Capítulo 3
Al llegar a su aula, los dos adolescentes no se sorprendieron cuando vieron a todos sus compañeros sentados en sus respectivos pupitres, pero lo que sí les llamó la atención era que ninguno hacía el más mínimo ruido, por lo que ambos decidieron imitarlos sentándose en sus respectivos asientos.
"Seguro que están así porque ha venido la policía"
Pasaron unos pocos minutos cuando se abrió la puerta del aula dejando ver a la profesora de Literatura, la señorita Rexton, la cual no paraba de restregarse los ojos con un pañuelo.
-Buenos días, chicos- saludó la mujer entre sollozos.
-Señorita Rexton- llamó David preocupado por la actitud de la mujer-. ¿Qué le ocurre?
Entonces, la profesora levantó la mirada y vio el rostro expectante de sus alumnos, ya que estos querían saber el motivo por el que no dejaba de llorar.
-Acabo de recibir una noticia horrible- dijo intentando dejar de sollozar-. Ha venido la policía.
-¡¿La policía?!- chilló Caissie a la vez que se ponía de pie-. ¿Qué coño hace aquí?
-Contrólese, señorita Ground. Dos agentes han venido porque ha ocurrido una terrible tragedia y me han mandado para que os llevara al gimnasio- explicó la mujer-. Por lo tanto...
Entonces, todos obedecieron y fueron conducidos hacia el gimnasio donde Jenna se fijó en que el director también estaba presente, pero a diferencia de su prima y Connor, él tenía los ojos llorosos.
"Que narices habrá pasado"
En cuanto los estudiantes se sentaron en la gradas, Connor decidió tomar la palabra al ver que el director era incapaz de serenarse desde que le contaron lo ocurrido.
-Veréis chicos- comenzó el inspector-. El motivo por el que mi compañera y yo estamos aquí es para informaros que vuestra compañera Kate Hayden se suicidó ayer.
En ese momento, Jenna consiguió escuchar cómo algunos de sus compañeros contenían la respiración tras oír lo que acababan de escuchar.
"No puedo creerlo"
-A partir de esta tarde hablaremos con todos vosotros para que nos ayudéis- dijo Elaine.
-¿Por qué?- preguntó una voz masculina.
Elaine buscó entre las gradas hasta que logró dar con el dueño de aquella voz, era un chico atlético, con una cresta y un piercing en la nariz.
-¿Cómo te llamas?
-Marc Ross.
-Bien, señor Ross, porque tanto su familia como nosotros tenemos derecho a saber porque motivo se suicidó- explicó Connor.
-En esas cosas nunca hay motivos- contestó sin más con actitud chulesca.
-Aún así queremos saber qué la empujó a hacerlo- sentenció Elaine a punto de perder los nervios con aquel chico.
-Vuestro director nos ha dado luz verde para que podamos hablar con vosotros- explicó Connor.
-Pero también necesitará el permiso de nuestros padres, ¿no?- preguntó Caissie quien estaba sentada al lado de Marc.
-En este país no hace falta- señaló Elaine con una sonrisa y es que esos adolescentes no iban a poder con ella-. Y si no tenéis nada que esconder, todo irá bien para vosotros.
En cuanto los alumnos tuvieron permiso para volver al aula, David se acercó a Jenna.
-No lo entiendo- opinó David- Kate era una chica normal y le caía bien a todo el mundo, ¿por qué se quitaría la vida?
-Si es que en realidad se quitó la vida- susurró Jenna.
Al oír aquello, David la agarró del brazo y comenzaron a caminar más lento.
-¿Qué quieres decir?
-Creo que a Kate la incitaron a quitarse la vida.
-¿Por qué crees eso?
-Porque la policía no se molestaría en investigar un caso de suicidio, ni siquiera el de una adolescente.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top