treintaisiete
Eso no se enseña, cariño.-Le respondió él con una leve sonrisa en su rostro, para luego darle trago al refresco que sostenía entre sus manos.-Pero podrías intentarlo. ¿Mi secreto? Veo a las personas como en realidad son. ¿Sabes qué son?
Devoción negó con la cabeza, mirándolo expectante.
-Son mis marionetas, solo hay que saber manejar las cuerdas que tiran de ellos. Aunque a ti también se te da bien mentir. Siempre dices estar bien. Pero no es así, ¿verdad?
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