✉ I
Narrador omnisciente:
Después de que Leo y Donni se ofrecieran a llevarla hasta su casa Rafa tenía algunas dudas y por ello hablo con su hermano
— ¿por qué la trajiste?. — preguntó Rafa
— ¿te molesta?. — respondió Leo
— ¡no es eso, simplemente quiero saber!. — dijo el ojiverde un poco molesto
— tenía la presencia de que me seguían, claro lo se, es imposible porque tenemos una forma distinta, pero era instinto mio, la tienda estaba vacía y ella ya se encontraba a mi lado. — explicó el ojiazul — supongamos que es imaginación mía, ¿pero y si no?, yo solo no hubiera podido Rafa, ya no es como antes.
— bien. — dijo Rafa — solo quería saber, no es que me moleste ella, nunca le había hablado hasta ahora, solo es eso.
— a mi me agrado. — dijo Mikey desde el sillón mientras jugaba con su consola — pero me vio entrenando.
— lo se, eso me dijo. — dijo Donni — espero y hayas tenido una buena excusa, nadie debe saber "eso".
Después de esa pequeña conversión, cada uno se fue hasta su respectiva habitación, Splinter había salido y no regresaría en unos días, entonces ellos debían encargase de mantener la casa en orden.
El domingo por la mañana desayunaron, y por el día, no tenían mayor preocupación, lo tenían libre
— ¿qué hacemos hoy?. — preguntó Mikey
— yo se que harán. — dijo Rafa — hoy me ayudaran con el entrenamiento para mi partido de mañana.
— No gracias. — dijo Donni — quiero vivir, y mucho.
— ¡que lástima!. — dijo Rafa lanzando el balón hacia las manos de este — ¡corre, que iré tras de ese balón!.
♠ Con _________ ♠
Narra _________ :
Como hoy es domingo tenia todo el día para mi, así entre Fany y yo hicimos el intercambio, le conté todo lo que paso con los chicos y estaba feliz, me escuchaba cada palabra de las cosas que hacían, de como eran en personalidad y como vivían
— dices que su casa es grande. — dijo pasándome la jarra de agua — ¿y que les gusta entrenar?.
— si, aunque no se exactamente para que. — dije
— al menos ya les has hablado, amiga eso es un gran avance, me imaginó que iras a ver a Rafael a su partido.
— no se, el no me invito ni nada. — dije recordando lo de la escarcha
— para ir no se necesita invitación. — sonrió enseñándome dos cartas en sus manos — ¿ves esto?, las encontré en mi casillero el viernes, no te dije nada por que no le di la mayor importancia, el convivió de navidad es en dos semanas y estas cartas lo demuestran.
— no estoy entendiendo nada. — dije confundida
— ten. — dijo dandomé una de ellas — esa es para ti.
La tome y abrí, al leerla quede impresionada por lo que había escrito
— que tontería. — susurré a la vez que volvía a guardar la carta en su lugar — no creó, debe ser un error.
— tu nombre esta escrito ahí, ya tienes un pretendiente. — dijo feliz — la carta no es de alguien del salón, conozco todas las letras, lo que quiere decir que es de otro grupo.
— ¿y la tuya?. — pregunte — ¿la tuya que dice?.
— también es una invitación, en la mía tampoco dice nombre. — después me la mostró
— solo hay una letra, una "I". — dije dudosa — en nuestro salón ninguno de los hombres lleva esta letra inicial, aunque también podría tratarse de la inicial de su apellido.
— pues no se que hacer. — dijo Fany dejando las cartas en la mesa — también puede que se trate de una broma.
— espero y así sea.
No dijimos mas del tema de las cartas y hablamos de otras cosas, se nos fue el día hablando y tenia regresar a mi casa.
Camine hasta esta, en las calles había un poco de gente aun, seguía pensando en ese tema, ¿quien pudo haber dejado las cartas?, tenía que ser alguien que ambas conociéramos, de que otra forma no sabría nuestros nombres.
Seguía hasta llegar al semáforo de "la calle azul" ahí espere, yo y otras personas mas hasta que la luz indicara que podríamos pasar. Me gustaría volver a la casa de ellos y conocerlos un poco mas, ahora que lo pienso si me gustaría ir al partido de Rafa, quiero ver que tal juega
— ¿vas avanzar?. — me preguntó la persona detrás de mi, era un chico alto de cabello negro que traía un cigarro en la boca, me sonrió y después señaló el semáforo — podemos avanzar.
— si, lo siento. — dije caminando hasta llegar al otro lado de la calle
— cuidado por donde andes. — dijo antes de seguir
Lo observe irse y perderse entre la gente, así que yo también me fui cuanto antes a mi casa.
♠ Mientras tanto en otro lugar no muy lejos de los puertos ♠
Narrador omnisciente:
Entró al almacén en total silencio, este era grande, no había casi cajas de madera, de esas que los barcos se llevaban a otros lugares. Cerro la puerta y se colocó justo enfrente de una persona sentada en una de estas cajas
— y, ¿cómo te fue chico?. — pregunto el hombre
— lo normal. — dijo lanzando el cigarro al suelo y pisándolo con la suela de uno de sus tenis, y al mismo tiempo caminaba arrastrando sus enormes alas
— ¿has entregado lo que te pedí?. — pregunto — esperó y no me hallas fallado.
— sigo pensando que tu plan es absurdo. — dijo el joven — ellos han desaparecido, como ya te había dicho antes, ya estan muertos.
— puedes ser. — respondió este — pero la cura del mutagéno estaba en ese pequeño tubo y curiosamente despareció después del ataque de las tortugas. — explicó mirando hacia la ventana — y después desaparecieron.
— tu teoría es que ellos se han convertido en humanos gracias a esa sustancia, ignorando su verdadera forma, no es mala idea, pero ya ha pasado un año.
— estas desesperado. — dijo el hombre con una sonrisa — tu mas que nadie deseas esa cura con desesperación, ¿no quieres volver a ser humano?, lo que te dio Stockman no podrá ayudarte a retenerlo por siempre.
Este no dijo nada y salió del lugar no sin antes mirar al hombre que había ido a visitar
— esa cura es mía. — advirtió el joven — ¡los matare, si así puedo obtener aunque sea una sola gota de sangre de esos fenómenos!.
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