◇Capítulo 9◇

Maratón 2/3

Narrador omnisciente.
Apenas se acomodaron todos en sus lugares para almorzar,se percataron de la ausencia de alguien más.

—¿Eh? ¿Y Krone?—preguntó Jemima mirando hacia todos lados.

—¿Dónde está?—cuestionó Dominic también.

—Mamá dijo que tenía trabajo que hacer—dijo Phil con inocencia.

La azabache desvió la mirada de los pequeños y miró su plato de comida.

—Mgh...—Se quejó bajito;algo andaba mal.

Miró a su mellizo frente a ella,quien también levantó la mirada para verla.

Sin pensarlo mucho más,comenzaron a dar las gracias.

—Gracias por la comida—habló Isabella primero.

—¡Gracias por la comida!—exclamaron todos.

Seguido de eso,empezaron a comer con tranquilidad,entre charlas y risas.

(...)

Al cabo de un rato,Don,Gilda,Emma,Ray y Norman se prepararon para la investigación.

—Chicos—llamó la azabache acercándose;ellos la miraron—.¿Todo listo?

—Sip—afirmó Emma sonriendo.

—Suerte;yo estaré afuera por si me necesitan—dijo señalando hacia afuera.Todos asintieron.

Norman se acercó y le besó la frente,para luego sonreírle.Ambos se miraron,sonriendo y sonrojados.

—Ya,¿no?—habló Ray mirándolos mal.

Ambos rieron a carcajadas.

—Nos vemos—saludó la azabache,saliendo de la Casa para ir a jugar con sus hermanos y cuidarlos.

Se sentó a charlar con Anna y Nat;de a ratos venía Yvette y los abrazaba,a lo que ellos correspondían riendo.

Al cabo de un corto rato,Thoma y Lanni se acercaron y se sentaron junto a ellos.

—¿Creen que todo salga bien?—preguntó Nat nervioso y preocupado.

—Eso espero—dijo Anna nerviosa.

La azabache los miró y suspiró;estaba nerviosa,preocupada,asustada.No quería que enviaran a nadie.

—Seguro saldrá todo bien—aseguró sonriendo con seguridad.

Los otros cuatro sonrieron y asintieron.

Al menos tenía que animarlos y darles la fuerza y confianza que ella no tenía.

Los más pequeños se acercaron y comenzaron a jugar a las atrapadas por ahí.Anna cargaba a Carol mientras reía viendo a su familia jugar,reír y correr.

Al cabo de un rato,la azabache se detuvo al ver a Isabella caminar hacia el interior del bosque;pero...¿y Ray,Don y Gilda?

Como si la respuesta le cayera del cielo (o saliera de la Casa),los tres chicos salieron corriendo hacia donde se fue la mayor.

Nerviosa y preocupada intercambió miradas con Anna,Nat,Thoma y Lanni,quienes también los habían visto.

—¡____________________!—llamó Phil,sacándola de su trance.

Lo miró,sonrió y los comenzó a perseguir nuevamente.

—¡Ay,no!—Damdin rió en brazos de su hermana.

—¡Te atrapé,pequeño!—exclamó riendo la azabache y abrazándolo con cariño.

—¡A ella!—gritó Dominic apuntando a la azabache,quien los miró sorprendida.

—¡¿Qué?!—Todos se acercaron corriendo—.¡No,esperen...!—Se lanzaron a abrazarla,provocando que cayera al suelo—.¡Woah!

Empezaron a reír sin salir de encima de la mayor.

La azabache se sentó bien;los miró y sonrió,empezando a reír con ellos.

Anna,Nat,Thoma y Lanni se acercaron.La rubia le entregó a Carol a su mejor amiga,quien la cargó un rato y le hizo caras a la pequeña con la intención de oír su risita.

A lo lejos,le pareció oír un grito conocido;miró el bosque preocupada,hasta que uno de los pequeños habló.

—¡También queremos jugar con Carol!—exclamó Chris estirando sus brazos hacia la bebé,quien se chupaba la manito y los miraba curiosa.La azabache sonrió levemente.

—De acuerdo,pero despacio y con cuidado,niños,¿está bien?

—¡Bien!—exclamaron todos.

La azabache sonrió y dejó con suavidad a la bebé en el suelo;los demás se acercaron y se amontonaron alrededor de la pequeña para jugar con ella.

Al cabo de un rato,la mayor de los niños allí giró su cabeza al oír a alguien acercarse.Isabella.

Sus ojos se abrieron como platos al ver a Emma en sus brazos,quejándose de dolor mientras sostenía su pierna vendada.

"¿Por qué...?"—Era lo único que pasaba por la mente de la azabache.

Todos se acercaron corriendo a ellas,preocupados;claro,menos Anna,Nat,Thoma,Lanni y ____________________,quien había empezado a apretar sus puños por la impotencia y rabia que sentía.

—O-oye...—balbuceó Thoma nervioso al ver a Emma de esa forma.Lanni también se veía nervioso y preocupado.

Anna y Nat también se veían así;el sudor corría por sus frentes y sus cuerpos,temblaban,tanto los hermanos menores como los dos mayores.

Cuando Isabella llegó frente a su hija,la menor sintió una fuerte presión en su pecho.

—M-mamá...¿Qué...Qué le pasó a Emma en su pierna?—preguntó mirándola con nervios.

—Tranquila,es una fractura limpia—dijo sin darle importancia,con su natural sonrisa amable y falsa.

El ceño de la azabache menor se frunció,sabiendo que su propia madre le había roto la pierna a su amiga.

—K-kgh...—susurró apretando la mandíbula.

La ojivioleta comenzó a caminar mientras le daba la peor noticia de su vida.

—Por cierto,cariño,deberías despedirte de Norman—dijo pasándole por al lado.

La azabache sintió un escalofrío recorrerla de pies a cabeza.

—¿D-despedirme...de Norman?—Se giró a verla con nervios y miedo a su respuesta—.¿P-por qué,por qué lo haría?

—Bueno,cielo...—La mayor se giró a verla con una sonrisa tétrica a los ojos de su hija—.Una linda familia adoptará a Norman.—Cerró los ojos sin borrar su sonrisa;seguido de eso,se adentró a la Casa.

Mientras tanto,la azabache temblaba,con aquella presión en su pecho más fuerte,apenas podía respirar.Su respiración se volvió irregular y su corazón se aceleró,y no de buena forma.

Su mirada estaba perdida en el piso,sus ojos abiertos como platos;el ligero viento que había le agitaba la pollera que se había puesto ese día y su cabello amarrado en una coleta.Las voces y los sonidos a su alrededor se convirtieron en ecos y pasaron a segundo plano.Sus orbes verdosos se llenaron de lágrimas,mientras apoyaba una mano cerrada en un puño sobre su pecho.El tiempo pareció ir más lento para ella.

O así fue hasta que giró su cabeza y divisó a su hermano,Gilda,Don y a...Norman...acercarse.

Los cuatro se detuvieron al verla en la colina,con la mirada perdida,lágrimas en sus ojos,sus puños apretados,uno sobre su pecho y una mirada de dolor y tristeza.La miraron con pena.

Ella comenzó a caminar hacia ellos,luego trotó hasta aumentar su velocidad y terminar corriendo al albino.

El último la miró y abrió los brazos para recibirla;cuando se abrazaron,el chico casi cae al suelo por la fuerza con la que recibió el gesto de la niña que más amaba en el mundo.

—No...No puede ser...—balbuceó con una voz rota la niña,aferrándose al cuello de su novio—.No puede ser verdad...Dime que no es verdad,dime que es tan solo una broma...Es una mala broma...No es divertido,Norman,¡no es divertido,no es gracioso!—Llorando,ocultó su rostro en el cuello de su pareja—.Por favor...

El albino no fue capaz de decir nada;aunque no quería demostrarlo para no preocuparlos,estaba asustado.No quería morir y mucho menos alejarse de la niña que amaba.

Sin embargo,la vida tenía otras cosas preparadas para ellos.

Ray,al ver a su hermana así,apretó los ojos y movió su cabeza hacia otro lado.Se prometió cuidarla siempre y hacerla feliz a toda costa;sin embargo,no podía cumplir con eso tan simple.Se llevarían a Norman,lo enviarían...Y él no era capaz de hacer algo para evitarlo,no era capaz de salvar parte de la felicidad de su melliza.Se sentía tan impotente y furioso consigo mismo;¡era su mejor amigo,maldición! No quería perder a una de sus razones de vivir.
Fue por ellos que había decidido traicionar a su madre,fue por ellos que decidió que lo mejor sería mostrarles la verdad para hacerlos escapar;y los estaba perdiendo.

Don y Gilda los miraban con pena,dolor y tristeza.Desviaron la mirada.

Anna,Nat,Thoma y Lanni se habían quedado afuera,mirando con preocupación a su amiga.

La niña se separó negando con la cabeza y limpiándose las lágrimas.

Seguido de eso,no pudo hacer nada más que alejarse llorando,bordeando el bosque,sin adentrarse a él.

Sin embargo,justo cuando planeaba perderse entre las ramas y hojas,se detuvo por un punzante y fuerte dolor de cabeza.Antes de que pudiera reaccionar,caía inconsciente al pasto.

—¡_______________________!—Fue lo último que escuchó de varias personas,antes de caer desmayada.

(...)

Cuando abrió sus ojos,giró su cabeza a la derecha,encontrándose con Norman sentado en una silla a su lado.

—Nor...man...

—Está bien,tranquila.—Le tomó la mano,a lo que ella se la apretó,sin llegar a lastimarlo—.Solo se llevó la cuerda,pero podremos hacer más.

—¡Me vale una mierda la cuerda,maldición!—exclamó sentándose bruscamente;se quejó y se sujetó la cabeza.

Norman se puso de pie y la hizo apoyarse en el respaldo de la cama de la enfermería.

—Despacio,estás algo sensible aún.

—Norman,tienes que escapar...Por favor...—rogó con lágrimas en sus ojos.

—Les traeré agua—dijo poniéndose de pie y besándole el dorso de la mano.

—Espera...¡Norman!—llamó suplicando que se quedara y lo hablaran;sin embargo,él ya se había ido.Al mirar en la dirección de la puerta,divisó a Emma en la cama de al lado,a su izquierda—.Emma...

—Lo siento,___________________...—murmuró mirándola con tristeza.

La azabache sonrió levemente,negando con la cabeza.

—¿Tu pierna...?

—Sanará en dos meses...

—Ya veo...Huh.—Miró rápidamente la puerta que se abría;divisó a su hermano entrar y acercarse—.Ray...

Luego de intercambiar miradas con Emma,el azabache miró a su melliza.Ella entendió rápidamente y asintió con la cabeza.

Luego de un par de minutos,Norman volvió.

—¿Huh? Ray...

El albino se sentó en una silla al lado de la cama de Emma,donde la menor de los mellizos se sentó.

—Mañana escaparás solo—dijeron los mellizos.

—No te dejaremos morir—acotó Emma.

—Lo siento.—Sonrió apenado—.No puedo hacerlo.

—¡Denegado!—exclamaron los otros tres al unísono;Norman sonrió algo nervioso.

—Dicho de otra forma,fingirás que escapaste—dijo Ray—.Desactivarás el rastreador y te ocultarás por esta zona hasta que la pierna de Emma se cure.

—Cuando escapemos,vendrás con nosotros—acotó Emma.

—Pero,aunque sea falso,la seguridad incrementará—replicó el albino.

—No es problema—habló ____________________—.Según la política de seguridad de la Casa,no aumentará mucho.

—¿Política de seguridad?—preguntó Norman.

—Sip.—Se puso de pie y comenzó a rodear la cama mientras empezaba a enumerar;alzó un dedo—.Uno,dejarnos vivir libre y confortablemente—dijo,para luego alzar otro dedo—;dos,confidencialidad estricta.—Se cruzó de brazos y se sentó al borde de la cama,frente a su novio.

Ray asintió.

—El primer punto es lo mejor para nuestros cerebros—dijo—.Un niño que creció libre,experimentando diversas emociones,es el requerimiento mínimo para el producto aquí.

—El segundo punto también es...

—Sí—afirmó el azabache ante lo que quería decir su amigo—.Los demonios no se dejarán ver;si nos controlan con miedo,nuestros cerebros no serán lo que ellos quieren.A lo mucho aumentarán el número de guardias o cuidadores.Podemos lidiar con eso.

—No,lo haremos—corrigió su melliza con firmeza.

—Aún así—negó el albino—.Si aumentan la altura de la pared para que no podamos cruzarla,¿cómo la treparemos?

—Pues haz una escalera o algo mientras te escondes—propuso Ray empezando a alterarse y desesperarse.

—¿Y si cambian los rastreadores a unos más complejos?

—Aún si nos ponen nuevos,podremos encontrarlos y sacarlos.¡Lo manejaremos!—exclamó el mayor.

Norman sonrió con pena y tristeza,para luego cerrar sus ojos y mover la cabeza a un lado.

—Norman—llamó la azabache—.¿No entiendes? No tienes que morir.

—Te llevaremos comida,te esconderemos,no importa nada más.Podremos manejar una seguridad más estricta.¡Aún tengo un as bajo la manga para vencer a mamá!—Su melliza se giró a verlo,preocupada,sabiendo lo que probablemente tramaba.Norman la miró y sonrió con pena—.Así que vive.Finge huir y así...

—No—dijo con firmeza,a lo que su novia lo miró a él ahora—.No puedo hacerlo,no funcionará.No es solo la seguridad;si escapo,uno de ustedes sería enviado en mi lugar.¿Y que ustedes mueran en mi lugar? No quiero eso.Podrán tomar mi vida,pero no les daré nada más.—Miró a su amigo con firmeza—.Destruiré lo que mamá planeó y veré que el escape sea un éxito.—Luego de un buen rato en silencio,volvió a hablar con más calma—.Se los agradezco.Tienen que pensar en un plan de escape para cuando yo no esté.

—No seas ridículo—murmuró la azabache mirándolo con tristeza.El albino la miró y,sonriendo con tristeza,la tomó de la mano y la hizo sentarse en su regazo;ella apretó los ojos y se aferró a la camisa de su pareja,apoyando su cabeza en el pecho del mismo.

—¿Qué hay de los últimos seis años de nuestra vida?—cuestionó el azabache,señalando a su hermana también.En otra ocasión,los habría regañado y separado;sin embargo,no quería hacerlo ahora.

—Lo siento—dijo sonriendo y cerrando sus ojos.

—Kgh—murmuró el mayor de los niños allí.

El lugar volvió a quedar en silencio.

Luego de un rato así,Emma alzó la mano y habló.

—Ray,__________________,deberían romperse la pierna también.

—¡¿Eh?!—La miraron sorprendidos.

—¿Por qué no? Rompamos un hueso—dijo sonriéndoles.

—Emma,¿qué...?—balbucearon los mellizos.

—¿Saben? Como estoy lastimada,no creo que me envíen en lugar de Norman.¿Recuerdan lo que dijo el demonio? Somos mercancía de alta calidad,somos especiales.Para cuando nos vayamos,debemos estar en perfecto estado.Si necesitan un reemplazo,serán Ray o ___________________;pero si también están heridos,no podrán enviarlos.

Los mellizos intercambiaron miradas;sonrieron y empezaron a reír.

—¡Es una gran idea!—exclamó Ray apoyándose en la cama,sonriendo ampliamente.

—¡Es excelente,Emma!—acotó emocionada la azabache,poniéndose de pie y sentándose otra vez al lado de su amiga.

—Bien,a romper huesos—dijo el azabache.

—¿Verdad?—Emma sonreía ampliamente.

—¿Nuestro brazo sería suficiente?—propuso la azabache.

—Sí,el brazo estará bien,rompamos sus brazos—aceptó la antena.

—¡O-oigan,esperen!—Miraron al albino alterado—.No estamos seguros de que no los enviarán si se lastiman.

—Entonces nos enfermaremos—propuso la azabache,mirando con firmeza a su novio y sonriendo ampliamente.

—No nos comerán si estamos enfermos—explicó Ray sonriendo.

—Romper sus brazos es doloroso,estar enfermo es tedioso,pero estarán bien—dijo Emma tranquila.

—Seh—afirmó la azabache despreocupada.

—Discutiremos los planes por teléfonos con cuerda—propuso la pelinaranja.

—Buena idea—aceptó Ray—.Así no nos preocuparemos de que mamá nos oiga.

—Pero...—repuso Norman,o intentó.

—Si no funciona,intentaremos otra cosa—dijo el azabache.

—Haremos lo que sea—acotó su melliza.

Ray se sentó en la cama.

—¿Por qué...? Están locos—balbuceó el albino.

—Es mucho mejor a que mueras—dijo su novia,tomándole una mano con firmeza.

—¿Recuerdas lo que dijiste? Escaparemos juntos,con todos.Si no eres parte de esto,no lo aceptamos.Vivamos juntos,¿sí,Norman?—Emma sonrió.

Norman,con lágrimas en sus ojos,asintió.

—Sí...—Se cubrió el rostro con sus manos;la azabache lo abrazó enseguida.

Emma y Ray también los abrazaron.

Luego de un rato,Ray habló.

—Norman.—El mencionado lo miró y atrapó un pequeño aparato que su amigo le había lanzado—.Úsalo mañana para desactivar tu rastreador;escóndete en el bosque,trepa la pared y...

—Realizo la investigación,entendido.Hagámoslo antes de que haya más seguridad.

Ray sonrió y asintió.

—Don y Gilda están preparando más sogas con algunas sábanas—informó el azabache.

—Está completo—comentó la pelinaranja mirando el aparato en manos de su amigo albino.

—Presiónenlo contra su oído izquierdo,aprieten el botón y eso inhabilitará sus rastreadores.Así no le notificará a mamá.

—¿Lo hiciste con partes de la cámara?—preguntó Emma.

—Usé partes de todos los premios que recibí hasta ahora—explicó el azabache—.Solo quería la luz estroboscópica de la cámara.

—Pasaste seis años tomando partes de las cosas que pedías para que mamá no se diera cuenta—remarcó Norman.

—Increíble—opinó Emma sorprendida.

—No es tan importante—dijo algo avergonzado,rascándose la nuca y desviando la mirada—.Al saber el secreto de la Casa tenía que hacerlo.

La azabache se acercó a su hermano y le tomó la mano,intentando darle apoyo;sabía que hablar del tema no le era fácil,aunque no lo demostrara o no lo admitiera.
Ray le sonrió levemente,dándole un apretón a su mano.

—Ray.—Ambos miraron al albino—.¿Cómo supieron el secreto de la Casa? Ya se los había preguntado.Generalmente,nadie se da cuenta.

La azabache bajó la mirada,mientras Ray se apoyaba en la punta de la cama,junto a su hermana.

—Desde el principio—dijeron los mellizos,sorprendiendo a sus amigos.

—Lo supimos desde el principio—continuó la niña.

—¿Saben lo que es la amnesia infantil?—preguntó ahora el mayor.

—¿Qué es?—preguntó Emma.

—Sin saberlo,la gente olvida sus recuerdos de cuando eran bebés—explicó la azabache—.Hay casos raros donde no le pasa a cierta gente.

—¿Quieren decir...?—balbuceó Norman.

—Tenemos recuerdos de cuando éramos unos fetos—habló Ray.

—Había inconsistencias entre nuestros recuerdos y la vida en la Casa.A ambos nos pasó igual;además,nos hacía falta alguien.Así nos dimos cuenta—acotó la melliza.

—El primer recuerdo que tenemos es estar en un líquido oscuro y cálido.Un arrullo que se oía a la distancia.—Tomó la mano de su hermana—.Recuerdo haber tocado la pequeña mano de quien es mi melliza;la sujeté hasta el último momento,incluso cuando nacimos y nos pusieron en las incubadoras,yo sujetaba su mano.—La azabache se apoyó en el hombro de su hermano.

—¿Qué tanto recuerdan?—preguntó Emma.

—Son fragmentos pero muy detallados—respondió la azabache—.Recordamos cómo eran los demonios y que habían otros bebés.Nos implantaron los rastreadores y nos separaron en grupos de cinco;fue allí cuando me separaron de Ray.

—Grupos de cinco...—murmuró el albino.

—Luego de eso,pasamos por un túnel oscuro y llegamos a la plantación que nos tocó—finalizó Ray,ambos girándose a ver a sus amigos.

—¿El túnel era la reja?—preguntó el ojiceleste.

—Sí—afirmó su novia.

—Espera,¿pasando la reja no está el exterior...?

—No—dijo Ray—.El Cuartel General es lo que está allí.El Cuartel General y las cinco plantas adyacentes.

—Entonces lo que dijo la hermana era cierto—comentó Emma,a lo que la azabache asintió.

—La reja no es una ruta de escape—dijo la azabache—.No solo hay guardias después de eso,está lleno de demonios y adultos.

—¿No es eso malo?—cuestionó la antena.

—No lo es—dijo la azabache.

—Por eso no hay tantos guardias aquí—continuó el mellizo mayor—.Solo se centrarán en la reja y no aumentarán la seguridad.Cuando sane la pierna de Emma,escaparemos.

—Ya veo...

—No hay nada que temer—dijo la azabache sonriendo levemente.

—Mañana desaparecerás—finalizaron ambos hermanos.

Ray puso su mano en el centro;lo siguió su hermana y luego Emma.Miraron al albino,quien,sonriendo,también puso su mano sobre la de sus hermanos y su novia.

—Entendido.

(...)

Al día siguiente,la azabache se encontraba sentada junto a su hermano debajo del árbol en la colina.

Estaba nerviosa,asustada.

—Estará bien—habló con calma el azabache,a lo que su hermana lo miró—.Él estará bien.—Le acarició la cabeza.

Ella suspiró y se apoyó en el hombro del contrario,quien la rodeó por encima de sus hombros,aún acariciando su cabeza.

—Sí...Eso espero,Ray...Eso espero...

Horas después,cuando ya estaba oscureciendo,todos se estaban preparando para volver a entrar.

Isabella se percató de la ausencia de alguien más;miró a Emma y a Ray,quienes lucían nerviosos.
Revisó el supuesto reloj y,segundos después,en los cuales los niños creían haber ganado,sonrió con sus ojos cerrados.Eso confundió a los menores.La mujer se giró.

—Bienvenido de vuelta,Norman—habló,mirando al albino acercarse a ellos.El menor se puso frente a su madre sonriendo.

Todos estaban perplejos,tristes,
preocupados,asustados;Ray estaba furioso.

Sin embargo,con los demás niños,la azabache miraba triste y dolida a su pareja;sus ojos estaban inundados en lágrimas.

—____________________...—llamó Anna a su lado,preocupada.

Nat,Thoma y Lanni también la miraban preocupados.

—...Está bien,estoy bien.—No,no lo estaba,no estaba para nada bien.Tenía la cabeza agachada,dejando que su flequillo cubriera su rostro,pues tenía el pelo suelto.Dejó a Carol en brazos de Anna—.L-lo siento,tengo que irme.—Salió corriendo hacia el interior de la Casa,llorando lo más silencioso posible.

Los amigos se quedaron viendo preocupados por donde se fue la azabache.

(...)

Un rato después,estaban los cuatro en la enfermería otra vez.

—Bastardo,¿qué significa esto?—cuestionó Ray furioso,tomando a Norman del cuello de su camisa.

La azabache tenía agachada la cabeza,su cabello cubría su rostro y un aura triste y oscura la invadía.

—¡Aún puedes huir!—exclamó Emma preocupada.

—No—dijo sonriendo—.No tengo intenciones de huir.Quiero que escuchen.

Ray,furioso,lo soltó bruscamente,dándose la vuelta y poniendo sus manos en sus bolsillos.

Norman se acomodó el cuello de la camisa con tranquilidad;caminó hasta estar frente a la ventana.

—Había un risco.

—¿Eh?—Los tres jóvenes restantes lo miraron sorprendidos,alzando las cabezas.

Norman se giró a verlos.

—Del otro lado de la pared,hay un risco.

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