Capítulo 104

Parpadeó mirando su propio reflejo en el agua cristalina del río. Tocó su rostro, luego tomó entre sus dedos uno de los mechones de su larga melena para comprobar que no estaba siendo la engañaba por sus propios ojos, después admiró el par de iris y pupilas en el reflejo del agua. Sus ojos se abrieron con asombro, el color, el lunar en su labio inferior, el tono de su piel, los labios caídos teñidos de un tono carmesí. Todo era igual que antes, era ella, su verdadera yo.

Era imposible que se olvidará de su apariencia humana. Cuando llegó a este mundo, ella todavía tenía rastros de su antigua apariencia, hasta ese día en el que se encontró con la Oceanida, donde su apariencia tuvo un cambio radical.

Viendo por segunda vez su reflejo en el agua cristalina, no había duda de que se parecía a Bonanus, la misma cara y el mismo cuerpo, con la única diferencia del color de su cabello, sin duda era ella.

¿Estos son los efectos secundarios de aquella poción?

Como si el sistema escuchará las dudas de su mente, una ventana de estado se reflejo en el par de chocolates que brillaban desconcertados.

[AVISO]

[ Debido a que el cuerpo del usuario sufrió graves daños en su última pelea, solo el alma viajó al mundo Youkai. Una vez cumpla con su misión, podrá regresar a su cuerpo, por ahora su cuerpo permanecerá en coma. ]

Al terminar de leer, la ventana de estado desapareció. Agatha se dejó caer su cuerpo sobre la hierba y miró el cielo azulado del mundo Youkai.

— ¿Estás bien, kaachan? — el Bakeneko miro a la mujer desde arriba, el largo velo blanco que cubría la cabeza del Bakeneko cayó sobre ella cubriéndola del sol. Ella no pudo evitar sonreír al verlo, su corazón se sentía cálido al ver ese rostro lleno de inocencia y que la miraba con preocupación, era una lástima que no era el verdadero Kabukimono, sino un reflejo del que fue en el pasado.

Agatha agitó su cabeza para responderle, debido a que no podía hablar, solo podía darle algunas señales. Se sentó sobre la hierba y admiró el hermoso paisaje que los árboles de cerezo y las glicinas creaban juntos.

Habían llegado al santuario del antiguo señor de los Youkai durante el anochecer, el Santuario Kaminari se convirtió en el santuario favorito de Agatha, era mágico. Desde la entrada era precioso, un jardín cubierto de hermosas flores rojas de pétalos largos y brillantes como la sangre, dando un aspecto tenebroso. Una vez se cruzaba el jardín de la muerte, iniciaba el pequeño jardín de la vida donde vivían las mariposas elementales.

Según había escuchado del Bakeneko, desde que el antiguo señor de los Youkai murió, nadie tenía permitido visitar el santuario sin que Meow lo permitiera. Si alguien entraba sin permiso, sería expulsado por la barrera que protegía el santuario.

Agatha levantó su mano para acariciar los cabellos de Meow, recordando el nombre que le había dado, pensó que debía ponerle un nombre adecuado por lo que llevo una mano a su barbilla y mojó su dedo con el agua del río para dibujar unos carácteres chinos.

— ¿Qué significa?

Agatha apuntó al Youkai con su índice y luego señalo los carácteres chinos, el Bakeneko se esforzó en pensar lo que quería decir está persona.

— ¿Es mi n-nombre? — se apuntó así mismo con duda, Agatha asintió con un gesto de cabeza —. No entiendo que significa.

El entrecejo de la chica se frunció, volvió a mojar su dedo para escribir unos carácteres diferentes que está vez el Youkai entendió, una sonrisa apareció en sus labios.

— ¡Oh! — la sorpresa en su expresión pronto se volvió confusión, cruzó sus brazos —. ¿Por qué me diste este nombre? — Agatha preguntó con la mirada "¿No te gusta?", el Youkai se apresuró en responder —. ¡Me gusta! Es solo que no entiendo porque me das este nombre tan significativo.

Agatha lo apunto, luego se apuntó así misma y colocó ambos brazos alrededor de su pecho como si se abrazara.

Eres mi familia, fueron las palabras que quiso interpretar con señales. Sabiendo que el Youkai no lograría comprenderla del todo, dibujo el carácter de 'familia' en el idioma de Inazuma.

— ¿Qué tomara la apariencia de la marioneta que creo Narukami tiene algo que ver? — el entrecejo de la chica tembló, aún así, no negó las palabras del Youkai, él soltó un suspiro profundo —. Anteriormente te dije que al tomar está apariencia era porque amabas a esta persona, sin embargo, mi propósito original era acercarme a ti sin que desconfiaras de mi, te tome como mi maestra y como mi kaachan para tu consuelo, en realidad no tengo sentimientos profundos por ti.

El Bakeneko observó la expresión de la chica, para su sorpresa este se mantuvo tranquilo y con una curva adornando los labios ajenos.

— ¿No estás enojada? — el Bakeneko inclinó su cabeza hacia un costado, Agatha negó. Meow suspiro de nuevo —. No es necesario darme un nombre tan especial, después de todo solo nací para servir...¡auch! ¡Oye!

Agatha alzó sus dedos con los que golpeó la frente del Bakeneko. Al ver la expresión enojada de la chica, las orejas índigo se expusieron sobre su cabeza provocando que el velo cayera sobre la hierba y las pupilas en sus iris se volvieron rectas como las de un gato, la cola larga y peluda salió junto a sus orejas, el chico guardo silencio de forma obediente.

Tan adorable, pensó la mujer viendo la apariencia del chico frente a ella. Agatha le hizo gestos de nuevo con su manos e hizo movimientos con su boca para que el Bakeneko los leyera.

— Primero, aprenderás a hacer la limpieza en casa. Segundo, aprenderás modales básicos y tercero, aprenderás a servir amablemente a tu amo y señor — interpretó el Youkai leyendo los labios y los gestos de las manos. Su entrecejo se frunció y su mirada se llenó de disgusto al terminar de leer —. ¿Es necesario hacer todo eso? ¡Soy un Shinki! ¡Solo necesito aprender a pelear!

Agatha alzó su dedo y lo movió de un lado a otro al mismo tiempo que negaba con su cabeza, el Youkai leyó de nuevo sus gestos y labios.

— Esto es importante, una vez que aprendas esto y te acostumbres, te compartiré las artes Adeptus que yo aprendí — leyó de forma monótona, su semblante se llenó de más y más disgusto.

En realidad, Agatha no estaba segura si su entrenamiento daría frutos. Todas esas ideas las sacaba en base a sus recuerdos de todos aquellos Anime que vio en su vida anterior, claro, ella no nació para ser mentora así que solo le quedaba confiar en lo que aprendió en su vida anterior.

— ¡No me gusta! ¡Parece aburrido! — se quejó cruzando sus brazos.

Las venas azules se hincharon en la sien de Agatha. Ella sabía que su idea sonaba aburrida, a ella tampoco le hubiera gustado hacer todo eso pero así como le parecía aburrida su idea, creía que era importante enseñarle al Youkai un poco de educación.

Quizás, debería ir sacando el zapato adecuado para arrojarle en caso de que desobedezca. Agatha ignoró el berrinche del Bakeneko y se levantó de su lugar para caminar en dirección al bonito edificio de estilo japonés antiguo.

El chico con orejas y cola de gato la observó unos minutos, se levantó para seguirla en silencio. Una vez llegaron frente a la puerta, la mujer uso sus artes Adeptus para crear una serie de armas distintas, giro su cuerpo y guío las armas frente al Bakeneko.

Hejin¹, observó con atención todas las armas, miró a su maestra y espero sus instrucciones en silencio. El semblante de la mujer lucía serio, se había tomado en serio el papel de mentora, lástima que no podía hablar porque de hacerlo, Hejin estaba seguro que le gritaría.

— ¿Tengo que elegir un arma? — ladeó su cuerpo a un costado para mirar a su silenciosa mentora. Agatha había sido rápida para entrar en la casa y tomar asiento sobre el tatami, cuando Hejin la observó, ella ya estaba cómodamente bebiendo una taza de té caliente e ignorando su presencia por completo.

Hejin, puso los ojos en blanco y se concentro en elegir su arma. Su mentora le echó un vistazo y siguió con lo suyo, disfrutando del hermoso ambiente, no es mentira que ella lo disfrutaba, tenía tiempo deseando disfrutar de una taza de té caliente dentro de una casa tradicional antigua.

Ella solo estaba cumpliendo sus deseos internos.

— Kaachan, quiero la katana.

Al instante en qué las palabras salieron de su boca, el resto de armas desapareció frente a él como si se tratarán solo de una ilusión, la única arma que quedó, fue la que él eligió. Echó un vistazo a su mentora pero al ver qué está seguía concentrada bebiendo de su taza de té caliente, tomó la Katana entre sus manos, sus ojos brillaron.

Hejin pensó que al tomar el arma iba a manifestar como un arma de verdad, sin embargo, la decepción nació en su interior al ver qué solo se mantenía como un arma de energía. Lo hizo a propósito, pensó el Bakeneko dirigiendo su mirada a su mentora con el entrecejo fruncido.

— Hejin, ven aquí.

El chico miró extrañado sus alrededores al escuchar la voz que sonaba en su mente, no había nadie a su alrededor además de su mentora pero ella mantenía los ojos cerrados sin soltar su taza. Dudoso, se acercó a Agatha y entró en la casa, se paró al otro lado de la mesa, frente a ella.

— Kaachan, ¿me llamaste?

Los párpados de la fémina se abrieron hasta revelar el par de iris de chocolate detrás de las largas pestañas, ambos cubiertos por un destello brillante en la pupila. Hejin sentía que esos ojos podían ver el alma completa de las personas, eran intimidantes de un modo maternal, ella parecía saber todo lo que él no sabía de si mismo.

Agatha le indico que se sentará con un gesto de su mano, Hejin fue obediente y se arrodilló para sentarse sobre sus talones, su mentora le sirvió una taza de té caliente en silencio. El Bakeneko tomó la taza de té entre sus manos y la llevó a sus labios para beberla, la amargura entro en su boca en el primer sorbo y en el segundo, el té se volvió dulce.

— No necesito aprender sobre deberes del hogar, he aprendido a hacerlos — murmuró Hejin al dejar su taza de té sobre la pequeña mesa. La fémina levanto su mirada unos segundos y luego la bajó —. Los modales no los necesito, Inari-sama me enseñó demasiado sobre eso — menciona disgustado, luego añade:— Basta con que me enseñes a servir a mi señor y me enseñes a pelear.

Agatha guardo silencio y tranquilamente le dio un sorbo a su taza de té.

—  El santuario debe estar limpio antes del medio día, las hojas caídas no deben estar espaciadas por todo el jardín, el estanque debe limpiarse un día a la semana, harás la comida y me servirás como si fuera tu amo y señor, nada de quejarse, molestarse o hacer berrinches — Hejin miró a su mentora con una expresión confusa, asintió a cada palabra que ella decía dentro de su cabeza—: usa las tardes para tu entrenamiento, domina tu arma primero y cuando lo hagas, te dare las bases de las artes Adeptus.

El Bakeneko inclinó su cuerpo frente a la fémina y sin quejarse, aceptó las órdenes de su mentora.

— Si, Kaachan.

Las comisuras de los labios de la mujer se curvaron. Se levantó de su lugar y dio un paso frente al Youkai, con un toque cuidadoso, acaricio los cabellos índigo. Hejin se levantó cuando el sonido de los shōji sonaron, su expresión era sería y decidida, se puso de pie para ponerse manos a la obra con sus nuevas tareas.

Agatha caminó por los pasillos de la casa en silencio, admiró el lugar e hizo una lista mental de todo lo que debían comprar en el futuro. Aún no sabe cuánto tiempo van a permanecer en el mundo Youkai o al menos ella no sabe cuánto tiempo estará aquí, soltó un suspiro pesado.

Llamó a la ventana de mensajería del sistema para comunicarse con Yunqi y Buxing pero al enviar el primer mensaje, un signo de exclamación en color rojo apareció a un lado de su mensaje, intentó enviarlo de nuevo, sin embargo, sin importar cuántas veces lo intentará el mensaje que salía era el mismo.

Error de conexión, intenté de nuevo o más tarde.

Resopló molesta. Si la conexión estaba perdida, entonces los sistemas no servían de momento y sí, esto es positivo ya que puede hacer variedad de investigaciones en secreto pero si solo funcionaba mientras estaba en el mundo Youkai, no serviría de nada, sin conexión no hay forma de investigar.

De forma automática, el foco sobre su cabeza se encendió y una idea llegó a ella. Para poner en práctica esa idea, primero debe hablar con Hejin, con una sonrisa en los labios, anotó en su lista, lo que haría mañana a primera hora.

•••

He Jin¹ [河金] : Río de Oro

En realidad, no estoy segura si el uso de los caracteres es correcto o si significa alguna otra cosa distinta, pero originalmente el significado de Río de Oro se escribiría "金河" y el nombre sería Jin He, creo que ambos suenan bonito pero si quieren que lo cambie por Jin He, me dicen.

Agatha usa el Chino porque cree que los nombres tienen un significado más especial y porque en la historia, serán importantes.

Kunikuzushi/Kabukimono — Río de Oro, He Jin [河金]
Scaramouche — Brisas del Mar, Hai Feng [海风]
Wanderer — ¿?

Gracias a todos y a todas por leer el capítulo de hoy, el cual, espero que les haya gustado y lo hayan disfrutado.

Nos vemos en la siguiente actualización.

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