iv.
DESPUÉS DE CONSEGUIR QUITARSE TODO EL MAQUILLAJE QUE LLEVABA PUESTO, CECILY DISFRUTÓ DE SU PRIMERA DUCHA DE AGUA CALENTE. En su casa solo había una bañera que llenaban con una jarra de agua del pozo más cercano a su casa y esa ducha... Era muy distinta. Sin ropa alguna se adentró en una plataforma transparente que tenía en la pared varios botones y mentiría si dijera que supo a la primera cómo lavarse. Tardó un poco en acertar con la temperatura adecuada y decidir qué champú y gel emplear, aunque se acabó decidiendo por unos de miel y vainilla que desprendían un olor extraordinario.
El agua caía sobre ella como una relajante cascada e intentó que sus músculos dejaran de estar tensos por la presión que llevaba encima durante días. Su piel era suave y algunos de los granitos que le habían salido por la depilación apenas se veían (parecía que en el Capitolio tenían productos para todo). Salió de la ducha después de unos 5 minutos y al tocar la alfombra blanca comenzó a salir de ellas aire cálido para secarla, ¡qué susto se dio! Perdió la noción del tiempo y cuando se quiso dar cuenta ya estaba seca, incluyendo su melena rubia.
Se puso ropa interior, unos calcetines bastante gordos y suaves, y su pijama que consistía en un pantalón largo gris y una camiseta de manga corta color amarillo pastel. De nuevo frente al televisor cenaron mientras veían todos la repetición del Desfile de Tributos sobre todo para comenzar a hacer un tanteo de la impresión que ellos, y el resto de tributos, habían dado a los presentadores y patrocinadores. Como siempre los Distritos 1, 2 y 4 eran los favoritos, y era muy obvio que su posición como profesionales y su belleza conseguirán que lleguen muy lejos. Después de que saliera el octavo carruaje todos guardaron silencio (aún más si eso era posible) y centrarse en las palabras de Caesar, el principal comentarista de los Juegos del Hambre.
―Sí, sin duda alguna los estilistas del 8 han seguido la temática del tejido... ¡Espera! Por ahí viene el Distrito 9 y ¡guau! Su presencia irradia luz, esos chicos sí que saben vestir de amarillo amigos. Yo lo hice un año y créeme, no es fácil. Oh, los volantes por el aire de ambos son espléndidos, parecen dos angelitos flotantes. Sin duda alguna los estilistas del 9 se han superado este año, ¡enhorabuena! Pasamos al Distrito 10...
Delta aplaudía muy contenta y ambos mentores parecían satisfechos. Terminamos de ver la apertura de los Juegos y Agatha se levantó de su sitio apagando la pantalla para quedar delante de nosotros.
―Parece que habéis captado la atención del Capitolio, eso es bueno para nuestro plan.
―¿No se supone que eso nos hace subir puestos en la lista de "tributos a los que voy a matar" de la alianza de los profesionales?
Brett era inteligente, de eso Cecily no tenía duda, hacía preguntas muy razonables. Y le respondió Fred que se posaba al lado de la otra mentora.
―No si jugamos bien nuestras cartas. Pensarlo, caéis en gracia consiguiendo patrocinadores pero en los entrenamientos y la prueba frente a los vigilantes pasáis desapercibidos sin destacar. No obtenéis una puntuación ni muy alta ni muy baja, luego dais pena y transmitís compasión a los expectadores. Los tributos profesionales no sabrán si tenéis muchos o pocos patrocinadores una vez que estéis en la Arena. Tendréis posibilidades de llegar al final si conseguís huir del Baño de Sangre.
Tenía razón, parecía una estrategia que podía funcionar. De esa manera los profesionales no los verían como unos potenciales enemigos. Si ambos huyen rápido en cuanto inicien los juegos afortunadamente los más fuertes se matarían entre ellos mientras los dos se esconden.
―Antes de que os vayáis a dormir recordar que los entrenamientos comienzan temprano, pasaros por todas las zonas pero centraros en las de supervivencia, camuflaje e identificación de plantas. Que os enseñen a usar las armas que creáis poder emplear en la arena pero no paséis a entrenarlas, eso lo haremos aquí a solas. Una vez dicho esto, podéis retiraros a descansar, espero que paséis una buena noche chicos. Mañana os espera un día muy largo.
Los dos muchachos se levantaron de los sitios que habían ocupado para dirigirse hacia sus cuartos. Avanzaron en silencio por el pasillo y con la mano en el pomo se dio la vuelta al oír las palabras de Brett.
―Cecily... Si no regreso a casa ¿podrías decirles a mis padres que los quiero? Confío en que lograrás ganar, tienes más posibilidades que yo.
No sabía qué decir para que el niño se sintiera mejor, pero no sabía cómo. No podía asegurarle que viviría porque estaría mintiendo y prometió ser sincera con él. Ella tampoco podía decirse a sí misma que regresaría victoriosa, era prácticamente imposible, y no quería hacerse eso ni a ella ni al muchacho que tenía delante.
―Brett, no pienses así. Vamos a hacer esto juntos ¿vale?, sé que vas a hacer todo lo posible para sobrevivir y estoy segura de que tus padres saben lo muchísimo que los quieres. Seguro que están orgullosos de ti por no tirar la toalla y afrontar la situación con la cabeza bien alta. Yo también estoy orgullosa de ti y haré todo lo que esté en mis manos para mantenerte a salvo.
―Gracias, creo que me hacía falta oír eso. Lo único que han hecho las personas desde que llegué aquí es felicitarme como si hubiera ganado un premio. Y escuchar tus palabras me hacen sentirme un poco más seguro, yo también intentaré ayudarte en los juegos. ¿Mañana bajamos juntos a la sala de entrenamiento? No me gustaría cruzarme con algún tributo profesional... la chica del Distrito 1 me da un poco de miedo.
―Tranquilo, iremos juntos. Ahora ve a descansar e intenta no preocuparte, nadie puede hacerte daño aquí.
―Tienes razón, lo intentaré, y en todo caso me intentarán matar en la Arena. Hasta mañana Cecily.
―Hasta mañana Brett.
Y con eso ambos se adentraron en sus respectivas habitaciones sabiendo que tenían los días contados.
Y aquí concluye el capítulo cuatro del primer acto. En el próximo capítulo por fin veremos qué armas eligen nuestros tributos, sus habilidades y debilidades. Poco a poco se acercan los juegos y estoy bastante emocionada por comenzar escribirlos pero al mismo tiempo siento tristeza sabiendo que solo habrá un vencedor. 😢
Brett es un amor de niño y nadie puede negarlo. Y la pobre Cecily no sabe qué hacer para salir de esa horrible situación, por un lado quiere que Brett gane y viva su vida pero por otro lado sabe que si quiere ganar el niño tendrá que morir. Es muy complicado la verdad. 🥺
Pero espero que os gustara el capítulo y ¡nos vemos en la próxima actualización! ❤️
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