Narra Lonnie:
Por llamada:
—¿Y eso? ¿A dónde vas? —Le pregunto a Erick.
—Unas CNCOwners me invitaron a una fiesta, estoy tan nervioso —Rio —No te burles, tú también tienes una reunión con los chicos, vas a pasar pena ya lo verás —Presagia.
—Estás celoso ¡Por supuesto que no!
—Christopher te hará pasar un mal rato, entonces después te dejará de molestar a ti porque se irá con Zabdiel quien sabe a dónde y luego de eso te quedarás hablando con Richard de cosas sin sentido; he pasado por eso un millón de veces —Confiesa.
—¿Qué hace Joel en toda la "reunión"?
—Le toma fotografías a lo que va a comer, devora la comida, en medio de cualquier platica llama a Patricia, dice que el frío le hace mal por el asma, que debe irse y ya eso es todo —Sonrío, en definitiva Joel es un reservado —Ah pero desde allí es que Christopher empieza a echarte broma porque Joel no está y no te puede defender, ya eso es todo. La verdad se divierte mas con Yohann y Yoyo que con nosotros.
—Bueno... La única advertencia que te daré es que no te traumes con las cosas que comenten algunas chicas porque tendrás pesadillas, chamo —Ambos reímos —Debo irme querido, vuelvo a decirlo; me alegra que las cosas con ella se hayan resuelto.
—Ah sí, estoy feliz Lon, ahora hay una estabilidad si es que se le puede llamar así a lo que tenemos, gracias a ti la he podido conocer mejor, y pronto daré el próximo paso.
—Vale, te quiero mucho —digo para colgar.
—¿Era Erick? —Cuestiona Richard.
—Sí, todo ha mejorado con Tn, me alegro por él porque esto acabará pronto —Sonrío de medio lado —No tengo ni la más mínima idea de qué pasara cuando acabe.
—Si es que acaba —Comenta él para encaminarme a la salida.
—No me mire así por favor —le pido a Daysi al despedirme.
Richard ríe: —No se preocupe, cuidare de él, será mi responsabilidad.
—Bien, si se les hace tarde deben llamarme, por favor Richard Camacho cuídalo, pendiente y salgo abuela otra vez —Todos reímos —Esta bien, váyanse antes de que me arrepienta de esto, vamos, ¡Váyanse! —Dice casi corriéndonos.
Al salir Richard y yo esperamos un taxi para ir a la dirección que Zabdiel nos envió. Tengo algo de nervios, será la primera vez que estaré con ellos en total privacidad.
—¿Tienes idea de qué lugar es? —Le pregunto a Richi, entusiasmada.
—Ya verás.
Rato después el conductor estaciona el auto frente a lo que parece ser un deposito de alguna cosa, las calles están solas, me sorprende pues apenas son las siete de la noche.
—Richard esto me da miedo —Le confieso, apretando su brazo, pero me doy cuenta de que él me ve raro y se suelta.
—¡No me agarres así, loco! —Trago hondo, pues su actitud me hace sentir mal —¡Ou! Es que olvide que... ya sabes, que eres mujer —Sonrío incómoda y me aparto de él —Cosa que a Joel no le importa —Y al decir esto, no sé cómo sentirme.
Richard toca repetidamente el gran portón gris y se ve como algunas manos lo echan hacia arriba para dejarlo caer después de que nosotros logramos entrar, y al pararme firme lo primero que veo es a Joel.
Mi corazón, mi vida. Ay, no sé ya qué hacer respecto a esto, me desequilibra.
—No sa-bia que es-te lu-gar exis-ti-a —Tartamudeo cuando Joel me sonríe.
—Yo tam-po-co —Se burla, haciéndome sonreír aun más.
Observo todo: las paredes tienen algunos dibujos de cornetas y siluetas bailando sin acabar, tres mesas, una redonda y dos cuadradas, las ultimas forman una sola y encima de ellas hay envases de comida, también hay un congelador y una estéreo.
—Sí, quedé igual de asombrado que tú —Dice Joel detrás de mi.
Huele a pintura, cloro y creo que desinfectante. Sigo caminando. Al final del pasillo hay una puerta, la abro y esta me deja ver una escalera de metal, subo rápidamente, escucho a los chicos siguiéndome y tapo mi boca impresionada por lo que veo.
—¡Es increíble! —Casi grito emocionada. Hay una mesa de futbolito y pool.
—Ésta será nuestra guarida secreta —Anuncia Richard con una de sus típicas sonrisas.
—Ni tan secreta —Opina Zabdiel —Es la veldad, lo sabe to' el mundo.
—Excepto nuestras fans —Aclara Joel, yo rio.
«Excepto las fans... Jajaja»
—Por eso es secreta —Dice Richard viéndome de reojo, yo asiento. No le diré a nadie.
Pocos segundos después me encuentro ayudando a Christopher a subir la comida mientras que Zabdiel y Richard suben la estéreo.
—Ayuda en algo ¿no? —Le dice Christopher a Joel y él baja, luego de unos segundos sube con los CDs —Gran cosa eh —Le dice, todos ríen.
—¿Y ahora qué? —Inquiere Joel mientras coloca música de Demi Lovato.
—Juguemos a las adivinanzas —Sugiero, cuando veo que todos van a sacar sus teléfonos.
Tomamos asiento en los puffs y formamos un círculo para empezar.
—Tiene corona y no es...
—Piña —Interrumpe Christopher a Richard, seguido de una de sus sonoras carcajadas.
—Por lo menos espera que termine de hablar, loco —Le pide Richi.
—Yo —Dice Zabdiel —Esta la aprendí en la banda: aunque no soy impoltante, en la vida pinto algo; más no podré trabajal cuando me quede sin pelo... Sin pelo... sí.
—¿Pincel? —Inquiere Christopher, Zabdiel asiente y todos le hacemos abucheos —No es mi culpa ser tan inteligente —Se alaga a sí mismo, todos reímos.
—Yo te tengo una Christopher —Habla Joel, todos prestamos atención —Son 28 caballeros de espaldas negras y lisas; delante todo agujeros, por dominar se dan prisa.
Frunzo el ceño por tan extraña adivinanza; —No sé —Admito.
—¿Se rinden? —Cuestiona Joel con el ceño fruncido. Christopher está meditando, provocándonos risas.
—Pues el domino, las piezas negras y blancas ¿no? Son 28 de espalda negra y lisa, en la parte de adelante tienen los agujeritos y aja ¿o me equivoco? —Contesta Richard.
—Sí, es el domino ¡Ja, te ganó! —Dice Joel a Chris, veo con cara de orgullo a Richard.
—Mmmm esta, está es buena: si le gusta algo ronronea —digo.
—Me rindo... —Expresa Richard tras un largo silencio.
—Que aburrido, vamos con otra —Pide Zabdiel para tirarme una botella de agua vacía.
—No... ¡Esa no puede estar más fácil! —Protesto —Son unos tramposos ni siquiera piensan, ¡vamos, piensen! —Les pido, ellos se muestran pensativos.
—¿Es una animal? —Inquiere Richard, yo asiento.
—Ah pues fácil, es Christopher —Responde Zabdiel, todos reímos a carcajadas.
—No logro entender, no lo sé —Confiesa Christopher con una mano en su mejilla.
—Pues porque es un gato -Le aclara Joel y todos volvemos a reír.
Luego de charlar sobre las colaboraciones musicales que nos gustaría hacer, sobre la reacción de las CNCOwners al sacar el álbum y recordar algunos pasos de las coreografías para las próximas presentaciones procedemos a destapar los envases de comida. Yo opto por comer tostones con ensalada y salsa, Zabdiel toma un poco de arroz chino y ensalada, Richard comparte la pizza con Joel el cual le toma fotos y hace una historia en ig, y Christopher junta todo lo que sobra en un solo plato para él.
—Cerdo.
—¿Quién fue? —Pregunta Christopher con comida en la boca.
—Yo no fui —Decimos todos al unísono.
Veo a Joel de reojo y este me guiña el ojo, le intento preguntar con la mirada si él fue quien hizo el comentario y este con una sonrisa divertida lo admite, reímos y los chicos nos observan.
—Okay, prometí no hablar de esto pero es que es imposible...—Christopher se levanta del puff con el envase en manos —Ya estamos en el siglo veinte y lo sabemos ¿okay? —Nos mira a Joel y a mí. Yo veo a Joel y este está sumamente rojo —Se gustan, se aman, ¡No lo sigan ocultando! —Dice lo último como si estuviera cansado.
—No sé porqué lo dices —Articula Joel mientras coloca su trozo de pizza en el plato.
—¿Alguien quiere decir algo más? —Richard y Zabdiel niegan, pero se les nota que desean hacer algo —Haré como si soy el único que sabe que ustedes tienen algo. Chicos, nadie los va a juzgar, pueden darse afecto delante de todos, así como lo han hecho antes, ya estamos acostumbrados. Erick pensé que me lo dirías pero no, creí que confiabas en mi, hermano —Habla Chris mientras siento mis mejillas arder. No dejo de ver la cara de Joel, se ve tan apenado.
Joel baja las escaleras. Siento un hueco en el pecho y pienso muy bien que decir para terminar con esto. Erick tenía toda la razón, pero no pensé que Chris fuera tan lejos.
—¡Ya para! —Le ordeno —No hay nada Chris, a Joel le gustan las niñas —Él me ve fijamente —Aquí él que gusta de él soy yo —Admito lo último en baja voz.
—Oye Chris, esa valentía tuya no te robo eh —Le dice Richard.
—Ah por cierto, estamos en el siglo veintiuno no veinte, burro —Escucho que dice Zab.
Mis sentimientos salen a flote, bajo las escaleras y allí lo veo; Joel tiene una carita triste y a la vez apenada. Sale del depósito a penas nota mi presencia.
—¡Joel!
—Es tan difícil esto, no quería que nadie lo supiera —Confiesa acercándose a mí.
N/a: ¿Les gustó? ¡Gracias por leer!
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