Capítulo 5 (vacaciones y un mal entendido)
Después de haber cogido como unas cuatro veces más nos quedamos dormidos, fue tan delicioso. Me encanta su piel, sus caricias, todo. Aún no me lo creo, todo es como un sueño. Quien me diría a mi que iba estar así con Aizen, si me lo hubieran dicho no me lo creería o ¿si?
Su rostro con los rayos del sol dándole lo hacían lucir aún más hermoso y Perfecto de lo que es. Su cuerpo desnudó bajo las sábanas, su piel cálida, los latidos de su corazón. El movimiento de su pecho subiendo y bajando, me demuestra que duerme plácidamente. Mientras yo me voy enamorando más y más. Abre los ojos suavemente fijando su mirada en mi. Una sonrisa inmediata se dibuja en esos labios que deberían ser un pecado. Con su brazo me envuelve atrayéndome a él.
-¿Como es posible que seas tan hermosa?-susurra en mi oído.
-no me digas esas cosas con esa sonrisa, que me pongo nerviosa-digo ocultando mi rostro en su pecho.
-¿te pones nerviosa?- el tonillo pícaro en su voz, me dice lo que quiere.
-Aizen...-no me deja terminar cuando sus labios impactan con los míos.
El celular en la mesita de noche comienzo a sonar aun así él hace caso omiso. Profundiza en un beso bastante caliente, una de sus manos viaja desde mis costillas hasta mis caderas. Dejando consigo un recorrido de caricias embelesadora, su otra mano enredada en mi cabello, sus labios mordiendo mi labio inferior; Juro que tengo deseos de hacer cosas indecentes. La insistencia en su celular hace que se aparte de mí.
-¡joder!, ¡¿quien coño es ahora?!-el disgusto en su voz es tan obvia. Tomo su celular, contestando.
Me recuesto al respaldar de la cama observándolo atenta a su expresión.
-¿Que pasa, Vale?-su voz es algo preocupada.
Deje de escuchar cuando supe de quien se trataba. Me levante metiéndome en el baño aseándome .
(...)
Salí del baño mirándolo, su mirada me recorre de arriba a abajo y se gestó involuntario de morderse el labio inferior me vuelve loca. Este chico sabe lo que hace para volverme loca y no le queda nada mal.
-Aizen...¿Que sucede?-pregunto, subiéndome encima de él.
-Nada, Vale que necesita que vaya a donde esta, me parece que no tendremos vacaciones-me tomo de las caderas con una sonrisa divertida y atrevida-aunque si te subes así arriba de mi, no me quedarán ganas de ir a ningún lado.
-tienes que ir-me levanto de encima de él.
-vendré pronto-se levanta perdiéndose en el baño.
Bajo a la cocina a preparar el café de ambos. Después de estar listos me siento en la sala con una taza de café amargo. Cuando siento una leve caricia en mi cuello, volteo para verlo a él.
-el tuyo está en al cocina-respondo volviendo a dar otro sorbo a mi café.
-Lexa, tráeme un café-sonrío.
-sabes que puedes tomarlo tú ¿verdad?
-Pero me gusta más cuando lo haces tú.
Me levanto yendo a la cocina por su café. Vuelvo a la sala entregándoselo.
-Gracias, Lexa-dejó un corto beso sobre mis labios-ahora debo irme.
-está bien-no pude evitar sonrojarme.
Imaginarme todo los días viviremos así con el me hace sentir que estoy volando o tal vez soñando. Me pellizco, pero me dolió así que si es real. Lo veo salir por la puerta no sin antes regalarme una sonrisa y una tonta sonrisa aparece en mis labios. Se ve más contento, más radiante aunque debo admitir que yo también.
<<Joder, me duele el cuerpo>>
<<claro si ayer el placer fue demasiado>>
No pude evitar sonrojarme y a la vez reír como tonta por la voz de mi cabeza. Enseguida regreso a la realidad cuando el timbre suena.
¿Quien carajos viene a interrumpir mis pensamientos? Al abrir la puerta me encuentro a un no muy contento chico de cabellos castaños y ojos café en mi puerta.
-¿qué pasó?-pregunto sin dejarlo pasar.
-¿me dejas pasar, Lexa?-pregunta un poco nervioso.
-Ah, claro- camino al interior.
Lo veo cerrar la puerta de atrás de si.
-Aizen sa...-no en deja terminar.
-se que Aizen salió, nos vimos cuando llegue-miro alrededor-no me invitas a un café.
-y tú siempre eres así de insoportable-solté sin más.
-haber si estoy aquí es porque Agner me mando-suspiro- haber Lexa estás en peligro ese disparo de ayer no fue un accidente y la persona que lo hizo va a seguir intentando matarte y estoy aquí para protegerte.
<<¿protegerme?>>
-yo puedo protegerme sola.
-ya claro, si no fuera por Agner ayer hoy estarías en la morgue con un tiro en medio de la frente y Aizen lamentando no haberte protegido. Y nosotros lamentándonos porque perdimos una compañera-dio unos pasos hasta quedar frente a mi- se que no empecé con el mejor pie, pero enserio me preocupo por ti. Yo te guste o no siempre protejo a mis compañeros y tú eres uno así que te guste o no yo te protegeré-su rostro severo, con su voz algo disgustada me hizo entender.
-lo siento, y gracias- caminé hacia el extendiendo mi mano-¿qué tal si empezamos desde el principio?
-me parece bien-sonrío estrechando mi mano.
-ahora espera aquí que te sirvo el café.
-Gracias.
Camine a la cocina sirviendo el café y llevándoselo a la sala.
(...)
Después de una charla divertida y muy agradable con Roy. Subí a mi cuarto a dormir hasta que sentí su olor. Me atrajo a él dejando un beso en mi frente. ¿Cómo puede ser tan tierno?, como nunca conocí estas partes de Aizen.
-Lexa...-no lo deje terminar cuando mis labios impactaron en sus labios.
Aunque se sorprendió al principio me lo siguió fue un beso dulce, lleno de sentimientos y deseos. Aún así me aleje un poco de el para conversar.
-¿qué sucedió?- pregunte curiosa.
-Tuve que resolver un caso, en lo que ponía a prueba a Kaito y a Agner.
-¿y bien?
-no están nada mal.
-es eso es bueno, ¿entonces están aprobados?-Pregunte
-si.
-me alegra, ambos me caen muy bien.
-Alquile una casa en la playa, para pasarla todos juntos y así conocernos mejor.
-me parece bien, y cuando nos vamos.
-hoy mismo. Vete alistando.
(...)
Agner vino con su novia la rubia, Kaito, Kris, Vale obvio que ella no podía faltar, Roy vino con su novia Claudia. Ella es una chica muy guapa ojos azules, cabellos cortos negros, hermoso rostro y cuerpo de famosa de cine. Y no se porque razón me parece que Vale está enfadada por ello, tal vez halla una corta posibilidad de que a Vale le guste Roy.
-si, playa. ¿Aizen cual es la nuestra?
-la de al frente-dijo a cayéndoseles las llaves.
Todos giramos viendo la casa y por dios, casi nos da algo cuando vimos que está en pésimas condiciones. Y un pedazo de techo se cayó.
-¿Aizen, seguro que esa es la casa?-pregunto Agner apunto de llorar.
-clar...-su rostro se lleno de confusión-me han estafado-finalizó con decepción.
-no jodas- un reclamo por parte de Roy, hizo que todos comenzarán a pelear entre si.
-hey chicos, probemos las llaves y ya sabremos si es está-hablo Aizen intentando calmar la situación.
-creo que es lo mejor-asegure. Haciendo que todos aceptarán.
Caminos a la casa del frente dónde al intentar probar la llave no sirvió. Un suspiro de alivio por parte de Aizen hizo que todos comenzarán a chiflar.
Creo que es la del al lado. Todos caminamos a la casa del al lado que era lo sufientemente grande como para que cupieramos todos. Era una hermosa casa azul de dos pisos, al entrar se me hizo más hermosa aún. No era la casa de un millonario como uno ve en las películas, sino más bien una hogareña con una decoración muy agradable y natural. El ambiente a todos se nos antojo bastante cómoda sin perder por supuesto el aspecto de una bonita casa Japonesa.
-todos vayan acomodarse en sus habitaciones- dicho esto por Kaito, todos avanzaron subiendo las escaleras.
Aizen tomo mi maleta y la de el subiendo a la habitación, escogió una bonita habitación con vista al mal. Y yo le agradecí cuando el delicioso y agradable aroma a mar se imprenaba en la habitación. Acomodamos nuestras cosas en el closet, algo que no pudo evitar hacerme sonrojar. Imaginar un futuro compartiendo casa con Aizen, en una habitación nuestra mientras nuestros hijos correteban por los pasillos me hizo tan feliz; Tal vez me estaba adelantando a un futuro lejano, y ni siquiera había visto si Aizen quería tener hijos.
Me estremecí cuando sentí su cuerpo detrás de mí y sus brazos me tomaban de la cintura. Tomo mi cabello colocándolo todo a un lado, besando el espacio entre mi cuello y el hombro. Puse mis manos sobre la suya. Me invitó a girarme quedando frente por frente a él. No pude evitar mirar sus labios y después subir mi mirada hasta sus ojos los cuales se posaron sobre los míos, su mirada me ponía tan tontamente nerviosa.
-Lexa, aún no me creo que te tengo conmigo- su voz sincera, en lo que acariciaba mi mejilla me tenía en un estado de idiotez extrema.
-y yo, te mantendré vigilado. No pienses que no ví la manera tan descarada en qué te veía la novia de Roy-digo molesta, recordando exactamente como lo hizo sin ningún descaro.
-¿Estás celosa?- musitó rozando sus labios con los míos.
-y...yo-alargue la o intentando no sonar nerviosa.
-veo que tengo que hacerte entender que eres la única-su respuesta me tomo de sorpresa.
Me tomo de la barbilla obligandome a mirarlo, y justo como lo esperaba estampó sus labios contra los míos. Su beso al principio fue suave aunque poco a poco comenzó a tornarse desesperado, llenos de sentimientos. Sus manos me tomaban de la cintura y sin despegarme de el comenzó a caminar, llevándome a la baranda del balcón. Allí me volteo para que quedara frente a las vistas de la playa, comenzó a atacar mi cuello, hombro, oreja tentandome. Mi cuerpo comenzó reaccionar ante sus caricias, sus húmedos besos. Una de sus manos jugo con mi pecho. Aunque temia que alguien nos fuera a ver no pude avitar excitarme con cada sensación que me brindaba. La humedad en entre mis piernas comenzaron a hacerse presente y el sin quedarse atrás, comenzó a rozar su dura erección contra mi trasero. Llevo sus manos a el cierre de mi pantalón abriéndolo y dejándolo caer junto con mis bragas. Una de sus manos viajo a mi botón dando pequeños círculos haciendo que un fuerte gemido escapara de mi boca.
-Quiero hacerte gritar mi nombre, tanto que hagas que los vecinos se aprendan mi nombre-susurro de manera coqueta.
-Eres conciente que los chicos están en las habitaciones de los lados incluso afrente-le recordé entre gemidos.
-mejor aún que se enteren de que yo soy tuyo y tú eres mía-habló aumentando el ritmo.
Introdujo dos dedos en mi interior torturando con cada movimiento rápido pero cuando más apunto estaba, volvía otra vez lento.
-por... Favor -suspire.
-dilo- dijo mordiendo mi oreja.
-quiero sentirte dentro de mi-suplique.
-aun no-susuró.
Esta vez volvió a moverse rápido haciéndome estallar en un inmenso orgasmo simplemente con sus dedos. El cual hizo que mis piernas se debilitan y casi cayera al suelo. Si no fuera por su agarre ya lo hubiera hecho. Me giro haciéndome quedar frente a él y en un movimiento rápido y ágil me cargo. Me subió encima del muro y aunque sentía que iba a caer me aferre con mis piernas en su cintura. Saco su miembro duro dentro del pantalón mostrándome algo que me hacía dudar que yo me pudiera meter pedazo de polla. Con razón me llevaba al cielo y al mismo infierno sin salir de la habitación. Lo coloco en mi entrada entrando sin avisar mordí mis labios evitando gemir, aunque fue en vano. Comenzó a embestirme duro contra aquel muro, temía que fuese a caer en algún momento más sus manos agarrándome me tranquilizo. Ver su cara en vuelta en placer me hacía ponerme a mi mucho más que antes.
<<¡Joder, que dios bendiga a este hombre!>>
Cada sensación más deliciosa que la otra, sentía como poco a poco mi mente se perdía. Sus ojos en los míos no pude evitar que el próximo orgasmo llegará pronto y con el gritar su nombre. Clave mis uñas en su espalda haciendo que él se corriera. Pero antes de hacerlo la saco de mi interior corriéndose encima de mí, bañándome de su corrida y como buena perra que me volvía en esos momentos sonreí con maldad. Aizen me alcanzo unas toallas húmedas para limpiarme y después me cargo, llevándome a la cama acostándose a mi lado. Así estuvimos un buen rato en lo que recostaba mi cabeza en su pecho, y él me envolvía en sus brazos. Puedo jurar que no me quiero ir a ninguna parte y allí así entre sus brazos me sentía feliz.
(...)
Nos pusimos los trajes de baño y bajamos donde nos chicos nos lazaban miradas picaras y divertidas. Juraria que nos han escuchado, lo comprobe con la cara de molestia de Vale. Aunque le sonreí con una sonrisa de triunfo que me ilumino el rostro el cual hizo que me volteara los ojos.
<<¡En tu puta cara zorra, en tu puta cara!>>
-¿nos vamos en lo que nos queda de día a la playa?-intento salvar la situación Agner.
-pues a mí me, vale.
Nos largamos a la playa, el mar era azul muy claro y estaba tan limpio que me sorprendí muchísimo. El olor era esquisito la arena bajo mis pies me volvía loca y las olas no estaban tan alteradas y sabía que el mar estaba perfecto. Todos nos despojamos de las cosas metiendonos en este, el agua estaba caliente ya que el sol le había dado lo suficiente para calentarla.
Aizen me tomo de la espalda y junto a Agner me derribaron está. No pude evitar mirar la manera tan provocativa que Aizen me miraba. Kris por su parte me lanzaba miradas descaradas dejando muy en claro que esa tía estaba para comerme. Y pues Kaito lo hacia de manera embobada. Todos jugamos, charlamos y compartimos un rato súper agradable. Y lo que más me hacía feliz era la cercanía que íbamos teniendo, aunque Violett quería meterse entre Agner y Aizen le tendieron una trampa tirandola al agua. Descubrí que todos teníamos cosas en común, aunque la mujer de Roy no me parecía que le cayera bien a todos, bueno para ser específica creo que solo le caía bien a su novio y a Aizen que le daba igual. Al anocher ya agotados salimos de la playa yendo a casa.
Al llegar a esta con hambre y muchas ganas de bañarnos nos dimos cuenta que no había comida en el frío así que Kaito pidió pizza. Habían solo dos baños así que las parejas nos metimos con nuestras respectivas parejas ahorrando tiempo para que todos pudieran bañarse de prisa. Al llegar la pizza la comimos y pasamos otro rato más en grupo charlando y disfrutando de las tonterías de todos. Nos fuimos luego cada cual a su cuarto.
Días después
Cada día nos volvíamos más cercano y poco a poco veía a Aizen relacionarse aún más con los chicos. Aun así sentía que él y Roy no se llevaban nada bien, y no sé por qué razón sentía que era a causa de Vale. Estábamos bailando, charlando y tomando cuando Roy abrió su boca captando la atención de todos.
-¿Que dijiste?-volvio a preguntar Aizen haciéndose el tonto dándole una oportunidad de retractarse.
-que hagamos una apuesta, a qué yo me tiró a Lexa- dijo seguro, haciendo que Aizen riera.
-A que me tiró a la tuya, aunque buena suerte con lo de Lexa - su voz salió cínica.
Me encanta la confianza que me tiene, claro que él sabe que Roy nunca logrará nada. Lo que si me preocupaba que fuera en verdad a jugar ya que él si podía lograr su apuesta con la novia de Roy.
-!Idiota!, ¡te piensas que Lexa es un trofeo?!-escuchar a Kaito referirse a si me hizo sentirme contenta del chico de buen corazón que es.
-dejalo solo demuestra cada día lo imbécil que es-respondio Agner.
No me cabían dudas esos dos fueran mejor que Roy. Vale por su parte el enojo se le veía a lenguas, podría matarme si no fuera porque sabia perfectamente que no podía sino ya lo habria hecho.
Al dia siguiente me tocó salir con Roy a buscar unas cosas y aunque al principio no quería al final acepte, me dijo que necesitaba hacer una cosas antes así que aproveche para hacer las compras solas. Era lo sufientemente tarde cuando llegó tomando algunas bolsas para ayudarme. Entre por más y el me ayudó. Cuando regresamos el coche no estaba. Lo ubicamos en la cámara. Al final tuvismo que llamar a Aizen el cual nos ayudó, aunque le extraña como era posible que nos robaran el coche y la hora. Al llegar a casa todos murmuraba cosas que me enfadaron mucho, al insinuar que yo y Roy teníamos algo. Aizen salió a solucionar unas cosas. Roy y yo después de bañarnos, comimos.
-¡Auch!- se quejó llevándose una mano al ojo.
-¿qué sucede?-pregunte levantándome caminando hacia él.
-se me metió algo en el ojo
-a ver-exiji.
Me parece frente a él a una cercanía prudente observando su ojo. Sabía que ambos no sentíamos nada, que Roy solo estaba molesto por Vale. Por eso le dijo aquello a Aizen me contó en el camino para acá. Me acerque más soplando.
-¿mejor?- pregunté.
-si, gracias-agradecio.
-¡¿terminaron?!-nos giramos para ver un Aizen enfadado
no sabía ¿porque?, Hasta dijo aquellas palabras que dolieron tanto en mi interior.
-disfrutaron bastante del beso, bien Roy ganaste-su rostro expreso tristeza y enojo.
-espera, no es lo que crees-reímos ambos a la vez.
pero al ver que era cierto lo decía paramos de reír, mirándonos serios y luego a él.
-¿no y que coño es?, Lo ví todo-escupió molesto- Lexa, no sabía que te abrías tan rápido con otros, porqué yo estuve dos putos años detrás de ti y tu solo te demoraste unas semanas en hacerla caer- había decepción en su voz.
Pero que mierda dice si no ocurrió nada.
-no paso nada.
-no me trates de engañar. Te crees en serio que soy un niño, pues tranquila que como niño me iré y tranquila no tienes que dar explicaciones porque tú y yo no somos más que compañeros.
Esas palabras retumbaron en mi interior, fue un duro golpe y todo porque él no sabía nada de nada. No había pasado nada para que él dijera eso. Joder me dolía el interior porque por un pequeño mal entendido mira cómo se pone y ni siquiera nos deja explicarnos.
-no me cabe dudas que las mujeres mientras mejor las trates más hijas de putas son contigo. Roy aprovéchala ella es una mujer increíble-sonrio con tristeza-aunque eso debes saberlo tu, Lexa tranquila puedes dormir en la habitación que yo no tengo más nada que ver contigo- su voz se quebró y antes de que Roy pudiera decirle algo más se fue dándole un tirón a la puerta.
No jodas, porque me pasa esto a mi. Porque no puedo quedarse callado una puta vez, está vez se comporto como un niñito. Esperaré para explicarle. Dolió ver el dolor en sus ojos, y esa mirada de asco y enojo en ellos.
-Lexa, yo lo siento... No quería...- soltó Roy culpable.
-tranquilo no fue tu culpa, solo fue un malentendido. Ahora ve y descansa yo me quedaré a esperarlo.
Era verdad él no tenía culpa de nada, solo fue un estúpido y puto malentendido.
Me acosté a esperarlo y por más que pasaba las horas Aizen no llegaba, mi mente viajo a todas las posibilidades de que le hubiera pasado algo, o que estuviera con otra. Pero todo desapareció cuando se abrió la puerta y apareció un Aizen que me regaló la más fría mirada, y con enojo aun me miró.
-Aizen...- no me permitió continuar.
-¡Jump! ¡Jump!- su risa era como otras vez la había escuchado pero daba miedo- ¿que pasa cariño, tu nuevo amante te dejo con ganas?- su voz era fría e hiriente.
-no es verdad Aizen, no lo viste bien.
-calla Lexa, ahora mismo no puedo evitar verte como una puta- Lo soltó con toda la intención de herirme y lo consiguió.
Apreté mis puños para no darle una fuerte bofetada, porque a pesar del malentendido no dejaría que me humillarse de tal manera y más por gusto.
-no tiene caso hablar contigo cuando en verdad tu no quieres hacerlo.
-claro que no, porque tú ya no me importas. Me dejaste muy claro la clase de mujer que eres, me depcesionaste- subio las escaleras dejándome ahí sola.
Sus palabras se repetía una y otra vez, dolía joder sí que dolía. Y más que sabía que lo había perdido y todo por un estúpido malentendido. No me daría por vencida porque yo lo quiero y no merece que un amor así acabe por una mierda. El luchó dos años detrás de mí, ahora me toca a mí.
Me acosté en el sofá quedándome dormida al instante después de todo por más que aquello me doliera estaba agotada por el día de hoy, además tengo la conciencia limpia porque yo sé que en verdad no hice nada.
Déjenme sus comentarios pronto estaré aquí con más
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top