Hasta que la muerte nos separe

Trama: 

Solo cuando lo pierdes te das cuenta de lo valioso que es.

AU / EL CADAVER DE LA NOVIA




Por las calles empedradas la gente se movía de un lugar a otro y los carruajes tirados por los caballos galopaban sin cesar.

Entre todas las casas del pueblo, en los barrios mas tranquilos y adinerados, una de las casas se destacaba por tener un aura alegre incluso en el sombrío y melancólico ambiente que siempre rodeaba al pueblo de Titiriquen. 

Dentro de la gran casa, una ardilla rosa deslumbraba de felicidad con sus mejillas sonrojadas mientras su sirvienta le amarraba el corsé.

La vieja sirvienta solo sonríe, ver a la joven mujer que ayudo a cuidar y ver crecer tan feliz, le hacia sentir que todo el esfuerzo para cultivar esa bella flor valió la pena.

Sentía que podría morir de felicidad.

- ¿Nerviosa? -Pregunta la anciana.-

- Un poco. -Admite Cindy pero sin borrar la sonrisa.-

- Todo ira bien, este ensayo es para que el día de la boda sea perfecto. -Termina de ajustarle el corsé.- Hoy te veras hermosa. -Recoge con cuidado el vestido que dejo en la cama.- Ese día te veras radiante. -

La de pelo rosa no podía dejar de sonreír.

Afuera un hombre con una campana avisaba que faltaban diez minutos para los ensayos de la boda de Tulio Triviño Tufillo y de Cindy Miraflores.

Aunque era tan solo un ensayo, la ardilla se esforzó mucho para que todo fuera perfecto, incluso  camino por toda la aldea buscando un vestido que no tuviera esos colores grises y apagados que son tan comunes en el pueblo.

Lo único que pudo encontrar fue un rollo de tela verde que en comparación de todas las demás era la mas alegre a la vista.

Y con todo el cariño lo cosió ella misma.

La sirvienta con dedicación la ayudo a ponerse el vestido y le peino con amor el cabello.

Cuando acabo de preparar a su joven señorita, la anciana se fue a continuar con sus demás trabajos.

La aristócrata se quedo un rato mas en su habitación, mirándose en el espejo para asegurar que todo estuviera en orden.

Cuando se dio cuenta que faltaba cinco minutos para que el ensayo comenzara, bajo para esperar junto a sus padres.

- Cariño ese vestido. -Dice su madre preocupada al verla bajar los escalones.-

- ¿No es lindo? -Da una vuelta para que sus padres la vean.-

Lastimosamente no compartían la alegría de su hija.

- Ve a cambiarte en este instante. -Ordena severo su padre.- ¿Cómo se te ocurre usar esos colores tan brillantes? -Su rostro mostraba un gran disgusto.- ¿Acaso quieres que confundan con esa mujeres de la esqu. . . 

- ¡Gaspar! -Lo detiene la matriarca.- ¿Pero no pudiste elegir un mejor vestido? -Pregunta en apoyo a su esposo.-

El vestido de la madre era de un rojo tan opaco y oscuro que fácilmente se confundiría a negro.

Cindy ya sin su sonrisa agacha la cabeza sintiéndose mal.

- Ya hay muy poco tiempo para que te cambies. -Habla la mujer mayor.- Sera mejor que te quedes con ese vestido por hoy y mañana te deshaces de el. -Ordena y su esposo asiente.-

Solo las mujeres que buscan la atencion de los hombres usarían un vestido tan llamativo, y la pareja no quiere que la reputación y la integridad de su hija se vea cuestionada.

La ardilla rosa se mantiene en silencio, no quiere discutir hoy.

El tiempo paso y no llego nadie.

Cindy trato de explicarlo diciendo que tal vez ocurrió un contratiempo y estaban por llegar.

Tres horas después.

- Yo le recomendaría a su hija que piense si en verdad desea casarse. -Habla el Pastor sin ocultar su enojo.-

Esas fueron sus ultimas palabras antes de irse de esa casa.

Gaspar Miraflores tenia una expresión de estar oliendo estiércol, sin decir ninguna palabra se dio la vuelta y subió las escaleras.

Hace mucho que se hubiera ido pero tenia que darle cara al Pastor.

- Mamá. -Llama la joven con expresión desbastada.-

- Hablare con el. -Dice seria la mujer.-

Hace mucho tiempo que no le agradaba el prometido de su hija.

- Y después hablaremos contigo. -Sentencia antes de perseguir a su esposo.-

Cindy se quedo sola, sus manos están fuertemente apretadas en un puño, tanto que sus uñas se enterraban en la tela.



.  .  . 



Un carruaje se detiene enfrente de una gran mansión.

Con ayuda del mayordomo, una niña y una mujer bajan del carruaje con vestidos negros.

- Gracias Bombi. -Agradece la mujer al mayordomo.-

Rápidamente fueron recibidas con bienvenida. 

La llevaron a sentarse y le sirvieron té y aperitivos.

- Morticia me alegra verte. -Saluda Vespertina al entrar al salón.-

- A mi también madre. -Aunque dijo eso ni siquiera sonrió y su voz era tan baja como un susurro.-

- ¡Abuela! -Exclama Patana con alegría.-

Su madre la detiene poniendo su mano en el hombro.

La niña recapacita con su error y borra la sonrisa y baja la voz.

- Me alegra verte. -

- A mi también cariño. -Responde su abuela.-

- Perdón por llegar sin avisar, pero Patana insistía en venir a saber como fue el ensayo. -

- ¿Qué ensayo? -Pregunta la mayor.-

Madre e hija se le quedan mirando fijamente.

- ¿Dónde esta Tulio? -Decide preguntar la de velo negro.-

- Lo invitaron a una audiencia para hablar sobre el. -Responde sin preocupaciones.- Fue hace mas de tres horas, tal vez alcances a verlo. -

Increíblemente Patana no se sintió feliz de escuchar que podría ver a su amado Tío.

La mujer de negro pensó seriamente de huir antes de que su cuñada interceptara a su hermano.

No, necesitara estar aquí para tranquilizar a sus padres cuando eso suceda.



.  .  . 



- Yo, yo, yo, yo y por ultimo yo. -Concluye Tulio la presentación.-

Todos aplauden.

- Muchas gracias por tomarse un minuto de su tiempo Lord Tufillo. -Agradece el organizador.-

- No es nada, no tenia nada mas que hacer. -Responde con seguridad.-

- Con esto damos por concluido el día de hoy. -La gente empieza a irse.-

Mientras la multitud se dispersa, una melena rosa aparece.

- ¡Cindy! -Exclama Tulio con felicidad.- ¡Amor de mi vida viniste a verme! -Se ve tan ilusionado que se pueden ver mariposas revoloteando en su cabeza con música de fondo.-

Bofetada.

La ilusión se acabo.

- ¿Cindy que pasa porque me pegas? -La mira desconcertado.-

Otra bofetada.

- ¡Canalla! -Grita con voz ahogada la mujer.- ¿Cómo pudiste olvidar el ensayo para la boda? -

- ¿¡Era hoy!? -Bofetada.- ¡Cindy lo siento! Al menos no fue la boda de verdad. -Bofetada.-

- ¿Si quiera tienes corazón? -La ardilla tiene que limpiarse los ojos con un pañuelo.- Estoy terriblemente devastada. -

- Cariño cálmate. -No sabe que hacer para consolarla.- Solo era un ensayo. -

- ¡¡¡El ensayo de nuestra boda!!! -Grita furiosa.- ¿Y no te parece importante? Estoy empezando a creer que no quieres desposarme. -Las lagrimas corren como cascadas.-

- ¡Claro que quiero! -Toma su mano.- Te amo Cindy. -

- ¡Pues demuéstralo! -Aleja su mano.- Mis padres están furiosos, al menos dime si ya ensayaste tus votos. -

- ¡Si! -

- Dilos. -

- ¡¿Ahora?! -Se ve asustado.-

- Si, ahora, quiero escucharlo. -Exige.-

- Con esta mano. . . Alumbrare tu pasillo y con el vino. . . Apagare tu vela. -

Bofetada.

- ¡Papanatas! -Se va llorando mientras que su sirvienta la persigue, la anciana se tomo un momento para mirar con desaprobación a Tulio.-

- ¡Cindy espera! -La sigue.- ¡Aprenderé! -Busca en su abrigo.- ¡Pero mira ya tengo el anillo! -

La ardilla no lo escucha y se sube a su carruaje.

- ¡Espera! -Aun sigue buscándolo.-

El carruaje se va. 

- ¡Aquí esta! -Saca el anillo de oro.-

El carruaje se pierde en la distancia.

- Ah. -Se lamenta.- Esto no podría ser peor. -

- ¡Atención! ¡Atención! -Un hombre con uniforme grita por las calles sonando una campana.- ¡¡¡Ensayo arruinado!!! ¡¡¡El joven Tufillo no se presenta al ensayo!!! ¡¡¡Quizás lancen al futuro esposa a la calle!!! -Sigue su camino.- ¡¡¡Los Miraflores en llamas por esa falta de respeto de su yerno!!! -

. . . Al menos no tendrá que explicárselo a su familia.

Toda la gente de la calle se le queda mirando fijamente.

El joven Lord no puede mantener la mirada y huye avergonzado.



.  .  . 



- Con esta mano yo sostendré.... Tu copa. -

- Anhelos. -Le corrige su sobrina.-

En otra habitación se escucha una discusión.

- ¡Como se atreven a rechazar a Tulio! -Se escucha la voz de Vespertina.- Estaba ocupado en enseñarle a las nuevas mentes como ser tan exitoso como el. -

- Cálmate madre. -Se escucha a Morticia.- Deberían mandar una disculpa por a verlo olvidado. -

- Esa familia hizo un gran drama por nada, era solo un ensayo, no la boda. -Se escucha la voz de Tulio Triviño Tufillo el Primero, el padre de los dos hermanos.-

- Es cierto. -Apoya su mujer.- ¿Qué se puede esperar con una nuera como esa? Va hacer una rabieta cada que las cosas no le salen como quería. -Dice indignada.- Mi pobre Tulio sufrirá estando con esa mujer que no conoce la vergüenza. -No la perdona por haber expuesto a su hijo.-

Morticia Suspira frustrada.

Ahí se puede ver la razón de por qué su hermano es como es.

Para la pareja; su hijo siempre tiene la razón y el mal siempre está en los demás.

Patana puede escuchar como su madre trata de razonar con sus abuelos.

- No puedo aprender las líneas así. -Dice Tulio frustrado.- Necesito tomar aire. -Se coloca el abrigo.-

- Tío Tulio es de noche. -Dice preocupada.-

- Deben disculparse con los padres de Cindy. -Se escucha la voz de su hermana.- Ellos están pagando toda la boda y lo único que piden es un momento de su tiempo, si esto continúa es muy posible que cancelen la boda. -

- ¡Quiero ver si se atreven! -Exclama Vespertina.- Esa familia nunca mereció a mi Tulio. -Defiende a su hijo favorito.-

La discusión prosigue.

- Necesito estar solo. -Dice Tulio y esta vez su sobrina no lo detiene.-

Por las calles vacías del pueblo, el joven lord trata de memorizar sus votos.

- Con esta vela sostendrá tus anhelos. -Repite.- ¿O era la copa? -Se pregunta frustrado.-

Sus divagaciones lo llevan a salir del pueblo.

- En tu copa nunca te faltara el vino. ¡No! Con esta copa te are mi esposa. ¡Eso suena fatal! -Se regaña.-

Sigue caminando con paso desesperado.

- Cindy Cindy. -Se lamenta por la vergüenza.- Perdóname, soy tan idiota que no me puedo aprender una simple línea. -

Sus pasos lo adentran al bosque.

- No me sorprendería que me dejaras. -Dice arrepentido.-

Se detiene y saca el anillo de su abrigo.

Lo contempla.

El lo pago con su propio dinero.

- ¡No! -Aleja esos pensamientos y la sonrisa de Cindy aparece en su mente.- La primera vez que te vi supe que debía hacerte mi esposa. -Aprieta el anillo en su pecho.-

Toma aire.

- Con esta mano... yo sostendré tus anhelos; tu copa nunca estará vacía, porque yo... -Recita bajo la luz de la luna.- Seré tu vino; con esta vela. -Pone todo el alma en sus palabras.- Alumbraré tu camino en la oscuridad... -Se arrodilla frente a un árbol.- Con este anillo yo te pido que seas mí esposa. -Lo coloca en una rama como si fuera el dedo de su amada.-

Parpadea.

Lo hizo.

¡Se lo aprendió correctamente!

Una felicidad inunda su pecho.

Un cuervo grazna rompiendo la atmósfera.

Tulio voltea para ver que estaba rodeado de cuervos que lo miraban en la cima de los árboles.

El ambiente... Era extraño.

El de corbata nunca se había sentido así antes, era como la calma antes de la tormenta.

La rama con el anillo se aferra a su brazo.

Su corazón se detiene por un segundo.

Su brazo es tragado por la tierra.

Aterrorizado grita y trata de liberarse.

Desafortunadamente no había nadie a quilo metros.

Con toda su fuerza manda para atrás su cuerpo.

Se escucha un crujido.

Su espalda choca con el sucio suelo pero ahora no le importan las manchas.

Se alegra de que ya no esté...

La rama sigue aferrada a su brazo.

Ahí se da cuenta que no es una rama.

¡Es el esqueleto de un brazo!

La mano con el anillo se aferra con fuerza a su brazo.

El miedo le ahoga las palabras, solo puede sacudir su brazo con terror sin querer tocar esa cosa.

El brazo de huesos lo suelta y cae al suelo.

Tulio siente que perdió una gran cantidad de aire, solo mira fijamente esos huesos que ya no se movían.

Escucha un movimiento de tierra.

Su cabeza se mueve para ver como la tierra en donde anteriormente estaba esa ''rama'' empezaba a romperse, era como si algo la estuviera golpeando desde abajo.

Sus ojos dorados se abren como platos.

Un brazo sale de la tierra y con el una cabeza con largas orejas.

Lentamente un cuerpo enredado de raíces salía a la superficie.

Bajo la luz de la luna, el cadáver se veía imponente con su viejo y estropeado traje de bodas blanco.

Y estando aun Tulio tirado en el suelo, el conejo de un azul pálido se veía como un gigante mientras que al joven Lord le invadía una sensación de ser pequeño.

- Acepto. -Dice el conejo mirándolo fijamente.-

El de traje negro queda con la boca abierta, apenas suelta un jadeo del miedo antes de irse corriendo.

El conejo va tras el sin olvidarse de recoger su brazo con el anillo.

Tulio no estaba acostumbrado a correr dentro del bosque con su suelo desigual, lleno de ramas, raíces y desniveles de tierra.

Demasiado concentrado en huir que no se da cuenta en donde ponía el pie.

Lo que era de esperarse sucedió, Tulio cayo y se fue rodando hasta que choco con una tumba.

Había llegado al cementerio.

El cadáver de ese conejo rápidamente lo encuentra y va tras el, su imagen tétrica se incrementa bajo la blanca luz de la luna.

Desesperado se recompone del golpe y sigue corriendo hasta que se choco con un árbol.

Su visión se vuelve borrosa y siente que el mundo da vueltas.

La imagen borrosa del espectro con su ropa blanca que alumbraba en la oscuridad le pone los pelos de punta a Tulio.

Sigue corriendo hasta que un rio detiene su camino.

A sus espaldas el conejo se acercaba lentamente con una sonrisa mientras le extendía la mano como una invitación de que lo siguiera.

¡En todo este tiempo ni siquiera a parpadeado!

El miedo en el cuerpo del joven lord se incrementa.

Tuvo que saltar en piedra en piedra para llegar hasta el otro lado.

Ya podía ver el puente que lo llevara a la entrada del pueblo.

Pero el camino estaba lleno de ramas afiladas que dificultaron su andar, por primera vez en su vida mando al carajo su apariencia y dejo que las ramas rompieran su ropa.

Solo quería buscar ayuda al pueblo.

Pero apenas puso un pie en el puente cuando una bandada de cuervos vuelan hacia su persona.

Tulio con miedo a que lo atacaran, se agacho en la mitad del puente y por suerte las aves negras no lo tocaron.

Simplemente se fueron perdiéndose en la oscuridad de la noche.

Y Tulio se quedo solo en el silencio.

Solo su pesada respiración rompía la quietud de la noche.

Busco con la mirada pero no vio ningún alma.

Incrédulo de que tal vez haya sido solo su imaginación, se da la vuelta para correr a su casa.

A centímetros de su persona estaba el conejo que lo miraba fijamente.

Tulio llego a un nuevo nivel de terror en donde era ya incapaz de gritar.

Lentamente el cadáver se acerca extendiendo sus delgados brazos mientras que Tulio retrocedía hasta chocar con la barandilla de piedra del puente.

Lo cuervos volvieron y giraban encima de sus cabezas.

Esas manos esqueléticas descansaron en los anchos hombros del Lord.

Los cuervos graznan y vuelan como un remolino a su alrededor.

Lentamente el conejo inclina la cabeza.

El cuerpo y mente de Tulio no podía aguantar las grandes cantidades de miedo que se arremolinaban en su interior, apenas sintió una presión en sus labios antes de que todo se volviera negro.


.  .  . 



La oscuridad profunda lentamente se volvía mas opaca.

Poco a poco su visión pudo identificar colores y objetos.

- ¡Llego uno nuevo! -Exclama un esqueleto.-

- ¿Estas bien? -Pregunta el conejo.- Perdiste el conocimiento. -Le explica al verlo con cara de aturdido.-

- ¿Qué me paso? -Pregunta Tulio sin entender, su cerebro aun estaba procesando todo lo ocurrido.-

- ¡Santo cielos el nuevo respira! -Exclama el esqueleto.-

Mas muertos lo rodearon como si fuera una atracción de circo. 

Incluso unos niños lo chuzaron con un palo. 

El que estaba vivo se levanta del suelo y se aleja para tener un poco de espacio.

- ¡Brindemos por los esposos! -Alza la jarra un muerto.-

Los demás lo apoyan y brindan junto con el.

Todos beben hasta el fondo ese liquido verde.

- ¿Esposos? -Pregunta de nuevo Tulio.-

- ¿Se te olvido? -Pregunta el conejo junto a el.- En el bosque dijiste los votos a la perfección. -Le enseña su mano huesuda con el anillo.-

- ¿Lo hice? -Sigue aturdido.- ¡Lo hice! -Ríe a carcajadas.-

Al parecer estaba demasiado estimulado.

El conejo mira con asombro como su esposo empieza a chocar la cabeza contra la barra del bar mientras repetía que quería despertar.

- ¡Amigo por favor no me rompas la mesa! -Exclama un muerto detrás de la barra.- Soy Huachimingo y me encargare de su banquete de bodas. -Su cabeza se desprende.-

El mas alto por inercia la atrapo.

- ¡Gracias! -Exclama agradecido la cabeza.-

- ¡Ah! -Tulio lo lanza lejos asustado.-

El cuerpo de la cabeza la atrapo y se la puso.

- A veces la pierdo. -Ríe encantado.- Pero siempre la recupero a tiempo. -

Tulio retrocede espantado.

Accidentalmente choca con un muerto, lo que provoca que se le pongan los pelos de punta.

- No, no, aléjense. -Suplica Tulio al entender que no era un sueño.-

Al ver que este lugar estaba lleno de muertos sus nervios explotaron.

Todos los muertos lo miran sin entender lo que le pasaba.

Desesperado toma lo primero que encontró.

- Tengo un. . . Perro. -Dice al ver que esta sosteniendo al Zombi de Mario Hugo como si fuera un bate.- ¡Y no dudare en usarlo! -Todos lo miran como si se hubiera vuelto loco.- ¿Dónde estoy? ¿Qué sucede aquí? ¿Y tu quien eres? -Mira al conejo.- 

- Hola me llamo Juan Carlos Bodoque. -Saluda.-

- Que buen comienzo. -Dice Policarpo desde el escenario junto a los demás músicos.-

Algunos no pudieron evitar reír.

- Estas en el mundo de los muertos. -Contesta la voz lenta y lúgubre de Mario Hugo.-

Tulio lo suelta asustado.

- ¡Muertos! -Exclama.- ¡Habido un error! ¡No estoy muerto! -



.  .  . 



En la tierra de los vivos ya era de día, pero las nubes grises tapaban el sol dándole al pueblo su apagado ambiente.

Dentro de la casa, Cindy miraba desde la ventana los carteles de se buscan de Tulio.

Lo único que se sabe es que lo vieron en los brazos de un conejo en la mitad de la noche.

La idea de un secuestro asusta a la joven ardilla.

- Disculpe señorita. -Entre la vieja sirviente.- 

- ¿Qué pasa Martuca? -Pregunta.-

- Los señores quieren que le avise que volverán a Titiritalca en unos días. -

Cindy corrió tan rápido como un parpadeo a la habitación de sus padres.

Los dos adultos la estaban mirando con cara seria, ya sabían que vendría.

- Padre se los suplico, aun amo a Tulio. -

- Siempre es lo mismo contigo Cindy, te decepcionas de el, gritas que ya no quieres verlo nunca mas y al día siguiente lo perdonas. -No oculta su decepción como madre.- 

- No se que le ves a ese tipo pero ya fuimos demasiado indulgentes, nos iremos a Titiritalca y esta ves tu madre y yo seremos los que elijan tu pretendiente. -

- ¡Papa! -Exclama angustiada.- ¡Solo quiero a Tulio, me niego a casarme con nadie que no sea el! -

- No te estamos pidiendo permiso Cindy. -Sentencia el hombre.-

La joven queda con los hombros temblando, sentía como se acumulaban las lagrimas de bajo de sus ojos.

- La razón por la que te damos tanta libertad es porque pensamos que eras una chica de mente sesenta y capaz, pero ya veo que me equivoque. -Le echa mas sal a la herida su padre.- 

- Ya veo que no te enseñe bien. -Dice con pesar su madre.- Quería que tu sueño de enamorarte y casarte con el hombre que amases se cumpliera, pero olvide enseñarte que hay mas cosas importantes que el amor. -

- Madre, Tulio no es el villano como lo pintas, tal vez se equivoca mucho pero tiene el corazón donde tiene que estar. -Por eso se enamoro de el.- 

- Aunque sea cierto, no es una excusa de que te insulte a ti y a nosotros las veces que quiera para que en unos contados momentos haga las cosas bien. -Explica su padre con dolor de cabeza.- La ley primordial es dar con el mismo valor que recibes, yo no tendría que enseñarte esto. -Le da una indirecta a su mujer que agacha la cabeza avergonzada.-

- E incluso si insistes en que no es esa clase de persona, lamento decirte que entonces para los ojos de Tulio no vales la pena. -

Ambos padres habían decidido ser severos y erradicar el problema desde la raíz.

Siempre sintieron que la linda flor que cultivaron con tanto cuidado seria devorada por un cerdo.

Cuando no fue al ensayo, fue la gota que necesitaban para afirmar sus pensamientos.

- Pero. . . -Trata de pensar rápido la peli rosa.- ¿Qué le dirán a los padres de Tulio? ¿Qué dirá la gente de nosotros cuando cancelen el compromiso cuando Tulio a desaparecido? -Decidió golpear el punto débil de sus padres; la reputación.-

- Ya están hablando mal de ti Cindy. -Declara su madre con la cara roja.-

Solo escuchar esos chismes llenos de chovinismo masculino sobre su hija la hacia querer vomitar sangre.

¿Fue violada? Sera culpa de la ropa que usaba.

¿Esta siendo acosada? Seguro se lo busco por andar seduciendo hombres.

¿La dejaron planta en el ensayo? Seguro fue culpa de Cindy.

La matriarca estrangulara a Tulio si se atreve a venir por su hija.

- Yo hablare con los Tufillo. -Habla el patriarca.- Y cuando se resuelva nos iremos. -

La única razón por la cual no les tira un balazo es porque es un cobarde, sabe que todo el pueblo lo lincharían junto a su familia.

Además las discusiones entre un Titirilquen y un Tiriltalca fácilmente puede crecer en un problema mas grave de lo que es.

Así que este asunto debe hacerse con el mayor cuidado.

En su mente maldice a Tulio.



.  .  .



De nuevo en la tierra de los muertos.

- ¡Estoy vivo! -Exclama Tulio desesperado.- ¡No pertenezco a este lugar! -Sacude con desesperación a la persona que lo trajo aquí.- ¡Vivo! -

El conejo le pega para que lo suelte y vuelva a la razón.

- ¡Por favor así no se deben tratar los esposos! -Exclama Policarpo.-

Al parecer el golpe funciono porque el joven lord ya no se veía tan desesperado.

- Pero tengo que volver a casa. -Trata de razonar con los muertos.-

- Ahora esta es tu casa. -Dice Juan Carlos.-

- No entiendo. ¿Un matrimonio sin novia? -Jamás había visto o escuchado de eso antes.-

- La muerte no discrimina. -Responde el conejo.- Si eso te parece extraño te mostraré algo que nunca hubieras imaginado. -

El esposo muerto toma la mano de Tulio y lo hala para que lo siga.

El lord se ve preocupado mientras que los demás muertos sólo sonríen por la feliz pareja.

- ¿Adonde me llevas? -Pregunta Tulio mirando las calles.-

Para un lugar donde no hay sol se veía bien iluminando y lleno de colores.

Incluso las calles se veían alegres y animadas.

- ¿Cómo te llamas? -Pregunta el de traje blanco.-

- Tulio Triviño Tufillo. -

- ¿Eres pariente de Benicio Triviño? -Se detienen frente a un parque lleno de gente que se la pasaba bien.-

- Es mi. . . ¡Tátara Tátara Bisabuelo! -Exclama al ver al cadáver reírse con amigos.-

- ¡Un nuevo Tufillo a llegado! -Exclama el cadáver de color verde pálido, se veía idéntico a Tulio pero anciano.- ¡Me alegra mucho verte! -Lo abraza.- Siempre rezo todas las noches para que mueran mas rápido y pueda conocerlos. -Dice con felicidad.-

- ¡No estoy muerto! -Ese comentario asusto a Tulio.-

- ¡Es cierto! -El cadáver ríe.- Que muchacho tan extraordinario. -Mira a sus amigos.- ¡Les presento a . . . ¿Cómo te llamas? -

- Tulio. -Dice. Había un cadaver que reconoció.-

- ¡A Tulio! -Exclama y todos celebran.- ¡Y su amigo! -Rodea con uno de sus brazos al conejo que no se separaba de su pariente.-

- No es mi amigo, es mi esposo. -Declara enseñando el anillo.-

Fue como prender dinamita.

Todos gritaron de felicidad, corrieron a felicitarlos y darles sus mejores deseos.

Algunos no se conformaron con palabras y fueron abrazarlos.

Tulio nunca se espero esta reacción, en verdad que era muy diferente el mundo de los vivos y muertos.

Pero había algo mas que lo inquietaba.

- ¿Señor Miraflores? -Pregunta preocupado mirando el cadáver morado idéntico a su (ex) Suegro.-

- ¿Conoces a uno de mis parientes muchacho? -Pregunta con una sonrisa.-

- Um Si, si conozco. -Se alivia a saber que no es el padre de Cindy.-

- ¿Y se llevan bien? -

- Muy bien. -Contesta sin dar mas detalles.-

- Me alegro, haya arriba dejamos un desastre cuando nos fuimos. -Dice Benicio.-

- . . . ¿Ustedes son amigos? -Pregunta Tulio desconcertado.-

- ¡Los mejores! -Exclaman los dos.-

Dejan a Tulio con la boca abierta, se dio cuenta que esa era la sorpresa que quería darle el conejo.

Los Tufillos y Miraflores eran las familias fundadoras de Titirilquen y Titiritalca sucesivamente.

Y gran representantes de la rivalidad entre los dos pueblos.

En la historia se narra el gran desprecio que siempre se tuvo cada uno de los fundadores por su contraparte.

Pero ahora Tulio los estaba viendo con sus propios ojos como se sonreían y charlaban tranquilamente.

Es como si las peleas, los insultos y las bromas hayan quedado en el mundo de los vivos.

- Cuando mueres dejas todo lo que hiciste en el mundo de los vivos. -Le explica Bodoque al verlo aun aturdido.-

- Tiene lógica. -Admite.-

Aun estaban rodeados de muertos que celebraban por su matrimonio, así que Tulio se llevo a Bodoque a un lugar mas privado para poder hablar.

- Pero yo aun sigo vivo. -Trata de explicarse.- Aun tengo muchas cosas que hacer haya arriba, como mi trabajo o mi familia. -

- Eso debiste pensarlo antes que casarte conmigo. -Responde el conejo sin ser conmovido.-

Tulio de nuevo tuvo ganas de sacudirlo pero se contuvo al saber que ese conejo se tiene que respetar.

- Lo del trabajo se puede resolver pero tu familia. . . -El conejo se queda pensando.-

- ¡Le encantaría conocerte! -Exclama Tulio al ver una oportunidad.-

- ¿En serio? -Pregunta Bodoque desconcertado.- 

- ¡Claro! -Miente.- Mis padres y hermana te amaran. -Conociéndolos lo echaran a patadas.-

- ¿Y donde están sus tumbas? -

- No están muertos. -Responde de inmediato.-

- Eso es un problema. -

- Pero ya estamos casado y lo propio es presentarse a los padres. -Insiste.- Deberíamos ir ahora mismo. -

- Seria complicado. -Contesta con cara preocupada el peliazul.- Los vivos tienen mas libertades que los muertos. -Señala un cuervo que descansaba encima de las ramas de un árbol muerto.-

Era muy obvio que el ave respiraba al igual que Tulio.

- Pero los Muertos Muertos es imposible, si tal vez fuera un zombi podría salir de aquí. -

- ¿No eres un zombi? -Pregunta asombrado. Hubiera jurado que lo era.-

- No, existen diferentes tipos de muertos, los zombis son muertos vivientes ellos pueden cruzar ambos lados como Mario Hugo. -

- ¡¿Hay zombis caminando por la tierra de los vivos?! -

- Claro, ustedes no se dan cuenta, incluso pueden vivir años haya arriba. -

- Imposible, si hubiera un zombi caminando por el pueblo lo hubiera notado. -Dice el que tiene un sirviente zombi sin saberlo.- . . . ¿Qué me dices de los fantasmas? -

- Ellos son muertos que quedaron atrapados en el mundo de los vivos. -Responde el conejo.- Sucede algo parecido con los Zombis, fácilmente pueden vivir con los vivos pero no pueden cruzar al mundo de los muertos. -Eso le pone los pelos de punta a Tulio.-

- ¿Y como hiciste para cruzar el mundo de los vivos? -Decide preguntar lo obvio.-

- Eso fue porque tu me dejaste cruzar. -

- ¡YO! -

- Si, yo no podía pasar al mundo de los vivos, pero cuando decidiste casarte conmigo, me abriste la puerta para entrar. -

- Oh. . . -Se queda pensando unos segundos.- ¿Y que tal si yo salgo y luego te dejo entrar de nuevo al mundo de los vivos? Así podrás conocer a mis padres. -Tiene que escapar de cualquier forma.-

- Bueno, los cuervos cruzan volando hasta la neblina del cielo y así llegan al mundo de los vivos en las noches. -Ese método se descarta de inmediato.- Y los zombis usan las tumbas como las puertas de los dos mundos, pero tu no estas muerto así que no tienes una. -

- ¿No puedo usar la de alguien mas? -

- No, las tumbas son como los anillos de bodas; solo existen para que los use el dueño. -

- Esta bien, no hay problema. -Trata de ver el lado positivo el mas alto.- Haremos una catapulta y la usaremos para que me lance al cielo. -

- Entonces cuando caigas al mundo de los vivos morirás cuando te estrelles en el pavimento. -

Un cuervo grazna.

- ¿Qué dices? -Voltea el conejo para escucharlo.- 

Tulio mira con los ojos abiertos como el conejo y el cuervo tienen una conversación.

- Alégrate Tulio, al parecer hay alguien que puede ayudarnos. -

- ¿Quien? -

- Juanin Juan Harry. -

El cielo truena.

En la torre mas alta del pueblo de los muertos.

Se encontraba Tramoyas ordenando libros con cuervos que los miraban desde la cima.

En el atril mas alto se encontraba Juanin revisando los libros.

- ¿Es una biblioteca? -Pregunta Tulio decepcionado al mirar a su alrededor.-

- No lo menos precies, estos libros pueden contener maldiciones y hechizos que un muerto enojado podría fácilmente usar para el mal. -Le informa Bodoque.- Juanin aunque es el bibliotecario tiene el deber de que no caiga en manos equivocadas. -Dejo con la boca cerrada a su esposo.-

- Bienvenidos, tenemos el nuevo volumen de Corazón en la Mano. -Saluda Juanin al verlos llegar.-

- Gracias, pero buscamos una forma de ir al mundo de los vivos. -Habla el conejo.-

- Al mundo de los vivos, ¿Porque? -Los mira con cautela, no serian los primeros muertos que quieren saldar cuentas con los de arriba.-

- Vera, mi esposo y yo nos acabamos de casar y queremos conocer a sus padres que aun no están muertos. -Explica el mas bajo.-

- Felicitaciones a ambos, pero ese problema fácilmente se resuelve esperando, cuando menos se den cuenta, los padres morirán para estar aquí. -Contesta Juanin.-

- ¡Se lo suplico esto es muy importante para mi.  . . Para nosotros! -Se corrige el mas alto.-

- No lo se, normalmente los muertos nunca quieren volver arriba, todos están felices aquí abajo. -No parecían malas personas pero el albino dudaba.-

- Pero yo estoy vivo y en verdad quiero ver. . . Quiero que conozcan a mi esposo. -Se corrige.-

- ¿¡Vivo!? -Lo mira con asombro el bibliotecario.- ¿Estas seguro? -

- Completamente seguro. -Afirma el Lord.-

- Que particular. -Mira preocupado a los esposos.- 

- Podrá ayudarnos por favor. -Pide con sinceridad el conejo.-

- Mmm -El albino lo mira fijamente.- Esta bien, pero después ven hablar conmigo, es la única condición que pido. -

- Esta bien. -Acepta el conejo sin que eso fuera un problema.-

- Déjenme un momento para buscar el libro. -




.  .  . 



En el pueblo de Titiritalca.

Dentro de un bar llego la noticia de la cancelación de la boda de las familias fundadoras de cada pueblo.

Solo era un simple chisme que rápidamente fue olvidado.

Pero desencadeno el disgustos personales.

- ¿Qué hay de esa vez que Titiriquen nos lanzo un millón de pasteles? ¡Tuvimos por mese plagas de insectos y ratas por su culpa! -

- ¿Y cuando se apropiaron de la mitad de mina al decir que estaba también en su territorio? ¡Son unos aprovechados! Nosotros hicimos todo el trabajo pero llegan ellos y nos lo quitan. -

- No olviden esa vez que apoyaron al ministro William Pitt en vez de Henry John Temple. -

Empezaron a discutir y avivar las llamas.

Todo comenzaba con el fallido matrimonio, pero al final el disgusto venia de sus sentimientos egoístas.

Nadie se preocupada en verdad por Tulio o Cindy.




.  .  .




- ¡Lo encontré! -Dice Juanin trayendo un pesado libro.-

Revisa las paginas hasta encontrarlo.

- Aquí esta, es un hechizo Ucraniano para visitas cortas al otro mundo. -Lee.- Es bastante sencillo. -

Tulio y Bodoque ven como Juanin hace que un cuervo ponga un huevo.

- Recuerden, para volver digan Arwrarwrirwrarwro. -

- Arwrarwrirwrarwro. -Repite el conejo.-

- Exacto.-El albino rompe el huevo.-

Al abrirlo un humo espeso rodea a los esposo.

Por un momento no pudieron ver nada pero cuando se fue, estaban dentro del bosque donde se conocieron.

La luz de la luna era lo único que iluminaba el paisaje.

- Cuando mueres te das cuenta de los detalles que no apreciaste en vida. -Dice el conejo viendo el cielo.- Había olvidado lo hermosa que es la luna, solo cuando lo pierdes te das cuenta de lo valioso que es. -

Tulio parpadea al escucharlo, instintivamente mira la luna fijamente.

Es linda pero no ve lo maravilloso.

Tal vez sea porque siempre a estado ahí, que no puede verla con la misma adoración y añoranza como lo hace Juan Carlos.

- Después de ver a tus padres ¿Crees que podremos alcanzar a ver el amanecer? -Pregunta el conejo emocionado.- Quiero ver el sol, las calles, quiero saber que a sucedido en todo este tiempo que estuve muerto. -

El cadáver siguió diciéndole todo lo que quería ver y hacer en el mundo de los vivos.

Se veía tan animado que Tulio tuvo que detenerlo y sentarlo en un tronco.

- Primero veamos a mis padres y veremos que hacemos después. -Dice Tulio.- Pero primero me gustaría hablar con ellos para explicarles la situación, tal vez se sorprendan demasiado al verte. -El conejo ve que tiene sentido.- Espérame aquí y yo volveré. -

- De acuerdo. -Acepta sin problema.-

- Volveré enseguida -Da un paso atrás.- No te muevas de aquí. -Sigue retrocediendo con cautela.-

- No lo hare. -

Tulio asiente y gira para quedar a espaldas de conejo, no quería que viera por donde se iría.

- No hagas trampa. -Dice sin perderle un ojo de encima.-

- Te esperare aquí. -Afirma el conejo si tratar de voltear.-

Preocupado Tulio se va corriendo, a veces mirando hacia atrás para confirmar que su esposo no lo estuviera viendo. 

No estuvo tranquilo hasta que corrió lo suficiente para ya no poder verlo.

El conejo al ya no escuchar sus pasos se levanta y se voltea con cara seria.

- Me podrían llevar donde se fue mi esposo por favor. -Pide el conejo a los cuervos que vieron todo desde la punta de los arboles.-

Bodoque no era ingenuo.

El joven Lord llego a toda velocidad a la casa de su prometida.

Se arreglo lo que pudo su desastrosa ropa antes de tocar la puerta.

- Juro que cuando vea a ese idiota de Tulio le pondré mi espada en la cabeza. -Se escucha al otro lado de la puerta.-

La pareja estaba cerrando la puerta con furia.

- No le hará ningún daño, no tiene nada importante haya arriba. -Afirma su esposa antes de poner el otro seguro a la puerta.- Mejor usa el método tradicional de atravesarle el corazón o el pulmón. -Sugiera sin ninguna pisca de piedad.-

Tulio retrocede asustado.

Tendría que usar otro método.

Corre detrás de la casa sin darse cuenta de que lo estaban observando.

Tuvo que tomar valor para subir por las enredaderas que tiene la columna de mármol, hasta llegar al balcón del cuarto de Cindy.

La ardilla que bordaba con un rostro sin emociones bajo la luz de las velas con su vestido rojo tan opaco que rosaba al café, daba la clara imagen de la melancolía. 

Su cabeza a estado llena de preguntas e inquietudes.

Desde el sentimiento altruista de como estaba su (Ex) prometido y su familia que no lo han dejado de buscar, hasta pensar en sus propias inseguridades.

 E incluso si insistes en que no es esa clase de persona, lamento decirte que entonces para los ojos de Tulio no vales la pena.

Eran esas palabras la que no la dejaban dormir.

No era ciega, siempre supo que Tulio es, entre otras cosas, vanidoso, ambiguo, desmemoriado, distraído, avaricioso y excéntrico. Y con el mal hábito de ser comprador compulsivo, haciéndose dueño de cosas que nunca le servirán de nada.

Pero en el fondo de buen corazón.

A sabiendas de todo eso ella aun lo ama sin la necesidad de engañarse a ella misma de que será diferente en el futuro.

Lo amado por varios años, tal ves nunca vuelva tener ese amor inocente y tonto otra vez.

Y la idea de que tal vez exista alguien que haga que naturalmente Tulio se preocupe por esa persona, que piense en ella, que haría cualquier cosa para que se sienta mejor y que no dudaría en gastar su dinero en ella.

Cuando a ella ni siquiera era capaz de gastarle el almuerzo.

Le provocaba un gran dolor en el corazón, porque eso significaría que. . . 

Se escucha un golpe.

La de pelo rosa mira hacia atrás y ve a Tulio levantándose del suelo de su balcón.

Al ver a su amado que desapareció hace unos días, el rostro de la joven se ilumina con una sonrisa de alivio.

Rápidamente le abrió la puerta para que entrara.

Tulio cerro la puerta cuando entro y se lanzo al plato lleno de frutas que estaba junto a la cama.

¡No había comido nada! 

Trato de comer esa extraña comida del mundo de los muertos pero estaba podrida y le causo mucho malestar.

Cindy lo mira asombrada, en verdad Tulio se veía muy lamentable, con tan solo verlo se dio cuenta que sufrió mucho donde sea que estuvo.

Tulio solo volteo a verla cuando termino con toda la fruta.

Ambos se abrazan, los dos necesitaban el calor del otro.

- Me alegra tanto verte. -Dice la ardilla.- Ven, siéntate. -Lo guía al sillón.- Todos estábamos tan preocupados, mira eso, estas frio. -Todo el cuerpo del Tufillo esta frio como un muerto.- ¿Qué paso? ¿Dónde estuviste? ¿Te encuentras bien? -

- Cindy lo siento mucho por no haber ido al ensayo, tienes razón, tengo toda la culpa y no tengo excusas. -Admite culpable.- Pero debes saber Cindy, que te amo y desde la primera vez que te vi soñé con nuestro compromiso. -

- Oh Tulio. -La ardilla siente que se acumulan las lagrimas.- Yo sentí lo mismo, te amo. -

Sus rostros lentamente se acercan, ambos embriagados por el bello sentimiento que salía de sus corazones.

Tulio ahoga un grito y se aleja al ver quien subía por el balcón.

Cindy lo mira espantada, iba a voltear la cabeza para saber que fue lo que lo asusto, pero Tulio la detiene.

- Cindy yo. . . -Su vos tartamudea.- Me case. -

La ardilla quedo sin palabras.

- Y te juro que no fue planeado. -

La puerta del balcón se abre y entra una corriente de viento frio que apaga las velas.

Ahora la luz de la luna iluminaba el cuarto.

Cindy jadea asustada al ver el cadáver entrar a su habitación.

Los dos se levantan de sus asientos asustados.

El conejo se veía molesto al ver a la ardilla.

El muerto jala a su esposo a su lado y lejos de la mujer.

- Cariño ¿Quién es ella? -Pregunta sin soltar su brazo.-

Tulio no sabe responder.

- ¿Y el? -Pregunta Cindy al ver lo íntimos que eran.-

- Soy su esposo. -Enseña su mano esquelética con el anillo de oro.-

- ¿Tulio? -Pregunta desconcertada la ardilla después de mirar fijamente el anillo.-

- Te. . . Te lo explicare. -Toma el huesudo brazo y juega con el moviéndolo de un lado a otro.- Esta muerto. -

El conejo lo mira indignado.

En un movimiento brusco se aparta de Tulio y los mira con odio.

- Arwrarwrirwrarwro. -

El cielo relampaguea.

Tulio y Cindy lo miran asustados por lo aterrador que se veía.

El conejo se aferra a Tulio y se lo lleva entre truenos y cuervos que graznaban.

- ¡Cindy! -Llama desesperado extendiendo su brazo para alcanzarla.-

La ardilla tiesa de lo que sucedía, solo pudo extender su mano tratando de también alcanzarlo.

Los cuervos los rodean y todo se vuelve negro.

Al volver es recibido con la cara furiosa de Bodoque y después un puñetazo.

- ¡Me mentiste! -Exclama el conejo.- ¡No te importaba tu familia, solo querías ver a esa otra! -

Juanin y los Tramoyas los escuchan.

- ¿Acaso no lo entiendes? -Dice Tulio sobándose la mejilla.- Tu eres el otro. -

- ¡No! -Lo mira indignado.- Tu te casaste conmigo, ella es la otra. -Su voz sale con dificultad.-

Con los hombros temblando el conejo le da la espalda, pero se podía ver claramente que estaba herido.

- El tiene razón. -Apoya Juanin y los Tramoyas asienten.-

El mas alto no pudo evitar sentirse culpable.

- Pensé que solo te estaba costando adaptarte. -Habla el peli azul con voz ahogada.-

- Perdóname. -Dice Tulio acercándose.- Pero esto no funcionara. -Dice con voz suave.-

- ¿Por qué no? -Su voz se oía lastimera.- ¿Es porque no soy una esposa? -

- ¡No! -Le da la espalda.- Eres guapo. -Admite mientras se aleja.- Tal vez en otras circunstancias. . . No se. -Decide ser sincero.- Pero somos muy diferentes, principalmente porque tu estas muerto y yo vivo.- 

- ¡Eso debiste pensarlo antes de casarte conmigo! -

- ¡Yo nunca quise casarme contigo! ¡Todo eso fue un error! -

El conejo lo mira fijamente.

Tulio lo mira preocupado.

Bodoque lo mira con una cara herida antes de irse.

El mas alto no pudo hacer nada, el no sabia lidiar con esta situación, aunque dijo la verdad nunca quiso hacerle daño.

Juan Carlos solo pudo ir a buscar refugio con su vieja amiga.

- Mi boda fue un error. -Fue su forma de saludar a Tormenta China.-

El esqueleto de la yegua relincha sorprendida, apenas entro a su establo y le suelta esa bomba.

El conejo solo se deja caer en la paja con un rostro inexpresivo.

La yegua vuelve a relinchar preocupada.

- No es mi primera boda fallida, al final siempre termino bien. -Dice resignado.-

Tormenta China resopla al saber lo que sucedió en su anterior ''Boda''.

- No me molestes. -Se acomoda en la hierva seca.- Solo quiero descansar. -Cierra los ojos.- Son cosas que pasan, al final. . . Siempre abra otro intento. -Su rostro no refleja emoción.- Ya estoy acostumbrado. -Habla con voz fría y desinteresada.-

Aunque dijo eso, su amiga pudo ver que una diminuta y cristalina lagrima rueda por la mejilla del conejo hasta caer al piso.

La yegua solo lo mira con tristeza.



 .  .  .



- ¡Tulio se caso con un conejo muerto! -Exclama aterrorizada la ardilla.- ¡Tienes que creerme madre! -Su apariencia antes alegrada y sobria, parecía ser solo un sueño comparada a como esta ahora.-

Su madre y su sirvienta la veían preocupadas.

- ¡Estaba muerto! ¡Se los juro! -Se movía a un lado a otro sin poder estar quieta.- ¡Yo lo vi! Estaba justo en esta habitación con Tulio. -

- ¡El estuvo aquí en tu habitación! -Exclama su madre horrorizada junto a la sirvienta.- ¡¿En que estabas pensando?! -

- Tenia que ayudarlo. -Se explica la ardilla con manos temblorosas.-

- Déjame adivinar. -Dice su madre furiosa.- Todo es aceptable cuando hay amor ¿Verdad? -Se burla.- ¡El mundo no funciona así! -

Ahora odiaba mas a Tulio.

Si en verdad amara a su hija no la podrían en situaciones difíciles como esa.

¿Qué tal si alguien lo hubiera visto entrar?

Su pequeña niña seria repudiada por todos y condenada al ostracismo.

La simple idea le atormentaba el corazón.

El hombre con la que una mujer debería casarse es alguien que la respete y la valore.

Y Tulio jamás considero el daño que puede causarle a los demás. ¿Por qué no busco a su familia?

Y su hija parecía estar ciega.

La sirvienta estaba ocupada en tranquilizar a Cindy. 

Su pelo rosado ahora estaba despeinado y su ropa un desastre, claramente estaba afectada por la situación, no dejaba de temblar, sus ojos se movían de un lado a otro con miedo que ese muerto volviera y tampoco podía quedarse quieta por la preocupación de que le estaba sucediendo a Tulio.

Para los ojos de su madre y su sirviente parecía que se haya vuelto verdaderamente loca.

- ¡Es todo! -Declara su madre.- No hubo ningún muerto en tu habitación, fue un sueño o imaginaciones tuyas. -

- ¡Pero madre. . . -

- Tienes suerte de que no se lo diga a tu padre. -Esas palabras le cierran la boca a su hija.- Estarás encerrada en tu habitación hasta que volvamos a Titiritalca. -

Su madre cierra con llave la puerta, lo ultimo que vio fue la cara de decepción de su madre y la cara preocupada de su sirvienta.

Cindy siente una gran dolor de corazón, se sentía sola y desesperada.

¿Tendría que dejar a Tulio a su suerte? 

Sabia que lo que sucedió no fue un sueño, la cara horrorizada de Tulio junto con ese aterrador muerto que se lo llevaba en la noche con relámpagos y cuervos contra su voluntad, era una imagen que nunca podrá olvidar.

Tenia que ayudarlo, su conciencia nunca se lo perdonaría si no lo intentaba.

Abre las puertas del balcón, justo cuando Tulio desapareció frente a sus ojos, el cielo empezó a llover como un mal presagio de lo que sucedería.

Sin importarle la lluvia, ni el miedo a las alturas, tomo las cobijas de su cama y las uso como una soga para bajar a la calle.

Cuando estaba llegando al suelo, la tela se rompió y callo de rodillas.

No era una altura demasiado alta para hacerse un gran daño, pero sentía un dolor punzante en las piernas.

Pero eso no la detuvo.

Bajo la lluvia, llego a las afuera del pueblo hasta la iglesia.

Con ansiedad no dejo de golpear la puerta, no le importo escuchar las quejas al otro lado, no se detuvo hasta que le abrieron.

- Señorita Miraflores. -Dice el pastor en pijama.- ¿Qué hace aquí a esta hora? -

- ¡Necesito su ayuda! -Lo desesperada que se veía, preocupo al anciano.- Necesito una respuesta y es el único que sabe lo que sucede después de la muerte. -Toma aire.- Su santidad ¿Los vivos se casan con muertos? -

El cielo truena.

- ¿De que estas hablando? -Pregunta desconcertado.-

- ¡Es Tulio! ¡Se caso con un cadáver! ¡Su esposo es un muerto! -

- ¿Su esposo? -

- ¡Si! Ni siquiera sabia que eso se podía hacer pero eso es lo de menos, ¡Esta muerto! debe existir una forma deshacer lo que hiso. -Suplica.- Por favor, necesita nuestra ayuda. -

- Tengo una idea. -El anciano la mira con apatía.- Sígame. -

Para ser un anciano con solo piel en los huesos, era increíblemente fuerte, pudo llevarla de vuelta a la casa de sus padres sin dificultad.

- ¡Cindy! -Exclama su madre después de abrir la puerta.- ¿Qué haces afuera? -Ella misma cerro la puerta.-

Su padre la mira enojado.

- Esta hablando incongruencias. -Declara el anciano.- Sobre uniones profanas entre dos hombres y uno de ellos estando muerto. -

Su madre ahoga un grito y la cara del patriarca cambia de blanco a rojo, después a blanco otra vez y por ultimo a rojo.

- Temo que el dolor a echo que pierda la razón. -

- ¡No es verdad! -Mira con rencor al anciano.- Por favor, deben creerme, Tulio necesita ayuda. -El pastor la empuja para que entre a su casa.-

- Muchas gracias Pastor. -Su madre tiene que sostenerla para que no escape.- No existe palabras que demuestren lo agradecidos que estamos con usted. -Cierra la puerta.-

- ¡Nos iremos esta misma noche! -Exclama el jefe de familia.- Sera mejor irnos de este maldito pueblo antes de que empiece a correr por las calles con su vestido de novia. -

- ¡No! -Cindy es atrapada por dos sirvientes.- No estoy loca, por favor créanme, lo vi con mis propios ojos. -

Su madre estalla en llanto.

Cindy deja de moverse y la mira fijamente.

- Es mi culpa, no te crie bien. -Sigue llorando.- Ahora cuando todos sepan esto ya nadie querrá casarse con mi hija. -

Su padre trata de consolarla.

La ardilla los mira impactada, nunca vio a sus padres en ese estado.

- Mamá, Papá. -Llama. Pero sus padres ni siquiera la miran.- . . . Lo siento. -Es lo ultimo que puede decir antes de que la llevaran a su habitación.-

Esa misma noche los Miraflores se fueron del pueblo dejando solo chismes.

- Tulio Triviño Tufillo se fuga con un cadáver masculino, repito, masculino. -Grita el hombre con la campana.- Novia dolida enloquece, la familia Miraflores regresa a su pueblo. -

- ¿Dijo cadáver? -Pregunta Tulio Primero a su esposa.-

Ambos están recorriendo las calles todos los días y noches buscando a su hijo perdido, las marcadas ojeras debajo de sus ojos lo demuestran.

- ¿Masculino? -Dice la mujer asustada. Se tambalea por el movimiento del carruaje.- ¡Lo sabia! ¡Sabia que esa mujer le traería mal a mi hijo! -Rompe a llorar.- Ella debió inventar esos rumores por venganza, como esa ves que se disfrazo de un peligroso criminal para atormentarlo. -

Esa ardilla fingía ser dulce y paciente pero en realidad era irracional e histérica.

Cuantas veces su hijo tuvo que verse obligado a sufrir y degradarse para que esa mujer le volviera hablar.

Una cosa era establecer limites pero simplemente esa ardilla estaba loca. ¿Cuánto dinero tuvo que gastar sus padres para cumplir sus caprichos? 

Incluso utilizo a todos los policías en sus trucos, lo que provoco que hubiera una ola de crímenes en todo el pueblo.

Y Cindy jamás considero el daño que puede causarle a los demás.

La matriarca culpaba especialmente a los padres de Cindy por no haberle puesto limites.

- Tienes que hacer algo. -Suplica a su marido.-

- Si hablamos solo avivaremos los chismes. -Piensa el patriarca.- Si no, seguirán hablando pero se cansaran con el tiempo. -

- Pero entonces creerán que Tulio se fugo con un hombre. -

- Decían que también era un cadáver. -Le recuerda.- Nadie creería una cosa así, además la única forma de desmentirlo es encontrando a Tulio. -

El carruaje se aleja con las voces de los padres llamando a su hijo.

No eran los únicos despiertos.

- ¿Escuchaste? La ex futura novia se volvió loca. -

- ¿No lo estaba antes? Cuantos problemas causo cuando llego aquí, siempre poniéndose en el papel de la victima. -

- O eso es natural de los de Titiritalca. -Dice con desprecio otra persona.- Que hay de esa vez cuando se pusieron a chillar por que le quitamos las tierras de cultivos. ¡Ellos sabían que esas tierras eran parte de Titiriquen! Querían robárnoslas y se hicieron ver como las victimas. -

- No olviden cuando nos lazaron una lluvia de huevos podridos. -

- Y que hay de la vez . . . -

Empezaron a discutir y avivar las llamas.

Todo comenzaba con el fallido matrimonio, pero al final el disgusto venia de sus sentimientos egoístas.

Nadie se preocupada en verdad por Tulio o Cindy.



.  .  . 



Tulio caminaba por las calles del mundo de los muertos buscando al conejo.

No sabia que decirle pero no podía dejar las cosas así.

Se encontraba en un gran dilema.

- ¡Tulio! -Escucha un grito a sus espaldas.-

El mas alto ve con asombro como el esqueleto de un gran pájaro suelta su pesado equipaje para correr y abrazarlo.

- No puede ser. . . -Tulio lo aparta y lo mira fijamente.- ¿Patricio? -Pregunta con duda.-

- En carne y. . . Bueno, tan solo en huesos. -Dice el muerto con una sonrisa.- Apenas volví de mi viaje y me encuentro con la noticia de que te casaste con uno de nosotros. -Lo abraza efusivamente.- ¡Felicitaciones! -

Lastimosamente Tulio no comparte su alegría y el pájaro se da cuenta.

- Oye. . . ¿Qué paso? -Pregunta preocupado.-

- . . . No se que hacer. -Dice con voz lastimera.- 

- Cuéntamelo todo. -

Los dos se sentaron en unos escalones que encontraron y Tulio prosiguió a narrarle todo lo sucedido.

- Wow, siempre espero de todo contigo pero esta vez te has superado. -Admite el esqueleto.-

Aunque esta feliz de que dejara a Cindy, esa chica siempre le dio miedo. 

- Ahora estoy casado y no es con Cindy, estoy atrapado aquí y para empeorarlo todo le hice daño a mi esposo. -Se lamenta cubriéndose la cara.- Y me siento terrible por todo. -

- . . . Bueno, tu mismo lo has admitido, ese anillo ya tiene dueño y no es Cindy. -Tulio vuelve a lamentarse en voz alta.- . . . ¿Recuerdas cuando me case con tu hermana? -

- Si. -Sigue con el rostro en las manos.-

- Estaba asustado, tu sabes que ella y yo nos casamos por el arreglo de nuestros padres. -Cuenta.- Me iba a casar con una desconocida y estaba aterrado y lleno de dudas. -Tulio le presta atencion.- Por un tiempo me aferre a la idea de abandonar todo y casarme con la mujer que amara. -

Hay un momento de silencio.

- Pero me di cuenta que actuaba como una polilla hacia el fuego, tenia responsabilidades con mis padres y con tu hermana. -Explica.- Por un momento deje que mis deseos egoístas me nublaran. . . Es bueno desear algo y tener metas, pero si no ves mas haya en el panorama morirás quemado como la polilla que se lanza al fuego. -

- ¿Entonces? -Pregunta Tulio.-

- Tenia dos opciones; dejar que mi corazón se llenara en disgusto por los sueños y deseos no cumplidos o enfrentar mis obligaciones como hijo y prometido. -Mira a la nada.- Decidí enfrentar lo que sucedía, eso era aceptar mi realidad pero sin renunciar a mi felicidad, decidí hablar con Morticia con honestidad, y ambos estuvimos de acuerdo en darnos una oportunidad. -Ríe.- Fue difícil, muchos desacuerdos, peleas, risas, conversaciones y disculpas. -Sonríe con cariño.- Enamorarse crece rápidamente pero el amor lleva tiempo. Cuando menos me di cuenta, tu hermana ya era el segundo amor de mi vida. -

- ¿Segundo? -

- Cuando nació Patana la destrono del primer puesto. -Su sonrisa desaparece.- ¿Cómo están allá arriba? -

- Bien. . . Es decir, están cumpliendo su deber desde que moriste. -Responde Tulio al pensar en su hermana y sobrina.- Visten de negro, casi no sonríen, no alzan la voz, nunca abren las ventanas de su casa y van todos los domingos a rezar. -

- Oh. -No se ve feliz de escuchar eso aunque sea la tradición.- A pasado dos años. -

- Si, pero aun les falta otros tres años. -Dice Tulio al pensar en lo melancólicas que se ven esas dos.- Extraño cuando Patana era traviesa. -Confiesa.-

- . . . Tulio, el deber de un esposo es amar y respetar a su pareja y actuar en interés de la familia. -Explica.- ¿Hiciste alguna de esas cosas? -

- No, creo que no. -Piensa en lo herido que se vio Bodoque.- El debe odiarme. -

- La vida es muy corta para vivirla amargada. -Busca que en su mochila.- Y la muerte es demasiado larga. -Saca un pan redondo azucarado.- Come debes tener hambr. . . -

Tulio se lo arrebata y se lo come en un pestañeo, es muy difícil encontrar comida comestible aquí.

- Se llama Pan de Muertos. -Dice con una sonrisa.- Aquí es mucho mas fácil viajar que en el mundo de los vivos. -Le da todos los que trajo.- Podrían ir para su luna de miel, esos si saben como hacer una fiesta. -

Tulio se ahoga con el pan.

- Pero eso no sucederá hasta que hables con el. -Declara.- Deberías ir a buscarlo. -

- Ya lo hice pero no lo encuentro. -Dice después de recuperar el aire.-

Escuchan un relincho.

Un esqueleto de caballo llega relinchando.

- O que bien, ella quiere que hables con tu esposo. -Le traduce el ave.-

- ¿Morir te da la habilidad de hablar con animales? -Pregunta confundido.-

- Somos animales Tulio. -

- Bueno si pero. . . Uh . . . -No supo que responder.- ¡¡¡Ah!!! -La yegua lo hala del abrigo y lo lleva a rastras.-

- Solo se honesto Tulio. -Es lo ultimo que le dice su cuñado.-

- Esa fue la causa de que Bodoque se enojara conmigo. -Es lo ultimo que alcanza a decirle.-

La yegua sin delicadeza lo arrojo dentro de la solitaria taberna, Tulio empezó a creer que no le agradaba.

Se escucha la triste melodía del piano.

Lentamente se acerca a ver a Bodoque que movía ágilmente los dedos en las teclas.

Por un momento el mas alto tuvo ganas de huir para evitar la confrontación, pero ver el estado del conejo se preocupo, tenia que hablar con el.

Aunque no sabia como comenzar.

Con cautela se acerca para que el conejo note su presencia.

Bodoque lo nota pero de inmediato lo ignora y sigue tocando el piano.

- . . . Hola. -Saluda. Es lo único que se le ocurre para romper el hielo.-

El conejo lo sigue ignorando.

- . . . Lo siento, por mentirte. -

Sigue siendo ignorado.

- . . . Estaba asustado y solo quería escapar. -Se da cuenta de lo que dijo.- ¡Pero no de ti! Bueno en realidad si, es decir no, ¡quiero decir! Solo un poquito. -Confiesa.-

Lo bueno es que el conejo dejo de ignorarlo para mirarlo con enojo. 

- . . . Te diré la verdad, desde el principio. -Decide hacerle caso a su cuñado.-

Tomo un largo momento para narrarle todo lo sucedido, incluyendo a Cindy.

- Las familias fundadoras anteriormente enemigas se casan. -Dice el conejo sin dejar de tocar el piano.- Si no fuera porque arruinaste todo pensaría que soy el villano que se interpone en su maravillosa historia de amor. -

En serio, parece la historia de una novela romántica, dos amantes que se aman pero sus pueblos se odian.

Sinceramente es impresionante, Titiritalca y Titirilquen necesitan muy pocas excusas para poder matarse.

Es increíble que hayan durado tanto sin que fueran usados como excusas para una nueva pelea.

- Yo no diría que lo arruine. -Se defiende Tulio.- Le iba a pedir disculpas y. . . Después seguiríamos con la boda. -El conejo ríe con voz apagada.-

- No trates de echarme la culpa Tulio, con o sin mi, esa boda nunca se hubiera realizado. -Tiene una sonrisa de suficiencia.-

- ¿Y tu que sabes? -Lo mira con disgusto.- Cindy y yo nos amamos. -

- Lo se muy bien. -Dice con seguridad.- Tuve cuatro bodas fallidas. -

- ¿Que? -

- Tuve cuatro bodas fallidas. -Repite.- En la primera; la novia nunca se presento, la segunda; Salió huyendo de la iglesia, la tercera; se negó y la ultima. . . -Sus dedos por un momento se detienen pero después sigue tocando.- Sinceramente esa no fue una boda, se suponía que huiríamos para casarnos pero me mataron en su lugar. -Dice casualmente.-

- Lo siento mucho. -El conejo lo ignora.- . . . Pero no entiendo porque eso tenga que ver conmigo y Cindy. -

- Una relaciona implica un crecimiento, vulnerabilidad y compromiso. -Explica.- El amor exige mejorar constantemente, ser comprensivos y pacientes. -Mira a Tulio.- Ustedes dicen amarse pero viven en la ilusión, en vez de sobrevivir a la realidad. -Declara.- Esperan egoístamente que su pareja sea perfecta, no aceptan sus defectos lo que provoca que no puedan ser honestos, no trabajan en lo malo y solo buscan disfrutar de lo bueno. -Habla sin piedad.- Tu obviamente prefieres pasar el tiempo contigo mismo o con tus amigos, y pasar menos tiempo con Cindy. -Le reclama.- Además no te importa los pequeños detalles o los importantes, porque en tu vida no son primordiales. -

El Lord lo mira con los ojos abiertos.

- Y cuando olvidaste los ensayos de tu boda con Cindy, ya lo habías arruinado todo. -Afirma con seguridad.- Si no era ella la que te rechazaba, entonces lo serian sus padres, tal vez incluso su padre te atravesaría con una espada solo para que dejes en paz a su hijita. -Tiene una sonrisa sínica.- Lo se muy bien, porque yo fui igual de egoísta. -

Tulio se queda callado un momento tratando de procesar la información.

Después rompe a llorar.

Bodoque deja de tocar el piano asombrado.

- Es cierto. -Acepta sin dejar de llorar.- La trate muy mal. -

Se niega a pensar que sus sentimientos por Cindy sean falsos, pero incluso si son verdaderos, no borraran lo malo.

Y es lo que mas lamenta.

- No Tulio. . . -El conejo se ve aturdido sin saber que hacer.-Lo siento. . . -Trata de calmarlo.- No me hagas caso, solo soy un desgraciado en el amor que no puede ver a parejas felices. -

- No. . . -Niega con la cabeza.- Lo lamento mucho, de verdad. -No deja de llorar.- Nunca quise hacerle daño a alguien. -

- Tulio. . . -Suspira antes de tomar su mano en un suave apretón.- Todos siempre hacemos daño, lo que uno debe hacer cuando eso sucede es tomar la decisión de hacer lo correcto. . . Antes de que sea demasiado tarde. -Dice con tristeza.-

El conejo permanece sosteniendo la gran mano de Tulio, esa era su forma de darle consuelo.

- Que te preocupes de esa manera por. . . -Se le dificulta hablar al conejo.- Demuestra que en verdad te importa. . .  Cin. . . -

Tulio entiende lo que quería decir.

- Gracias. -Se limpia los ojos.- No entiendo porque te dejaron, eres increíble y listo. -Sonríe.-

- Tal vez vivo no era tan increíble y listo. -Le devuelve la sonrisa.-

- ¡¡¡Llego uno nuevo!!! -Grita un tercero dentro de la taberna.-

Tulio y Bodoque sorprendidos se alejan por inercia al sentir que la atmosfera intima se rompió.

Muertos empiezan a llenar el local, hablando sin parar y llenos de emoción.

- ¡Falsa alarma! -Grita de nuevo.- ¡Solo es una visita! -

Todos suspiran de tristeza.

- ¡¡¡Viva una visita!!! -Grita otro alegre.-

Todos se contagian de la emoción y gritan felices.

Huachimingo empieza a servir las bebidas y Mario Hugo la comida.

Policarpo empieza a sonar la música con la banda.

Y el ambiente rápidamente se llena de diversión.

Tulio y Bodoque miran aturdidos lo rápido que cambio el ambiente.

- ¿Bombi? -Pregunta Tulio al reconocer a su mayordomo.-

Rápidamente abandona al conejo y corre feliz a saludar a su amigo.

Ambos se abrazan al verse, estaban aliviados de encontrarse.

- Bombi nunca estuve mas feliz de verte. -Su sonrisa se borra al verlo fijamente.- Pero tu. . . ¿Moriste? -Pregunta preocupado.-

- Wrerwrarwrurwra. -Explica el de piel verde.-

- ¡Zombi! -Lo mira asombrado.- Nunca lo hubiera imaginado. -

- Wrarwrarwrirwrarwri. -Solo sube los hombros sin darle mucha importancia.-

- Tengo que volver, Bombi. -Lo mira preocupado.- Deben estar muy preocupados. -

- Wrerwrarwrurwra, arwrarwrirwrarwro. -Asiente con la cabeza.- Wrorwrerwrerwrerwro, wrerwrirwrorwrau. -Explica.-

- Oh no, pobre de mi mamá, de mi papá, de Morticia y. . . y . . . -Se lamenta.- ¿Quién es La Sombra? -

- Wrarwrarwrirwra. -

- Aah, esa niña se inventa cualquier cosa. -Recupera su preocupación.- ¿Y que me dices de Cindy? -

- . . . Arwrarwrirwrarwro. -

- ¿Que? ¿Se cancelo? -Lo mira aturdido.- Repítelo de nuevo. -

- Arwrarwrirwrarwro. -Repite.- Arwrarwrirwrarwro, arwrarwrirwrarwro. -Le explica lo que sucedió haya arriba.- Wrarwrirwrorwrorwre, arwrarwrirwrarwro. -

- ¡La tildaron de loca! -Exclama.- ¡Oh no! ¡Es por mi culpa! -Se lamenta.-

- Arwrarwrirwrarwro, arwrarwrirwrarwro. -Sigue explicando.- Wrerwrirwrarwri, arwrarwrirwrarwro. -

- ¿Se va a casar para recuperarse de la pena? -

- Wrarwrirwrorwrou, erwrarwrirwra. -Le explica que después de que se fueran del pueblo los Miraflores, pidieron ayuda para tratar a su hija que no dejaba de delirar.- Wrar... ¡Wrarwrarwrirwrar! ¡Iwrarwro! ¡Arwrarwrirwrarwro! -

Cuenta que muchos le recetaron tratamientos como baños con agua extremadamente fría y caliente, altas dosis de insulina, tratamientos que provocasen convulsiones y la simple resolución de mandarla a un manicomio.

Tulio ahoga un grito de espanto.

- ¡Oh si! -Habla un muerto sentado en una mesa con amigos.- Nosotros recibimos esos tratamientos. -Sus amigos asienten.- Y debo decirles que funcionan muy bien, nunca nos sentimos mejor. -

Los muertos se echan a reír poniéndole los pelos de puna al joven Lord.

- Wrarwrarwrirwra... arwrarwrirwrou. -Sigue explicando.-

Al final los Miraflores buscaron una segunda opinión fuera de la comunidad medica.

- ¡Wrorwrorwrou! Frorwrirwra, arwrarwrirwrarwro. -Desconoce los detalles pero al parecer le contaron la solución de un clavo saca a otro clavo.- 

- Arwrarwrirwrarwro, arwrarwrirwrarwro. -Y como consideraban que su hija se volvió así por el mal de amores.- . . .  Wrarwrirwrerwra, arwrarwrirwrarwro. -

Encontraron a un nuevo yerno que presumían orgullosos.- 

- Arwrarwrirwrarwro, arwrarwrirwrarwro. -Y como las invitaciones ya fueron enviadas junto con todo el dinero que gastaron para la boda.- Erwrerwrerwrirwrarwri, arwrarwrirwrarwro. -Decidieron no desperdiciarlo.-

- Eso es imposible. -Dice Tulio sin poder creer lo rápido que escalaron las cosas cuando desapareció.- ¿Pero con quien? -

- Wrerwrerwrerwrirwra. -Explica.- Wrarwrirwrerwra, arwrarwrirwrarwro. -

Un tal Ténison Salinas, no lo conoce pero escucho maravillas sobre el, inteligente, trabajador, todo un caballero y muchos mas elogios que no puede recordar.

- ¿Y Cindy? -Siente un gran dolor en el corazón- ¿Qué dijo ella? -

- . . . Wrerwrerwrerwrirwra. -Increíblemente la ardilla estuvo de acuerdo.-

Tulio de inmediato lo cree, Cindy no era una mujer que se quedara callada, detesta las injusticias y mentiras, no dudara en alzar su voz para que la escuchen.

Es imposible que sus padres la hayan podido silenciar, incluso si la encerraban, ella encontraría la manera de derivar la pared.

Así de increíble es esa mujer.

Y la perdió.

- wrarwro. -Trata de consolarlo el Zombi.-

Tulio ya no puede escuchar nada, solo se va en silencio para estar solo.

Bodoque lo llama pero lo ignora.



.  .  .



Cindy miraba el florero lleno de hermosas rosas en su habitación.

Abajo sus padres están alegres organizando la boda para mañana.

Hoy conoció a su nuevo prometido.

Fue muy amable y educado.

La de pelo rosa recuerda en lo destrozados que estaban sus padres por su comportamiento.

Se dio cuenta que tenia que elegir, y en su corazón, sus padres siempre estarán en el puesto ganador.

Y después le contrajeron matrimonio.

Siente que se le acumulan las lagrimas.

Lo acepto sin hacer dramas.

Pero había otra razón aparte de ser del agrado de sus padres.

Ténison llego a conocerla, la miro a los ojos y le hablo como una igual.

Le dijo que estaba informado de lo sucedido y que ella también debía saber que este matrimonio fue arreglado por los padres de ambos.

Le hablo con honestidad y le prometió que cumpliría todos los deberes como esposo. . . Si ella prometía hacer lo mismo.

Si no, que hasta aquí quedaba todo.

Fue bastante tolerante y comprensivo con todos los rumores a su alrededor, incluso la escuchaba cuando hablaba, pero no torería que su cabeza y corazón estuvieran en otra persona. 

Por unos segundos que parecían una eternidad; lo que quería y lo que necesitaba se pusieron en conflicto.

Ella quería a Tulio.

Sus ojos se desvían al jarrón lleno de flores.

Ese jarrón lo compro la primera vez que Tulio le regalo flores, y siempre que le traía nuevas flores, ella los ponía en el jarrón.

Pero un día dejo de traerle flores y el jarrón quedo vacío. . . hasta que Ténison le trajo esas flores.

Sus lagrimas caen como cascadas.

¿Qué sucedió? 

¿Acaso ese hermoso romance solo quedo en esas vacaciones de verano donde se conocieron en la playa?

Ella quería a Tulio.

Pero ella necesitaba que le prestaran atencion y pasara tiempo con ella.

Se limpia las lagrimas con un pañuelo.

Por eso le prometió a Ténison Salinas que cumpliría con sus deberes mientras el cumpliera con los suyos. 

El hombre sonrió encantado y acepto el trato.

. . . Al parecer el futuro era desconocido pero brillante.

Lastimosamente no muchos compartían sus pensamientos.

Las cosas entre los ciudadanos de Titiriquen y Titiritalca se estaban calentando.

El fracaso de la boda había hecho desenterrar los malos sentimientos de la gente.

Y han empezado a discutir. 



.  .  .



Tulio esta sentado en un ataúd de madera detrás de la taberna.

Sus ojos están perdidos y rojos después de llorar por segunda vez.

Ahora se mantiene con una expresión en blanco y sin moverse, podrían incluso confundirlo con un muerto.

- ¿Y tu esposo? -Escucha una voz desde la puerta trasera del bar.-

- Se fue sin decir nada. -Escucha la voz conocida de Bodoque.-

Curioso decide escuchar la conversación, apenas abre la puerta para ver lo que sucede dentro de la cocina.

- ¿Problemas en tan solo unos días de casarse? -Pregunta Mario Hugo preocupado mientras afila un cuchillo.- Ya intentaron hablarlo. -

- Desde que nos casamos. -Corrige el conejo.- Y hablamos, por un momento pensé que estábamos avanzando pero. . . Pero dentro de su vida no soy primordial. -Declara con voz seria.- Tal vez ni siquiera tengo un lugar dentro de ella. -

Juanin entra antes de que Mario Hugo pudiera decir algo.

- Aquí estas. -Se acerca al conejo con un libro.- Te estuve buscando en todas partes, habíamos quedado en que vendrías pero nunca apareciste. -Se queja el albino.-

- Perdona Juanin, lo olvide. -admite avergonzado el conejo.- Eh tenido muchas cosas en la cabeza y se me paso. -

- Me imagino. -Dice el bibliotecario.- Pero necesitamos hablar, y no traigo buenas noticias. -

- ¿Qué pasa? -Lo mira preocupado.-

- Es sobre tu matrimonio. -Lee el libro.- Algo no me cuadro y decidí investigar. -Pasa las paginas.- 

- Solo dilo. -No quiere mantener el suspenso.-

- Los votos solo los une hasta que la muerte los separe. -

- Esta diciendo que. . . -El de traje blanco da un paso hacia atrás.-

- Que la muerte ya los separo. -

El conejo ahoga un jadeo.

- Se ira si lo sabe. -Mira con desesperación a Juanin.- Por favor, debes tener algo para evitarlo. -

- Solo existe una forma, y requiere el mayor sacrificio; renunciar a su vida. -

- ¡Matarlo! -El conejo exclama espantado.-

Tulio se asusta al escucharlos.

- Tulio tendrá que renunciar a ser un mortal para siempre y repetir sus votos en la tierra de los vivos. -Lee el libro.- Y beber del Vino del Tiempo. -

- Es veneno. -Declara el conejo en una duda persistente.-

- Su corazón se detendrá eternamente y solo entonces podrá entregártelo a ti. -

La habitación queda en un silencio sepulcral.

El conejo no se mueve.

Tulio los mira con los ojos abiertos mientras el miedo subía por su espalda.

- No puedo. -Bodoque cae de rodillas.- No puedo pedirle que haga algo así. -Sus hombros tiemblan por la desolada resignación.-

Tulio retrocede.

- ¡¡¡Arwrarwrirwrarwro, arwrarwrirwrarwro!!! -Entra Bombi gritando.-

- ¡¿Guerra civil?! -Entra Tulio con un portazo.- ¡¿Como que guerra civil?! -

- Wrerwrerwrerwrirwra, arwrarwrirwrarwro. -Explica asustado.- Wrarwrirwrerwra, arwrarwrirwrarwro. -

Tulio ahoga un grito.

- No puede ser. . . -Habla Mario Hugo.- ¡¡¡Vendrán mas nuevos!!! -Grita feliz.-

El chihuahua corre adentro para avisarle a todos.

Tulio queda con la boca abierta al ver que los muertos gritan eufóricos.

Juanin se aclara la garganta para llamar la atencion.

- Guerras. . . Pandemias. . . Hambruna, son cosas que los muertos celebramos. -Explica el albino pero eso solo le pone los pelos de punta al Tufillo.-

La habitación queda en silencio mientras que al otro lado están haciendo una fiesta.

Los dos pueblos están atrapados en un circulo de venganza y superioridad desde hace años.

Bodoque lo mira fijamente.

El mas alto toma una decisión.

- Pues diles que sigan celebrando. -Dice Tulio con determinación.- Porque hoy se hará una Boda. -

Lo miran con sorpresa.

- ¿Estas seguro? -Pregunta Juanin.- Nunca podrás volver con los vivos, ¿Qué hay de tu familia? -

- ¿Entonces que es Juan Carlos? -Juanin no entiende.- El se volvió parte de mi familia cuando le coloque ese anillo. -

Tulio ayuda a levantar al conejo del suelo.

- No tengo dudas. -Declara.-

Juan Carlos solo lo puede mirar con los ojos abiertos.

Ambos se toman de la manos.

- ¡Escúchenme todos! -Tulio grita en la taberna. A su lado esta el conejo.-

Los muertos detienen lo que estaban haciendo para escucharlo.

- Decidimos casarnos de la forma correcta. -Explica Tulio después de que todos se acercaran.- Así que traigan lo necesario y síganos, haremos la celebración de la boba haya arriba. -Señala con el dedo.- 

La gente celebraba.

- ¡Todos están invitados! -Exclama.- Eso incluye también a los vivos, así que no olviden invitar a su familias y amigos, los esperaremos en la iglesia de Titiriquen. -Todos gritan emocionados.- Y no olviden traer regalos. -

Todos corren para prepararse.

- ¡Bisabuelo espera! -Llama Tulio al verlo.- Necesito pedirte un favor muy importante.-



 .  .  .  



- Con esta mano yo sostendré tus anhelos; tu copa nunca estará vacía, pues yo seré tu vino; con esta vela alumbraré tu camino en la oscuridad... Con este anillo yo te pido que seas mi esposa. -Tenison coloca el anillo de oro.-

Cindy mira el anillo en su dedo anular.

Siente una mescla de emociones, las cosas sucedieron demasiado rápido para que ella las procesara como es debido.

La ardilla le sonríe al hombre junto a el.

- Ahora los declaro; Marido y Mujer. -

La de pelo rosa sintió que un pedazo de su corazón se partió. . . 

Pero aun le quedaba la mayor parte de su corazón completo.

Sus padres la miraban felices y orgullosos.

Su esposo no la miraba con ese amor que rayaba a la adoración como siempre imagino, pero si con un respeto mutuo.

La ardilla cierra los ojos y sonríe, acepta la realidad, y aunque sienta que perdió una parte de ella, eso no la derrumbaría.

La boda estuvo echa.

Rápidamente llego la noche para el banquete de bodas.

Y todos estaban celebrando. . . Bueno, seguía viéndose gris y apagado, además la gente mantenía un rostro solemne y un silencio abrumador.

Pero conociendo las estrictas reglas de etiqueta, se puede decir con toda seguridad que esta celebración es todo un éxito.

La ardilla apenas comió de su comida.

Existía un persistente sentimiento de impotencia.

Cuando su mente se relajaba; El recuerdo de Tulio siendo secuestrado por un cadáver mientras sus ojos le pedían ayuda, aparecía para atormentarla.

Una terrible culpa la aplastaba.

Ella estaba aquí celebrando, mientras Tulio tal vez. . . Tal vez. . . 

Las velas que usaron para la ceremonia se encienden en una llamarada verde.

La sala que era de un gris apagado dé repente es iluminada con el color verde.

Un extraña sensación de inquietud invade a todos.

Los invitados se miran aturdidos sin entender el porque.

Parecía como si la oscuridad se hubiera vuelto mas densa, que ni siquiera la luz de la vela podría iluminar.

En la oscuridad, figuras blancas lentamente se asomaban, los invitados al otro lado de la mersa solo miraban con los ojos abiertos sin poder procesarlo que veían.

Esas figuras van tomando la imagen de esqueletos sonrientes, que se acercaban a las espaladas de los invitados sentados al otro extremo de la mesa.

Esos invitados parecían no darse cuenta de lo que sucedía, ¿Y como lo harían? Si sus ojos estaban concentrados viendo a los muertos acercándose a las espaldas de los invitados del extremo contrario de la mesa.

- ¡Son muertos! -Grita Cindy con una sonrisa.- ¡Lo ven! ¡Tenia razón no estaba loca! -Se siente orgullosa.-

La gente grita espantada.

Los vivos entraron en pánico, volcaron las sillas y la mesa, corrían y chillaban mientras los muertos solo los miraban.

Algunos cadáver juguetones fueron a perseguirlos.

Los vivos al no saber que hacer chocaban unos contra otros.

- Cindy vámonos de aquí. -Tenison la toma del brazo y corren juntos.-

Lastimosamente su camino es detenido por un muerto que se quita el sombrero para saludarlos.

Ambos retroceden en un grito aterrorizado.

- ¡Tráiganme mi mosquete! -Grita el Sr. Miraflores.- ¡¿Que esperan?! -Grita al no ver a sus sirvientes.-

Los trabajadores habían huido.

Toda la sala se llena de gritos y los muertos se ríen divertidos por lo que estaban viendo.

Afuera; en los pueblos de Titiritalca y Titiriquen sucedía lo mismos.

Los hombres encargados de informar las noticias de cada pueblo gritaban que los invadían los muertos, mientras sacudían con fuerzas las campanas.

Los muertos corrían por las calles y entraban a las casa, los vivos solo podrían huir espantados.

Los pequeños ejércitos que formaron los pueblerinos para pelear con el pueblo vecino estaban mirando fijamente a los muertos que se acercaban.

Los ciudadanos se aferran a sus armas, por lo rápido que escalo esta pelea, solo pudieron recoger lo que tenían a la mano, cuchillos de cocina, trinches o las hachas para cortar madera.

Los muertos caminan hacia ellos sin pestañear.

Los improvisados ejércitos gritan asustados y sueltan las armas para irse a esconder en sus casas.

Ambos pueblos están en pánico total.

El único lugar tranquilo eran las afueras del pueblo.

Un carruaje lentamente se movía dentro del bosque.

La joven Patana (Disfrazada de La Sombra) asomaba la cabeza por la ventana gritando el nombre de su amado Tío Tulio.

Su madre se había tomado un descanso ya que le dolía la garganta.

Morticia tenia una expresión de triste resignación, solo podía ver como su hija no perdía la esperanza. 

El coche se detiene abruptamente.

- ¿Qué sucede? -Pregunta la mujer pero el cochero no le contesta.-

Patana grita aterrada y se lanza a esconder en los brazos de su madre.

- ¡¿Que pasa?! -Mira por la ventana.- ¡¡¡Aaaah!!! -Esqueletos de caballos corren rodeando al carruaje sin dejarles escapatoria.-

Los muertos que cabalgaban solo ríen felices de haberlos encontrado.

Madre e Hija gritan.

Un poco mas lejos.

El carruaje de los patriarcas Tufillo se movía lentamente.

Marido y mujer estaban en un silencio con la mirada perdida.

El carruaje se detiene y el caballo relincha asustado. 

Se escucha el grito asustado del cochero.

Tulio Primero abre la puerta para ver lo que sucedía.

Bombi llega majestuoso montado en Tormenta China.

- ¿¡Bombi!? -La pareja exclama mirándolo con los ojos abiertos.-

- Arwrarwrirwrarwro, ¡Awrurwrirnio! arwrarwrirwrarwro. -Explica.- Wrerwrarwrerwrarwrerwra, arwrarwrirwrarwro ¡wrorwrá!. -

- ¡Tulio volvió! -Grita extasiada Vespertina.- ¡Tenemos que ir a verlo! -

- Espera, ¿Dijiste que se iba a casar? -Pregunta el Patriarca.-

- ¡Eso no importa ahora! -Le regaña su esposa.-

- Esa yegua esta muerta. -

- ¡No me importa! ¡Quiero ver a mi hijo y punto! -Para ella el mundo puede arder mientras nadie toque a su hijo.- ¡¡¡Llévanos con el ahora! -Ordena.-

De nuevo con Morticia y Patana.

- ¡Cindy tenia razón! -Exclama Patana abrasada a su madre.- ¡Te dije que debíamos llevar la pala! -

La puerta del carruaje se mueve.

Las dos gritan al ver que el muerto logro romper el seguro y abrir.

Morticia se aferra a su hija mientras oraba por un milagro.

Patana por su parte se quedo mirando fijamente al esqueleto que entraba.

Se aleja de los brazos de su madre y se acerca.

- ¡Patana! -Exclama la viuda.-

El esqueleto la sujeta con sus manos huesudas.

- . . . ¿Papi? -Parpadea sin poder creerlo.-

Patricio abraza a su hija.

El miedo se esfuma.

Personas volviendo a ver a sus familias.

Niños conociendo a sus abuelos o padres.

Padres volviendo abrazar a sus hijos.

Parejas volviéndose a encontrar.

Amigos llorando al verse.

Mascotas que se lanzan para dar amor.

Ambos pueblos se llenan de felicidad.

- Disculpen. -Llama la atencion el Bisabuelo de Tulio.- ¿Dónde esta la novia? -

Los muertos señalan arriba de las escaleras.

Cindy que miraba todo junto a su esposo y padres se sorprende.

Jamás espero ver una escena tan conmovedora y bizarra en su banquete de bodas y mucho menos que un muerto parecido a Tulio la estuviera buscando.

El Bisabuelo Tufillo se aclara la garganta y saca una tarjeta.

- Para la estimada Cindy Miraflores y su esposo, les deseo mis mas buenos deseos y que vivan con años felices en esta vida y en la muerte. -Lee la tarjeta.- Y aunque no pude estar en su boda, seria un gran honor para mi que estuvieran en la mía. -El muerto le entrega la tarjea a la ardilla.- Con todo cariño; Tulio Triviño Tufillo. -

Cindy puede reconocer de inmediato la letra y firma de Tulio.

Se conmueve.

- ¿Dijo boda? -Pregunta Gaspar Miraflores aturdido.- 

- Eso mismo querido nieto. -Exclama un muerto idéntico a el.-

- ¡¡¡Bisabuelo!!! -Exclama el patriarca.-

- En carne y huesos. -Un ojo se le sale pero vuelve a ponérselo.- Venimos para llevarlos, no olviden traer un regalo. -Sonríe.-

Muertos y vivos se dirigen a la iglesia de Titiriquen.

- ¡Atrás! ¡Atrás! -Grita el pastor en pijama.- ¡Vuelvan al abismo donde vinieron! -Trata de amenazarlos con su bastón.- ¡No permitiré que entren a este lugar sagrado! -

- No grite, es una iglesia. -Le regaña un muerto.-

Los cadáveres entran a la iglesia dejando al pastor con la cara en blanco y la boca abierta.

Vivos y muertos llena rápidamente la iglesia.

Los demás tuvieron quedarse y mirar desde afuera pero no les importaba, una boda de un muerto y un vivo no se veía todos los días.

Los del pueblo de Titiriquen solo miraban como cada vez llegaban mas gente de Titiritalca, llevando lo primero que encontraron como regalo de bodas.

La gente se miraba pero no se decía nada, estaban mas concentrados como sus parientes muertos se saludaban unos a otros con cariño.

Tres carruajes llegan a la escena.

Uno con Bombi, otro con Patricio y el ultimo con los Fundadores de los pueblos.

Las familias se miran aturdidas y sin saber que decirse.

Los aldeanos miran con la boca abierta a los fundadores tratándose como los mejores amigos.

La música empieza.

Los muertos llevan a las familias a sus asientos reservados.

- Tulio. -Dice Vespertina al ver a su hijo en el altar junto con el cadáver de un conejo.-

Un esqueleto: Shhh

Todos se sientan.

Tulio y Bodoque se miran por un momento a los ojos.

- Queridos mortales y difuntos. -Habla Juanin tomando el lugar del pastor.- Estamos reunidos hoy para unir a este hombre y a este cadáver en matrimonio. -

Juanin destapa la botella roja y un humo rojizo sale de ella.

Patana y Cindy miran fijamente esa botella.

- Ahora los votos. -Mira a Tulio.- El mortal primero. -

- Esa no es una botella de vino. -Susurra Cindy a su esposo y padres.-

Bodoque y Tulio voltean para verse cara a cara.

Mamá esa botella tiene una carabera y un extraño humo saliendo de ella. -Susurra Patana.-

- Con esta mano yo sostendré tus anhelos. -Recita Tulio mirando los ojos del conejo.-

- Esa cosa no es vino. -Afirma Gaspar que era un gran conocedor de vinos.- Desde aquí lo huelo y huele como a. . . -

- Tu copa nunca estará vacía, pues yo seré tu vino. -El mas alto toma la copa de la mesa y sonríe al conejo.- 

- ¿Qué es esa cosa Patricio? -Pregunta Morticia al esqueleto de su esposo.-

- Esa fue la decisión de Tulio. -Responde.-

Bodoque se toma un momento en mirar a Tulio con una sonrisa.

- Debemos detenerlo. -Susurra Cindy con urgencia.- Algo terrible va a pasar. -

- Cindy estamos rodeados de muertos. -Susurra preocupado Tenison. Ahí estaba el Bisabuelo Miraflores, pero apenas lo conocieron hoy, estaban rodeados de extraños.-

- Con esta mano yo sostendré tus anhelos. -Recita el conejo.-

- Mamá -Susurra Patana al ver que su padre se le dificultaba contestar.- Cuándo uno se casa. . .  ¿No es hasta que la muerte los separe? -Su cerebro de detective esta resolviendo el enigma.-

- Tu copa nunca estará vacía. -El cadáver toma la botella.-

- ¿Debemos detenerlo? -Pregunta Tulio Primero aturdido. Después de todo lo sucedido no le importaba que fuera un hombre o un muerto, pero sentía una terrible sensación de que algo muy malo pasara.-

Vespertina se levanta de su asiento siendo seguida por su esposo, ambos se esconde en la parte de atrás de las columnas de mármol.

- Pues yo seré. . . -Sirve el liquido rojo en la copa de Tulio.-

El conejo lo mira con una sonrisa y el mas alto se la devuelve.

Sus ojos se desvían por un memento y después se abren al ver una pareja de ancianos detrás de la columna.

Eran idénticos a Tulio y fácilmente pudo identificarlos como sus padres.

- Yo seré. . . -

Los Tufillos miran con lagrimas en los ojos la espalda de su hijo desaparecido, ni siquiera pudieron hablar con el o darle un solo abrazo.

- Yo seré. . . -Mira a Tulio y después sus ojos se desvían y encuentran a una mujer vestida de negro idéntica a Tulio.-

La mujer junto a una niña lo miraban asustadas, como si le trataran de decir que no lo hiciera.

- ¿Si? -Tulio lo mira aturdido sin entender lo que le pasaba.-

- Continua Bodoque. -Insiste Juanin.-

- Tu copa. . . -Al conejo le tiemblan los hombros.- Nunca estará vacía. . . -Sus ojos vuelven a ver a los invitados.-

Ahí estaba esa mujer de pelo rosa junto a los que parecían ser su familia, ella le suplicaba con la mirada, sus padres hacían lo mismo sin importarles que siempre odiaron a su ex yerno.

- Porque yo seré. . . -El conejo no puede sacar las palabras.-

- Yo seré tu vino. -Termina de decir las palabras el mas alto.-

El novio cierra los ojos y lleva la copa a sus labios.

Patana, Cindy y Vespertina toman aire para gritar que se detenga.

Juan Carlos detiene la copa con su mano huesuda. 

Tulio lo mira herido.

Los invitados se desconciertan.

- No puedo. -Le tiembla la voz al conejo y agacha la mirada.-

- ¿Qué sucede? -El mas alto lo toma del rostro para que vuelva a mirarlo.-

- No es correcto. -Lo mira con una profunda tristeza.- Siempre quise encontrar a alguien para pasar toda mi vida con esa persona y formar una familia, pero nunca pude cumplir ese sueño. -Una lagrima se escapa de sus ojos.- Te amo Tulio. -

El mas alto lo mira con tristeza al entender que se estaba despidiendo. 

- Y eres mío. -Dice con seguridad.- Pero también eres de alguien mas. -Le quita la copa.-

Los ojos de Bodoque miran detrás de Tulio.

El mas alto sigue su mirada y se encuentra a sus padres.

- ¡Mamá! ¡Papá! -Llama.-

Sus padres rompen en llanto y corren para abrazarlo, les alegra volver escuchar el llamado de su hijo otra vez.

- ¡Tío Tulio! -La pájara corre en lagrimas abrazarlo.-

Morticia también en llanto corre para abrazarlo.

Los invitados se conmueven.

El joven Tufillo no puede aguantar mas y también estalla en lagrimas mientras abrazaba a todos.

Juanin pone el corcho en la botella.

Cindy respira aliviada, Tulio ya esta a salvo con su familia.

Bodoque se bebe todo el contenido de la copa y la deja en la mesa.

- Oh Tulio. -Dice su madre limpiándole las lagrimas.- Pensé que nunca mas te volvería a ver. -

El conejo eructa soltando un poco del humo rojo, mira por un momento a Tulio antes de irse.

- Espera. -Lo detiene Tulio.- Hice una promesa. -Se separa de su familia.-

- No es necesario que la cumplas ahora. -Le enseña la mano con el anillo.- En otras circunstancias. . . Tal vez. -Sugiere.-

Ambos se quedan mirando.

El conejo cierra los ojos y le da la espalda.

Lentamente camina por el corredor nupcial bajo la vista de todos los presentes.

Por cada paso que daba, el viento se hacia mas fuerte y la luna mas brillante.

Sus pasos se detienen en las puertas de la iglesia para admirar la luna.

Su ojos vuelven a mirar a Tulio por un momento.

Tulio le devuelve la mirada desde el altar junto a su familia.

El conejo le sonríe por ultima vez.

Da el ultimo paso para salir de la iglesia.

El joven Tufillo jadea al ver como el cuerpo de Juan Carlos se precipita a caer.

Corre para evitarlo.

El pequeño cuerpo se acerca rápidamente a las escaleras de piedra.

Tulio extiende la mano para atraparlo.

El cuerpo del conejo se ilumina y se desploma en la dura piedra.

Estalla en millones de mariposas blancas que vuelan hacia el cielo.

Tulio cae de rodillas en las puertas de la iglesia.

Solo le queda mirar como las mariposas vuelan hacia la luna.




.  .   .



Un mes después. . . 



Tulio deja un ramo de Rosas en ese árbol muerto en donde todo comenzó.

Las cosas han vuelto a seguir su curso en el mundo de los mortales, pero se siente un ambiente diferente, se siente mas vivo.

Esta tarde incluso escucho a unas personas reír.

Además los dos pueblos no han vuelto a tener hostilidad entre ellos.

¿Significa que hicieron las pases?

En realidad no lo sabe.

La única forma de romper el circulo vicioso es que ambos pueblos decidan que ya haya sido suficiente.

Pero se conforma con que se haya evitado una matanza sin sentido. (Aunque se acerca el festival de la canción de Titirilquén)

Las ramas de los arboles se mueven con el viento.

El mas alto solo mira a la nada.

Se escuchan uno pasos a sus espaldas.

El corazón de Tulio se acelera.

Voltea a mirar y se encuentra a un conejo que lo mira fijamente.

- Oh disculpe, no sabia que había alguien mas aquí. -

Tulio mira aturdido.

- ¿Caballero? -

- Ah, disculpe. -Su pecho se llena de decepción.- Es que no esperaba encontrarme con alguien. -

- Lo entiendo. -La coneja de ojos verdes le sonríe.- Acabo de volver al pueblo y solo vine aquí para recordar. -

- ¿Recordar? ¿Qué cosa? -

- Mis locuras de juventud. -Ríe. La coneja de pelo blanco ya estaba en la mediana edad.-

- ¿A que se refiere? -

- No es nada, solo que de joven planeaba huir para casarme. -Tulio queda con la boca abierta.-

- Eso no me parece algo de nada. -Contesta.- ¿Pero porque vino aquí? -

- Aquí era el lugar donde me encontraría con mi prometido. -Se acerca para mirar el árbol.-

- . . . Disculpe ¿Cómo se llamaba su prometido? -

- Mmm Lo olvide. -Declara.- Pero me acuerdo que era un conejo como yo. -

- ¿Y que paso? ¿Por qué no huyo con el? -Pregunta con urgencia.-

- Mis padres me atraparon y me encerraron en mi habitación. -Narra borrando su sonrisa.- Después mi padre fue al encuentro y dijo que lo había echado del pueblo junto con sus amigos. -

- ¿Echado? -Tulio no le cree.- ¿Estas segura? -

- Eso fue lo que dijo, y nunca lo volví a ver. -

El mas alto abre la boca indignado, la coneja lo mira con sus grandes ojos brillantes, Tulio duda. . . 

- . . . ¿Y no esta enojada por eso? -Decide preguntar.-

- Lo estuve por mucho tiempo. -Acaricia el tronco del árbol.- Pero me di cuenta que si lo hubiera echo, me habría arrepentido de abandonar a mi familia. -Especialmente a su abuela.- Y cuando tuve a mis hijos, pude entender el dolor que les habría causado a mis padres si me hubiera ido. -

Tulio la contempla en silencio.

- ¿Y usted? -Pregunta la mujer que voltea a verlo.- 

- Aquí conocí a mi esposo. -

- . . . -La coneja parpadea.- . . . ¿Y que paso? -

- La muerte nos separo. -

- Oh. . . -La de ojos verde se siente un poco incomoda.- . . . Lo lamento. -

El mas alto duda de su sinceridad pero asiente como agradecimiento.

- Bueno, mi familia me espera. -Se separa del árbol.- Un gusto hablar contigo. -Dice antes de irse por donde vino.-

Tulio no contesta pero a la coneja no le importo.

La adulta parecía estar tratando de huir, la idea de que dos hombre. . . Por alguna razón le acelero el corazón y le calentó las mejillas.

Estaba muy confundida.

Tulio ignorante de lo que provoco en la coneja se quedo en el bosque.

El mas alto se queda un momento mirando el árbol, antes de irse también con su familia. 











FIN

Gracias por Leer.

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Curiosidad:

Hay una referencia a los Simpson, si la encuentran son personas de cultura.

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