catorce
El era como un niño con su juguete favorito en manos. Su sonrisa brillaba con gran júbilo bajo la lívida luz de luna. Sus ojos irradiaban emoción tras esos lentes de sol negro, los caules estaban de más por obvias razones.
Su exagerada risa podía asustar a cualquiera. Pero a ella no.
Vesania sentía un inusual placer al sentir el temor en los ojos de las personas. Provocar una emoción tan potente como esa no tenia precio para él. Ella desconocia el origen de aquello. Desconocia que aquella acción lo remontaba a su infancia, donde esperaba entusiasmado ir a pedir dulces en Hallowen junto a su, ahora difunta, madre. Donde las cosas se prestentaban de una manera más sencilla e inocente.
-Me hace sentir vivo.-Explicó, para luego abrazarla por los hombros.- Nos entendemos con respecto a esto, ¿no es así? Somos adictos a placeres que las demás personas no pueden entender.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top