◇Capítulo 7◇
Narrador omnisciente.
La puerta de la habitación se abrió,a lo que los cuatro jóvenes allí se sobresaltaron y alarmaron.Sin embargo,suspiraron al ver de quién se trataba.
—Phil—murmuró Norman aliviado.
—¡Hola!—Sonrió con dulzura e inocencia—.___________________.
—Dime,pequeño—habló acercándose y agachándose a su altura.
—Queremos jugar contigo antes de la cena—dijo tomándola de la mano y jalándola.
—Oh,amh,yo...—Miró al resto y suspiró—.Está bien.—Le sonrió al pequeño,quien festejó y se adelantó;la azabache se giró a ver a sus amigos—.Tengo que ir,si no lo hago,mamá podría sospechar.Luego me cuentan.—Les sonrió y salió de la habitación,cerrando la puerta detrás de ella.
Caminó con calma hacia el comedor,donde la mayoría de los pequeños se encontraban.
—Ah,¡___________________!—Anna la saludó con la mano,a lo que la azabache sonrió y devolvió el saludo.
Se detuvo bruscamente al no encontrar a Don y a Gilda por ningún lado;abrió sus ojos como platos y frunció el ceño,empezando a temblar y a entrar en un pequeño ataque de pánico.
Iba a estallar de no ser porque Damdin le jaló levemente la falda,llamándole la atención.
—¿Eh?—Lo miró con cierto miedo.
El pequeño sonrió y estiró sus manos hacia su hermana,quien entendió el mensaje y pedido y suspiró,agachándose y tomándolo en brazos.
—¿Estás bien?—preguntó Nat mirándola con preocupación.Ella los miró algo perdida aún y asintió con la cabeza,relamiéndose los labios.
—Sí,yo...¿Dónde...Dónde están Don y Gilda?—preguntó.
—Oh,no sé—dijo Anna—.Tal vez con Emma y los demás.
No,no era así.____________________ lo sabía.
—Sí...—No podía negarlo,no quería preocuparlos y levantar sospechas—.Sí,tal vez,es probable.—Sonrió con nervios—.¿Y mamá?—Al menos debería asegurarse de que no se le ocurriera acercarse a la oficina,si es que sus dos amigos estaban allí.
—Creo que estaba ordenando algunas sábanas limpias—respondió Nat sonriendo con calma.
—Ya veo...
—¡___________________!—llamaron Jemima e Yvette.
—¿Jugamos al escondite?—preguntó Chris sonriendo.
La azabache suspiró y sonrió.
—Claro.—Bajó a Damdin—.Corran a esconderse,yo cuento.
Todos los pequeños rieron y se fueron corriendo.
La azabache miró a sus amigos y los tres sonrieron,cerrando sus ojos.
Sin embargo,al abrirlos,la azabache miró el pasillo con evidente miedo y preocupación,apretando con su mano el collar en su pecho.
Anna la miró y se preocupó;hacía rato la notaba de una forma extraña.Quería preguntarle,pero tenía miedo.
—¿____________________?—llamó,a lo que la mayor la miró—.¿Estás bien?
—Sí,claro.—Sonrió—.Estoy bien.
Anna la miró preocupada.
Bueno,algo le decía que pronto se enteraría de lo que podría estar ocurriéndole,así que ya no dijo nada más.
Está bien;confiaría en ella.Confiaba en que,en algún momento,ella tendría la suficiente confianza para decirle qué le ocurría.
Sonrió y asintió con su cabeza.
Nat suspiró y se acercó a ambas chicas por detrás;las rodeó con sus brazos por sus hombros y sonrió.
—¿Saben? Me alegra tenerlas como amigas y hermanas—comentó,sorprendiendo a las otras dos—.Las quiero mucho,chicas.
Ellas sonrieron.
—También te queremos,Nat—dijo Anna.
Los tres rieron y se abrazaron con cariño.
—Bueno—habló la azabache separándose—.Iré a buscar a los pequeños.Ya regreso.—Se despidió con la mano y se fue.
Caminaba tranquilamente por los pasillos,buscando y encontrando poco a poco a sus hermanos,quienes reían y volvían corriendo al comedor.
La azabache suspiró una vez que encontró a todos;les había dicho a los pequeños que ayudaran con la cena.
Pensó en Don y Gilda;esperaba que estuvieran bien y mamá no los descubra.
Oh,y hablando de ella...
—Hola,__________________—saludó la mujer sonriéndole.
—Mamá...—murmuró girándose a verla;sonrió—.¿Te puedo ayudar en algo?
—Acabo de guardar las sábanas limpias,querida,tranquila.—Sonrió—.Iba a ir a mi oficina—dijo continuando con su camino a tal lugar—.Acompáñame si quieres,hasta que la cena esté lista.
La azabache menor abrió sus ojos como platos al oír que iría a la oficina.Tenía que evitar eso y darles tiempo a los otros dos para que salgan a salvo.
Pero ¿cómo? ¿Con qué,con qué excusa?
—Ah,¡mamá!—Corrió hacia la mayor y se puso frente a ella—.¿Podrías,eh...peinarme?
—¿Huh? Claro,cariño.—Le sonrió.
—¡Genial,vamos!—La tomó de la mano y la arrastró a su habitación;por suerte,el trío REN se encontraba en otra,así que no tendría que preocuparse por levantar sospechas.
Se acercó al tocador con el espejo y se sentó allí,dejando que su madre peinara su cabello.
—¿Está bien una media trenza?—preguntó.
—Sí,está perfecto.
En realidad,cualquier peinado estaba bien mientras pudiera mantenerla ocupada en eso.
La menor sentía como su progenitora enredaba sus mechones de cabello con delicadeza y suavidad,formando así las trenzas.
—¿Qué opinas?—Le dejó ver su peinado luego de un rato.
La niña se vio en el espejo y sonrió.
—Es muy bonito.—Se levantó y la abrazó—.Gracias,mamá.
—De nada,querida.—Le acarició la cabeza con una amorosa sonrisa.
Luego de varios minutos,la azabache se mordía la uña con nervios,siguiendo de cerca a su madre,quien caminaba tranquilamente a la oficina.
¿Qué otra excusa podría poner para mantenerla ocupada?
Realmente,no podría inventar nada;sería muy sospechoso el simple hecho de querer evitar que llegue a la oficina.
Ahora,solo le quedaba rezar por que Don y Gilda ya se hayan ido.
Al llegar,la azabache menor se acercó a la biblioteca de su madre y tomó un libro al azar;algo le decía que sus amigos seguían ahí.
Se sentó del otro lado del escritorio de su progenitora y comenzó a hojear el libro.
Luego de un rato,un golpe se escuchó desde el otro lado de la pequeña biblioteca;la menor abrió sus ojos como platos y dejó caer el libro "accidentalmente".
—Maldición—murmuró fingiendo que era por la caída del montón de hojas;se agachó y lo recogió.
—¿Oíste algo,________________?—preguntó Isabella.
—¿Eh?—La miró curiosa y confundida—.No,creo que no.¿Por qué,qué oíste?
—Hmp...—Isabella se puso de pie y se acercó a la entrada del cuarto secreto.
La menor abrió sus ojos como platos;si sus amigos seguían allí adentro,ya no había nada que pudiera hacer por ellos.
La puerta de la oficina se abrió repentinamente,asustando a madre e hija.
Eugene entró.
—Mamá—llamó el pequeño.
—Eugene,¿qué pasa?—preguntó con una dulce sonrisa.
—Encontré esto en el suelo—dijo mostrando una llave.
La menor abrió sus ojos a más no poder,mientras Isabella tocaba su bolsillo.
La mayor se agachó a la altura del más pequeño.
—Te lo agradezco.—Le acarició la cabeza con cariño.
Eugene rió y miró a su hermana.
—__________________,¿vienes? Ya casi está la cena.
—Oh,yo,eh...
—Ve,cariño—habló Isabella—.Ahora los alcanzo.
—S-sí,claro...—Se acercó al pequeño y,tomándolo de la mano,se retiraron.
Cuando estaban llegando al comedor,el pequeño entró corriendo y riendo.
La azabache divisó a Don y a Gilda llegando al lugar;se acercó rápidamente al ver a Ray caminar hacia ellos molesto.
—¿Dónde estaban?—preguntó firmemente.
—Ray—habló la azabache llegando a su lado—,cálmate;contrólate,no armes una escena aquí.—Miró a los demás niños,quienes comenzaban a verlos curiosos,confundidos y preocupados—.Ya están llamando mucho la atención—continuó volviendo a mirarlos con firmeza y seriedad—,luego lo hablamos.
El mayor de los mellizos la miró y,suspirando con fastidio,no tuvo más que aceptar.
(...)
Más tarde,se encontraban los seis en el comedor.
—¿Entonces?—insistió Ray,apoyado en la pared y cruzado de brazos.
—Ray—regañó su hermana,a unos pocos metros de él,también apoyada en la pared y cruzada de brazos.
El azabache se encogió de hombros.
—Entramos al cuarto secreto de mamá—informó Don.
Los otros cuatro se alteraron.
—¡¿Cómo?!—exclamó Emma,sentada frente a sus dos amigos.
—Le quitamos la llave a mamá—respondió Gilda bajito.
—¿No se dio cuenta?—preguntó la azabache.
—No creo,se la devolvimos—dijo la peliverde.
La mayor de las niñas allí,negó con la cabeza,sabiendo que su madre sí había notado la ausencia de esa llave.
—No es así,Gilda—habló la azabache,a lo que todos la miraron—.Mamá sí noto la falta de su llave y estuvo a punto de descubrirlos;la distraje todo lo que pude.
—Hicieron algo muy estúpido—regañó Ray,a lo que ahora lo miraron a él;Gilda se encogió en su lugar y Don gruñó molesto,apretando la mandíbula—.¿Y si ese cuarto hubiese estado equipado con cámaras,micrófonos o una alarma?
—Ray...—llamó su hermana,intentando hacer que cierre la boca,pues sabía que podía decir cosas que no quería inconscientemente,cegado por el enojo.
—Si mamá o la hermana los hubiesen descubierto,ustedes estarían...No,todos podríamos estar...
—¡Ray!—regañó la azabache,enderezándose en su lugar y separándose de la pared.
El azabache apretó los dientes.
—¡Dígannos lo que pasaría!—exclamó Don furioso;los mellizos gruñeron—.¿Nos matarían?—Emma y Norman abrieron sus ojos como platos—.Encontramos a Little Bunny en el cuarto de mamá.—La azabache los miró con tristeza y preocupación—.¿Qué hay de lo de "iremos a salvarlos"? ¿Siquiera aún podemos salvarlos?—La azabache frunció el ceño,con sus ojos abiertos a tope y con el cuerpo empezando a temblar—.Porque Conny...¡Conny y los demás están...!
—¡Lo siento!—exclamó Emma poniéndose de pie repentinamente y haciendo una reverencia.
—Entonces,¿es cierto?—preguntó Gilda perpleja.
—¿Los ves,Gilda?—habló Don poniéndose de pie también—.Nos mintieron todo este tiempo,desde el principio,¿verdad? Incluso ______________________ ya lo sabía.—Miró a la azabache,quien lo miró aún con sus ojos bien abiertos y el cuerpo temblando—.Ahora...—Se inclinó hasta estar cerca de la cabeza de Emma—.Dígannos toda la verdad.
La pelinaranja se enderezó y cruzó miradas con Norman,asintiendo con la cabeza,estando de acuerdo en contarles todo.Así que Emma comenzó a explicar todo,absolutamente todo.
___________________ apretó la mandíbula y desvió la mirada y la cabeza hacia otra dirección,apretando los ojos.Le daba mucha rabia,impotencia y dolor recordar todos los hermanos que se marcharon y murieron sin más,sin que ella pudiera hacer algo para evitarlo.
Norman la miró preocupado;se acercó a ella y le tomó la mano,intentando consolarla como podía.
Ella lo miró con tristeza,dolor y arrepentimiento;le sonrió débilmente y le dio un apretón a su agarre.
El albino solo la miró con pena y preocupación.
Ray los miró y suspiró levemente,maldiciendo el día en el que nacieron en ese mundo.Tan solo deseaba una vida normal y tranquila para su hermana;la amaba con su vida,con su alma,con su corazón,con todo su ser,y quería lo mejor para ella,daría la vida por su hermanita.Sin embargo,prefería vivir él solo en ese mundo y que ella estuviera a salvo en cualquier otro lado;lástima que la vida les tenía otros planes.
—¿Demonios?—murmuró Don sorprendido,perturbado y asustado,luego de que terminara de oír la explicación de la pelinaranja—.¿Una granja?
—¿Solo somos...comida?—balbuceó Gilda.
—¿Fuiste espía todo este tiempo...?—Miró a Ray y luego a su melliza—.¿Tú sabías todo...y no dijiste nada?
La azabache bajó la mirada.
—Fue por nuestro bien—defendió Norman,apretando la mano de la niña y poniéndose levemente frente a ella.
Don se puso de pie y dio vuelta a la mesa,quedando frente a los demás.
—Ray,__________________,¿sabían lo que le pasaría a Conny ese día?—preguntó dolido.
La chica agachó la cabeza.
—Lo siento...—murmuró con lágrimas en los ojos,sintiendo la culpa consumirla por dentro muy lenta y dolorosamente.
—Emma,Norman...¿Planean sacarnos y llevarnos a un mundo lleno de enemigos?—cuestionó ahora mirando a los dos mencionados.
Ray se acercó a su hermana y le acarició la cabeza,queriendo consolarla y calmarla,sabiendo lo mal y culpable que se sentía por tantos años en silencio ante los envíos de sus hermanos.
La azabache se apoyó en su hermano y se soltó de la mano de Norman,quien solo sonrió muy apenas al saber que los mellizos estaban bien y que,a partir de ahora,se consolarían y apoyarían siempre mutuamente.
Don bajó la cabeza y comenzó a reír escandalosamente.
Norman suspiró y miró a su amiga,quien miraba el suelo con una mirada triste y perdida,mientras su hermano le acariciaba la cabeza y el cabello.
—Yo...—susurró la azabache;alzó la mirada y se alarmó y preocupó al ver que Don apretaba los puños;abrió sus ojos como platos al ver el golpe que le daba al albino,quien cayó al suelo—.¡Don!—Se enderezó y corrió a agacharse junto al ojiceleste,quien apretaba los ojos y se sobaba el golpe—.¡Norman!
Todos los miraron preocupados,así como Gilda se ponía de pie.
—¡Debe ser una broma!—exclamó furioso el moreno.
—¡Oye,Don!—regañó Ray acercándose para intentar calmarlo;sin embargo,lo único que recibió fue un golpe.
—¡Ray!—La azabache lo vio caer al suelo con preocupación;miró al moreno y se puso de pie,queriendo tranquilizarlo—.¡Basta,basta! ¡Don!—El mencionado se giró a verla y la tomó con fuerza de la muñeca,a lo que la chica soltó un quejido—.¡Agh!—Podía sentir el fuerte agarre del chico,eso dejaría marca.
—¡Don!—exclamaron todos en el lugar,preocupados por la azabache;si bien podía defenderse,seguía siendo una mujer y,por naturaleza o biológica (cosa que ahora la chica maldecía),su fuerza o resistencia era menor a la de un hombre.
Sin embargo,afortunadamente,solo la revoleó y la tiró al suelo,a lo que la azabache se quejó.
—¡Agh!
—¡____________________!—Ray y Norman corrieron a ayudarla.
—Estoy bien—avisó intentando calmar a su hermano y su amigo.Cuando volvieron a mirar Don,lo encontraron a punto de golpear a Emma,a quien sostenía del cuello de su camisa—.¡Don,no!
Y,justo cuando iba a golpear a la niña,se detuvo y la soltó lentamente.
Todos soltaron un suspiro de alivio.
—¿En serio somos tanta carga?—habló con tristeza,impotencia y dolor;Ray fue el primero de los tres en ponerse de pie.La azabache lo miró con pena—.¿Somos tan débiles e inútiles como para que nos protejan? Cuando nos pidieron ayuda creí que confiaban en nosotros.¿Era mentira?—La azabache bajó la mirada y la cabeza—.No somos tan listos como ustedes pero...¿No somos familia,no somos hermanos? ¡Tan solo quiero que nos tengan fe! Lo-lo siento,estoy actuando extraño y por impulso;necesito aire y calmarme.—Se marchó hacia el patio,siendo seguido por Gilda.
La azabache suspiró y se abrazó las piernas,aguantando las lágrimas.
Norman la miró con pena y le puso una mano en su espalda.
—Estaba equivocada—murmuró Emma.La pelinaranja salió de la Casa,siendo seguida por sus amigos—.¡Don! ¡Gilda!
Los mencionados se giraron a verla.
—Emma—pronunció la peliverde.
—Lo siento.No entendí—mencionó la pelinaranja—.Estaba preparada para el resentimiento,pero no tuve suficiente resolución para creer en ustedes.
Los dos chicos la miraron sorprendidos,para luego mirarse entre sí.
El albino se colocó a un lado de la ojiverde.
—Yo también...—dijo—.Lo siento.—Agachó levemente la cabeza.
—No,bueno,yo también lamento haberte pegado.—Hizo una leve reverencia—.¿Estás bien? No lo estás,¿eh?—Lo miró apenado.
Norman sonrió.
—Estaré bien.
La azabache,a pocos pasos detrás de ellos,sonrió.
—También lamento haberte sujetado tan fuerte la muñeca,__________________—habló Don mirándola,a lo que ella lo miró sorprendida—.No debí lanzarte al suelo de esa forma.
Ella sonrió y negó con la cabeza.
—Descuida;también lamento todo.
Don sonrió levemente.
—También lamento que actuáramos por nuestro lado—dijo Gilda apenada.
—Sí,claro que Ray se enojaría—aceptó el moreno.
—Ah,pero Ray se enoja por todo,descuiden,tranquilos—dijo divertida la azabache,sonriendo con sus ojos cerrados y moviendo su mano de lado a lado.
—Oye—regañó Ray mirándola mal a unos pocos metros.
La chica rió y todos lo miraron.
—Vamos,Ray—alentaron Norman y ________________ al unísono.
El azabache,resignado,suspiró y se sobó la cabeza.
—Cielos,está bien.Si algo malo pasa,lo resolveré.—Don sonrió alegre y aliviado—.También me disculpo por todo lo demás.—Hizo una leve reverencia.
La azabache sonrió con calma y se sobó disimuladamente la muñeca,la cual comenzaba a tomar un color morado.
Norman la miró y se percató de eso.Luego tendría que revisarla,no quería que le pasara algo grave.
—Don,Gilda—habló Emma—.Les preguntaré de nuevo.Un paso en falso y morimos.El exterior estará lleno de demonios,aún así,¿vendrán con nosotros?
Los dos jóvenes se miraron y sonrieron con seguridad,para luego volver a mirar a la pelinaranja.
—¡Claro que iremos!—exclamaron al unísono,sacándoles a todos una sonrisa.
Unos segundos después,la azabache giró su cabeza en dirección a una esquina de la Casa,con el ceño fruncido;se sentía observada.
Miró a su hermano,quien también se había girado a ver esa parte de la edificación.El chico la miró y supieron,enseguida,que algo andaba mal.
La niña regresó su mirada a los demás.
—Será mejor que vayamos a dormir—comentó—.Ya es tarde.
El resto asintió con una sonrisa,para luego caminar hacia el interior de la Casa.
Sin embargo,la azabache se detuvo antes de entrar.Su mellizo se detuvo y la miró;ambos asintieron con la cabeza,para que luego Ray siguiera caminando hacia su correspondiente habitación.
La melliza suspiró y caminó hasta darle la vuelta a la esquina más cercana al lugar donde estaban hablando,buscando alguna señal de alguien que pudiera estar observándolos.Al no encontrar nada,ni a nadie,decidió recorrer todo el perímetro de aquella edificación.
Buscó y buscó,sin embargo,no encontró nada.
Resignada,volvió a entrar,pensando que tal vez fue su imaginación.Pero,de ser así,¿cómo es que Ray también pudo haberlo sentido? Bueno,si alguien los estuvo observando,luego se enteraría.
Suspiró en su camino a la habitación.
—_____________________.—Se detuvo ante el llamado;desvió su mirada a la entrada de la enfermería.
—¿Norman?—Se acercó curiosa—.¿No deberías estar ya en la cama y durmiendo?
—Solo entra—dijo sonriendo y rodando los ojos,para luego tomarla de la muñeca no lastimada para hacerla ingresar a la habitación.
Una vez adentro y con la puerta cerrada,se sentaron en unas sillas,frente a frente y al costado de una camilla.
—¿Quieres que vea ese golpe? No se ve bien—comentó mirándolo con dolor;del botiquín que tenían apoyado en la camilla,sacó una pomada para los golpes—.A ver...—Se inclinó levemente para intentar tocar el golpe;sin embargo,el suave y delicado agarre en su muñeca,la hizo detenerse—.¿Eh? ¿Norman?—La hizo sentarse en el borde de la camilla y le sonrió.
—Tal vez luego,hoy y ahora,te toca ser tratada a ti—dijo sonriendo y subiendo la manga de su camisa.Hizo una mueca cuando vio el violeta de la muñeca—.A veces me sorprende la fuerza de Don.
—Hmp...—murmuró en respuesta,viendo con atención cada movimiento que el contrario hacía.
Le puso un tanto de pomada y le rodeó la muñeca con unas vendas.
—Mañana te pondremos hielo,aunque es seguro que despertarás con dolor y una inflamación—dijo para poner la silla frente a ella y sentarse.
—Okey—respondió—.Gracias,Norman.—Le sonrió con un leve rubor en sus mejillas.
El albino la miró y sonrió.
—Descuida,no es nada.
—Bueno,me toca.—Se inclinó un poco y lo hizo girar su rostro al costado izquierdo,lo que le permitió ver y revisar bien su mejilla golpeada;tomó un poco de pomada y comenzó a pasarla por el moretón—.Bueno,creo que te digo lo mismo;mañana te tendrás que poner un poco de hielo...Aunque deberíamos ponerte ahora,eso se ve horrible.
El albino giró su cabeza y se le quedó mirando fijamente a los ojos.
La admiró un rato.Sus ojos verdes oscuros y profundos,tan expresivos y que ahora tenían un brillo hermoso y especial;su piel tersa y suave al tacto;su flequillo que suele sujetar en una media colita,su cabello azabache tan suave y sedoso;sus labios rojizos y brillantes,suaves a la vista,tan apetecibles a sus ojos.
Con suavidad y delicadeza,le corrió un mechón de pelo que había caído en su rostro,aprovechando la situación para pasar sus dedos por sus labios.
La azabache sintió un escalofrío recorrerle la espina dorsal.Lo miró atentamente.Esos ojos celestes como el cielo o el mar,tan profundos,tiernos y amables;ese cabello blanquecino con esa media Luna formada en su costado;esa piel pálida y tersa,tan suave;esos labios rosados que parecían tan suaves,los cuales hace años quería besar...Aunque sea rozarlos con los suyos.
Se relamió los labios con nerviosismo y tragó saliva con dificultad.
Los ojos de Norman bajaron a la boca contraria debido a aquel acto nervioso.
—_____________________...—pronunció en un murmullo,acercándose a ella,provocando que la azabache retroceda por instinto y nervios.
—N-Norman...—Se apoyó en el borde de la cama,a lo que albino se puso de pie y se acercó más,apoyando sus manos a los costados del cuerpo femenino,acorralando a la contraria contra la cama.
Los ojos de la azabache también bajaron a los labios de su contrario.
El albino continuó acercando su rostro al de ella,lentamente,esperando por si ella quería detenerlo.Sin embargo,al no recibir acción que le indicara incomodidad,la miró a los ojos;entonces,se dio cuenta de que ella también miraba sus labios con los ojos entrecerrados,esperando impaciente el choque de estos contra los suyos.
Cuando rozó su boca con la de ella,entrecerró los ojos y la vio a ella cerrar los suyos.
Llevó una mano a la parte trasera de la cabeza de la chica y,luego de cerrar sus ojos,finalmente,la besó.
La azabache suspiró y correspondió como pudo el gesto,apretando con sus manos las sábanas y el colchón de la cama.
Norman deslizó una de sus manos a una de las de ella,la que no tenía hematomas en la muñeca;la tomó,la sujetó con suavidad y entrelazó sus dedos,dándole un leve y tierno apretón.
Con la mano que sujetaba la cabeza de la azabache,se apoyó en la cama para no aplastarla y lastimarla.
Movieron sus labios en sincronía,con suavidad,dulzura,delicadeza y amor,como representando una hermosa danza ya ensayada.
Sentían sus labios encajar a la perfección y sus dedos unirse como si fueran piezas de rompecabezas.
Una sensación cálida comenzó a crecer en sus pechos,sus corazones latiendo con fuerza y velocidad.
Cuando el aire empezó a hacer falta,se separaron en busca de este.
La azabache mantenía la cabeza levemente baja,así como su mirada;no se atrevía a mirarlo y estaba segura de que su rostro estaba a punto de convertirse en un tomate.
El albino,sonrojado notablemente por su palidez,suspiró y apoyó su frente con la de ella,quien estaba temblando levemente por la adrenalina y emoción.
—¿Estás bien?—murmuró acariciando la mano que tenía entrelazada con la suya.Ella no pudo hacer más que asentir con la cabeza,tratando de procesar lo que acababa de pasar.Él sonrió—.Ven,vamos a ponernos hielo un rato,antes de ir a dormir.—Sin soltarla de la mano,caminaron hasta la cocina.Una vez allí,la soltó y buscó unas pequeñas bolsas de hielo,mientras la azabache se sentaba en la mesada—.Bien,aquí tienes.—Le acercó la bolsa y ella la tomó—.Intenta que cubra tu muñeca;en todo caso,te buscaré unas vendas,o mismo usa las que tienes puestas.—Ella asintió con la cabeza e hizo lo pedido.Norman se puso la bolsa de hielo en su mejilla,apoyándose en la mesada al lado de la chica.Al rato,la miró—.¿Estás bien,segura?
—S-sí,yo...Solo estoy procesando todo...—respondió reaccionando lentamente.Lo miró fugazmente,para luego volver su mirada al suelo.
—Yo...¿T-te molestó? ¿Hice mal?—La miró algo preocupado por haber hecho algo mal.
—¡No!—exclamó rápidamente,alzando su mano no hinchada y negando rápidamente—.¡No,no,para nada! Yo...Es decir...Bueno...—Rió nerviosa al darse cuenta de la reacción que tuvo.
Norman sonrió y empezó a reír levemente.
La azabache lo miró apenada y,al rato,también comenzó a reír con él.
Cuando se calmaron,se miraron sonriendo,sonrojados.
—Oye...—llamó Norman con calma—.¿Recuerdas cuando te dije que me gustaba alguien más?—Ella asintió con la cabeza.
—Sí,creí que era Emma quien te gustaba.
—Así era...O,bueno,así lo creía.—Desvió la mirada con una sonrisa—.Emma es una buena chica;amable,divertida,alegre,energética y se preocupa por su familia.—La azabache bajó la mirada,algo triste—.Pero...—La chica volvió a verlo;él también se giró a verla—.Ella no me gusta;no la amo.Me confundí,me equivoqué;mi corazón se confundió y se equivocó._____________________...—Posó una mano en la mejilla sonrojada de la azabache,quien abrió sus ojos más de lo normal,sorprendida—.A mí me gustas tú.Tú me gustas.
—¿Y-yo...?—murmuró señalándose a sí misma.Él,sonriendo,asintió con la cabeza.
—Te amo a ti,____________________.—Sonrió con amor y cariño.Los ojos de la chica se llenaron de lágrimas,las cuales no tardaron en caer y derramarse por sus mejillas;agachó la cabeza y se cubrió la boca con su mano,preocupando y sorprendiendo al albino—.¿_____________________? ¡L-lo siento,¿dije algo malo?! N-no tienes que corresponderme,solo...Y-yo...—La escuchó reír levemente,sin dejar de llorar—.¿__-___________________?
—L-lo siento,yo...—Se intentó limpiar las lágrimas,las cuales seguían cayendo—.N-no estoy triste,solo...Estoy feliz.—Alzó la cabeza y lo miró,para luego sonreír con sus ojos cerrados.
—Huh...
Norman la miró sorprendido;no por lo dicho,sino por la hermosa y tierna imágen que estaba presenciando.Se cubrió la boca con una mano,sintiendo su corazón latir desenfrenadamente.
La chica se calmó y lo miró,sin embargo,se preocupó al verlo como estaba.
—¿Norman?
El albino sonrió levemente y se acercó a ella.
—Cinco segundos para decir que no—murmuró sin dejar de acercarse.
Ella sonrió.
—Como si fuera a hacerlo,dime,¿por qué lo haría?
Sin decir más,el albino juntó sus labios con los de ella,apoyándose con sus manos en la mesada.
Ella sonrió en medio del beso y rodeó el cuello del contrario con sus brazos.
Ante esto,Norman posó sus manos en la cintura de la azabache,juntando un poco más sus cuerpos.
Luego de un rato,se separaron,juntando sus frentes nuevamente.
—Te amo,____________________,y espero que no te moleste y aceptes mis sentimientos—dijo acomodando un mechón de cabello de la chica detrás de su oreja.Ella sonrió.
—No me molesta y acepto tus sentimientos...—Se miraron a los ojos—.También me gustas mucho,Norman.
—Te amo—susurró él abrazándola.
Ella correspondió el gesto,pensando.
Un lugar seguro...No creyó haberlo encontrado hasta que se reencontró con su mellizo.Si bien lo amaba,no era el tipo de lugar seguro que creyó buscar;se sentía segura,querida y protegida junto a él,pero algo más le faltaba.
Sin embargo,al ver por primera vez esos hermosos ojos cielo,pudo sentirse en su hogar.
Y,cuando comprendió que se había enamorado del albino,entendió que su lugar seguro,no necesariamente iba a ser un lugar.Tan solo podía ser una persona.
Y ahora,entre los brazos de aquel niño albino y de ojos celestes,se sentía segura,a salvo,amada.
Norman era su lugar seguro.
Sonrió.
—También te amo,Norman—respondió con cariño.
El albino sonrió y le besó la cabeza,para luego separarse.
—Entonces...
—¿Entonces...?
—¿Te...gustaría ser mi novia?—Le tomó ambas manos con suavidad.
Ella sonrió y le dio un rápido beso,provocando un sonrojo en ambos.
—Sí,claro;me encantaría.
Ambos sonrieron ampliamente y rieron levemente.
El albino tomó los hielos y los guardó.
—Ven,vamos;ya hay que ir a dormir—dijo extendiéndole una mano.
Ella asintió con la cabeza y,luego de bajarse de la mesada,aceptó la mano de su ahora novio.
Se sonrieron y caminaron a la habitación con calma.
Una vez ahí,cuando la azabache iba a ir hacia su cama,el ojiceleste no la dejó.
—¿Eh,Norman?—Lo miró.
—¿Puedes...?—Desvió la mirada,con vergüenza,pena y timidez—.¿P-puedes dormir conmigo hoy?
Ella lo miró sorprendida y sonrojada,sin embargo,sonrió levemente.
—S-sí,claro—respondió apenada.
Norman sonrió como niño pequeño y ambos caminaron hacia la cama del mismo.Se acostaron y se acomodaron,para luego taparse con las sábanas y frazadas.
La azabache le daba la espalda al albino,sentía su corazón latir desenfrenadamente;le preocupaba que sus latidos despertaran a todos.
Dio un leve brinco cuando sintió unos brazos rodear su cintura.
—T-tranquila,soy yo.¿Te molesta o te incomoda?—preguntó algo tímido.
—N-no,para nada;e-está bien.—Le tomó una mano y se acurrucó en el pecho del albino,quien sonrió levemente.
—Descansa,bonita.
—Igual tú.
Cerraron sus ojos y,sonriendo,cayeron en un sueño profundo.
(...)
Al día siguiente,en el patio,la azabache lucía más feliz de lo normal,de lo cual Anna y Nat se percataron.
Les alegraba verla así,pero querían saber el por qué.
—Oye,___________________—llamó Anna cuando la niña,finalmente,dejó de bailar al azar y se sentó junto a ellos.
—¿Hm?—murmuró sonriendo como estúpida,mientras tomaba un Diente de León y lo soplaba.
—¿Por qué tan feliz,eh?—habló Nat—.Pareces una colegiala enamorada,como las de los libros.Sacas corazones por todos lados.Así que,dinos,¿cuál es la razón de tanta felicidad?
—¿O quién?—acotó Anna.
La azabache dejó el tallo de la flor en el suelo y los miró.
—Norman me besó y me pidió ser su novia.
—¿Qué?—hablaron los dos amigos sorprendidos,viendo a su amiga ponerse de pie.
—¡Y le dije que sí!—Alzó sus brazos con alegría,empezando a girar como si estuviera bailando.
Poco rato después,cuando el par de amigos reaccionó a lo que oían,sonrieron ampliamente.Se pusieron de pie chillando de emoción y se lanzaron a abrazar a la azabache,cayendo los tres al piso con un grito.
Ya en el suelo,rieron alegres.
Sin embargo,la sonrisa de la azabache se borró al ver a la Hermana Krone dirigirse al bosque,por el mismo sendero que anteriormente habían tomado Norman,Emma,Don y Gilda.
¿Acaso...?
Abrió sus ojos ojos como platos ante esa posibilidad.
¿Podría haber sido ella quien los espiaba anoche?
Maldijo en su interior.
—¡Qué alegría!
—¡Felicidades!
Ante las exclamaciones alegres de sus mejores amigos,los miró y volvió a sonreír ampliamente.
(...)
Luego de un rato,tanto la Hermana Krone como los chicos volvieron.
Vio los rostros preocupados de todos,menos el de Norman.
Se puso de pie y corrió hacia él.
—¡Normaaan~!—canturreó cuando llegó con él.
El albino sonrió y la miró.
—¡____________________~!—imitó,a lo que ambos rieron—.¿Qué tal?
—¿Ha pasado algo malo?—preguntó preocupada—.Vi a la hermana Krone dirigirse donde ustedes y,cuando salieron,se veían preocupados.¿Pasó algo?
Él sonrió en un suspiro.
—Luego te digo,pequeña.—Le acarició la cabeza con cariño.
Ella hizo un puchero y terminó riendo.
—¡Okey! Por mientras y por una o dos horas,no te preocupes y vive el momento,Norman—dijo tomándolo de ambas manos para empezar a girar por todo el patio.
Norman rió y le siguió el juego.
(Bueno,bellezas,obviamente imaginen que son ustedes y Norman;yo les pongo gifs para que se den una idea)
En cierto punto,Norman se detuvo y,tomándola de una mano,corrió con ella al interior del bosque.Ambos seguían riendo.
Se detuvieron cuando se cansaron;Norman se sentó en el suelo,apoyado en el tronco de un árbol.
—Ven aquí—dijo extendiendo sus brazos hacia su novia.
La última sonrió y se sentó a su lado;sin embargo,terminó apoyando su cabeza en el regazo del chico,quien rió y,sonriendo,le comenzó a acariciar la cabeza y el cabello.
—Normaaan~—llamó en un canto infantil,estirando los brazos hacia él.
El albino rió enternecido y la abrazó,para luego besarle en la frente,en la nariz y finalizar con un dulce beso en sus labios.
—Te amo.
—Yo a ti—respondió sonriendo la azabache.
—Oye,___________________—llamó,mirando el cielo.
—¿Hm?—Lo miró curiosa.
—Hoy estuve hablando con Emma—dijo,desviando su mirada a su novia,quien seguía mirándolo con curiosidad;ante la tierna imágen,Norman sonrió y le siguió brindando caricias en el cabello—.Tiene un plan...Y creo que podría funcionar.
Ella se sentó bien y lo miró atentamente.
Luego de un rato,la azabache se abrazaba las piernas contra el pecho.
—Ya veo...Descuiden.—Le sonrió—.No le diré nada a Ray;es mi hermano después de todo,yo también quiero salvarlo.
—¿Eh?—La miró sorprendido.
—Lo sabes,¿verdad? Su plan de escape—dijo con algo de tristeza.Él asintió,para luego abrazarla.
—Tranquila,no pasará.Él estará bien y todos saldremos de aquí;te lo prometo.
Se miraron con cariño.
Luego de sonreírse,se quedaron así y allí un rato más.
(...)
Un tiempo después,Norman entró a la biblioteca y sonrió al ver a su ahora novia leyendo tranquilamente,con una sonrisa en su rostro.
Se acercó y la abrazó por encima de los hombros,por detrás de la silla donde estaba sentada.
—Hola,hola,hermosa—saludó,a lo que ella,sonrojada,rió.
—Hey—saludó tomándole una mano.
—Ven conmigo,¿sí? Hay que hablar—dijo tomándole una mano,haciendo que se ponga de pie,para luego caminar hacia la sala de exámenes,donde estaban los demás.
—¿Y esas caras?—preguntó ya adentro y al ver a todos—.¿Qué pasa?
Emma fue la primera en hablar.
—La hermana Krone nos descubrió;nos vio anoche.
Ante esto,los ojos de la melliza se abrieron como platos.
—Mierda...
●●●
¡Sorpresa!
Sigo viva,no me maten.
Lamento la tardanza,estoy teniendo unos problemas en mi cabeza que siento que cada vez se hacen más grandes.
En fin.
¿Qué dicen? Creo que quedó bien,me gustó,quedé satisfecha.
Espero que a ustedes también les haya gustado.
No tengo mucho que decir realmente,jaja.
Muchas gracias por todo.
Los amo <3
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