Capítulo 3: ¡¿Deidades Nórdicas?!

-No puedo creerlo...

-Kenichi-nii...

-¡Me lo prometieron!

-Kenichi-nii...

-¡Confie en su palabra!

-¡KENICHI!

-¡Hai!

-Estoy bien, ya puedes soltarme... y dejar de arrastrarme.

-Oh, lo siento.

-No fue su culpa ¿Sabes?- empezó a explicar Tsuna.

-¡Claro que lo fue! -reclamó Kenichi.

-No, no lo fue.

-¿Reborn-chan? -cuestionó curiosa Honoka que llevaba la mochila con la ropa casual de Tsuna.

Lo que verdaderamente ocurrió fue...

*FLASHBACK*

Akisame encendió la máquina, pero no quería que el adorable primo de su adorable discípulo saliera lastimado, con eso en mente el hombre ajustó la maquina en el nivel más bajo de dificultad; por supuesto Kenichi era ignorante a que dicha función existía en las máquinas. En ésta ocasión sólo tenían planeando medir el potencial innato físico y su estamina.

Los primeros quince minutos fueron sólo una tranquila caminata de calentamiento, luego un trote constante.

-Por lo visto, realmente corre bastante -pensó Akisame.

-Lleva 55 minutos trotando... -

-Y 70 en constante movimiento...

El anciano maestro observaba todo con una mirada reflexiva, desde los movimientos de Tsuna hasta las expresiones de sus acompañantes.

Con una mirada solemne los cuatro maestros observaban hasta el más leve movimiento por parte del castaño, respiración, músculos, ritmo, altura a la que elevaba sus pies y la fuerza con la que descendían, resumiendo, todo.
Con fascinación los cuatro maestros observaron los movimientos suaves, naturales y fluidos de Tsuna, cuyas acciones parecían obtener el mejor resultado con el mínimo esfuerzo. Cuando alguien adiestrado en las artes marciales (como ellos, Kenichi o Miu) realizaba tales acciones, independientemente de su nivel, podía utilizarse como un medio de evaluación pues evidenciaba el tiempo que tomó pulir su técnica; sin embargo en Tsuna era como si su cuerpo supiera desde un principio que hacer.

Ah... Pero Dios sabe que esa tranquilidad era sinónimo de aburrimiento para algunas personas y el aburrimiento era el peor enemigo de Reborn, quién a estas alturas se encontraba jugando con León junto a los maestros, pero... ¡La realidad era otra!

Con sus ojos observaba meticulosamente el funcionamiento de aquella maquinaria; era un trabajo burdo en comparación con las herramientas proporcionadas por Vongola pero muy meticuloso para estar hecho a mano ¿Lo mejor de su diseño? ¡Era fácilmente manipulable!
Reborn sonrió con malicia.

Al ocultarse tras su fedora únicamente su pequeña sonrisa quedaba al descubierto y... ¡Leon no estaba en ninguna parte de su cuerpo! ¿Lo peligroso que era eso? Tsuna estaba a punto de averiguarlo.

Un pequeño e imperceptible sonido provino de la maquinaria, pero nadie lo noto...

-¿Eh?

-Heh... -alguien se llenó de anticipación.

-¡Eh!, ¡HIIEEE!

*FIN FLASHBACK*

-...Fue culpa de Tsuna.

-Exact... espera ¡¿Qué?!

-Si no hubieras estado de consentido...

-"Wagamama..."-se quedó boquiabierto -¡Yo no estaba actuando consentido!, ¡Tú sabotiaste la máquina!

-Tú la rompiste.

-¡No lo hice y lo sabes!

-Fue por tu causa, asume tu responsabilidad como un buen J...

-¡Reborn!

-Aguarda, ustedes dijeron ¿Sabotaje?

-Yo le llamaría un ligero ajuste.

-"Ligero ajuste", dices... Pero ¿No estaba la máquina echando humo? -por razones que ni él comprendía Reborn le hacía estremecerse -Y tu... ¿Vives con él?

-Desde que inicié la escuela media -sonrió irónicamente.

-....

-¡Mou, Honoka no entiende! ¡No hablen de cosas que no sé!

-Tsuna, ¿Cuándo piensas cambiarte? Estás todo sucio -declaró Reborn.

-Lo siento- se disculpó Kenichi por la mirada acusadora de Honoka.

-Es verdad... Pero no veo ningún baño público.

-¿Qué sucede Kenichi? -preguntó Reborn al ver su expresión de conflicto.

-Yo... -comenzó reacio -Sé dónde podrás cambiarte, siganme.

-¡Sí! -celebró Honoka mientras lideraba el camino junto a su hermano.

-¿Mmn? De alguna manera... el ambiente de esos dos, es muy disparejo.

~ ¤ • ~

~ ¤ • ~

~ ¤ • ~

Sawada Tsunyoshi, también conocido como Tsunayoshi Di Vongola por un pequeño y selecto grupo de personas, en estos momentos se encontraba en un profundo estado de pánico.

-¿Debería golpearme la cabeza y pedir me lleven al hospital?

Sí, así de desesperado se sentía.

¿Por qué?, ¡Simple!, el edificio frente a él tenía un cartel. Kami sabe que habría preferido cambiarse en un callejón, incluso si no podía tomar un baño, que estar allí de pie.

Soltó un pesado suspiro en su corazón -¿Por qué?

Si bien su corazón estaba constantemente sometido a posibles ataques cardiacos, estos eran debido a su relación con Vongola y la mafia, en otras palabras ¡era algo cotidiano a lo que él estaba acostumbrado!. Él realmente no esperaba tener ese sentimiento tan familiar en este tipo de lugar.

-¿Has estado estudiando correctamente?

-Lo he hecho -y porque lo hizo estaba en el umbral de una crisis nerviosa.

En medio del entrenamiento espartano de Reborn era forzado a leer la inteligencia que le era enviada. Aquí y ahora esa maldita información era "útil".

Le habían informado de un pequeño grupo que se hacía llamar "Alianza Shinpaku", los cuales estaban infiltrandose lentamente en la secreta lucha por la supremacía mundial. Debía admitir que tenían potencial pues esa competición era información confidencial hasta para pequeños poderes del bajo mundo.

-Suficiente, Tsuna. Deja de pensar en ello, las posibilidades son... escasas.

Reborn sonrió. Oh sí, esto de estaba poniendo bueno.

-Uhm... ¿Kenichi-nii?

-¿Sí? -preguntó un tono lamentable.

-Qué es... ¿este lugar?

- E-esto es... una casa club! -mintió -¡Sí, una casa club! Jaja.. -rió con nerviosismo.

-¡Eso es mentira! ¡Una DESCARADA mentira!

- Vamos, dentro hay una ducha, podrás asearte allí.

-¡Yeeeyy...! -ingresó una alegre Honoka arrojando las cosas de Tsuna.

-Aah... Realmente no quiero entrar...

Reborn tenía una ladina y traviesa sonrisa adornando su rostro.

Por dentro el edificio tenia pinta de viejo más todo el equipo que estaba instalado en el lugar era de alta calidad, excepto por algunos muebles de segunda mano, el cuartel de la alianza Shinpaku tenía su encanto particular.

-Shirahama -saludó Thor -¿Qué te trae por aquí? Creímos que estarías con aquel primo tuyo.

Al fondo, entrenando, se encontraban las valquirias junto con Freya y también estaba Siegfried escribiendo su nueva oda.

- Ja ja ja... -rió nervioso -Pues... -tras él se asomó una cabellera castaña.

A las Valkirias le brillaron los ojos.

¡Los ojos de ese chico eran tan grandes, claros y brillantes!

-¡Ah! Soy Sawada Tsunayoshi, es un placer conocerlos -hizo una reverencia.

-Ciaossu.

-Un placer conocerles, soy Thor...

-¡¿Qué con ese nombre?!

-... Asisto a la misma escuela que Kenichi - concluyó su presentación.

-Freya...

-¡¿Otra más?!

- ...Y estas son mis valkirias -señaló al grupo de chicas detrás de ella.

Las chicas detrás de Freya eran un grupo variado y encantador. Reborn asintió en silencio dando su aprobación por la apariencia de las chicas...

-El maníaco desquiciado en la esquina -apuntó Thor a quién escribía avidamente en un papiro mientras murmuraba -es Siegried. Ahora está hablando con sus musas así que no le presten atención.

-Parece una persona interesante -monólogo Reborn.

-...

-...

-Por lo visto viene de familia... ¿No estás feliz Tsuna?

-¿Ah?

- ¡Ah, Tsu-chan! Aquí hay alguien que quiero presentarte -llamó su atención Honoka mientras arrastraba a alguien junto a ella.

Un muchacho alto y guapo, de cabellos rubios, ojos azules* y piel clara.

-Tsu-chan, ésta persona de aquí es Tanimoto Natsu -los presentó mientras dejaba al rubio justo frente a su primo -Nacchi, él es Sawada Tsunayoshi.

-Es un placer, Sawada-kun -Tanimoto extendió su mano hacia Tsuna, sin embargo éste se encontraba atónito.

¿Por qué se encontraba en shock?

Hace algún tiempo Vongola envió una convocatoria a algunos de los grupos mercenarios más importantes como una evaluación para posibles reclutas.

Tsuna, como el jefe de la décima generación Vongola, presenció tanto las entrevistas como evaluaciones hechas a los participantes; por supuesto ningún involucrado era consciente de éste hecho.

Llegado el momento fue el turno de Yomi y su grupo de discípulos, Yami. Hay que decir que fue una gran decepción, para Vongola desde luego; por cada participante se realizó un informe de antecedentes que incluía desde el hospital en que nacieron hasta el número de asiento del avión en que viajaron.

Los miembros de Yomi eran maestros de primera categoría con un poder abrumador, pero sus objetivos iban en contra de la política del Décimo Vongola. Yami por el contrario eran muchachos con un descomunal potencial, lo suficientemente fuerte como para superar a sus maestros en el futuro, también fueron un doloroso activo perdido.

El único miembro cuyo historial y evaluaciones fueron aprobadas fue el de un adolescente, poco mayor a él y sus guardianes.

<<NOMBRE CLAVE: Hermir.>>

<<IDENTIDAD CIVIL: Tanimoto Natsu.>>

<<ARCHIVO: Aceptado.>>

<<ESTADO: Potencial candidato.>>

<<AFILIACIÓN: Pendiente.>>

-El placer es mio, Tanimoto-san.

-Estas vacaciones se ponen cada ves mejor -pensó uno.

-Esto está tan mal en tantas formas -se lamentó otro.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top