El gran abogado

–¡Hola Steven!–Le saludó Layla en cuanto Steven abrió la puerta.–Gracias por dejarnos venir, los presento. Él es un amigo mío, Matt Murdock. Matt, él es Steven, uno de los padres de T/N.

–Gusto de conocerlo, Señor Grant. Layla me habló de su situación, y aunque usualmente no es el tipo de casos que suelo tomar, me pareció una buena idea hacer una excepción. Por lo que me contó T/N es su hija adoptiva y me gustaría ayudar.–Le dijo él con una sonrisa extendiendo su mano.

Muchas gracias, Señor Murdock. Por favor pasen.–Les dijo haciéndose a un lado después de estrechar su mano.

–Por favor díganme Matt.–Le dijo con una sonrisa.

Layla guió a Matt hasta sentarse en el sillón y Steven se sentó en un sofá individual junto a ellos.

–Muy bien. ¿La niña no está aquí, o si?

No, ahora está en la escuela.

–Perfecto, entonces podremos hablar tranquilos. Layla me comentó un poco acerca de lo que la abogada de la madre biológica de T/N le dijo, pero me gustaría escucharlo por usted.

Claro... amm... básicamente la abogada Danvers habló acerca de los derechos de N/T/M como madre biológica de T/N. Que quería la custodia legal, y también habló acerca de... bueno... que no estamos capacitados para que ella viva con nosotros por nuestra situación con el TID.–Le dijo jugando algo nervioso con sus manos.

–También les trajo una citación para el juzgado de familia en un par de días, y ayer llegó una carta de que debían tomar una evaluación psiquiátrica antes del primer juicio.–Dijo Layla sentada junto a Matt.

–Bueno, dada su condición el juez habría ordenado una evaluación psiquiátrica si o si. Conozco a la abogada Danvers y sé como suele trabajar, así que no se preocupe, de ahora en adelante me haré cargo de su caso, Señor Grant.

¿Le importaría permitirme hablar con sus otras dos identidades?–Le preguntó con cuidado.

Claro, no hay problema.–Dijo antes de permitirle a Marc tomar el control.–Marc Spector, mucho gusto.

–Gusto de conocerlo, Marc. Soy Matt Murdock, me encargaré de llevar su caso. Dígame, Layla comentó algo acerca de que usted habló con la madre biológica de su hija cuando ella se acercó en el parque. ¿Qué fue lo que le dijo exactamente?

Ah... bueno, dijo que quería estar con ella. Que estaba agradecida por todo lo que hicimos, pero que ya había salido de rehabilitación y estaba dispuesta a cuidarla. Que quería estar con ella.

–Muy bien, podemos apelar a los años en que abandonó a su hija aquí en el edificio producto de las drogas en lugar de un orfanato como corresponde.

–¿Y qué pasa si el juez de todas formas cree que no están capacitados para cuidar de T/N por tener TID?–Le preguntó Layla.

–A pesar de ser algo difícil con lo que convivir, ustedes parecen tenerlo bajo control, y por lo que Layla me habló han criado a una niña perfectamente sana tanto física como mentalmente. De todas formas, y si a ustedes no les supone algún problema me gustaría hablar con T/N. Es muy probable que la lleven al estrado o que un psiquiatra la evalúe, y me gustaría prepararla para ello.–Les dijo con una prquela sonrisa.

Por supuesto. Si es necesario puede hablar con ella. ¿Pero de verdad es necesario que tenga que subir al estrado?–Preguntó Marc jugando nervioso con sus manos.

–T/N tiene apenas siete años... ¿no es muy pequeña para eso?–Le preguntó Layla igual de nerviosa.

–Los niños pueden testificar, incluso pueden preguntarles con quien desean vivir después de haber convivido con ambas partes, pero es muy poco probable que eso se le pregunte a T/N. No tiene la edad suficiente ante la opinión legal de un juez como para decidir.

Es muy probable que le pregunten acerca de su vida con usted, como se relacionan, incluso tal vez si han mostrado señales de ser violentos hacia ella misma, hacia Layla, o en general con las personas.–Les explicó tratando de sonar lo más suave posible.

Mucho gusto Matt, soy Jake Lockley. Tengo una pregunta, ¿qué pasa si la abogada nos amenaza con quitarnosla porque somos tres pendejos conviviendo en un mismo cuerpo?–Le preguntó inclinándose hacia adelante y juntando ambas manos con sus codos en sus rodillas.

–Bueno primero, no puede usar ese tipo de lenguaje en la corte ni en la evaluación. Y segundo, es claramente poco ético que la abogada Danvers los amenace. Me contactaré con ella para presentarme oficialmente como su abogado y haremos una reunión con el juez que lleve el caso. En cuanto a T/N, ¿cuándo creen que sea posible que pueda hablar con ella?

Ya casi es hora de que la vaya recoger de la escuela. Así que si gustan pueden esperarnos aquí en lo que voy y la traigo.–Les dijo poniéndose de pie viendo su reloj para acercarse al perchero y tomar sus cosas.

–Ustedes vayan, nosotros nos quedamos aquí.–Le dijo Layla con una sonrisa.

(.....)

Jake en el camino a casa te explicó un poco acerca de quien era Matt, que era ciego por lo que no podría verte y así asegurarse de no hacerle sentir incómodo, y que quería hablar contigo.

Unos días antes los chicos habían hablado contigo de que la mujer que se les acercó ese día era quien te dejó en la puerta de su edificio. Y a pesar de que lo entendiste, tu expresión de miedo de que tal vez te alejarían de ellos no podían borrarla de sus mentes.

Jake cuando llegaron al departamento le cedió el control Marc ya que quería estar presente en ese momento.

–Es un gusto conocerte, T/N. Soy Matt Murdock y soy amigo de tu mamá y de tus papás.–Te saludó con una sonrisa con su cuerpo en dirección hacia ti que estabas sentada a su lado.

–¿Usted les va a ayudar a que no me separen de ellos?–Le preguntaste abrazando tu peluche de Khonshu.

–Eso es lo que quiero. Pero primero necesito que respondas algunas preguntas, ¿si?

–Okey...–Le respondiste jugando con tu peluche.

Marc soltó un suspiro y fue a la cocina, mientras Layla le seguía a donde tenían una vista clara a lo que sucedía en la sala de estar.

–¿Cómo estás?–Le preguntó apoyando la espalda en el mesón detrás de ella frente a Marc.

No me gusta tener que hacerla pasar por esto, es muy pequeña... siempre... siempre traté de evitar situaciones en las que se pudiera sentir incómoda o que le pudieran afectar, y estaba haciendo un muy buen trabajo con eso... hasta que llegó... ella.–Dijo mientras te veía reír con Matt en el sillón.

–Sé que es difícil, pero no hay alternativa. Lo único que podemos hacer ahora es acompañarla y no dejarla sola. Matt es un gran abogado, estoy segura de que va a hacer todo lo posible para que no alejen a T/N de su lado.–Le dijo ella con voz suave.

Nuestro. De nuestro lado.–Le dijo él con una sonrisa tomando su mano para acariciarla.

Layla le ofreció una pequeña sonrisa, cuando notó a Matt levantarse y se encontraron a mitad de camino.

–T/N es una niña muy inteligente, y debo felicitarlos por el excelente trabajo que han hecho como padres, sobre todo porque a tan corta edad ya es capaz de diferenciar quién está en control con tan solo verles a la cara. Y si me lo preguntan, creo que está más que capacitada para subir al estrado y testificar a favor de ustedes.

Está claro que los tres son la base emocional de ella, y personalmente creo que si la alejan de su lado, si la fuerzan a irse con la Señorita S/A, entonces cometerán un grave error y eso puede desestabilizarla. Pero eso lo tendrá que decidir el juez.–Les dijo hablando en voz baja para que no les escucharas.

–Okey... ¿qué sigue ahora?–Le preguntó Layla de brazos cruzados.

–Me pondré en contacto con la abogada Danvers para tener una primera reunión entre nosotros dos y el juez que llevará el caso para determinar qué será lo primero que debamos hacer. Pero estoy seguro de que ordenará una evaluación psiquiátrica tanto para T/N cómo para ustedes. Porque si algo puedo saber de ella después de todo el tiempo que la he conocido, es que intentará por todos los medios usar su TID en contra de ustedes para ganar éste caso.

¿Entonces ahora qué? ¿Tenemos que esperar a que un psiquiatra decide si somos capaces de cuidar de nuestra propia hija de la cual nos hemos hecho cargo por siete años?–Le preguntó evidentemente molesto.

–En pocas palabras si. El hecho de que no hayan acudido a terapia antes puede jugarles en contra, pero Layla es testigo de los buenos padres que han sido. Y estoy seguro de que podemos encontrar a más personas que puedan testificar lo mismo. ¿Quién más sabe de ustedes tres?

Nadie...

–¿Qué hay de sus padres, Marc? ¿Aún siguen con vida?

Layla le dirigió una rápida mirada y Marc inhaló profundamente.

Mi mamá falleció hace algunos años y no tengo contacto con mi papá. Ni si quiera sé si sabe que tengo una hija, tampoco sabe acerca de Steven y Jake.–Le respondió de forma fría, cruzándose de brazos.

–No sé cuales sean sus razones para no mantener contacto, pero personalmente creo que debería de llamarlo, pedirle que venga a Londres. Estoy seguro de que Danvers usará todo lo que pueda contra usted, y su padre es alguien con quien mantuvo una relación estrecha en su niñez. Él podrá dar una vista más clara a sus comportamientos y testificar a su favor de que no era una persona violenta ni peligrosa, al menos en su infancia.

–¿Y qué pasa si no lo contactamos?–Le preguntó Layla.

–Puede que Danvers lo haga primero y podría usarlo en su contra. Por sobre todo teniendo en cuenta el hecho de que no hablan hace años. Su padre sería alguien a nuestro favor. Al menos hágalo por su hija.–Le dijo tratando de sonar lo más suave posible.

Bien... intentaré contactarlo.–Le dijo Marc apartando la vista.

–Excelente. Éste es mi número.–Le dijo entregándole una tarjeta pequeña que sacó de dentro de su chaqueta.–Nos mantendremos en contacto y le avisaré si hay alguna noticia en cuanto a su caso.

–Te acompaño.–Le dijo Layla.–Ya vuelvo, no me tardo.

–Adiós linda.–Se despidió Matt con una sonrisa.

–¡Nos vemos señor Matt!–Le dijiste con una sonrisa mientras él y Layla salían por la puerta.

Marc se quedó de pie viendo la tarjeta en sus manos, y te acercaste a él para tomar su mano.

–¿Estás bien papá Marc?

Si hija, no te preocupes.–Te aseguró con una sonrisa agachándose para quedar a tu altura.

–Sé que tienes miedo de que me vaya con esa mujer... pero yo siempre los voy a elegir ustedes. No soy su hija biológica, pero la sangre no importa. Ustedes siempre van a ser mis papás y Layla mi mamá.–Le dijiste acercándote para abrazarle.

Marc soltó un suspiro y te abrazó de vuelta, acariciando tú espalda y tragando el nudo de su garganta.

No sabes cuánto te amamos, hija...

(.....)

–Cuando estés listo, Marc. Aquí voy a estar contigo.–Le dijo Layla acariciando su mano.

Ambos estaban sentados en el sillón, mientras Marc observaba el teléfono en su otra mano.

Soltó un pesado suspiro y apretó el botón para llamar, llevando el teléfono a su oído.

¿Hola?–Escuchó la voz de su papá del otro lado después de que sonara un par de veces.

Papá soy yo, Marc.–Dijo de forma distinta y algo cortante.

M-marc... hijo... q-que hermosa sorpresa... ¿c-cómo estás?–Le preguntó desde el otro lado de la línea con voz temblorosa.

Bien... ¿tu cómo estás?–Le preguntó él mientras Layla acariciaba su mano.

Ahora que escucho tu voz después de tantos años mucho mejor. Pero algo me dice que no llamaste solo para saber cómo estoy.–Le dijo soltando una pequeña risita.

No... no es para eso. Papá escucha. Yo...–Soltó un pesado suspiro tragando saliva, y Layla le dio un suave apretón en la mano.–Papá hace siete años adopté una niña, y ahora su madre biológica apareció y me la quiere quitar... y-y necesito ayuda para que vengas a testificar.

Entonces era cierto... no podía creerlo al principio.–Rió con ligereza.

¿A qué te refieres?

Un amigo mío te vio en Londres con una niña y me lo contó... me alegra mucho saber que eres feliz, y que tengo una nieta. Pero no entiendo, ¿en qué podría ayudarte yo yendo a testificar? No me malinterpretes, haría cualquier cosa por ti... pero ni si quiera sé el nombre de tu pequeña.

Hay más, papá... la abogada de su mamá biológica va a apelar a que... a-a que yo no soy el único papá que ella tiene.–Le dijo tratando de contener las lágrimas.

Marc escuchó a su papá suspirar del otro lado antes de hablar.

¿Se enteró acerca de tu otra identidad?

¿Q-qué...? ¿C-cómo es que—

Marc eres mi hijo... si crees que después de la muerte de tu hermano dejé de prestarte atención, entonces estás muy equivocado. Comencé a notar comportamientos distintos en ti meses después de su funeral. A veces hablabas con un acento diferente y actuabas distinto. Pero nunca me atreví a hacer o decir nada por miedo a perturbarte.–Le dijo con voz suave.

¿E-entonces siempre supiste...?–Le preguntó con lágrimas corriendo por sus mejillas y el ceño fruncido, provocando que Layla levantara la vista hacia él.

hijo, y perdóname por ocultarlo tanto tiempo...

Eso no importa ahora. Necesito que vengas a testificar para que no me la quiten, porque no es solo una identidad... son dos aparte de mi. Y-y la abogada quiere acusarnos de ser violentos o que tal vez le hicimos daño a nuestra hija, y eso no es verdad. Tú eres el único que puede hablar de estos comportamientos en mi infancia...

Por supuesto que si, hijo. No lo dudes. Tomaré el primer vuelo a Londres y te avisaré cuando lo tenga.

Gracias. Nos veremos pronto, supongo.

E-espera, hijo... gracias, por llamar.

Marc soltó un suspiro para luego colgar y dejar el teléfono a un lado, inclinándose hacia adelante apoyando los codos en sus rodillas y pasando ambas manos por su rostro.

Siempre lo supo...

–Está bien, Marc...–Le dijo ella pasando su mano por la espalda de Marc y tomando su mano en la suya, dejando un beso en su cabeza.

Marc cerró los ojos y se recostó en su regazo, abrazándose a su mano mientras ella le hacía cariños para tratar de confortarlo.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top