Capítulo 107
Isla Narukami,
Mundo Youkai
En un mundo como lo era el mundo Youkai, resultaba divertido salir a pasear y explorar los alrededores. En el festival de los Youkai, hay variedad de tiendas, algunas de comida, otras de juegos o de máscaras, no había límite en cuanto a la cantidad de producto que se vende. Los faroles rojos que colgaban de un puesto a otro, iluminaban los alrededores, los tonos rojos y anaranjados que se mezclaban entre ellos, creaban un paisaje hermoso que dejaba fascinado a cualquiera.
Los espíritus infantiles jugaban con sus amigos Youkai, corriendo por los alrededores mientras se perseguían entre ellos. Nadie se quejaba al respecto, los mayores sonreían al ver a los menores reír y Agatha no fue la excepción a esto, sonreía al ver cómo se divertían los menores.
Después de lo sucedido en el Santuario Kaminari, todo era tranquilo. He Jin aprendía nuevos ámbitos de Agatha cada día, como por ejemplo; antes de salir a desayunar, se trenza el cabello para asegurarse de que ningún cabello se interponga durante su comida.
Habían otros ámbitos que había notado y el que le resultaba más gracioso, era que no le gustaba sentarse en algún otro lugar que no fuera el que ella eligió, incluso si ve a alguien ocupando su lugar, ella se molesta. Resulta gracioso porqué, no hay día en el que ella no tenga una mirada asesina sobre el Youkai que se roba su lugar.
Al mismo tiempo, en este lapso de tiempo, descubrió que Agatha posee un corazón frágil y no en el sentido de una enfermedad. Su corazón es frágil porque padece del famoso síndrome de mamá gallina. El cual se dice, trata de aquellas mamás sobreprotectoras, madres que no dejan que sus hijos tomen sus propias decisiones, sino que ellas las toman por ellos. Bueno, Agatha no es una madre que pueda etiquetarse como "tóxica", ella es una madre que tiene el lema de "criar a los hijos con amor y cariño hasta que sean capaces de dejar el nido".
¿Cómo sabe He Jin esto?
Agatha no solo tomo su rol de mentora, también incluyo su rol como madre para enseñarle a He Jin. Es estricta con él, lo reprende si hace algo mal, le enseña valores y lo obliga aprender de todo aquello que haya a sus alrededores.
Pero esto no sucede solo con él, Agatha cuida como toda mamá a todos los Youkai o al ser existente, sean ancianos, jóvenes o adultos. ¡Incluso se ganó un apodo! entre los Youkai, se ganó el título como la "Madre de los Youkai" así que de ancianos, jóvenes y adultos la llaman "Gran Madre Youkai".
Cuando Agatha se enteró de esto, se cruzó de brazos, soltó un bufido y puso los ojos en blanco. Al inicio pareció tomarlo de broma, pero luego de que notó el nuevo trato de los Youkai hacía ella y forma en la saludaban de forma respetuosa, ella se avergonzó, huyó y se escondió en el Santuario Kaminari por algunos días.
— ¡Ya tengo dos hijos! ¡No necesito más!
Estás fueron las palabras que He Jin pudo interpretar gracias a los naipes de lenguaje que compró para poder comunicarse.
Soltó un suspiro hondo y observó el perfil de la fémina, actualmente él se encontraba en su hombro admirando el mercado nocturno, estando en su forma gatuna era más fácil para ambos poder caminar por el mercado, de esta manera ninguno se perdería entre la multitud.
El problema es que no se acostumbraba a la energética Agatha que paraba de un puesto a otro y compraba cuánta cosa llamará su atención o le gustará. Sus brazos iban repletos de comida y objetos — ante el punto de vista del Bakeneko los últimos le parecieron ser cosas inútiles—, Agatha los apreciaba como un valioso tesoro.
En realidad, esta es la primera vez que Agatha visitaba un mercado nocturno japonés y al mismo tiempo, de Youkai. Cómo un fanática de la cultura asiática, Ágata siempre de los siempres quiso conocer lo que era un mercado nocturno, muchas veces los miraba a través de los Anime y deseo tener una experiencia cliché como en sus series de animación japonés.
Ahora que vive ese cliché, no puede evitar disfrutar todo y maravillarse con cada pequeño detalle que sus ojos observan.
En compañía de He Jin, ella se lo llevaba a algún puesto de juegos para participar en ellos, paso por experiencias que todo niño japonés pasa al atrapar globos en el agua, también el de lanzar corchos con una escopeta e incluso el probarse una máscara, siendo elección una de Oni rojo con cuernos largos.
Si tan solo tuviera su celular en sus manos, podría tomarse millones de fotografías y compartirla con su familia. Su corazón se estruje al recordarlos, ha pasado un largo tiempo desde que llegó a este mundo y aunque ha vivido bien y es feliz, ella aún los extraña.
— ¿Sucede algo?
He Jin sintió a la fémina dejar de caminar, al levantar la mirada notó la triste expresión de Agatha y se preocupo. Es muy raro verla con ese tipo de expresión, es común en ella que en la mayoría del tiempo, luzca tranquila sin alguna expresión que le ayude a leer lo que ella piensa.
— Me vino un recuerdo a la mente — al escucharla, la miró durante unos minutos hasta que ella decidiera tomar el valor de contar su historia. Ella sonrió al poco tiempo y se rió un poco para aliviar el vacío que sentía en su corazón, siguió relatando telepáticamente —. En el pasado, tenía una familia que me apoyo en la etapa más difícil de mi vida. Ellos me dieron valor para afrontar el dolor que nació en mi corazón y me ayudaron para que no me dejara hundir por el abismo.
He Jin creyó que se refería a sus amigos Yaksha, con los que compartió momentos hace muchos años, pues sabía un poco de su historia, vivió escuchando sobre lo que sucedía en todo Teyvat.
— Ahora ya no logro recordar sus rostros, ni la forma de su cuerpo o el color de sus ojos, además de sus nombres — dijo, el paisaje de los miles de faroles rojos se reflejó en aquellos ojos tristes y coloco la máscara de Oni en la parte izquierda de su cabeza—. Lo único que lamento, es no haber podido despedirme de ellos.
El Bakeneko miró al frente, justo en el momento que llegó una pareja de amigos a la tienda de máscaras. He Jin no los miró por mucho tiempo, solo lo suficiente para saber que el chico que uso la máscara que había comprado, tenía el cabello rojizo como el pelaje de los Kitsune¹ y el otro chico, llevaba un enorme sombrero.
Pensó que se trataba de un espíritu de zorro y un Hitotsume Kozo², de todos modos ya no les presto atención y regreso su atención en la persona que él descansaba.
— Tal vez algún día puedas hacerlo — murmuró.
Agatha curvo sus labios en una sonrisa que a diferencia de muchas de sus otras sonrisas, está lucía como la verdadera sonrisa de esta persona, una que era adecuada para ella y para su sinceridad con la que no se escondían mentiras, sino que reflejaba la calidez de ella.
El corazón del Youkai se sintió cálido y lleno, la observó por mucho tiempo, contempló cada rasgo de la mujer y los memorizo para atesorarlos como hermosos recuerdos. Estaba siendo egoísta e incluso hipócrita, después de todo, la está utilizando para su beneficio propio.
— Cuando ese día llegué, me aseguraré de darles un enorme abrazo.
La sonrisa en sus labios se ensanchó ante el recuerdo de su familia, observó las estrellas del mundo Youkai. Para ella las estrellas representaban una persona, así que ver cuatro de ellas en hilera, era como ver a su familia de su vida pasada.
He Jin agitó su cabecita gatuna en modo de afirmación.
— ¿Nos vamos o vas a seguir mirando más? — preguntó con un tono que sonaba aburrido.
La mujer soltó una risita divertida y arrastró sus pies por los pasillos del festival hacia un puesto de comidas, He Jin puso los ojos en blanco al darse cuenta que el recorrido por el festival y el mercado no terminaría pronto.
Justo en ese momento y por instinto, sus garras gatunas se encajaron sobre la tela de la ropa de su mentora al sentir un choque repentino que provocó su perdida de equilibrio.
— Lo siento.
Tanto su mentora como la persona con la que habían chocado se disculparon, pero al no poder hablar, Agatha se inclino como una muestra de disculpa.
La voz de la otra persona era suave, con un toque juguetón y no demasiado profunda, al levantar su mirada para descubrir la identidad de la otra persona, He Jin descubrió que ya había visto a esas dos sujetos antes y ahora que podía verlos bien, notó al instante la identidad de uno de ellos.
Si bien, antes los confundió con un Kitsune y un Hitotsume Kozo, ahora que podía verlos bien se dio cuenta de lo equivocado que estuvo. No se trataba de ningún Kitsune o un Hitotsume Kozo, más bien se trataba de un humano y un Kabukimono³.
El Kabukimono miraba con mucha atención a la mujer enmascarada, su expresión no podía visualizarse ya que su rostro estaba escondido detrás del velo blanco que llevaba el sombrero de bambú. Por supuesto, Agatha tuvo una corazonada sobre estás dos personas, hasta se sintió divertida de solo pensar que no sería reconocida por ninguno de los dos.
No se equivocó, después de la curiosidad, sintió el desprecio en la mirada del Kabukimono, luego siguió su camino e ignoró su presencia. El otro chico, el que llevaba la máscara de Oni, los miró de arriba a abajo y a pesar de no poder ver sus expresiones, ambos sentían la curiosidad del otro.
Con una fina curva entre sus labios, Agatha mostró dos tarjetas de lengua para comunicarse con el humano. Al ver qué el humano no entendía el mensaje de Agatha, soltó un suspiro y abrió su boca para traducir.
— Ella se está disculpando por haber chocado contigo — tradujo, cuando el alma sin habla cambio las tarjetas, He Jin volvió a traducir el significado, sin embargo, se sorprendió al ver lo que decía —. Dice que como disculpa, le gustaría invitarlos a comer.
El humano pareció estar aturdido luego de escuchar la voz del gato en el hombro del 'alma muda'. En su interior, Agatha estaba riéndose, estaba casi segura de quienes eran los intrusos infiltrados pero quería estar segura antes de seguir con su diversión, después de todo no puede jugar con inocentes.
— Oh.. — el humano miró por encima de los Youkai para mirar a su compañero que se encontraba detrás de ellos observando la escena en silencio. La muda fingió no darse cuenta de la presencia del otro y miró al humano, él no tardó en mirarlos de nuevo —. Esta bien, nosotros también buscábamos a alguien que nos diera información sobre un lugar.
La 'muda' sonrió en sus adentros al reconocer la voz del humano disfrazado, saco una tarjeta del signo de interrogación como modo de pregunta. El enmascarado sonrió detrás de la máscara.
— ¿Conocen el "Santuario Kaminari"?
He Jin entonces entendió porque su mentora los estaba invitando a comer como una muestra de disculpa, resulta que ella ya había descubierto la identidad de estos dos. Cómo resultado, la respuesta que recibió el humano fue instantánea, sin darse cuenta de las intenciones ocultas que tenían estos dos Youkai.
— No hay nadie quien no conozca el Santuario Kaminari — dijo el Bakeneko, la muda le dio la razón con un gesto de cabeza —. Es un santuario sagrado que le perteneció al antiguo señor de los Youkai y es protegido por un Bakeneko. Dicho esto, es mejor hablarlo en otra parte ya que los Mononoke suelen buscar información de este lugar para robar los tesoros que dejó nuestro señor antes de morir.
Al escuchar la información, el Kabukimono los siguió en el momento que comenzaron a cambiar de dirección. El enmascarado los siguió en silencio, colocándose a un lado de su compañero.
•••
Kitsune¹ [ espíritus de zorros]
Hitotsume Kozo² [son un tipo de Youkai de un solo ojo y de estatura pequeña]
¡Hola a todos!
Espero que se encuentren bien, les había dado un mensaje en mi muro sobre las actualizaciones de la semana. De todos modos, está situación ha pasado un poco y ya estoy mejor para poder actualizar, así que seguiré actualizando por ahora.
Recuerdan que les dije que no se hicieran expectativas sobre el reencuentro, bueno pues continúen sin hacerlas porque no creo que cumpla con ellas, aún así, me estoy esforzando por hacer una escena divertida.
Les doy las gracias por esperar.
Nos vemos en la próxima actualización.
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