XingLian
Le pareció rara la forma robótica con la que KaiLi se levantó y salió de ahí siguiendo a una chica de último año.
XingLian reconoce que no es muy perspicaz con la mayoría de las cosas, pero incluso ella pudo notar lo raro de la situación. Estaba cómodamente sentada en el suelo disfrutando de un ligero jugo de durazno al lado de MoonHyun luego de la paliza que les habían dado las chicas en twister, cuando notó como KaiLi salía del lugar.
Desconcertada amplió los ojos y su mirada paseó por toda la estancia hasta encontrarse con la de Kristy. Al parecer ella también había notado la actitud de la chica y no parecía muy contenta con tal acción.
Con el ceño fruncido, Kristy se alejó de JunA y arrastró de la ventana a Taozi. Ésta le retó con la mirada pero con un movimiento de cabeza de Kristy dirigido a la dirección en que había salido KaiLi, bastó para que la chica entendiera a lo que se refería.
Guardó el cigarrillo con el que jugaba y salió de la estancia detrás de Kristy con la misma actitud que KaiLi y la otra chica habían salido.
Si la situación había sido rara antes, ahora era mucho más pesada.
-Algo no anda bien -YuRen habló entre susurros. Había dejado su lata de refresco olvidada en la mesa y miraba preocupada hacia la puerta.
-¿Ugh? ¿A qué te refieres con que algo no anda bien? -al lado de XingLian, MoonHyun preguntó con curiosidad.
-No lo sé -respondió automáticamente-. Sólo sé que algo no anda bien.
-Bueno ¿qué tal si todas vamos a ver qué sucede? -Hannah tocó calmadamente el hombro de YuRen y habló suavemente.
-Si... creo que eso será lo mejor -YuRen parecía algo ida pero aceptó rápidamente.
Sonriente, ChanMi dejó la pequeña consola de videojuegos portátil que traía en el suelo, tomó de los hombros a YuRen y la escoltó a la dirección en la que las cuatro chicas habían desaparecido.
Sin entender mucho el asunto, las demás tomaron alguna golosina al azar y salieron del cuarto.
Una a una, XingLian las vio salir con el semblante calmado; lo podía entender de MoonHyun ya que ella solía ser igual de distraída que ella, pero se le hizo extraño que las demás no lo notaran.
La habitación quedó vacía sin la presencia de sus amigas. XingLian decidió ser la última en salir del lugar. Luego del enfrentamiento con las chicas de su club, ella no terminaba de sentirse cómoda en ningún lugar. Estar en esa reunión le había ayudado mucho a olvidar la incomodidad de su interior; pero justo ahora esa incomodidad se volvía grande.
Ella sabía que era algo distante a las chicas, pero jamás se había sentido tan apartada de su grupo. Ella era una chica que no solía hablar de forma abierta respecto a cómo se sentía a pesar de querer hacerlo siempre y justo ahora, estando como estaba, sentía que no era tan autentica ni con las chicas ni con ella.
Alejó esos pensamientos de su mente y frunció sus labios. Los pensamientos negativos no debían volver a ella de forma repentina, no lo permitiría; deicida apretó los puños, se levantó del suelo y salió corriendo de la estancia.
Cuando llegó al exterior casi estuvo a punto de enojarse por no salir junto con las chicas porque no sabía a donde habían ido. En eso, el sonido de los gritos llamó su atención y no dudo ni un instante en correr a esa dirección.
Con el cabello cubriendo su cara, las pantorrillas quemando y la respiración agitada llegó justo al jardín que se encontraba cerca de la hoguera y la escena representada ante ella no era nada enriquecedora.
Una de las candidatas a la presidencia estudiantil era sostenida por algunas amigas, se encontraba con el rostro hinchado y con una sonrisa descarada y sangrante pintada sobre él.
Frente a ella se encontraba su grupo de amigas.
Kristy y Taozi sostenían a una enfurecida KaiLi que pedía en una combinación rara de coreano y chino que la soltaran. Kristy y Taozi por obviedad no hicieron caso, lo que provocó aún más el enojo de KaiLi.
En la entrada del jardín estaban las demás chicas restantes. Quien más llamó su atención fue YuRen, ya que ella estaba estática en el lugar con el rostro perdido.
-¿Cómo que te vas? -logró escuchar como susurraba quedamente.
KaiLi dejó su rabieta y le vio con dolor.
No fue necesario para XingLian algún tipo de explicaciones, la escena podía describirse casi sola. En ese momento sintió una pena grande por sus amigas.
El ambiente se convirtió en uno mucho más tenso ya que la chica que sangraba se empezó a burlar de la situación.
Antes de que la furia de la morena empeorara, Kristy se las arregló para dejar a KaiLi a cargo de Taozi. Con la mirada penetrante se acercó a la otra chica y le enfrentó.
-Bastante astuto atacar en la vida personal de tu contrincante -entrecerró los ojos y le miró con duda-. ¿Tan poca esperanza tienes de tu campaña qué utilizas métodos tan básicos? -la chica detuvo su risa y cambió su rostro alegre a uno enfurecido.
-En este medio todo se vale.
-Oh ¿se vale? -Kristy preguntó de forma inocente-. Bien mocosa, ya que aclaraste que se puede jugar con cualquier arma no quiero que vayas a llorar a tu grupo cuando algo que pase, porque -tentativamente se acercó a la chica y le susurró al oído-. Yo misma me encargo de que algo te pasé.
La chica se le quedó viendo pero Kristy siquiera le prestó atención. Volvió con KaiLi y Taozi y juntas se acercaron al grupo de chicas que custodiaban a YuRen.
-Bien, hay cosas que aclarar -de forma seria Kristy declaró a las chicas-. Quien esté dispuesta a escucharme hablar por mucho tiempo, nos vemos en la hoguera, las que no, nos vemos mañana sábado por la mañana, les enviaré un mensaje con la ubicación.
Dicho esto, las chicas empezaron a caminar en dirección a la hoguera, todas menos dos: YuRen y XingLian.
La primera sin saber qué hacer, se quedó estática en su lugar. Al salir del trance sintió la mirada de XingLian y con una falsa sonrisa salió en dirección contraria a donde las chicas habían ido.
XingLian perdió su atención en ver como la castaña se alejaba de la escena con un paso delicado e inestable. Ella sintió pena, pena por KaiLi, pena por YuRen, pena por su romance.
Ella conocía ese dolor que se instalaba en la garganta de tan solo pensar en estar lejos de esa persona.
Intentó pensar si las chicas hubieran sentido la misma pena que ella sentía por sus amigas o si simplemente fingirían simular ese sentimiento.
El siquiera pensarlo le causó un escalofrío que inició en su cuello y terminó en sus caderas. Sintió su corazón palpitar y su respiración agitarse. Llevó una mano a su pecho y comprobó que éste aún latía con fuerza, cerró los ojos e intentó calmar su angustia.
Pasados unos pocos minutos sintió que estaba lista y con calma comenzó a caminar al lugar donde estaban sus amigas.
Cuando llegó, Kristy estaba parada frente al fuego, a su lado derecho se encontraba JunA acariciando su mano de forma natural y al lado izquierdo se encontraba KaiLi con las manos en los costados de su cabeza mirando el fuego, como si este tuviera las respuestas que tanto esperaba.
Su pecho se apretó al ver a su amiga.
Todas estaban inmersas en sus propios pensamientos, por lo que XingLian decidió no interrumpir y guardó distancia de la hoguera y las chicas.
El silencio era pesado y ningún ente se atrevía a romperlo con su voz. Kristy pareció notar eso así que se aclaró la garganta y empezó a hablar.
De forma atenta pidió a KaiLi una explicación, ella simplemente se volteó y enfatizó su poco ánimo y nulas ganas de hablar, Kristy decidió no indagar en el tema así que llamó la atención de las presentes, dio una rápida mirada contando las cabezas y simplemente dejó su lengua atacar.
Habló sobre lo flojo del ritmo de las chicas y la poca actividad en la campaña de KaiLi.
Las clases y asuntos amorosos las mantenían un tanto fuera de la carrera y se había debilitado la participación de KaiLi a tal punto que chicas completamente incapaces parecían ir a la cabeza en las encuestas.
Las chicas, incluida XingLian, bajaron las cabezas un tanto avergonzadas. Kristy soltó airé de su pecho y con un movimiento de muñeca, quitó cabello de su rostro.
-Bien, necesitamos opciones -volvió a llamar la atención de las chicas.
-No tenemos opciones -por lo bajo, habló KaiLi-. Lo he arruinado todo.
-No has arruinado nada -Kristy alzó una ceja, viéndose incrédula.
-Pero lo he hecho -por primera vez, KaiLi alzó su rostro y miró directo a los ojos de Kristy.
-Y aunque lo hayas hecho, vamos a arreglarlo -la chica suspiró de forma calmada-. Ahora menos que nunca voy a permitir que alguien que no sea tú gane ese puesto.
-Oh, oh, oh MoonHyun sabe qué podemos hacer -la chica de baja estatura alzó la mano llamando la atención de las chicas y sonriente expuso su propia idea-. Podemos organizar karaokes en nombre de KaiLi.
-Claro -los ojos de ChanMi brillaron ante la idea-. También podemos hacer eventos para otorgar créditos extras en los clubs, tenemos a capitanas de varios clubs a nuestro lado, de algo ha de servir.
-Incluso podemos organizar una café con temática +15 -Taozi soltó la propuesta como burla.
-Sí, que sea de unicornios -el rostro de MoonHyun se iluminó al imaginarse vestida de unicornio atendiendo a varios estudiantes.
-Tú sí que eres inocente ¿verdad? -Taozi le miró incrédula.
-No ¿por qué lo dices? -la otra se confundió-. ¿No te gustan los unicornios? También puede que sea de conejos.
-Sí, sí, quizás, no, Taozi deja a Moon y sí -de forma rápida interrumpió la conversación de las dos chicas-. KyungRi -la contraria alzó los ojos del suelo y le miró sorprendida-. Toma nota de las ideas y mañana nos pondremos de acuerdo sobre que le corresponde a cada quien.
La castaña afirmó con la cabeza mientras anotaba todo en la pequeña libreta de papel ecológico que siempre cargaba.
-Necesito que todas se muevan en sus ramas. Hagan ruido, spam y putería si es necesario. Meteré esos juegos sucios por sus horrorosos traseros, demostraré quién es Wu Kristy y porque no deben de meterse con mis chicas.
-Estás siendo exagerada -JunA a su lado sonrió divertida.
-Claro que no -frunció el ceño-. Ahora bebés, despejen el área y vayan a dormir, mañana me las voy a joder así que las necesito medio vivas.
-Claro que si Kristy -las chicas sentadas en la hoguera hablaron de forma sincronizada y divertida.
-Taozi -Kristy llamó la atención de la pelinegra-. Llévate a KaiLi al dormitorio, JunA, Hannah, MinSook y yo nos iremos a los nuestros, las demás deben hacer lo mismo.
-Puedo ir sola -KaiLi se levantó enojada.
-No puedes -Kristy le apuntó con el dedo-. No voy a correr el riesgo de que vayas a hacer alguna tontería en contra de Suni.
-Te dije que puedo ir sola.
-No y es mi última palabra, Taozi -Kristy volvió a mirar a la pelinegra-. Por favor.
-Te dije que...
-Yo lo haré.
Todas las presentes voltearon asustadas en dirección a XingLian, ni siquiera habían notado su presencia en la hoguera, por lo que escuchar su voz de la nada y justo en ese momento, las exaltó un poco más de lo normal. Con caminar seguro, XingLian llegó a la hoguera y dejó que la luz de ésta, iluminara su delgada figura.
-¿Qué has dicho? -Kristy le miró extrañada.
-He dicho que yo la acompañaré -afirmó con seguridad.
-Si bueno... está bien -Kristy sacudió la cabeza y le restó importancia-. Lo que sea.
Todas le vieron raro y la palabra muda inundó el ambiente, KaiLi le vio de forma extraña y luego dirigió su andar hacia donde se encontraban su dormitorio.
XingLian suspiró pesadamente y removió con cuidado su larga cabellera castaña, en silencio empezó a andar con la misma velocidad que andaba KaiLi, apenas dio unos pasos y regresó su vista a la hoguera, todas las chicas ayudaban a apagarla o al menos fingían ayudar.
Poco menos que desesperada buscó con la mirada a Hannah, encontrándola justo al lado de MinSook; ambas reían por la forma en la que HunAh trataba de soplar un poco de ceniza que había caído por error en el ojo de MoonHyun.
Hannah se veía resplandeciente sonriendo de aquella manera; tan resplandeciente que incluso sintió un nudo en el estómago. Apretó los labios logrando que éstos lucieran rectos y sin forma, los celos no se sentían bonitos, mucho menos las inseguridades.
El miedo y el dolor se apañaban cada vez un poco más en su mente y con ella, las pocas esperanzas de poder dar un avance.
Poco antes del escándalo de KaiLi y Suni, había intentado hablar con Hannah sobre su comportamiento en la práctica de danza, pero nada más al verse, Hannah se quedó quieta y callada; así duraron por algún tiempo; bastante para el gusto de XingLian.
Las pocas fuerzas que había obtenido se desaparecían como humo barato frente a sus cristalinos ojos y era incapaz de siquiera tomarlo entre sus huesudos dedos.
La ausencia de su voz dolía, pero dolía más ver cómo era compartida con otra chica: una recién ex desconocida.
XingLian entendía a la perfección el asunto de llevar una nueva amistad, entendía lo que era querer conocer a tu nueva compañera y más si era alguien como MinSook.
Lo entendía, pero aún así dolía.
No mentiría al decir que la chica era atrayente, esa sonrisa forjada de manera extraña resultaba ser intrigante, su cabello castaño parecía ser cuidado con dedicación a comparación del suyo.
XingLian pudo notar que MinSook no era únicamente atrayente para Hannah o ella, al parecer la nueva integrante de su grupo de amigas: Taozi, la prima de KaiLi, volteaba siempre de manera disimulada y miraba de forma extraña a la pequeña chica.
No de mal forma, pero tampoco la catalogaría de forma sana, simplemente era... diferente a la forma en la que miraba al resto de las personas. Era extraño ver como una chica tan seductora, por así decirlo, mirara de esa forma a la pequeña chica tierna.
Sin tomarle tanta importancia, se encogió de hombros, volteó su cuerpo entero y siguió en silencio a KaiLi.
Caminaron cerca de 10 minutos. Largo y mortífero paso del tiempo envenenando inestables pensamientos pesimistas.
Durante el transcurso, no pudo evitar ver el característico andar de KaiLi fallar; no caminaba a como solía hacerlo. Sus pasos no eran fuertes ni firmes, sus delgadas piernas parecían ser dos pedazos de estambre siento guiados por el simple rozar del viento y sus pies tocaban de forma tan ligera y gracioso el suelo que parecía hacerlo a propósito.
Su distinguida postura recta justo ahora parecía tan inestable como un globo inflado con poco aire, su acostumbrado porte y cabeza al aire ahora eran vagos recuerdos perdidos en algún lugar siendo suplantados por una barata imitación de fortaleza imaginaria.
Durante todo el camino, XingLian intentó pensar una manera de sacar a flote el tema de anterior pelea.
Ella no sabía cómo hacerlo, jamás había tenido que acercarse de tal forma con alguna de las chicas, ella siempre fue un complemento en la ayuda grupal, jamás de forma individual.
Apenas semanas atrás era ella quien tenía que llorar en los brazos de alguien, jamás había experimentado ser los brazos de alguien. Vaya, sí que era difícil salir de la zona de confort.
-KaiLi -a pocos metros de salir del camino y desviarse para los dormitorios, XingLian llamó su atención
-¿Hmm? -perdida en su mundo, la otra salió de sus pensamientos y observó perezosamente.
KaiLi había estado frente a XingLian con una considerable distancia entre sí.
XingLian había dejado libre de cuestionamientos a KaiLi durante todo el camino, parte de razón por la cual prefirió ser ella la que acompañaría a la chica a su dormitorio y no su prima. Taozi parecía ser más inestable y olvidar el concepto de espacio personal.
La otra razón por la cual había sido ella quien se ofreció a llevar a la chica, es que entendía perfectamente cómo se sentía; ellas estaban viviendo la misma grotesca sensación.
-Quizás no lo parece, pero yo te entiendo -dejando la distancia que KaiLi había entablado entre las dos, XingLian le miró a los ojos y habló de forma fuerte.
-¿Entender qué? -la morena le miró con frustración.
-Entiendo todo. Te entiendo a ti, a tus pensamientos y a tus inseguridades -bajó un poco la mirada y observó a sus dedos jugar con los hilos que colgaban de su short-. Entiendo que no dijeras nada y que cargues con la felicidad momentánea que se va acabando conforme el reloj avanza.
La morena le miró y aseguró plasmar en su rostro la confusión que las palabras dela chica le estaban provocando. XingLian quiso meterse su pequeña cara dentro de la tierra y retractar con sus palabras, pero sabía que alguien tendría que hacer el trabajo sucio.
-No sé el motivo de tu regreso a China, tampoco sé si esto se pueda omitir o incluso evitar. Pero sé cómo te sientes, no eres la única con esta forma de pensar. Sé que al tratar de ocultar esta información trataste de alargar los momentos que hacen de tu vida algo que valorar. Pero...
XingLian tomó un poco de aire y le miró a los ojos.
-También sé que guardar todo esto en tu interior no te hace ningún bien. Sé lo frustrante que es querer expresar algo del mismo modo en que lo sientes pero que ni las palabras ni los hecho logren enviar el mensaje. Sé lo que es guardar un mal trago para evitar que otros se preocupen y terminen en un estado gris como en el que te encuentras.
XingLian recordó aquellos tiempos en los que su madre recitaba sus tan frustrantes frases sobre "Ser una buena chica", recordaba la forma en la que ella aseguraba que guardar todo aquello que implicaba el guardar cualquier pensamiento inadecuado.
También recordó como su abuela le decía de forma cariñosa mientras acariciaba su pequeño rostro que actos como esos pudrían poco a poco el corazón.
-Sé lo que es mirar aquella sonrisa que te da vida o incluso más que soy por miedo a lo que sea, evitar un trago amargo para que no desaparezca. Sé lo que es mirar a los otros ser felices e intentar ser igual que ellos pero aquella pequeña nota escrita en un papel negro incrustada justo en el fondo de la memoria te haga recordar que tú no eres del todo feliz.
Sin saber cómo, XingLian se acercó lentamente a KaiLi y rodeó los delgados hombros de la morena en un patético y frío abrazo. Se maldijo por ser tan delgada como la otra y que su cuerpo no emitiera el mismo calor que emitía el cuerpo de Hannah.
Recordar el cálido sentir de Hannah hizo que su pecho se encogiera y con mayor motivo apretara con amor a KaiLi contra su cuerpo.
-Sé que no la pasas bien y que justo ahora tienes una frustración indescriptible. Sé que no te sientes segura en casi nada de lo que haces y no me refiero a lo académico, no te juzgo ahora y no lo haré en un futuro.
KaiLi no respondió, sólo se tensó en sus brazos.
-Sólo puedo decirte que tienes algo mucho más grande que esa frustración; y eso es tu talento. Tienes sentimientos tan hermosos y personas que te quieren y confían en ti.
Se alejó un poco del cuerpo de la morena y se dedicó a mirar sus ojos.
-No desperdicies eso por algunas cuantas inseguridades. Sé que evitaste decirle algunas cosas a YuRen para no ver su rostro apagado, pero me duele mucho más ver cómo es que esos bellos ojos redondos que carga tú rostro se van apagando con la culpa cada vez que miras a los ojos a tu chica.
Con un último apretón, XingLian se separó de KaiLi y se fue de ahí. No quiso esperar a que la morena correspondiera sus palabras o su abrazo. Había intentado mejorar el estado de la chica y aunque pensó que fracasó con sus palabras de aliento, algo dentro de ella se sentía bien.
La chica fue totalmente inconsciente sobre su entorno todo el tiempo. No prestó atención de las palabras de KaiLi y mucho menos notó la presencia de Kristy y Hannah detrás de los árboles.
Ambas chicas habían vigilado el recorrido de las menores para asegurar que ningún ataque de impulso arremetiera contra KaiLi y por consecuencia, sus actos se llevaran a XingLian con ella.
Fueron presentes de las palabras y huida de XingLian.
En silencio esperaron a que ambas chicas se retiraran del perímetro para salir sin ser descubiertas, voltearon a verse a los ojos sin poder creer lo que habían presenciado.
Al parecer XingLian había avanzado más de lo esperado y eso llenó de orgullo a Hannah.
* * * * * * * * * * * *
XingLian caminaba de manera despreocupada hacia su dormitorio.
Se golpeó la cabeza con la palma de la mano para recriminarse. Si bien ella y KaiLi eran del mismo año, había olvidado que su dormitorio quedaba mucho más lejos que el de la morena.
Ella llevaba un suéter de color pastel unas cuantas tallas más grandes a las que solía vestir, la noche pintaba a ser fresca por lo que llevaba unos pequeños short color blanco y acompañados de unos cómodos vans del mismo color.
Con el caer de la noche y ver el cielo adornarse de forma impuntual con las estrellas, la temperatura bajó unos cuantos grados, provocando que las delgadas piernas de XingLian empezaran a temblar.
No acostumbraba a salir del dormitorio con alguna pertenencia, por lo cual volvió a golpearse la cabeza.
Había olvidado cargar las llaves de su habitación y también dejó olvidado su teléfono en su cama. Ahora tendría que cruzar el camino oscuro que envolvía su cuerpo y con pereza, tendría que ir a la recepción de su edificio para pedir que abrieran su cuarto.
Si quiera pensar en el sermón que le daría Yoora por olvidar sus llaves, hacía que su cabeza doliera.
Maldición, quizás DaeHyun tenía razón sobre destinar un poco de su dinero para comprar algún tipo de bolsa femenina que no le fuera incómoda de utilizar.
Pensó un poco sobre el porqué de haber desistido en comprar una y recordó con un dolor en el codo el motivo.
DaeHyun le había comentado sobre un bello lugar donde podría encontrar el bolso perfecto para ella, y él realmente no le había mentido, un bello establecimiento en matices morados le saludaron apenas entraron, un chico de labios rosados y sonrisa agradable les atendió con dulzura.
DaeHyun le había dicho que él se encargaría de tratar con el vendedor ya que ella era muy ignorante en cuanto a las marcas y accesorios.
Recuerda cómo es que YounJae y él se adentraron tanto en su plática que dejaron abandonada a la olvidadiza XingLian en la entrada.
Los chicos dejaron de pensar en ella y se perdieron en su mundo amor y preservativos hasta que escucharon el grito de sorpresa de la china.
Gritó por lo hermosa, fascínate, perfecta y exageradamente cara que resultaba la única pieza que le había interesado.
"Esto es un maldito insulto" pensó la chica al ver la oportunidad de su vida irse frente a sus ojos.
Cuando DaeHyun la sacó de ese lugar, le comentó su verdadera intención. Si bien él quería que la chica admirara la amplia colección de mercancía y contemplara los precios, la intención principal era visitar a aquel vendedor exageradamente guapo.
Adjudicó su visita con la china porque debía ser fuerte pero casual, no tenía que ser obvio pero tampoco debía darse del rogar. No es como si a él le fascinara tanto ese tipo de cosas, además de verse muy mariquita por ser hombre y visitar un lugar para chicas.
Porque él era homosexual, más no afeminado y tenía una imagen que proteger.
XingLian rodó los ojos de tal solo recordar aquella experiencia.
Maldijo ese hermoso bolso de color magenta.
Maldijo su pobreza.
Maldijo a los malditos chicos flor con atracción sexual evidente.
Maldijo la promiscuidad de DaeHyun.
Maldijo el día en que lo conoció.
Maldijo el momento en que permitió que Hannah le ayudara a encontrar ese estúpido trabajo.
Maldijo a Hannah.
Maldijo el conocerla, el quererla y el amarla.
Maldijo toda su jodida y perfecta presencia y sobre todo; maldijo su maldita lejanía.
Odiaba tener esos sentimientos.
Odiaba el verla y querer abrazarla con amor pero que a la vez quisiera que ese abrazo le dejara sin aire y consecuentemente sin vida.
Odiaba verla vivaracha y rozagante junto a alguien que no fuera ella.
Sintió un nudo en el estómago al recordar como ella y MinSook reían sin preocupaciones o percances. La forma en la que el rostro de Hannah se iluminaba y sus bellos ojos parecían tener vida propia.
La misma forma en la que alguna vez le sonrió a ella.
XingLian intentó no deprimirse, todo proceso podía ser largo y tedioso pero al final todo daría esfuerzos, o al menos eso es lo que quiso pensar.
Perdida en sus pensamientos, llegó casi con éxito a la puerta de su dormitorio. Y digo casi porque un cuerpo firme le impidió continuar su trayecto.
Con el ceño fruncido, levantó la vista del suelo y miró con odio a la persona que se cruzó en su camino.
Con sorpresa tatuada en su rostro, se quedó estática tal estatua cuando reconoció a la chica frete a ella.
-H-Hannah...
Hannah no dijo palabra alguna, sólo se dedicó a sonreírle con dulzura a la chica. Demonios, XingLian había extrañado esa hermosa sonrisa.
XingLian intentó preguntar el motivo de su presencia allí, él porque estaba ahí, sonriéndole de la forma en que lo hacía, cuando horas atrás le había ignorado, quiso preguntar si había notado algún cambio en ella o si planeaba terminar su relación definitivamente.
Quiso saber si su mundo resultó ser más amarillo lejos de su cuerpo, quiso saber si su musa había sido redescubierta en la chica de ojos redondos y labios extraños, quiso saber si en algún momento le extraño le da forma enferma en la que ella lo hizo.
Quiso decirle cuanto la amaba, cuando necesitó de ella, cuantas noches luego de trabajar, sacaba alguna fotografía de las dos juntas y la contemplaba por horas.
Quiso decirle que en las noches de lluvia, ella imaginaba su presencia junto a su cuerpo, las veces que imaginó su delgado y estético cuerpo desnudo junto al de ella, quiso decirle el montón de veces que intentaba dibujar su cuerpo en el aire, tratando de encontrar el su cálido tacto en la fría atmosfera.
Quiso decirle lo patética que se sentía al abrazar el vapor de la regadera, las veces que imaginó sus cuerpos mojados bajo el corro de agua caliente, las veces que imaginó cientos de escenarios en los que cuatro paredes encerraban sus cálidos gemidos y las veces que tuvo que tocar su propio cuerpo engañando a su mente y su corazón, imaginado que los dedos que la tocaban eran los de Hannah y no suyos.
También quiso escupirle en la cara, quiso golpear su cabeza en el asfalto tantas veces hasta que el rojo carmesí pintara no solo la cera o su ropa, sino el mundo entero. Quería que ríos rojos guiaran a los egipcios en un viaje al futuro y momificaran su cuerpo inerte para tenerlo como un grato adorno en su habitación.
Quería arrancar cada perfecta extremidad de su cuerpo y dársela de comer a los indigentes. Quiso escupir fuego y cenizas, quiso tener poder e inmortalidad para vengar su dolor.
Quiso tantas cosas, pero tener a Hannah frente a ella, sonriendo de la forma en la que lo hacía, pararon sus acciones, su cuerpo y sus sentidos.
Sin decir palabra alguna, Hannah tomó su pequeño rostro, acarició con la punta de los dedos, recordando cada poro, cada bello facial, la pequeña cicatriz debajo de su labio inferior, tatuando en su mente la pacifica combinación del color de sus labios, ojos y piel.
Con naturaleza impregnada en su actuar, Hannah retiró el cabello que cubría parte del rostro de Hannah con su mano y simplemente le besó.
Al principio no entendió, pero ¿quién necesita entender un beso? Exacto: nadie.
No necesitaba entender el porqué de su presencia, el porqué de su huida, ni tampoco el motivo de su aislamiento o arrepentimiento.
No necesitaba explicación alguna porque entendió que no todo debía ser explicaciones o palabras, el mundo en que se desarrollaba no era como sus padres lo dibujaron frente a ella, no siempre una palabra o un golpe llegaban a ser explicaciones.
No siempre un abrazo o un beso necesitaban motivo para ser dados.
Entendió que su amor no podía ser perfecto y tranquilo, entendió que no siempre iba a ser mantas sobre el césped y una colección de sus libros favoritos.
Con impaciencia plasmada en sus movimientos, colocó sus brazos en los hombros de Hannah y apretó sus cuerpos, tan cálido, tan íntimo.
Ella correspondió el abrazo con fuerza. Abrir la boca, mover la lengua, incluso respirar fueron acciones que sus cerebros no registraron y les dejaron ser.
Tomar su cabello, sentirlo libre entre sus dedos, respirar su aroma, sentir la nueva loción de Hannah traspasar por sus fosas nasales, atravesar su cuello y morir en sus pulmones fue la utopía jamás deseada.
Cuando su cuerpo le pidió oxígeno para sobrevivir y se obligó a separarse de la chica, su mente regresó a su cuerpo, al igual que el rojo a su sistema.
-Hola Hannah, te extrañé.
-Lo sé bebé, lo sé.
Demonios, XingLian había extrañado estar en casa.
"Respira en mí, toca mi cuerpo, siente mi alma, destruye mi ser. Hazlo, por favor hazlo".
* * * * * * * * * * * *
-Tiene que ser una broma -Taozi gruñó su respuesta.
-¿Ves acaso que me estoy riendo? -Kristy le miró seriamente.
-A mí me causa mucha gracia -XingLian contestó mientras se cubría la sonrisa con la mano derecha.
-No, no, no, no y definitivamente no -Taozi miraba incrédula los papeles en la mesa y negaba con fiereza.
-No te pregunté únicamente a ti, fue por votación y éste es el resultado -Kristy apuntó la mesa con enojo.
-¡No! -Volvió a negar con la cabeza-. Definitivamente no lo haré.
-P-pero los papelitos han hablado -MoonHyun apuntó de forma inocente a la mensa, señalando la autoridad que éstos representaban.
-Los papeles únicamente sirven para fumar -murmuró con enojo.
-No puedes decir nada en contra de ellos, fuiste la primera persona en aceptarlo -HunAh apuntó descaradamente a Taozi desde el sillón en que se encontraba sentada.
-Lo hizo porque ella quería ver a MinSook vestida de conejita -YuRen comentó con malicia. Ante eso, la china tomó el primer cojín que se atravesó en su camino y se lo aventó a la castaña.
-¿Q-que han dicho? -la mencionada les miró con sorpresa.
-¡Nada! No han dicho nada -Taozi agitó las manos en el aire con el rostro enrojecido-. ¡KaiLi, por favor!
-Nada de por favor -con una seriedad totalmente falsa, KaiLi guardó una risa y miró a su prima-. Las reglas se pusieron en la mesa y todas aceptamos.
-Me parece un poco ortodoxo.
-Ni siquiera sabes el significado de esa palabra -ChanMi comentó con gracia mientras sostenía un cubo de palomitas de maíz que KyungRi le había llevado de la cafetería.
-Y tú tampoco -sin poder evitarlo, toda la sala explotó en una ola de risas.
Las doce chicas se habían reunido en una cafetería con espacio amplio y discutieron propuestas para sacar a relucir el nombre de KaiLi sobre las otras candidatas.
Como un buen equipo, todas las presentes pusieron su propuesta y la que saliera con mayoría de votos sería la primera acción en realizar. Junto con ella, se sortearon los nombres de las chicas que participarían de forma física en los eventos y las demás se encargarían de la organización.
Los primeros en salir fueron los nombres: Taozi, XingLian, KyungRi, MoonHyun, HunAh y ChanMi; ellas se encargarían de ejecutar la estrategia.
Luego de eso se contaron los votos, cuando el resultado fue anunciado por Kristy, las chicas aplaudieron de alegría, todas menos Taozi, la cual al escucharlo palideció de forma inmediata.
-¡Definitivamente no me vestiré de conejito ni atenderé su estúpido café temático!
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