─Segunda Parte
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¡Volví!
Puta vida esto era un OS.
¿Por qué soy así?
(/□\*)
¿Por qué ustedes son así?
(✿❛//❛)
Me tientan y soy débil,
siempre termino cediendo.
Ya casi no tengo OS porque
todos los he continuado xD
Me da gusto saber que les
gustó está pequeña historia,
al menos yo quedé conforme
con esta segunda parte,
espero que sea del agrado
de ustedes ♡
Disculpen los errores
☹
Espero disfruten la lectura
Gracias por leer ;)
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๛El Rey SeoJoon no había dudado al respaldar las decisiones de su único hijo, sabiendo muy bien la cantidad de problemas que tendrían luego de hacerse esto público.
Sorpresivamente para Taehyung la nobleza lo había aceptado y reconocido por su título recientemente adquirido, tristemente quienes peor habían reaccionado y quienes más se negaban a aceptarlo como un nuevo miembro de la familia real había sido su propia gente.
SeoJoon era consciente de que ningún noble intentaría oponerse a al nombramiento de su nuevo yerno o tomaría algún tipo de represalia contra el alfa por haber reclamado como su omega al milagro del reino, ya que Kim Taehyung era legítimamente el alfa quien otorgaría un heredero al trono, aquel acto por parte de quien sea que decidiera ir contra el podría ser considerado traición e independiente de sus propios títulos o cargos, la traición a la corona era un crimen castigado con pena de muerte.
A Taehyung no le habían permitido regresar a casa, asegurando que debía estar resguardado día y noche hasta el día en que se anunciara su boda.
Aún faltaba llevar a cabo la boda real para que finalmente fuese proclamado legítimamente como Rey debido a la abdicación del actual Rey Kim SeoJoon, Taehyung parecía bastante impresionado al convertirse en una de las pocas personas que conocían aquella decisión tomada por SeoJoon, no conocía los motivos del rey para dejar su cargo pero no es que el pudiese ponerlo en duda.
Los padres de Taehyung habían estado al menos dos semanas preocupados por el paradero de su único hijo, estaban temiendo lo peor para cuando fueron escoltados por guardianes del castillo hasta el mismo.
Por más que Taehyung se esforzaba en intentar explicarles su situación, no terminaban de comprender cómo es que había llegado a tal punto.
No conseguían relacionar de alguna manera al milagro del reino con su propio hijo, mucho menos luego de conocer al joven omega.
A la madre de Taehyung no le había gustado para nada, y no porque creyera que el joven omega podría ser alguien que dañara a su hijo sino más bien por la ambición, el carácter y el dominio que el omega no se molestaba en ocultar sobre el alfa de Taehyung, sólo bastó una primera instancia para que el matrimonio lo notara.
SeokJin había sido consentido toda una vida, y no se empeñaba en ocultar lo caprichoso que era frente a nadie.
Considerándose a sí mismo alguien más que capacitado para liderar el reino en compañía de su alfa, llevando a la madre de Taehyung a mal pensar demasiado sobre las razones del omega al elegir a alguien tan dócil como su hijo como compañero.
A Taehyung por su parte se le hacía sumamente difícil adaptarse al carácter de su omega, le costaba creer que el omega dulce y tan suave como la seda que lo esperaba con un baño caliente de tina todas las noches antes de dormir, se mostrara de una manera totalmente opuesta frente a las demás personas.
El omega se mostraba totalmente sumiso frente a su alfa, le consentía con gusto mostrándose sumamente mimoso, receptivo y dulce en la alcoba.
Por lo que a Taehyung aún le costaba creer que ese mismo omega hubiese tenido una actitud tan compleja y poco empática frente a su propios ojos hace algunos días.
Taehyung había hablado con el Rey SeoJoon asegurando que no le molestaba ser acompañado por guardianes si de esa manera conseguía ver a su familia al menos por un par de horas.
El Rey había accedido sabiendo que no había razón alguna para privar al alfa de dejar por corto tiempo el castillo.
SeokJin había intervenido en la salida de su alfa, alegando que se sentiría mucho más cómodo y seguro acompañándole en lugar de estar esperándole en el castillo por lo que sin siquiera ser invitado se había sumado a la visita.
Hasta cierto punto Taehyung podía entender que su omega quisiera acompañarle, lo que había sido desconcertante para el había sido la actitud del omega respecto a un par de jóvenes a quienes Taehyung conocía muy bien, quienes le habían mirado mal al llegar al mercado.
Taehyung sin mala intención alguna les había saludado como solía hacer siempre ganándose malas miradas por parte de los mismos, y es que el joven alfa no podía esperar algo distinto.
El era muy consciente de ser visto como un traidor por haber deshonrado la corona, al haber tomado al milagro del reino y autoproclamarse Rey.
Taehyung sabía que no era así, el Rey SeoJoon tenía pensando abdicar desde hace bastante tiempo pero obviamente esa decisión no era de conocimiento público, por lo que hasta cierto punto podía entender el recelo de muchas personas hacia el.
Jung Hoseok su compañero y amigo de toda la vida era quien se había sentido más traicionado que cualquier otra persona al recibir la inesperada noticia.
Casi no consiguiendo creer que el chico con quien había crecido hubiese sido capaz de poner sus manos sobre el milagro sólo para llegar al trono, eso era lo que se rumoreaba en el pueblo y no es que Hoseok pudiese pensar algo distinto habiendo Taehyung desaparecido de un día para el otro, sólo para regresar luciendo costosas prendas, rodeado de guardias y acompañado por el omega a quien pocos habían podido ver alguna vez antes de desaparecer Taehyung, pero a quien ya en este punto todos reconocían como el milagro de reino.
─¡Hoseok! ─ llamó su atención Taehyung intentando obtener la atención de su amigo
─Estoy ocupado ahora mismo ─ bufó por lo bajo Hoseok cargando un nuevo cajón de verduras desde una de las carretas hasta uno de los puestos del mercado
─¿Te parece esa la manera adecuada de responder a tu Rey? ─ la voz de SeokJin llamó no sólo lo atención del joven campesino sino también de los demás mercaderes del lugar
Hoseok mordió su propia lengua intentando contener el comentario mordaz que tenía preparado para responder a eso.
Kim Taehyung no era su Rey.
El nunca lo sería, ya que Hoseok no pretendía reconocer al traidor de aquella manera alguna vez.
─No fue mi intención sonar descortés, mi señor ─ aseguró Hoseok al milagro del reino
─No es conmigo con quien debes disculparte ─ aseguró el omega ─ no he oído tus deseos para el nuevo Rey
Los labios de Hoseok se juntaron en una extraña mueca.
Taehyung sintió el sudor humedecer su frente y parte de su cuello al ver a su omega moverse al menos dos pasos más cerca de Hoseok, pero aunque quedando a una distancia considerable.
─Arrodíllate y muestra tus respetos a tu Rey ─ ordenó SeokJin
─Hoseok ─ el joven alfa volteó en dirección a su madre al oír la suplica en su voz
Quería mostrarse firme frente a sus decisiones pero la enorme preocupación en el rostro de sus padres e incluso en el rostro del mismo Taehyung lo hizo dudar.
¿Cómo se supone que un hombre como el fuese a liderar el reino?
Tragó saliva pesadamente viendo la expresión inmutable en el rostro del omega.
─No creo que el deba hacer eso ─ aseguró otro campesino llamando la atención de casi todos los presentes quienes voltearon a verlo exceptuando a SeokJin ─ ¿cómo puede Kim Taehyung ser un Rey si no tiene un reino al cual liderar? ─ señaló ─ el Rey SeoJoon es nuestro único Rey ─ comentó convencido
─Arréstenlos a ambos bajo el cargo de traición a la corona ─ ordenó sin titubear SeokJin
Los ojos de Taehyung parecían a punto de escapar de su rostro.
De pronto había olvidado hasta como respirar correctamente al ver a dos guardias tomar a Hoseok por ambos brazos, oyendo el llanto desolado de su madre a la distancia.
Ver la tristeza de su propia madre a unos pasos desde donde estaba le destrozó, sintiéndose sumamente impotente por no sentirse capaz de imponerse frente a su joven omega.
Era un Rey sin voz, uno que no se sentía digno de alcanzar el trono alguna vez.
¿Tenía la gente que morir por no reconocerle por su título?
Y es que si así era, el estaba seguro de que debía ser el primero en ser ejecutado porque ni siquiera era capaz de reconocerse a sí mismo como un noble.
─¿No harás nada? ─ escuchó a su propio padre decir sintiendo aquellas palabras calar profundo en su pecho ─ ¿realmente vas a dejar morir a tu propia gente? ─ le escuchó preguntar viendo como a empujones y golpes arrestaban a Hoseok a pesar de que su mejor amigo no estaba poniendo resistencia alguna
─Fue una pésima idea venir hasta aquí en primer lugar ─ escuchó comentar a su omega ─ está muy claro que este lugar esta infestado de rebeldes ─ señaló en voz alta ─ los traidores serán ejecutados al amanecer
─¡Espera! ─ alzó su mano Taehyung deteniendo la ordenanza de su omega
La mirada oscura y cargada de desaprobación de su omega se sentía incluso peor de como se veía.
─Nadie será ejecutado ─ aclaró viendo el espanto de su propio reflejado en el de su madre al estar renegando una orden del milagro del reino ─ los traidores serán castigados, pero su destino no será la muerte
Taehyung no era un idiota, el había pasado bastante tiempo con el Rey SeoJoon los últimos días y sabía que no podía permitirle a nadie pasar por sobre el o sería cuestión de tiempo antes que su propia cabeza rodara a causa a de los rebeldes.
Incluso si quien debía ser castigado fuese alguien cercano a el debía intervenir y mantenerse firme.
No pretendía dejar morir a Hoseok, sabía que el menor lo odiaría luego de recibir su castigo pero aún así, ni siquiera se atrevía a pensar en arrebatarle la vida.
Vió una severa mueca dibujarse en los labios de su futuro esposo.
─Ya oyeron a su majestad ─ comentó en voz alta SeokJin, no estaba de acuerdo con ello pero no es que pudiera ir contra la voluntad del Rey
Taehyung no sabía si debía o no sentirse aliviado, ya que como mínimo Hoseok sería azotado por su insolencia y estaba seguro de que no le gustaría ver algo como eso.
Aunque por razones obvias debía ser el quien ordenara el castigo, ya que dejar esto en manos de SeokJin sólo acabaría con la sangre de Hoseok derramada de una u otra manera.
Aquellas decisiones de SeokJin le estaban comenzando a preocupar a Taehyung, y es que el omega parecía no sentir el más mínimo remordimiento cuando de acabar con la vida se tratara.
Parecía no ser capaz de sentir empatía alguna por alguien.
Probablemente todo aquello se debía a su formación en el castillo.
¿Qué clase de formación recibirían sus hijos al crecer en el mismo?
Taehyung ni siquiera estaba seguro de querer saberlo.
De pronto tener hijos sonaba como una idea descabellada si se detenía a pensar en que los estaba condenando a vivir con el peso de sus propias consciencias al alcanzar alguna vez el trono.
No pudo quitar aquella idea de sus pensamientos durante todo el trayecto de regreso hasta el castillo.
SeokJin tenía razón, aquella visita inesperada al pueblo había sido una pésima idea.
Probablemente Taehyung no podría dormir durante toda la noche, al recordar la decepción en la mirada de sus padres, durante los pocos minutos que estuvo en el que alguna vez fue su hogar.
Sintiéndose sumamente derrotado esa noche sólo se acercó en silencio hasta su cama, le era imposible sentirse tranquilo sabiendo que Hoseok estaba en un calabozo sólo por no haberle reconocido por su título recientemente adquirido.
─¿Se siente demasiado cansado, mi señor? ─ sintió las manos de su omega masajear sus hombros
Taehyung suspiró cansado conociendo ya las intenciones de su omega.
Y es que el milagro no le había dado un respiro, Taehyung estaba convencido de que el joven omega estaba ya esperando un hijo suyo.
No se había detenido desde que el llegó al castillo, buscándolo en cada oportunidad que se le presentaba y haciendo un impecable uso de sus feromonas para atraerlo, haciéndole sucumbir con una facilidad impresionante.
Su lobo estaba maravillado con la idea de tomar a su omega en cada oportunidad que tuviera, y Taehyung tampoco podía quejarse sintiendo su propia boca salivar al sentir el aroma de SeokJin expandirse por la alcoba.
Ladeó ligeramente su cuello, sintiendo las suaves manos de su omega acariciar de manera pausada su amplia espalda desnuda subiendo de vez en cuando hasta sus hombros.
¿Qué hombre en su sano juicio podría estar lo suficientemente cansado para permitirse disfrutar de esas atenciones?
─Hoy hablé con la partera del Reino ─ comentó SeokJin sin detener sus caricias sobre el torso desnudo de su alfa ─ ella dice que sólo hace falta comprobarlo, pero que es casi un hecho que estoy esperando a nuestro heredero ─ aseguró ─ ha estado cumpliendo de buena manera sus labores, mi señor
Taehyung no sabía que responder a ello.
Para el era igualmente un hecho que su omega estaba esperando a su bebé, así que ni siquiera esperaba mostrarse sorprendido.
Su preocupación más grande radicaba en lo que sucedería luego de que el niño naciera.
─¿Por qué ordenaste que esos hombres fueran ejecutados? ─ preguntó repentinamente Taehyung haciendo que finalmente las caricias de su omega se detuvieran ─ están sobrellevando un cambio, es totalmente válido que no me reconozcan aún como su Rey
─Ese es el costo que deben pagar los traidores ─ aseguró el omega ─ no podemos sentarnos a esperar a que cada uno de ellos le reconozca por lo que ya es un hecho
─Existen otras maneras ─ aclaró Taehyung ─ puede que para tí no sean más que un montón de campesinos, pero ellos son mi gente ─ señaló finalmente volteando en dirección a SeokJin ─ significan demasiado para mi
─Y usted significa todo para mí, mi señor ─ aseguró SeokJin ─ no puedo sólo permitir que pasen por sobre su autoridad
─De ahora en adelante voy a ocuparme de ello por mi cuenta ─ aclaró ─ nadie tiene que morir ─ suspiró cansado volteando nuevamente en dirección a la cama
─Siempre quien se muestra más débil termina por morir ─ agregó SeokJin haciendo que Taehyung detuviera sus movimientos cuando estaba a punto de acostarse ─ no voy a permitir que ese alguien sea usted, mi señor
Taehyung se sentó en silencio sobre la cama, quedando semi tendido sobre misma sin saber si sentirse amado o preocupado por su omega.
Podía entender que SeokJin estuviera preocupado, pero estaba seguro de que existían otras maneras.
Antes de poder procesar lo que su omega había mencionado le vió acomodarse entre sus piernas, quedando arrodillado entre las mismas.
La cabeza de Taehyung se sentía a punto de estallar al observar el ligero camisón corto que llevaba el joven milagro, dejando sus hombros al descubierto.
¿Cómo se supone que el podría molestarse con SeokJin cuando lo único que buscaba era protegerlo?
Las suaves manos del omega se deslizaron por su torso desnudo, escalando por el mismo hasta llegar a la parte más alta.
Como un impulso casi automático las manos de Taehyung le tomaron por la cintura deslizando sus pulgares por el abdomen del omega.
Alzó su torso quedando sentado en la cama aún sin apartarse de SeokJin, sus labios buscaron el cuello del omega quien simplemente ladeó su cabeza dándole acceso, dejando escapar un suave gemido en apreciación al sentir los labios y lengua de su alfa sobre su marca.
Taehyung se permitió a si mismo hundir su rostro en el cuello del omega, sintiendo el aroma dulce en su piel desde su fuente.
Los dedos del omega se enredaron en el desordenado cabello castaño del alfa, quien de pronto parecía más que interesado en ser consentido.
SeokJin hundió su rostro en la coronilla de Taehyung, perdiéndose en el aroma de su cabello y en los fuertes brazos que rodearon su cuerpo con firmeza.
Una de las manos de Taehyung hizo su camino hasta la espalda baja del omega, colándose bajo el camisón.
Delineando la curva de su espalda y apropiándose con una de sus manos, de los glúteos del milagro.
Aún le costaba asimilar que ese mismo suave omega, había hace pocas horas condenado a morir a dos campesinos.
Los labios de Taehyung besando su cuello y uno de sus dedos colándose en la humedad entre sus glúteos hicieron jadear complacido al omega.
Un gemido por parte de SeokJin fue amortiguado por los labios de Taehyung al finalmente alcanzar el alfa los labios del omega.
SeokJin balance sus caderas sintiendo la intromisión de uno de los largos dedos de su alfa en su lubricada entrada.
Sintiendo la necesidad de obtener un poco más se aferró a los hombros de Taehyung, ondeando sus caderas sobre la firme erección del alfa.
En un abrir y cerrar de ojos SeokJin sintió su espalda presionarse contra la cama, quedando el cuerpo de su alfa por sobre el suyo.
Taehyung tiró del camisón del omega hasta quitarlo, dejándole totalmente desnudo frente a sus ojos.
Observando maravillado una vez más el cuerpo del milagro de reino.
Ese maravilloso y curvilíneo cuerpo que sólo el tenía el privilegio de ver a diario totalmente desnudo sobre su cama.
Extendió ambas piernas del omega para obtener un mejor vistazo de su dilatada entrada, sintiendo su propia boca salvar al notar lo preparado que estaba para recibirlo.
Un gemido ahogado escapó de entre los gruesos labios del omega al sentir los labios de su alfa sobre aquel sensible lugar, haciéndole contener las respiración al sentir su resbaladiza lengua hundirse en su intimidad, mientras las manos del alfa mantenían firmemente sujetas sus piernas abiertas por la parte posterior de sus muslos.
El alfa parecía jamás terminar de saciar su sed de tomarlo cuando se le antojara y el omega no podía estar más conforme con eso.
Estaba seguro de que un heredero al trono estaba ya en camino, pero SeokJin no podía resistirse a los avances del alfa aunque quisiera.
Por más que ambos supieran que su heredero estaba ya en camino, el hambre de Taehyung por tomar a su omega no disminuía haciéndole saber a SeokJin que el joven heredero al trono sería sólo el primero de muchos pequeños príncipes o princesas que llegarían al mundo por parte de su vínculo con su alfa.
La mirada de SeokJin no fue capaz de sostener demasiado tiempo la de su alfa al verle desanudar el lazo de su delgado pantalón descartando el mismo por sus muslos hasta apartarlo en su totalidad.
Su imponente erección se balanceó libre y erguida rápidamente, haciéndole saber al omega que intentar obtener la completa atención de su alfa había dado resultados.
Sosteniendo los muslos de su omega con sus antebrazos, Taehyung consiguió acomodarse sobre su cuerpo antes de alinear su firme erección entre los glúteos del milagro del reino, entrando en el en una certera estocada que consiguió arquear la espalda de su omega y liberar un alto gemido.
Ambas manos del omega de aferraron con fuerza a la amplia espalda del alfa, sintiendo sus muslos tensos producto del peso que ejercía el alfa en cada empuje.
Aunque estaba muy lejos de querer quejarse por ello, Taehyung la mayoría del tiempo era bastante brusco y eso SeokJin lo asociaba a haber crecido rodeado de alfas jóvenes y entusiastas justo como el.
En un inicio lo trataba como si estuviese hecho de cristal, ya luego se había sentido lo suficientemente confiado para mostrarse más participativo y entusiasmado cuando se trataba de tener intimidad.
SeokJin estaba enterado de que el alfa no tenía experiencia alguna cuando de tratar a omega se tratara, la delicadeza no era lo suyo y no es que a SeokJin le molestara, por el contrario aquello lo hacía mucho más atractivo a sus ojos a diferencia de los pomposos que le habían cortejando antes y que parecían mucho más delicados que cualquier omega que hubiese conocido alguna vez.
Un quejido un tanto ahogado fue amortiguado por la almohada al sentir al alfa girarlo de manera poco sutil, dejándole acostado sobre su vientre.
El se estaba tardando, SeokJin era también muy consciente de que su alfa amaba llevarlo desde atrás.
Y es que para Taehyung era un pecado no poder admirar en detalles la pronunciada cintura de su omega en comparación con sus hombros.
Ese omega curvilíneo era su perdición.
Observó maravillado sus propias manos sobre el cuerpo de su omega, admirando el contraste de su piel color caramelo con la blanquecina de su compañero, al sujetar sus caderas con firmeza hundiéndose en el una vez más.
SeokJin apoyó su torso sobre la cama, aún permaneciendo semi arrodillado y con su cadera alzada a disposición de su alfa.
Podía sentir su propio cuerpo moviéndose ligeramente hacia adelante en cada arremetida del alfa, sintiéndose hambriento por obtener un poco más comenzó a corresponder a los empujes del alfa empujando por su cuenta sus caderas en cada uno de los mismos.
Sintió los brazos de su alfa alzar su cuerpo, quedando ambos arrodilados sobre la cama mientras el alfa ondeaba sus caderas en cada empuje con sus manos moviéndose por toda la piel de su omega que estuviera a su alcance.
Una de las manos de Taehyung se movió por el pecho del omega, alcanzando uno de sus pezones antes de recibir un gemido complacido por parte del omega.
Parecían hinchados y aún más sensibles que de costumbre, dándole a Taehyung una nueva reseña del posible embarazo de su omega.
Una de las manos del alfa bajó hasta el vientre del omega, intentando no sujetarlo con tanta brusquedad por aquel lugar estando ya casi completamente seguro de que su cachorro estaba ya alojado allí.
SeokJin ladeó su cabeza al sentir los labios de su alfa moverse por la parte posterior de su cuello mientras sus movimientos se tornaban un tanto más erráticos haciéndole saber que su alfa estaba ya muy por sobre el borde.
El omega dejó caer su propio torso nuevamente sobre la cama al sentir en nudo de su alfa comenzar a expandirse en su interior, ahogando un gemido dolorido en la almohada.
A pesar de haber anudado ya a su omega, Taehyung continuaba impulsando su pelvis habiendo ya alcanzado su orgasmo, como si no consiguiera tener suficiente.
Sus movimientos comenzaron a disminuir hasta frenarse por completo mientras aún continuaba derramándose en su omega.
Intentando buscar mayor comodidad para su omega, atrajo su cuerpo hasta quedar ambos acostados de costado sobre la cama.
SeokJin se sentía sus párpados pesar en agotamiento, mientras el alfa se encargaba de consentirlo con caricias y algunos besos en la parte posterior de su cuello.
Hasta que el cansancio terminó por pasarle factura, cayendo profundamente rendido a causa del sueño.
[…]
Taehyung no terminaba de convencerse que uno de los días más importantes en su vida finalmente hubiese llegado.
Le habían anunciado en medio de una reunión con su suegro, que su omega había iniciado labores de parto.
Aquella noticia cayó como un balde de agua fría sobre el, haciendo que su corazón estuviera a punto de escapar de su pecho.
Al llegar a la habitación lo primero que notó fue a Jimin, el fiel amigo de su omega acompañado de dos alfas quienes estaban custodiando a diario la habitación en la que su omega había decidido dar a luz.
─Mi señor ─ comentó haciendo una reverencia en su dirección Jimin, mientras ambos alfas se cuadraban en reconocimiento al Rey
─Quiero verlo ─ señaló Taehyung
─Me temo que eso no es posible, mi señor ─ señaló Jimin, sabiendo lo riesgoso que era para la partera y sus asistentes la presencia del alfa del milagro en la habitación mientras sufría los dolores del parto
─No fue una pregunta, estoy aquí para ver a mi omega ─ aseguró ─ llévame con el, no pretendo quedarme ─ aclaró ─ sólo quiero verlo antes del parto
Un tanto dubitativo Jimin abrió ambas puertas de la habitación, permitiéndole el ingreso al alfa en la que esperaba fuese una visita corta.
La mirada de Taehyung se detuvo sobre la cama en la que estaba su omega, notando primeramente los gruesos cordones formados por sábanas que colgaban por sobre la cama y a los cuales probablemente su omega se sujetaría al finalmente iniciar el parto en cuestión.
El vientre de SeokJin parecía a punto de estallar, Taehyung era consciente de no tener tiempo de sobra para estar allí o estaría sólo prolongando el sufrimiento de su compañero.
SeokJin lucía más pálido y agitado que de costumbre, su piel se veía perlada producto del sudor e incluso sus gruesos labios carecían de color.
─Déjenos a solas ─ ordenó a las mujeres en la habitación, haciendo que en menos de lo que tarda un suspiro en la habitación no quedaran más que ellos dos
─Mi señor ─ fue lo primero que escapó de los labios de SeokJin haciendo que Taehyung se acercara dubitativo hasta su lado sentándose a su costado en la cama, sintiéndole hundir su rostro en su cuello buscando su aroma para sentirse más seguro ─ llegó el día, finalmente tendrás a tu heredero entre tus brazos
─Se que puedes con esto ─ acarició el rostro de su omega ─ estaré esperando ansioso por ti y por nuestro pequeño
Taehyung observó detenidamente el rostro de su omega, sintiendo su dolor como el suyo propio.
─Tienes mi corazón en tus manos ─ aseguró Taehyung tomando el rostro de su omega ─ dentro de poco vas a enseñarme la dicha de ser padre, eres el único capaz de concederme ese deseo, milagro del reino ─ aseguró besando los tibios labios de su omega ─ esperaré por ustedes
Taehyung vió al omega asentir antes de salir de la habitación, permitiendo a la partera y asistentes entrar nuevamente en la habitación.
Habiéndose ya apartado lo suficiente de la habitación se detuvo abruptamente observando por uno de los ventanales en dirección al pueblo.
Habría deseado que Hoseok le acompañara en aquel momento, pero era muy consciente que luego de todo lo que le había hecho pasar en modo de castigo más de una vez había terminado por romper lo poco que quedaba de su amistad.
Siempre creyó que podría ver crecer a sus hijos en compañía de los suyos propios, pero debía comenzar a procesar la idea de que eso probablemente jamás sucedería.
Hoseok era un buen hombre, uno que no merecía ser castigado por la traición de Taehyung.
Taehyung podría no haber traicionado la confianza del reino, ya que ellos no les debía nada.
Pero sí se encargó de traicionar la de su mejor amigo, enviándole al calabozo y a ser azotado sólo por reconocerle como el traidor que el mismo Taehyung sabía que había sido.
Había hecho tantas cosas mal que ni siquiera conseguía enterarse de como o porque la vida lo estaba premiando al darle la dicha de ser padre.
No fue consciente de cuantas horas estuvo rondando en los alrededores del castillo, deteniendo su camino al sentir su vientre contraerse en nerviosismo y una fuerte sensación de calidez extenderse por su pecho sin razón alguna.
El estaba aquí.
Su hijo había llegado al mundo.
Estaba convencido de ello, ya que nadie más que su omega podía haberle enviado de alguna manera esa pequeña señal.
Se apresuró hasta la habitación, chocando con varias personas en el camino quienes de una manera u otra intentaban felicitarlo por haber entrado en labor de parto su omega.
Al llegar a la habitación notó a los guardias pero Jimin no parecía estar cerca.
Pudo ver a su suegro igualmente esperando afuera de la habitación.
Taehyung estaba más que dispuesto a mostrar su autoridad como Rey y como el padre del cachorro para intentar entrar en la habitación, pero no fue necesario ya que las puertas se abrieron y pudo ver a Jimin salir de la habitación cerrando las misma tras su cuerpo, impidiéndole espiar en el interior.
─Felicidades mi señor, es padre de un varón completamente saludable ─ Taehyung se tambaleó ligeramente en su lugar al haber sido recibido con semejante observación
Un niño.
Su omega había traído al mundo a un niño.
Sintió una de las manos de su suegro presionar su hombro, por lo que volteó en su dirección viendo en su mirada prácticamente la misma dicha que el sentía al enterarse del nacimiento del heredero.
─Felicidades, ellos debes estar esperando por ti ─ aseguró SeoJoon a su yerno
─¿Puedo verlos? ─ preguntó Taehyung viendo a Jimin asentir abriendo ambas puertas
Sus piernas se movieron por su cuenta hasta el interior de la habitación observando maravillado la imagen con la que fue recibido.
Su omega parecía sumamente agotado pero la mirada del mismo no se apartaba del pequeño niño que sostenía entre sus brazos, el cual se mantenía firmemente aferrado a su pecho mientras era amamantado.
Un suspiro de alivio escapó de entre sus labios al ver que ambos estaban a salvo.
Se acercó hasta su omega sentándose a un costado de su cuerpo y envolviendo uno de sus brazos en torno a él antes de besar su frente.
─Es precioso ─ comentó Taehyung viendo el rostro del pequeño niño ─ no te haces de una idea de lo feliz que me has hecho ─ aseguró besando la coronilla de su omega
─Es maravilloso, mi señor ─ le dió la razón SeokJin acomodando el cabello de su bebé ─ el mucho más de lo que podríamos pedirle a la vida ─ admitió ─ ¿Cómo vamos a nombrarlo?
Taehyung tenía una idea clara de cual sería el nombre del niño, por lo que sin responder aún besó de manera pausada los labios de su omega, antes de dejar igualmente un beso en la frente de su pequeño milagro.
[…]
Las campanas resonaron en el reino habiéndose reunido ya una enorme multitud a las afueras del castillo, esperando conocer y ofrecer sus buenos deseos para el heredero.
─Se presenta ante ustedes su alteza real, El Rey Kim Taehyung ─ anunciaron la llegada al lugar del joven matrimonio, haciendo que el reino completo se arrodillara frente al altar ─ en compañía de su majestad, el milagro del reino, Kim SeokJin
La mirada se Taehyung se movió hasta el palco en donde estaban todas las autoridades de la nobleza, girando luego en dirección a las personas del pueblo.
Encontrándose con la mirada de sus padres, al estar en la primera cuadra de adelante esperando por conocer a su nieto.
Incluso a la distancia creyó ver el destello de brillo en la mirada de su madre, al ver al pequeño príncipe entre los brazos de SeokJin.
SeokJin estaba convencido de que sólo cosas buenas vendrían desde aquel día en adelante.
Aquel niño podría tomar las mejores cualidades de ambos, SeokJin estaba convencido de ello.
─Se presenta por primera vez ante ustedes su majestad, el príncipe heredero al trono, Kim YoonGi ─ terminó por presentar a la familia real
─Larga vida al heredero ─ alzó la voz el hombre, haciendo que el pueblo en general comenzara a pedir a la madre luna por salud, sabiduría y una larga vida para el niño
[…]
Ambos padres consiguieron enterarse algunos años más tarde lo explosiva y compleja que podía ser la mezcla de sus caracteres, siendo su hijo un alfa sumamente humilde y de buena voluntad con quienes lo merecían como su padre alfa, pero también un estratega innato y un agresor despiadado con quienes consideraba traidores y cuando de defender su reino se tratara, justo como el milagro del reino.
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