MinSook

                                                                                                                                                              LunaaSoo ⋆




Jamás imaginó que su compañera de habitación sería Hannah, la misma Hannah que era amiga de JunA y curiosamente, de KaiLi.

La chica le agradaba, sin mencionar que era muy bonita, el tipo de chica que mirarían en cualquier parte, el tipo de persona que sabía dejar un gran impacto a su paso.

A veces, Hannah la confundía con sus acciones, siendo sugestiva, Minsook había llegado a un punto en el que no sabía si la otra chica bromeaba o iba en serio.

Era extraño... La manera en la que Hannah se perdía en sus pensamientos, había comenzado a suceder más a menudo y más específicamente, cuando la chica de mejillas redondas estaba cerca.

Hannah parecía debatirse internamente, con rudeza, al punto de deformar su siempre alegre expresión y agotarla.

Minsook no tenía una idea de lo que sucedía y por momentos, sentía que preguntar sería lo mejor, pero luego, su razón le contradecía.

"No es tu asunto, Kim Minsook..."

JunA podría ser de ayuda en aquellos momentos, pero estaba tan ocupada y los horarios de ambas eran tan contrarios, que a veces era doloroso.

Aquella tarde de jueves sus clases terminaron ridículamente temprano, Minsook no sabía por qué había abandonado su cama por sólo dos horas.

"Así es cómo debe ser" siempre piensa.

No hay tarea acumulada, puesto que siempre la realiza a tiempo y no tiene amigos o conocidos con los que pueda salir cerca del medio día, así que vuelve a su habitación compartida, cansada y soñolienta, pero totalmente relajada.

Nada pudo haberla preparado para encontrarse con Jin TaoZi sentada perezosamente fuera de su puerta, con las mejillas algo encendidas debido al frío, llevando el lindo uniforme rosado de COEX y una diadema a juego en la cabeza.

La mayor se sorprende más por el último hecho que por ver a la chica allí en el suelo pareciendo no notar que se acerca.

—¿Cuál es el punto de usar el uniforme si no vas a asistir a la escuela, niña insolente? —Minsook suelta con dureza y la menor levanta la vista con sorpresa abandonando su lugar en el suelo.

—Unnie, no seas tan dura. —TaoZi habló con pereza y continuó, casi mostrando un puchero. —Hoy he tenido un mal día.

—¿Eso es mi asunto, mocosa?—Minsook movió el delgado cuerpo de la otra con su mano e insertó la llave para abrir la puerta.

Entró primero, pero a diferencia de otras ocasiones no cerró la puerta en el rostro de TaoZi, lo cuál se convertía en una invitación indirecta a que pasara.

—Yo... No soporto a las chicas en el instituto. Son idiotas. —Minsook la miró durante unos segundos, analizándola.

Se dejó caer en el sofá, imitando a la menor que lo había hecho antes.

—Creo que te comprendo... —Minsook habló en voz baja y TaoZi mostró una sonrisa de alivio.

Minsook había visto el ambiente actual en COEX, las elecciones estaban resultando un caos, tanta rivalidad, tanto que vencer a favor de KaiLi. A pesar de que se había unido no hace mucho al equipo de lo que parecía ser un antiguo grupo, al cuál las chicas denominaban "Exotics", estaba algo cansada de tanto drama, tanto sentimentalismo, tanto afecto...

Tantos sentimientos nuevos... TaoZi parecía encontrarse en las mismas condiciones.

La menor tocó en su pequeño bolso y tomó un cigarrillo de su tan conocida cajetilla, estuvo a punto de encenderlo, pero las manos de Minsook a veces son más rápidas.

—Detente. —La mayor dio un manotazo a los objetos en sus manos, quebrando el pequeño y cilíndrico papel, la expresión de TaoZi es de incredulidad por un momento. —No fumes tanto. Eres mejor que eso.

—No puedo, necesito calmar mi ansiedad, unnie.

—¿Con algo en la boca?—Minsook bufó.

—Sook, ¿qué diablos? Es por la sustancia, supongo.

—¿Cómo acabas de llamarme? —La mayor abrió la boca con dramatismo y pudo notar cómo TaoZi adquiría color en el rostro, rosado cómo su falda.

—Bueno... ¿Alguna sugerencia para dejarlo, unnie?

—¿Acaso soy psicóloga? No lo sé, come caramelos, rosetas de maíz o busca alguien a quien besar si quieres tener la boca ocupada...

—¿Qué tal a unnie? —Taozi se acercó peligrosamente a su mayor, casi posicionándose encima, teniendo cerca sus labios de los de ella.

Minsook se congeló en su lugar, procesando lo que TaoZi estaba sugiriendo, sin saber si era un juego o era en serio. Sin entender por qué su corazón estaba latiendo a un compás desenfrenado.

Empujó con ambas manos el cuerpo que estaba sobre ella, alarmada, acalorada e inexplicablemente molesta.

—¡No vuelvas a hacer eso conmigo! ¿Entendiste?

—¿Por qué? —La mirada inocente que TaoZi le estaba enviando mientras lucía sensual estando en el sofá la hizo perder por completo. Por supuesto que Minsook nunca lo admitiría.

—P-porque... ¡Porque no!

{♥}

No obstante, ambas eran capaces de convivir extrañamente bien...

Peleaban a todo momento, por cualquier cosa, pero sin notarlo, disfrutaban de la compañía que se brindaban.

Minsook era estilo mamá, repartiendo regaños para cada una de sus malas o maleducadas acciones.

Sin embargo, también hacía o compraba comida y caramelos para ella, a veces, con TaoZi poniendo resistencia, la mayor peinaba su cabello, porque "Tienes un hermoso cabello negro, deberías lucirlo".

{♥}

Y allí estaba, un día más junto a esas revoltosas chicas, a vísperas de la inauguración de su bunny coffee.

La primera chica en salir con su vestuario fue MoonHyun, saltando con alegría mientras exclamaba ser un conejo.

Grititos de chica y comentarios enternecidos llenaron la sala. Minsook estuvo feliz de haberse salvado de usar un traje cómo ese.

Todas ellas eran tan lindas, el negocio sería un éxito y con ella manejando el café todo estaba asegurado. Una de las pasiones de Minsook era preparar delicioso café.

La última en salir fue TaoZi, con un puchero molesto adornando su afilado rostro y las mejillas levemente sonrosadas mientras todas soltaban expresiones de asombro.

Minsook no podía negarse a sí misma, que más de una vez había creído de esa niña como una mujer totalmente sensual. Con ese maquillaje tan fuerte qué, para su edad, le quedaba bastante bien. O su estilizado y delgado cuerpo, si ella mostraba piel, incluso un poco, eso le garantizaba millones de miradas.

La mayor enmudeció a diferencia de su reacción al ver a las demás chicas y, cuando comenzó a notar su reacción, su boca funcionó antes que su bien entrenado cerebro.

—Ella parece haber salido de la Playboy Magazine. —Todas las chicas la miraron de inmediato tras su comentario y pronto, sintió el calor subiendo hasta su rostro. —Eh... Es porque ella luce mayor, ya saben... Uhm... iré a conseguir una ensalada.

Minsook abandonó su asiento y eventualmente el pequeño local que las chicas habían conseguido para su cafetería.

Tenía hambre... Quería morder a Jin TaoZi y no estaba segura de con qué sentimiento.

Lanzó un resoplido, porque odiaba cuando su corazón se sentía agitado, mucho más si era debido a una niña insolente de sexys piernas.

Compró su comida y comenzó a comerla mientras caminaba de vuelta.

Llegó a tiempo para mirar cómo cada chica se preparaba para su puesto en aquel mini negocio exprés y una preocupada ChanMi entró a la estancia, con Kyungri colgada en su brazo derecho, compartiendo la expresión de angustia.

—Llegan tarde, niñas. —Kristy señaló, luciendo algo severa.

—Sí... —susurró ChanMi. —Sucede que... ¡No me queda! —La chica alta alzó un bolso con el traje de conejita dentro y lo agitó con histeria. —Soy demasiado larga, esa mujer lo diseñó para alguien con curvas asesinas. —ChanMi exclamó con tristeza.

Las miradas sorprendidas inmediatamente giraron hacía la chica come lechuga.

—No —masticó con calma.—No. No. Y no.

La sala se dividió en miradas severas y miradas suplicantes.

—Chicas, yo no ejercito mi cuerpo para exhibirlo. Me gusta estar saludable, es todo.

—¡Pues deberías! —TaoZi comentó en tono molesto, después, aclaró su garganta y calmó su semblante para continuar. —Deberías apoyar la campaña de KaiLi jie...

—Si yo uso eso, esto se convertirá en algo inapropiado. —Hannah soltó una carcajada sonora que sobresaltó a XingLian a su costado.

—¿Qué te sucede? — Preguntó Zhang.

—TaoZi es abismalmente obvia. —Hannah le susurró, de manera que sólo ella pudiese escuchar. —Ella se aparece seguido por dormitorio...

—Necesitamos clientela, mucha clientela. —Kristy alegó, con JunA tratando de no reír a su lado.

{♥}

De una manera u otra, Minsook terminó con un lindo traje de conejo blanco, con largas orejas y una adorable colita.
Cada chica se encargó de atender a los clientes que entraban con entusiasmo y agradeció poder permanecer tras la barra e incluso así, sentía cuando las miradas se posaban sobre ella y, a pesar de que su personalidad era explosiva y desinteresada, la chica de redondas mejillas se cohibía ante tanta atención a su persona.
No quería pensar ni por un momento en cómo la estaban pasando las demás chicas como meseras.
XingLian y KyungRi lucían adorables, sin embargo, podía notarse que había cierta timidez en sus acciones, a diferencia de MoonHyun y HunAh que realmente hacían de conejos enérgicos y saltarines, por aquí y por allá.

Ahora, TaoZi era otro asunto.
Minsook se encontró riendo en repetidas ocasiones cuando KaiLi había tenido que regañar a su prima menor, debido a su actitud poco cordial y su nula habilidad para recibir cumplidos por parte de los chicos.

—¡Dos americanos y un caramel macchiatto!—Gritó Minsook y tras unos segundos, TaoZi se acercó a la barra para recogerlos y llevarlos a la mesa correspondiente.

Minsook le acercó la bandeja y la menor tomó con rapidez la muñeca contraria.

—Unnie. —TaoZi la miró con seriedad.

—¡Suéltame! ¿Qué quieres? Deberías apresúrate a entregar eso.

—Unnie, los chicos de esa mesa están mirándote demasiado. —TaoZi continuó.

—¿Y eso es importante porqué...? —Minsook levantó una de sus cejas y la menor rodó los ojos con molestia.

{*}

—Hannah-yah ¿podrías mirar la máquina de café mientras uso el baño?

—Claro que sí, Sookie Unnie. —Hannah tomó su lugar y la mayor se dirigió al pequeño cuarto de baño, sin darse cuenta de que alguien más hacía de su sombra.

Minsook estaba por cruzar la puerta, cuando sintió cómo era empujada con fuerza y rapidez.

—¡Oye pero qué diab... —Se detuvo en cuanto notó que se trataba de TaoZi y con mirada escéptica continuó:
—Ah..., eres tú.
La menor tenía una expresión molesta y sin modificarla habló:

—Cámbiate de ropa. —Minsook se sorprendió y tomó alrededor de diez segundos el que soltara una risa indignada y burlona.

—¿Qué has dicho?

—Cámbiate. De. Ropa. —Minsook bufó y comenzó su camino hacia la salida, pero la chica más joven la detuvo con fuerza de la muñeca una vez más, inmediatamente comenzaron a forcejear.
Minsook pronto se mostró incrédula ante la fuerza que la otra chica estaba utilizando y ante eso, diversos sentimientos le inundaron.

—¡Suéltame, Jin TaoZi! Usaré lo que me venga en gana y no eres absolutamente nadie para aprobarlo o no. —La menor no le soltó. —¡No te importa!

—¡Sook, esos chicos están mirándote cómo un bocadillo! —TaoZi estaba luchando contra la fuerza de su mayor. —N-No me gusta. —Murmuró y ajustó más su mano a la delgada muñeca de Minsook..., ésta pronto comenzó a llorar.

—¡Estás lastimándome idiota! —La menor se alarmó y la soltó de inmediato, temiendo que su muy característica fuerza bruta hubiese sobrepasado los límites.

Sin embargo, Minsook no iba a echarse a llorar por un simple apretón en la muñeca. Ella simplemente no podía controlar más aquellos sentimientos que agitaban su corazón, pero el simple hecho de sentirse molesta con TaoZi sin saber por qué, era demasiada carga.
No podía soportarlo más, mucho menos cuando la menor se portaba de esa manera con ella...

Era molesta...

Era linda...

—U-unnie... —La voz de TaoZi tembló mientras miraba a la más grande derramar lágrimas abundantes y soltar pequeños sollozos. —¿Unnie? No fue mi intención, lo siento, Sook, lo siento. Sabes que soy algo... Enérgica. Pero... ¡Tú has tenido la culpa!

La más joven acercó su esbelto cuerpo al de la mayor, tomando el redondo y regordete rostro entre ambas manos. Acercandose peligrosamente a sus labios, tratando de entender la expresión en sus ojos entrecerrados a causa de las pequeñas lágrimas.

—Eres tan terca... —Susurró TaoZi con suavidad, acariciando el cabello de la chica en sus brazos.

—Y tú insolente. —Minsook recuperó su semblante y empujó con algo de fuerza a la más joven, mientras alejaba su toque con un manotazo. —No vuelvas a tocarme.

—¿Vas a perdonarme? —TaoZi gritó un poco.

—Como sea. —Minsook salió con rapidez del cuarto de baño.

—¡Te odio, Minsook! —Exclamó la menor, dejando que toda la cafetería se enterara.

—¡Es mutuo!

—¿Podrían dejar sus problemas maritales para otro momento? —Preguntó Yuren, exasperada de escucharlas pelear todo el día, todos los días.

—¡NO! —Ambas respondieron.



















{♥}

No más de veinte minutos después, Minsook reapareció tras el mostrador, retomando una vez más su labor como barista, ahora utilizando su ropa inicial.

—Sookie ¿qué pasó con el traje? —KaiLi se acercó a ella con preocupación. La venta iba bastante bien desde el primer instante en el que habían comenzado.
Si ellas continuaban así hasta que se metiera el sol, tendrían una buena cantidad de dinero para continuar con una exitosa y atractiva campaña.

—Tengo algo de frío ¿sabes?

—¿Frío?

—¡Latte y Cappuccino! — TaoZi se acercó a tomar la bandeja, mostrando una sonrisa llena de satisfacción.

Minsook alzó los hombros restándole importancia y volvió a su labor mientras la chica de piel morena parpadeaba con lentitud, intentando comprender qué era todo eso.

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