CAPÍTULO 28
Bajaba las escaleras aun con sueño, pero quería tener un detalle lindo con Noah de llevarle el desayuno a la cama, por esa razón estaba despierta tan temprano y era un completo delito para mi vida como estudiante universitaria en un día donde no tenía porque despertarme a esta hora.
Iba a maldecir cuando recordé los sucesos de anoche, ¡dioss! había sido maravillosa aun cuando no hubo sexo de por medio, él hacía que cualquier cosa, por más mínima que sea, si era con él, fuera especial y empezaba a enamorarme de esos pequeños detalles.
Iba en mi nube de amor hasta que algo lo interrumpió y me hizo caer directo con la realidad. Fruncí mi ceño cuando escuché voces en la cocina y el enojo me llenó al darme cuenta que era mi madre.
—¿Qué haces aquí? —pregunté de inmediato en cuanto entré.
Estaba hablando con mi hermano, ambos bebiendo café... tan normales.
—¿Por qué le hablas así a nuestra madre? —cuestionó, levantándose de la silla—. Ten respeto.
—El respeto se gana —dije, mientras la miraba fijamente—. Y ella no ha hecho nada para hacerlo, al contrario...
—Solo vine para saber cómo estaban y...
—Ahora quieres saberlo, pero mientras estabas en tus escapadas de "trabajo" no existíamos para ti, ni siquiera un miserable mensaje —empecé a reírme al ver lo loco y estúpido que era todo esto.
Aunque pareciera que la odiara, no lo hacía...¿Cómo podría hacerlo? No podía, pero estaba muy enojada y mientras siguiera con el papá de Noah ese enojo solo crecería aún más.
—¡Alison! —gritó Jayden—. ¡Cállate!
—¡Te dije que no regresaras más! ¡largo! —bramé, señalando la salida, haciendo caso omiso a la presencia de Jayden y tal vez por esa razón no pude ver como se acercaba y me daba una cachetada.
Abrí mis ojos grandemente, sintiendo como rápidamente se llenaban de lágrimas, lo más irónico es que no era por el hecho de que me doliera, sino porque me había golpeado... por primera vez.
Tenía la razón en esto y él no estaba de mi lado, pero lo estaría en cuanto supiera todo.
—No volveré a repetirlo, respeta a nuestra madre —sentenció con los dientes apretados.
—¿Qué madre? —inquirí, acercándome a él con mi rostro completamente alzado—. La madre que tuvo toda la culpa de la muerte de papá, o la madre que lo engañó durante años y nada mas ni nada menos que con el papá del mejor amigo de su hijo mayor. ¡Esa madre! ¡Responde!
Le devolví la cachetada, pero está en forma de puño y su nariz rápidamente sangró.
—¡Alison! —gritó Madison.
Parpadeé varias veces atónita ante lo que mis ojos veían. Jayden no se había inmutado para nada y lo conocía tan bien, que el hecho de que su reacción fuera esa significaba que él lo sabia desde antes.
—Oh por dios —exclamé, tapando mi boca—. Lo sabías todo este tiempo...lo sabías, tú...¡lo sabías! ¡Sabías que el padre de Noah y ella...! ¡mierda!
—¿Sabías que mi padre le era infiel a mi madre con tu mamá? —me congelé en mi lugar al escuchar a Noah detrás de mí, esta vez sí que la sorpresa era muy evidente en su rostro.
—Noah, espera...yo..
—¡Responde! —gritó colérico, era la primera vez que lo veía fuera de si y me preocupaba tanto. No sabía hasta qué punto podía llegar—. ¿Lo sabías?
No respondió al instante, antes se agarró su cabello mientras jalaba de él y tragaba duro.
—Sí, lo sabía —finalmente respondió—. Lo siento, pero era mi madre y...
—Exacto, era tu madre la que se estaba acostando con alguien casado, mientras poco a poco dañaba a una familia...¿Alguna vez pensaste en mi madre, Jayden? Usted señora Madison, ¿pensó en mi madre y el dolor que le causaría?
—Noah —advirtió, al escuchar el tono elevado con que se dirigía a mi madre.
—Cállate Jayden —dije rápidamente.
—Lo siento Noah, pero lo amo y... —Noah empezó a reírse mientras asentía—. Es enserio, lo amo y tu padre me dijo que ese matrimonio estaba muy mal desde hace meses y por esa razón decidí... porque estaría conmigo y...
—Señora Madison, todo podría estar mal en las vidas de mis padres, pero su matrimonio no...él fue el primer hombre en la vida de mi madre y ella la primera mujer, el amor que se tienen no acabará con los años —sus ojos estaban vidriosos—. Mi padre cometió el error y le fue infiel a mi madre por tantos años, lo acepto, pero usted también debe aceptar el hecho de que, si llevan tantos años siendo amantes, en la oscuridad, así seguirá hasta que él se canse, porque déjeme decirle con el respeto que aun le guardo y es que, no la tomara nunca enserio.
Mi corazón se comprimió al verla llorar, pero era necesario que supiera y entendiera de una buena vez por todas. Lo que esperaba era un imposible, el padre de Noah no la tomaría enserio, jamás. Salió corriendo de la cocina y cuando Jayden iba detrás de ella, Noah lo detuvo.
—Pensé que eras mi mejor amigo —Oh no, no empecemos por ahí.
—Lo soy, pero hay cosas que es mejor no decirlas, todo para no herir los sentimientos de ambos —aclaró rápidamente—. No lo dije porque no quería que esto causara una rotura en nuestra amistad, no quería perder a mi mejor amigo... a mi hermano.
Los hombres eran tan cursis.
—Pues el callarlo hizo que eso sucediera.
Tapé mis boca por el gemido que salió, quedé pasmada con lo que escuché.
—No estás hablando enserio, ¿verdad? —Jayden estaba a nada de largarse a llorar y yo no podía con tanto amor que había entre estos dos.
Dios, yo sobraba aquí...mejor me largaba.
—Pudiste haber frenado esto desde hace mucho, pero callaste y ahora el dolor de mi madre es mas intenso...es mi madre, Jayden.
Miré de reojo a Noah, quien tenía una dura y fría mirada, pero estaba segura que por dentro era un desastre de emociones andante.
—Lo siento por solo pensar en nosotros, pero creo que fue lo mejor. Espero puedas perdonarme mas adelante.
Salió de la cocina dejándonos solo, fui hasta Noah y lo abracé fuertemente.
—Lo siento, pero no pueden pelear por nuestros padres Noah...son mejores amigos, se aman, ustedes dos hacen la dupla perfecta y simplemente no pueden tirar a la borda estos cuatros años de amistad.
—Es difícil Alison —volteó a verme y su ceño se frunció por completo—. ¿Qué mierda te sucedió?
—Nada —contesté rápidamente.
—¿Jayden te golpeó?, ¡¿Jayden te golpeó?!
Ni siquiera dejó que le explicara, salió corriendo tras mi hermano y yo igual. No quería generar más tensión entre ambos o no me lo perdonaría.
—¡Noah detente! —grité, pero no se detuvo hasta que—. ¡AAAAH! ¡ME DUELE!
Me tiré al suelo y fingí haberme lastimado el tobillo.
—¡Ali! —sus brazos rápidamente me agarraron y me levantaron—. ¿Dónde te lastimaste?, ¿Dónde?
Me aferré a su cuello, intuyendo lo que haría en cuanto le dijera la verdad.
—No me duele —su ceño se frunció rápidamente—. En realidad, no me lastimé.
—¿Entonces me mentiste? —preguntó.
—Sí.
—Así que evitaste que fuera con Jayden.
—Emm sí —sonreí inocentemente.
—¿Y por qué te sigo cargando? —cuestionó confundido.
—Porque eres incapaz de tener tus manos fuera de mi cuerpo —inmediatamente al terminar de hablar, sus brazos me soltaron de golpe.
—Tienes razón, pero siempre puedo controlarme.
Empecé a reírme sin parar, ambos sabíamos que era una completa mentira.
—Quiero ver como lo logras —exclamé sarcásticamente, mientras me volteaba y y rozaba mi cola con su pelvis.
VOTEN Y COMENTEN.
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