. Tal vez él piensa que esconde muy bien lo que siente o quizás es por soy su madre que veo muy bien lo que siempre quiere esconder. El zorro astuto me miró con una sonrisa de oreja a oreja, veo que la propuesta le gustó, sonreí en mis adentros.

— Será un placer luchar contra usted, señorita — su sonrisa se hizo más grande.

— No utilices el engaño, Childe.

Miré de reojo a Scara, él me devolvió la mirada por unos segundos, luego la apartó y frunció su cejas. El pelirrojo lo observó unos segundos con ambas cejas alzadas, sus ojos reflejaban curiosidad, asintió. Más tarde ellos me miraron como si esperarán algo de mi.

— ¿Qué pasa? — pregunté ladeando mi cabeza al lado derecho.

— ¿No preguntarás sobre el engaño?

— Normalmente esa sería mi duda, sin embargo ya se la respuesta, no preguntaré sobre ello. Pero como dice Scaramouche, no lo utilices — « Necesitaras tu energía más tarde » pensé lo último en mi mente.

Ojou-chan [2], usted es algo misteriosa. ¿Cuál es su identidad?

De manera coordinada, Scara y yo nos cruzamos de brazos.

— No te interesa — contestamos a la vez.

— Jaja, sin duda son madre e hijo.

Eso me recordó.

— ¿Qué hacen ustedes aquí? — pregunté aún con los brazos cuarzos. El pelirrojo miró a Scaramouche esperando a que él explicará, como era de esperar, esquivó su mirada. El humano rasco su nuca y me miró.

— Yo sólo seguía a Scaramouche, en realidad no se porque estamos aquí — se justifico. Otro sonido sonó en mi garganta antes de observar a mi pequeño, sus brazos cayeron a ambos lados de su cuerpo cuando dio un suspiro profundo y se dirigió a mi.

— Escuché que el viajero es sospechoso de asesinar a Rex Lapis, cuando escuché que se dirigió a esta zona, vine a comprobar si tú entrenamiento terminó — explicó. No me pareció que mintiera, aunque si creí que hay algo más que lo hizo venir y no me quiso decir.

Childe lució tranquilo cuando Scaramouche comentó la situación de Aether, me miró al tiempo en el que yo lo miré pero en lugar de preguntarle algo como él quería, sólo lo ignore y eso lo confundió.

El cielo ya está oscuro, lo que significaba que los arreglos con los Adeptus ya ha terminado, sólo quedaba hablar con el hermano Alatus. Si es así, entonces para encontrarnos tendré que ir a la Posada Wangshu, después Aether hablaría de nuevo con el zorro astuto antes de reunirse con Rex Lapis. Mi entrenamiento ha finalizado, por lo que ya no me restaba nada por hacer en este lugar, lo único que quedaba es resolver la situación de Liyue y finalizar.

Ah, Sumeru. Por lo que escuche, mi otra yo tiene planeado viajar a esa nación antes de ir a Inazuma, suelto un suspiro agotador.

— Aether ya no está aquí, ya no siento la energía del Sello de Permiso — mencioné y de inmediato el pelirrojo miró la zona para averiguar si era verdad.

Scaramouche fingió ignorancia al respecto, después de todo él ya se imaginaba que yo sabía dónde estaba.

— ¿A dónde irás entonces?

Sonreí satisfecha a lo cual, él frunció el ceño.

— Iremos a la Posada Wangshu.

— ¿Iremos? ¿Piensas llevarte a ese tonto? — mi pequeño apunto a su compañero, este lo observó con el ceño fruncido.

— Por supuesto, él será nuestra ofrenda para Xiao — murmuré sonriendo con malicia.

— ¿Ofrenda? ¿Que tipo de ofrenda? — preguntó el inocente humano.

— Quiere decir que tu presencia servirá de algo.

— ¿No será mejor que me vaya a Liyue? — preguntó. Scara lo miro con los brazos cruzados y con un poco de burla en sus ojos, por otro lado yo solo fui espectadora.

— ¿Piensas acobardarte después de seguirme todo el día?

— Yo no te he seguido

Se defendió, me senté en una de las piedras que había en la zona sin quitar mi atención de su discusión. Scaramouche alzó una de sus cejas con incredulidad.

— Le dijiste a mi madre que me seguiste, ¿ahora lo niegas?

« ¿Oh? Me dijo madre, Aether deberías escuchar » pensé en mi mente.

— ¿Eh? ¿Lo dije?

— Tks, ¿acaso los ratones ya te comieron el cerebro?

Saque una de las manzanas que llevaba en mis bolsillos y comencé a masticarla.

— ¡Claro que no! Solo quería saber a dónde ibas tan misteriosamente.

— Aparte de mentiroso, acosador.

Quiero reír pero si me río se darán cuenta de su ridícula y divertida discusión.

— Ya te explique que estaba aburrido y eras el único de los Heraldos con el que podía convivir como dos personas normales.

Miré como sus orejas de zorro bajaron con tristeza.

— Te dije que no sería tu niñero.

— Y yo te dije que no necesitaba que lo fueras, sólo déjame convivir contigo.

Scaramouche frunció el ceño y guardo silencio durante unos segundos. Termine por bostecer por el aburrimiento y sueño que comenzaba acumularse.

— ¿No podemos?

La cola de zorro se movió con tristeza. La expresión de mi pequeño tembló, parecía que peleaba consigo mismo para darle una respuesta.

— No.

Dijo al final y me miró. Sonreí con inocencia y fingi no haber visto o escuchado algo, a él no pareció importarle, se limitó a caminar sin rumbo fijo, para mí parecía que se había equivocado de dirección.

— Vas en la dirección equivocada, es para el otro lado — reí al verlo pararse y cambiar de dirección como si nada. Miré por última vez al zorro con aspecto de perro regañado—. Tu también vienes con nosotros.

— ¿Es obligatorio?

No se si debería sentirme mal por el tono de voz sensible que uso o debería fingir no notarlo, opté por la tercera opción.

— Scaramouche es orgulloso, no te será fácil intentar sacarle una sonrisa si quieres ser su amigo dale paciencia — le expliqué mirando la espalda de mi Baladista —. Y si es obligatorio, así que mueve ese trasero.


[公子] [Gōngzi] [1] : debido a que el nombre de Childe en español se traduce como "joven noble" literalmente podemos decirle "joven maestro".

[ お嬢ーちゃん ] [ Ojou-chan] [2]: Significa señorita o joven mujer.

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