Verdades


Portada:eliset

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Mirándola  con los ojos llorosos afirmó tenso.

- No soy tan insensible como para hacer el amor con una mujer enferma, sin importar lo que pienses de mi.

- No lo creí. No pensé que . . .

Vio el reproche en sus expresivos ojos, de alguna parte, surgió el recuerdo de esos ojos cuándo estuvo enferma. Dos pozos de oro líquido, hermosos y profundos que le inspiraron comparaciones líricas y sentimentales. Se le ocurrió que quizás las dijo en voz alta y quiso esconderse bajo las sábanas. Claro, deliró. Sin dudas debió decir tonterías.
Sesshomaru se sentó a su lado estaba muy tenso.

- Aveces me parece que no tienes una buena opinión de mi . . . pero no necesitamos volver a hablar de esa noche de nuevo. Era obvio que no estabas en tus cinco sentidos. No te haré responder por lo que dijiste entonces.

Aome reprimió su sonrisa. Sesshomaru estaba tan serio y prefería lo que en sus términos era un perdón muy generoso. Quizá sólo ahora comprendía lo mucho que lo ofendió esa noche.

- Tenemos mucho que discutir.

Aome se tensó ya que no quería oír las mentiras que Sesshomaru sin duda le contó a su hermana acerca de su amante.

- Sin embargo, algunos asuntos pueden ser pospuestos hasta que estés más fuerte.

Dejaba que se olvidara la revelación inoportuna de Lin. Era una jugada espléndida de un hábil diplomático, se dijo Aome con amargura. Cuando Sesshomaru tocara el tema, la inmediatez del drama habría desaparecido y quizá, si no se defendía ahora, aumentaría su inocencia.

- Parece que siempre te estoy criticando.

Sesshomaru la tomó de la mano y la saco de su ensimismamiento.

- Supongo que tienes motivos para ello.

Aome no estaba de humor para considerarse culpable y considerar desde el punto de vista de Sesshomaru lo sucedido antes y después de la boda.

- No lo sucede es que he estado haciendo suposiciones, saltando . . . a.
Dudo.

- Conclusiones?
Terminó la chica, demasiado consciente de la manera cómo Sesshomaru le acariciaba la muñeca.

- ¿ Por qué no me explicaste antes  que tu padre estaba endeudado? Yo no sabía nada al respecto. Tu familia parecía vivir con comodidad y en prosperidad.

- ¿ No sabias lo de papá?
Aome parpadeo asombrada.

- Cuando visité a tu familia, no sabia nada de eso. Ahora sospecho que la dote de la novia fue para su padre y no para ti. ¿ Es cierto? ¿ Le diste el dinero?
La urgió.

Aome sólo recordaba haber firmado unos documentos a petición de su padre.

- Supongo que sí, pero . . .
- Yo entendí que el dinero era para ti.
- ¿Para mí? Dios mío, ¿que habría hecho con eso?
Repitió atónita.

- Yo creí que te habías convertido en toda una potentada  con nuestro matrimonio. Creí que te casabas para enrriquecerte, que tus padres te alentaron a ello. En vez de eso ahora se . . .

- Como lo sabes?
Interrumpió.

- Hablaste mucho cuando tuviste fiebre.
Jadeo y le soltó los dedos de pronto. Aome se sonrojó.

- Ahora no importa, ¿verdad?

Sesshomaru se levantó de la silla y se dirigió a la ventana. A Aome la sorprendió que le diera la espalda puesto que era un gesto poco caballeroso en gente de su cultura. Pero Sesshomaru se volvió al empezar a hablar.

- Por el contrario. Ahora te percibo como eres. No te casaste por lucro personal, sino para beneficio de tu familia. Es natural que esto altere mi punto de vista sobre ti y quizá no te guste que te lo diga pero no tengo una buena opinión de los padres que pueden sonreír con tanta felicidad mientras obligan a su hija a contraer matrimonio con un desconocido.

- No fue así .
Murmuro Aome.

- Olvidas que yo estaba presente. De tener menos prejuicios en tu contra, habría sospechado la verdad antes. Tu conducta es comprensible y explica las circunstancias. Tus padres fueron quienes te obligaron a casarte.

- Yo tome la decisión.
Insistió.

- No estoy de acuerdo. Cuando uno toma una decisión, la acepta. Y tu no estabas en un estado de aceptación cuando te casaste conmigo.

Aome no sabia a dónde quería llegar, así que no dijo nada. De cualquier modo, Sesshomaru decía la verdad. De cualquier modo, Sesshomaru decía la verdad. Deprimida por lo de koga y muy preocupada por su familia, Aome accedió a casarse. Nunca medito la decisión, siempre rehuyó hacerlo. Recordó a koga al pensar en el tormento sufrido en la boda y se preguntó por que ya no sentía emoción. ¿Por qué, por qué ya no le dolía?

- Ahora debes concentrarte en recobrar tu energía. Me he quedado mucho tiempo. Esa mujer que no deja de hablar me lastimará los oídos. ¿Qué nunca guarda silencio?

- No, pero es amable. Me simpatiza.
Contesto Aome mirándolo.

- Entonces cumplió su propósito. Pensé que estarías más contenta con una enfermera inglesa.

- Gracias por las flores.
Susurro con timidez antes antes que Sesshomaru llegara a la puerta.

- Son hermosas . . . nadie me dio flores antes.
Dejó  de pensar en Koga y se le ocurrió, al ver las flores, que esos regalos valían tanto como la visita formal que  Sesshomaru le ofreció. No podía dejar que lo vieran descuidando a una esposa enferma.

++++++++++++++++++++++++++++++++

Gracias por todos sus comentarios, así que aquí tienen otro capítulo. Espero volver a actualizar el fin de semana. Como verán se van develando mas cosas y malentendidos. Regalenme una estrellita. Me dan más animo.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top