▶TRES◀

"Una propuesta"

Narración:

El joven rubio había quedado con un desconcierto total al recordar tal escena, teniendo sus mejillas ciertamente sonrojadas al recordar la escena, sintiendo algo cuando al tenerla cerca pudo ver sus ojos que eran algo azulados.

A los pocos segundos de haberse alejado de la multitud, llegaron sus amigos.

-y... ¿Ya es tu novia?- bromeó Jay.
-¡Estás muerto!- respondio serio.
-Pero en serio amigo, si escuchamos que tu fuiste el que se le acercó- decía Cole.
-No pensé que terminaría así- habló algo arrepentido.

P.O.V. ____.

Llegué a los servicios y en cuanto lo hice, cerré la puerta y apoyé ambas manos en el lavabo viendome en el espejo, noté como el sonrojo aún permanecía en mis mejillas, acerqué un poco mis manos hacia ellas y pude sentir como en serio tenía el rostro caliente.

-No fue nada ____, en unos minutos se te irá- me trataba de convencer a mí misma.

Con el agua comenzé a lavarme la cara.

Jamás había pasado algo así... jamás me había sentido de esa manera, todo era muy nuevo para mí pero sabía que tal vez no sea tan repetitivo y con eso trataba de calmarme.

Pero el tener esa sensación extraña, al tenerlo tan cerca podiendo ver mejor sus ojos esmeraldas que ahora notaba porqué tenía fascinadas a varias chicas... eran muy bonitos.

Pensando en todo eso, mis mejillas se volvieron a tornar de rojo.

-¿Es broma, verdad?.

~Time Skype~

La hora de la salida ya habia vuelto a llegar y como ya me lo esperaba, las noticias volaron llegando hasta el oído de Daniel que fue lo primero con lo que decidió interrogarme.

-¿Qué es todo eso de que te le lanzaste a un chico?- dijo en tono serio.
-N-nada, solo... agh, ¡El me hartó! Y solo quería... ¿darle una golpiza?- dudé un poco de mis palabras.

Se llevó una mano a la cabeza y luego me vió con cara aún más seria.

-____, no me gusta la idea de que sigas golpeandoles a las personas, me parece bien que sepas defenderte pero no puedes pegarle a cualquier persona que veas.
-Pues el llegó a mi límite, es simplemente insoportable- me cruzé de brazos y miré a los lados.
-Ambos serían insoportables, ¿Cuál es la diferencia?.
-Que...- hice una pausa pensando en que responder.
-Solo vayamos a casa.

Nunca lo había visto de ese modo, tan decepcionado, lo que de alguna manera me hacía sentir mal.

¿Alguna vez traté de cambiar? Claro que lo hice.
¿Lo logré? Nunca tuvo éxito, es como si de alguna manera algo reteniera mis sentimientos de querer ser libre, tal vez los problemas de la vida, tal vez el no saber socializar, entre muchas otras cosas.

Solo llegamos a casa y ahora fue él que parecia no querer decirme nada.

¿Así se sentía ser ignorado?.

No pensé más y fui a mi cuarto terminando recostada en mi cama.

P.O.V. Lloyd.

-¿Seguro que no quieres que te acompañemos?- preguntó Nya.
-No se preocupen, ya no queda lejos, los veo mañana- me despedí y caminé un par de cuadras para llegar a mi casa.

Una muy grande la verdad, resumiendo, todos nosotros eramos hijos de grandes empresarios y muy buenos trabajadores.

Nos conocimos cuando eramos niños, como de unos seis años, desde ahí nos hicimos el mejor grupo de amistad "del mundo mundial" esa última parte ya supondrán quien la puso.

Nuestros padres se conocieron el mismo día y también se hicieron grandes amigos, había alguien más en el grupo... pero no es momento de hablar de eso ahora.

Saqué las llaves de mi casa y abrí la puerta con el mayor silencio posible, pero no sirvió ya que después mis padres llegaron para recibirme. Claro que me caían bien, pero no me gustaba mentirles y si me preguntaban el típico "¿Qué tal te fue en la escuela?" Notaría de inmediato que algo andaba mal.

-Hola hijo, ¿Qué tal la escuela?- y... ahi está esa querida pregunta que hizo mi mamá.
-Bien, supongo, tengo deberes asi que mejor ya me voy- traté de salir huyendo pero ambos me detuvieron.
-¿Qué nos ocultas hijo?- habló mi papá y yo solo me dí la vuelta para volver a verlo de frente.
-Nada, es que no hay novedades de la escuela, eso es todo- traté mostrar seguridad.
-En la cena hablamos- con eso finalizó mi papá la conversación.

Qué gran actor eres, Garmadon!" Me dije dandome una patada mental por lo tan normal y natural que había sonado eso.

~Días después~

Ya pasaron unos cuantos días desde ese accidente que todos decidieron olvidar para bien o para mal. Yo todavía tenía asuntos pendiente con esa chica que hasta parecia que me había puesto de objetivo simplemente hablarle y ser su amigo.

Recuerdo varias, gracioso, anecdotas...

Flash Back

Ella estaba en su sitio guardando sus cuadernos en la mochila, tenía uno en la mesa por lo que se me ocurrió... algo.

-¡Piensa rápido!- lo tomé y empezé a chequearlo pasando las hoja mientras ella se levantaba con enojo.
-¡¿Qué crees que haces?! ¡Devuelvemelo!- gritó en intentó quitarme el cuaderno.

Alze la mano para que no lo lograra y en su lugar empezó a ponerse de puntas extendiendo su brazo, dando uno que otro saltito.

-¡Damelo!- juro que se ve adorable así.
-¿Palabras mágicas?- decía divertido.
-¡Damelo o mueres!- respondió.
-Okey okey .-. - lo bajé y ella me lo quitó de las manos.

Se dió la vuelta y lo guardó en su mochila.

Fin del Flash Back

Entre ese hay varios momentos, en donde afortunadamente no hay testigos de los hechos (a excepción de mis amigos quienes me empezaron a hacer un interrogatorio, y no me quedó de otra más que decirles)


En la hora de receso y como cualquier otra, ella se levantó de su lugar terminando ser siempre la última en salir, ahora no había nadie por que lo que esto debería resultar más fácil.

-Espero unas disculpas- mecioné viendola y ella rodó los ojos.
-¿Por qué quieres verme sufrir? Me basta con lo que tengo- respondió fría y estaba por pararse.

La sostuve del brazo antes que pudiera seguir, ella volteó a verme con un leve sonrojo.

-Se que para tí es difícil todo esto, el verte seria, el ser ruda eso refleja mucho de lo que eres y de lo que te pasa, pero de cierta manera todo lo que hice es porque quiero conocerte mejor.
-No me conoces para nada- se soltó de mi agarre.
-Esto puede cambiar en cuanto tu decidas hacerlo- di unos pasos hacia ella -No tiene que seguir así... no puedes...
-Eso no te importa- me dió la espalda y buscó refugiarse en sus brazos -Yo decido mi vida.
-¿Decides el querer seguir sufriendo?.

Un silencio se dió entre los dos, ella no decía nada y seguía estando de espaldas. A los pocos segundos ella volteó ligeramente la cabeza.

-¿Cómo puedes saber que sufro? Ya te dije, no me conoces- decía retomando la seriedad.
-Entonces permiteme hacerlo- me acerqué a ella y la tome del hombro.

Me hubiera esperado un golpe o algo parecido, y esta vez pensaba tolerarlo pero ella no hizo nada, solo se giró por completo agachando la mirada.

-Por qué de tantas chicas que están locas por tí ¿eliges a mí para hablarme?.
-Porque de ellas espero lo mismo de siempre, y los dos sabemos que no te pareces ni un poco a ellas.
-Concuerdo, pero habla de una vez ¿Qué quieres de mí? Dimelo para que vuelva a estar en paz.
-Uno, lo tuyo no es estar en paz- me apoyé en el escritorio -Dos, quiero hacerte un trato.
-¿Qué clase de trato?- preguntó con desconfianza.
-Dejas que te presente a mis amigos, dejarás de pelear con la gente y si quieres puedes mantener algo de frialdad- dije tranquilo.
-Pides mucho Garmadon, es un trato ¿o no? ¿Qué gano yo si acepto?- se cruzó de brazos.
-Una sonrisa- repondí haciendo una.
-¿Una sonrisa? Creo que no te comprendo- habló confundida.
-Desde que llegué aqui, nunca te ví sonreir, y hasta donde sé, nadie lo ha hecho, y si por algún milagro logro hacerlo quiero ser el primero en saber como es una sonrisa de parte de alguien como tú.

Ella se quedó pensando un segundo con la cabeza baja mientras yo seguía esperando una respuesta, al menos ya logré tener una charla más tranquila con ella.

P.O.V. ____.

Es muy extraña la propuesta que me acaba de hacer. Es cierto. No sonrio desde hace mucho... no creo que sea posible el volver a hacerlo.
Pero no solo era eso, me propuso incluso presentarme a sus amigos, es simplemente proponerme el tener amigos, no sabía que decirle.

Siento algo diferente pero no sé si solo es una aluscinación o que, pero mejor no lo dejo con la palabra en la boca.

-¿Y bien...?- preguntó y yo lo volví a ver.

Di un suspiro profundo y luego extendí mi mano.
El pareció sonreir y estaba por aceptar el apretón en cuanto me detuve para preguntarle...

-¿Incluye ser más amable?.
-Definitivamente- afirmó.
-Ya que...- volví a colocar mi mano y el la aceptó.

Alze la vista volviendo a ver sus ojos todavía sin soltar mi mano y tampoco parecía querer hacerlo, ni él ni yo.
Nos quedamos un rato mirandonos hasta que nos percatamos del silencio repentino. Soltó mi mano y yo la escondí detrás de mi espalda.

El timbre volvió a sonar lo que nos sorprendió.

¿Ya había terminado el receso? Aunque no parecía que haya sido mucho el tiempo en el que estuvimos hablando.
Todo empezaron a llegar, y yo me hize también como la que recién llegaba. Nos sentamos ahora esperando al maestro.

Un pequeño papel arrugado cayo en mi sitio, supuse de quien sería y lo abrí.

"Hasta que tu quieras, nadie sabrá que somos amigos.

Te veo a la salida... ya sabes para qué"

Lo miré y el me dió un guiño para que luego el maestro llegara a punto de hacer la clase.

"Amigos..."

V

olví a leer esa parte con algo de asombro.

El me consideraba ya su amiga...

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top