MoonHyun
@CarelessNine
—Moonnie, ese bigote esta torcido. —la chica salto al escuchar a Zelis a sus espaldas.
—ssh, nadie debe verme. — la rapera se encogió de hombros y Moon guardo su plumón maestro acompañante de justicia.
— ¿Qué paso en eso de la lunada o algo así? — pregunto colgándose ambas mochilas en los hombros. —supe que se puso intenso.
MoonHyun bajo la mirada mientras inflaba los cachetes. —Suni molesto a mis amigas y les arruino la noche.
—mmm ok, yo traigo cloroformo y tú puedes elegir el lugar donde la vamos a tirar, de preferencia que sea donde los caballos dejen sorpresas.
— ¿eh?
La alta se soltó a reír, abrazando por el cuello a la castaña mientras enredaba sus dedos en su cabello y lo enredaba para crearle rizos.
—yah, solo haces eso porque tú no tienes el cabello largo. — bufo dándole manotazos en las manos a la peliplata.
—en fin, ¿Qué vamos a hacer? — dejo su cabello en paz y le volvió a rodear el cuello con el brazo, mismo gesto que hacia su hermano con sus amigos, hombres.
— ¿De qué? —MoonHyun guardo el rotulador en su mochila de galleta y saco un paquetito rosa con un cupcake arcoíris en el.
— ¡Eso se ve tan rico! ¿Es para mí? —JungHie estiro sus largos brazos e intento tomar el panecillo, fallando cuando la más baja movió el topercito contra su pecho.
—esto no es para ti, es para Hunnie.
La rapera levanto las cejas con sorpresa. —aguanta, cariño... ¿De qué me perdí?
Las mejillas de la aficionada de las galletas se tiñeron de rojo intenso, causando la risa de la más alta. — ¡N-no te rías! ¡Yo solo seguí tus consejos!
JungHie dejo de reírse y estiro las manos como si detuviera algo. —hey, hey, ¿enserio te vestiste de conejita y le dijiste que eras toda suya?
Moon de nuevo se sonrojo y empezó a pegarle con la mochila. — ¡Eso noo! ¡Solo le di besos y muchos!
—ok, ok, para. — le detuvo la mochila y la levanto en toda su envidiable altura, haciendo que la castaña saltara continuamente para intentar alcanzarla. —entonces ya son novias en serio.
La bajita asintió dando otro salto sin éxito. Zelis estaba por bajarla cuando sintió dagas en la frente y al levantar la mirada, se topó con un par de ojos que la miraban, mataban, remataban, enterraban y maldecían. Se aguantó la risa de villana y se inclinó para susurrarle algo a MoonHyun, lo suficiente cerca como para hacer que la chica de su amiga golpeara el piso con su pie.
—me adelantare, no tardes tanto ¡eh! — grito dándose vuelta, dirigiéndose al segundo piso.
— ¿tardar en qué? — cuestiono acomodando todo su uniforme, dado que al andar imitando a un conejo, todo se desacomodo. —y dice que la única loca soy yo.
—pero eres la mas bonita. — basto escuchar tan inconfundible voz para que se peinara a la velocidad de un rayo y palpara su falda para verse presentable.
— ¡Sirenita! — exclamo saltando a los brazos de la más alta.
—hola princesa. —HunAh le beso la frente sin soltarla.
—ahsgshjas. — siempre, sin excepción, Moon se ponía roja cuando su chica linda la llamaba por apodos cariñosos.
HunAh no lo admitiría pero cada que su chica, sigue sonriendo cuando dice "su chica", la llamaba "Sirenita" o "Hunnie", su corazón saltaba de alegría y se sentía entera.
— ¿De qué tanto hablabas con Zelis? —pregunto intentando no sonar tan celosa.
—un lugar donde tirar a Suni. — respondió caminando alegremente de la mano de su novia.
—ah, entie... ¡¿Cómo?!
—eso dijo pero no le entendí. — la chica se encogió de hombros y se detuvo en el inicio de la escalera. —tengo que irme ahora aunque no quiera. — bufo torciendo los labios. —iré por ti cuando acabe tu club, ¡Fighting, mi sirenita hermosa!
—shdhsjkajs. — HunAh cubrió su rostro para evitar que la castaña viera sus mejillas rojas y se fue corriendo sin darle su habitual beso a Byun.
—es tan bonita. — susurro mirándola con ojos soñadores. —y es mi novia. — termino dando un salto y subió corriendo para ir a sus clases.
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— ¡wow, que bonitos! — exclamo Byun alzando la última prenda para después doblarla con mucho cuidado.
—pues claro, SeokJin oppa los consiguió especialmente para ti. — Zelis se llevó las manos a la cintura, orgullosa aunque ella solo fue a recoger el pedido. — ¿Y quiénes tienen que usar esto? — pregunto la rapera mirando la ropa perfectamente doblada.
—Taozi, Xing, Kyung, Chan, yo y la chica más bonita de todas: Hunnie. — respondió con las manos en las mejillas rojas. —aunque me hubiera gustado mucho más que Duizhang también hubiera salido, se hubiera visto muy linda.
—ujum, ¿y en que cafetería van a trabajar o harán el café en un salón?
—no estoy segura, solo me ofrecí para conseguir los trajes y accesorios.
—oh, oh, y el vómito con patas regresa. — Zelis le dio un ligero codazo a la castaña, haciéndola mirar hacia atrás. Suni caminaba por el pasillo no sin antes mirarlas despectivamente.
—no creí que podía verse mas fea. — soltó con una mueca en la cara, cosa muy inusual en ella.
—es tan raro verte haciéndole caras feas a alguien pero me gusta. — Zelis le revolvió el pelo y aplaudió con fuerza. —debo ir por las mochilas antes de que a la maestra de le ocurra vetarlas también de su clase, ¡Ya vuelvo! — exclamo saliendo con velocidad de aquel salón vacío.
La castaña suspiro con una sonrisa; las habían sacado de clases por andar haciendo carteles para la campaña de KaiLi y para aprovechar el tiempo hasta que fuera la hora de los club, al que faltarían para seguir promocionando a la mejor opción del universo, y pudieran irse. Claro que Byun pasaría un poquito antes por al club de natación para ver a su sirena.
Se hecho sobre media mesa volviendo a suspirar, y es que los últimos eventos la traían algo preocupada. Adoraba a KaiLi y a las demás chicas por supuesto pero se sentía insuficiente ante los problemas que tenían. No quería ver a ninguna de sus amigas tristes y menos ahora que la gran líder había vuelto para jalarles las orejas y darles de ese amor con estilo que solo Kristy tenía.
Justo había retomado nuevas energías cuando escucho el sonido de la puerta al cerrarse, se giró dispuesta a empezar a parlotear hacia Zelis cuando su rostro se descompuso de inmediato al ver como Suni caminaba hacia ella con su rostro hinchado y lleno de maquillaje.
— Con que intentando levantar la campaña muerta de esa, eh. — soltó con desdén. —mira que es inútil, no me va a ganar ni en mil años. — intento tocar un cartel donde ponía KaiLi en letras con purpurina rosa y recibió un manotazo de una mano más pequeña.
—no las toques, vas a ensuciar todo.
Suni levanto las cejas con diversión. — ¿Y que si lo hago? De todos modos están del asco. — sus palabras no la intimidaron, solo la enojaron más. —oh, ¿Te enojaste? ¿Me vas a acusar con tus amigas? O peor, ¿Con tu sirenita? — el apodo de su chica saliendo de los labios de esa mujer le sentó fatal, no sonaba nada bonito.
— ¿Qué?
—no creas que no te he escuchado llamarla con ese mote tan cursi y asqueroso. Deberías hacerle un favor y quitarte del camino o tu preciosa Hunnie se distraerá de la competencia y tú no quieres eso ¿o sí? — la candidata sonrió con autosuficiencia cuando vio el gesto abatido de la bajita, satisfecha con el resultado de su plan.
MoonHyun se quedó callada unos segundos, repasando cada palabra de la rival. —no pudiste con KaiLi nuna y ahora vienes conmigo. — susurro llamando la atención de la mayor. —el que sea más bajita no significa que sea débil, ¡Wu Kristy es mi Duizhang, albóndiga morada! — grito apuntándola con el dedo. —y para que vayas grabándotelo te lo repito: no le ganaras a KaiLi nuna. — tomo sus cartulinas y guardo todo su material en la enorme bolsa con estampado de unicornios y paso a Suni, dispuesta a irse.
—mocosa asquerosa...— rumio Suni, jalando un mechón de su pelo. — ¡A mí no me amenaza una niñata!
— ¡Con mi cabello no, bruja! — la castaña golpeo a la otra con la bolsa donde guardaba los accesorios pesados y la volvió a señalar. —a Hunnie le gusta jugar con mi cabello para poder dormir, debo tenerlo bonito. — señalo la mano de Suni, que tenía unos cuantos cabellos. —por cierto, solo YO puedo decirle Sirenita a MI chica y ella es tan magnifica que incluso si bailara en bragas frente a la alberca, ¡Ella ganaría el oro! ¡Es así de grandiosa!
—n-no me van a ganar. — soltó incapaz de pensar en algo mejor.
— yo que tú me pensaba argumentos dignos de una candidata madura, pareces grabadora. — acomodo su cabello aunque su cabeza punzara por el jalón y se dio la vuelta intentando imitar el andar de Kristy. —y ese maquillaje se te ve horrible. — y salió del salón, caminando hasta la mitad de las escaleras para sobar su cabeza adolorida.
Estaba muy, muy molesta. La bruja de Suni no jugaba limpio, eso quedo más que claro desde el inicio pero lo que había hecho con ella le daba una idea de que tan bajo podía arrastrarse y hacia donde apuntaba: las inseguridades propias y las personas amadas.
Adoraba a HunAh, eso también quedo claro, la quería, la admiraba, la amaba y se preocupaba por ella a todas horas. Claro que temía ser una distracción y la causante de que su chica bajara el rendimiento en la escuela o en el club pero, ¿Qué eso no era normal en una relación? ¿Querer proteger a tu pareja y asegurarte de que sea feliz?
Wu HunAh era magnifica pero también humana, cometería errores y habría momentos donde quisiera monopolizarla para ella y darle todos los colores del mundo para que jamás se sintiera triste.
Pero no puede.
No es tan alta como para abrazarla entera pero puede poner su cabeza en su pecho y dormirse con el latido de su corazón; no puede tener su condición física para competir con ella pero puede estar siempre animándola y esperándola con una sonrisa en la meta, gane o pierda; no será tan lista como para ayudarla en sus deberes pero puede darle todo para que su estudio sea ameno; habrá días donde ambas tengan malos días y digan cosas que puedan herir a la otra pero sabe que en el fondo de ese corazón de mar, HunAh la adora tanto como ella lo hace y jamás haría algo a voluntad para lastimarla.
Quiere un romance con defectos para aprender a amarlos y enfrentarlos.
Está enamorada de la sirena que nada en aquella piscina, tanto como para tomar un poquito más de valor cada día para ser su soporte cuando la necesite y cuando no. Que Suni o alguien mas no pueda entender lo que navega por su cabeza, no es su problema.
—te dejo con tu chica, sis. — Zelis le dio una palmadita en la pierna, tomando su mochila para salir del club de natación.
—mi chica. — se dijo a sí misma, mirando como la más bonita de las nadadoras le sonreía y le hacía señas para que la esperara en lo que se cambiaba.
En lo que esperaba, recapitulo lo sucedido en la última hora: Suni ladro y se enrosco en su cabello, dándole una buena irritación en su cuero cabelludo, Zelis y ella terminaron los carteles que invitaban al café y ahora esperaba a su chica.
Debía decirle a las chicas que Suni andaba rondando de nuevo a pesar de que KaiLi le intento arreglar la cara con sus golpes. No quería que se metiera con ninguna y si algo había aprendido de la mayor de los Wu y de YuRen, era a defender con uñas, dientes y uno que otro artículo punzo-cortante, a los suyos.
—y si es necesario, se quedara calva trabajando para las Kardashian o como se llamen. — prometió dando un golpecito con su puño derecho en su palma izquierda.
— ¿Quién se quedara calva, galletita? — HunAh sonrió ante los usuales disparates de su novia y la recibió con un pico en los labios.
—nadie, ¿quieres pasar por un café de colores? —Moon se levantó como resorte y tomo la mano de Hun.
—lo que mi chica desee. — la más alta le acaricio el cabello y Byun soltó un quejido gracioso. —oh, ¿te lastimaste? Creí que ya no necesitabas esconderte en los arbustos. — comento con una sonrisa.
Moon se mordió los labios, sabiendo que su respuesta no le gustaría a su novia. —de hecho, no creí que las víboras y las brujas pudieran tener hijos.
— ¿eh? — la castaña miro a la bajita sin comprender.
—primero vamos por ese café, debes tener algo calientito en el estómago. — sin dejar objetar a su chica, Moon comenzó a correr, siendo detenida por el sonido de su móvil sonando. — ¿Qué sucede, sis? — movió la cabeza mientras hablaba, sin despegar su mano de la de HunAh. — ¡¿Cómo que no hay salas disponibles?!— exclamo apretando la mano de su hermosa novia. — ¡Ese es el mejor karaoke del mundo! — puchereo por un rato más, colgando con un fuerte suspiro.
— ¿Qué sucede, galletita? —la más alta le apretó las mejillas, curiosa por la razón de su puchero.
—es una sorpresa, Hunnie. — sonrió robándole un beso a su novia. — ahora vamos por ese café y planeemos la dominación de Jin KaiLi! —y dicho eso, volvió a correr jalando a HunAh.
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