Sexo no es amor.
¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥¥
A no ser por lo que Sesshomaru consideraba un defecto fatal, se abría casado hace mucho. Claro hubiera escogido a la persona adecuada. A una mujer sumisa que supiera cuál era su lugar. No a Aome. Cuanto mas se convencía de ello, mas humillada se sentía. Sesshomaru terminaba con su autoestima. Se desprecio por haber respondido a la pasión ;se desprecio por ansiar una sonrisa. . . una sonrisa estúpida una bestia egoísta para quien ella era invisible cuando despuntaba el día.
Por la tarde llegaron los muebles nuevos. Aome los acomodaba en el recibidor con estrépito, cuando Sesshomaru entró. Al verlo su pulso se acelero y lo odio por ello.
- ¿Por que no están los sirvientes haciendo esto?
Se enderezó con una sonrisa helada.
- Por que disfruto hacerlo yo, lo siento ¿acaso el ruido te molestó?
- No, quería hablar contigo.
- Habla.
Aome levanto un taburete.
- Pon eso en el suelo.
Sus ojos brillaron.
Aome lo obedecio con cuidado exagerado.
- Te debo una disculpa por lo de esta mañana. Siento haberte alterado.
- Acaso me veo triste?
Aome Inquirio con acidez y se sentó.
- Nose como pude pensar que eras una mujer tranquila.
- "El zorro condena la trampa, no así mismo "
- William Blake - identifico Sesshomaru. - "Qué dulce es correr. . .
Cuando Aome lo observó , atónita, encogió los hombros.
-Mi raza adora la poesía.
Aome bajo la cabeza.
- Esta mañana no fui considerado contigo.
- Y, por supuesto debemos hacer todo al pie de la letra ¿verdad?
Murmuro la chica con amargura.
- No.
La contradijo.
- Tenemos que vivir juntos y la situación exige que ambos nos adaptemos.
Así que ahora tenían una situación, no un matrimonio, Aome sollozó. Sesshomaru suspiro y se arrodilló frente a ella mientras le quitaba el cojín que estrujaba en las manos.
- Estas triste. No debí casarme con alguien que. . .
- No estoy triste. Lo que pasa es que no me gusta que me vean llorar.
- ¿Entonces debo irme mientras recobras la compostura?
Empezó a sonreír.
- ¡No digas tonterías!
Aome se enjugo los ojos con irritación - Pero no quiero que me digas una vez más que no querías casarte conmigo. ¿Como puedes decir eso y luego? . . .
Se ruborizó.
- Hacerte el amor? - interrumpió.
- Eres muy inocente Aome.
- No, no lo soy. Aprendo cosas nuevas todo el tiempo.
- Soy un hombre como cualquiera otro. . .
Suspiro Sesshomaru.
- No te preocupes, no estas en un pedestal.
Replicó llorosa.
- Eres mi esposa, mi hermosa esposa y es mi derecho. . .
La miro con frustración.
- El quitarme la dignidad al usarme?
Intervino Aome.
- Lo que tengo que decirte no es fácil, pero no quiero lastimarte.
Se levanto de nuevo.
- No empieces a imaginarte que . . .
Dudo, algo raro en él.
-. . . que estas atada a mí.
La miraba con sus penetrantes ojos dorados.
- Ya no quiero seguir escuchando nada de ésto.
- Eso sólo te haría infeliz y a mi me pondría incómodo. No podría corresponder a esos sentimientos. N los tengo en mi para darlos. Ya, y esta dicho, y ahora puedes sentirte ofendida conmigo si así lo deseas.
Concluyo con dureza.
-¿Atada a ti?
Se enfureció y se pregunto si la palabra fue accidental o conscientemente escogida.
- ¿A que aspecto de tú encantador carácter podría atarme? No estoy en peligro de. . .
- Si es cierto, me alegra oírlo, pero no es raro que una mujer se confunda ante lo que siente por su primer amante.
La interrumpió Sesshomaru y la miro con furia.
- No me entiendas una invitación tan tentadora para ventilar mis sentimientos, Sesshomaru.
Se levantó furiosa.
- Tu ego puede salir muy lastimado.
- El placer sexual no esta restringido solo a los enamorados, Aome.
Replicó.
- Vine hasta Dharein, en donde hay un código moral muy estricto, solo para encontrarme con un esposo que fomenta la promiscuidad.
Se burlo Aome.
- Tuve la intención de decir que, en un matrimonio en donde existe el respeto y la comprensión, uno no debe avergonzarse por disfrutar de la intimidad física.
Se ruborizó Sesshomaru.
- Me enseñaron que las emociones era lo único que nos distinguen de los animales.
Lo retó, aunque estaba temblorosa.
- Me sorprende que no sugieras qué me busque un amante para que así pueda probar tus convicciones en mi misma.
- El castigo por adulterio en Dharein sigue siendo la muerte.
La miro con increíble dureza y hablo con una rabia que la hizo palidecer.
- Pero si alguna vez tuviera motivo para dudar de tu fidelidad, esa pena seria una salida dichosa de esta vida.
La violenta agresión la hizo perder el aliento. Sesshomaru exhalo con exasperación y la miro con fijeza.
- Parece qué tengo que aprender a apreciar tus bromas.
Declaro con los dientes apretados y comenzó a relajarse poco a poco.
- Pero fue una provocación que enfurecería a cualquiera.
- Con tu permiso.
Tartamudeó y huyó antes de estallar en llanto frente a él. Por fortuna, una vez que que salió al balcón y que aspiro hondo, pudo tranquilizarse. Pero cuando una mano le tocó el hombro saltó del susto. La mano firme la serenó .
- Creo qué deberías de dejar de referirte a otros hombres como si todavía estuvieras soltera y tuvieras la libertad de pensar en ellos.
- Es cierto lo que dijiste?
Preguntó con la conciencia tranquila en ese sentido.
- El divorcio es algo fácil para ambos sexos en nuestra sociedad. La ley protege los derechos de las mujeres y los niños desde hace siglos. Hay poco pretexto Para aquellos que . . .
- Pero, ¿de veras sucede?
- Han pasado varios años desde que sucedió algo parecido, perola ley sigue en pié.
- Bueno, yo creo . . .
- Debo señalar que aunque nuestro código penal es duro, casi nunca se viola como sucede en los países mas liberales. Nuestras mujeres tampoco temen una agresión sexual. Aome, vamos a hablar de algo de lo que no discutiremos. No quiero discutir contigo.
Mientras observaba su hermoso e intransigente rostro, le aparto un mechón de la mejilla con una familiaridad que ya era natural en él.
Aome se alejo de el toque de su mano.
- Quisiera estar sola. Estoy segura de que tienes que trabajar.
- Vine a preguntarte si quieres visitar el hospital.
Apretó la mandíbula.
- Ya lo arregle todo.
La consumió una angustia enorme. ¿Acaso ese era uno de los ajustes mencionados? ¿La necesidad de sacrificar una hora para divertirla fuera del dormitorio? ¿De tratarla y de fingir que la consideraba un ser humano inteligente y pensante? Aome recordó la atención que Sesshomaru le otorgó. Se recordó la noche anterior, ansiosa entre sus brazos. Y rechazo ambas imágenes degradantes. Era una fiebre de la que debía apartarse y no fomentar nunca.
Sesshomaru había aclarado algunos hechos brutales. Debía estarle agradecida por ser tan directo. Si esa agonía que soportaba, si esa horrible ansia por rasguñar y morder que la invadía, eran los estertores en agonía de un amor incipiente, no quería tener nada de eso, ni participar en hipocresías semejantes. En ese momento, hizo un pacto consigo. Su determinación y obstinación, que eran la médula de su carácter, subrayaron la decisión.
En su convicción de que amaba a koga, s volvió muy desdichada. Sesshomaru era tan inalcanzable como koga. ¿Acaso había sierro masoquismo en su interior que gozaba con el sufrimiento? Bueno, si ese era el caso, en esa ocasión no podría disfrutarlo.
- No creo que me agradaría.
Intento sonreír.
- Pero espero que eso no te ofenda.
- Y yo espero que sepas lo que estas haciendo.
Aclaro Sesshomaru con frialdad.
Definitivamente, la brecha se habría cada vez más.
€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€€
Lo prometido, aquí otro capitulo. Me esta costando pero quiero compensarlos por seguir la historia, y por que ya pronto entrare de nuevo a la escuela, es mi ultimo semestre, y aparte hay que hacer las practicas profesionales... Así que espero acercarme un poco mas al final.
Gracias, por sus hermosos comentarios y sus votos... De veras muchísimas gracias, no pensé que gustara tanto la historia.
Nos vemos pronto.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top