22
JAYNE.
—Últimamente estás algo desaparecida.
Rose comienza a maquillarse frente a mi, yo sigo sentada tratando de dejar mi teléfono y Emma solo está seria sentada mirándonos a ambas. Ha estado muy callada en todo lo que llevamos aquí y se me ha hecho extraño ya que la mayoría de veces no se calla y está todo el tiempo hablando de Jayden.
—Kane siempre quiere salir, le gusta tener citas.
—Oh de verdad ¿a donde te lleva? Siempre he querido saber a qué lugares te llevaría un chico como él.
Si le contara a Rose mi cita del otro día seguro que se infarta. Ella siempre ha sido una chica sofisticada y se que pensaría en cualquier otro lugar menos en un parque abandonado.
—Suele llevarme a la cafetería o a parques.
Claro que no le iba a contar, ya me imaginaba sus reproches por dejarme llevar hasta allá.
—¿De verdad? No se ve como un chico que vaya a ese tipo de cosas—voltea Rose sorprendida—Mas bien parece la clase de chico que te lleva a un motel.
Si así era ella, éramos de la misma edad y nuestros pensamientos eran muy diferentes.
—¿Porque lo dices?
—No se, tiene cara además es mayor que nosotras.
—Solo es un año mayor tampoco es algo del otro mundo. No creo que el pensamiento de un adolescente sea ir a un motel—su mirada de ingenua se hizo presente—Un adolescente normal por lo menos.
—Kane ya no cuenta como un adolescente.
—Yo también ya cumpliré mis 18 y ustedes también, es una ventaja de ser de los primeros meses del año.
—Emma es mejor que organicemos una fiesta buena para Jayne—Rose al momento de mirarla y ver que no conecta con la conversación se acerca a ella—¿Nos estás escuchando?
Ella fingió que lo hacía pero ahora me daba cuenta que realmente tenía algo, aunque después, cuando ya estábamos en el almuerzo solo estaba preocupada y se le notaba en la mirada.
—Yo siento extraño sabes, mi madre está actuando raro estos últimos días—La voz de Emma parecía mostrar nerviosismo—Creo que está saliendo con alguien.
Mientras ella seguía comiendo delante de mi yo solo miraba la bandeja. Rose estaba a mi lado comiendo y poniendo total atención a lo que decía. No podía ni siquiera comer, me estaba estresando por el hecho de que últimamente mis padres peleaban demasiado y eso me agotaba.
Día tras día, comida tras comida, oír sus quejas en la cena hacía que me doliera la cabeza cuando no peleaban el uno con el otro me metían a mi. Hace 3 días que no salgo con Kane, no lo he visto en clases ya que no ha entrado. No he hablado gran cosa con él por mensaje; no es algo que me preocupe pero se me hacía algo extraño.
—¿Que piensas tú Jayne?—miré perpleja a Rose tratando de reaccionar a lo que hablaban—De ir al centro comercial hoy.
—Me parece bien, solo que no soy mucho de ir a esos sitios. Dejé de hacerlo hace algún tiempo.
—Vamos, no me digas ese tipo de cosas—Emma me contestó con ironía—Ambas sabemos que no es cierto, ¿saldrás con Kane y por eso no quieres ir?
Mi dolor de jaqueca comenzaba a aumentar y quería dejar de estar aquí, no quería salir quería irme a casa y encerrarme todo el día. Sabía que no había salido mucho con ellas pero estos últimos días habían sido algo extraños y llenos de odio. A mí misma claro estaba y a la gente que me rodeaba porque todo giraba en torno a mis problemas gracias a mis padres.
Rose me miraba esperando una respuesta.
—Si, ya saben, Kane es mi novio y algunas veces quiere salir juntos.
—Oh pero no hay problema, le puedes decir que nos acompañe.—bebió un poco de su agua y ladeó la cabeza—¿Verdad Rose?
Sonrió un poco—Creo que no le vendría mal cargarnos las bolsas como las parejitas de las películas. Sería divertido ver a ese idiota cargar algo.
Había pisado muy hondo, ni siquiera había quedado con Kane en salir.
¡Ni siquiera quería salir!
—No se si sea buena idea para el. A los chicos no les emociona la idea de ir de compras, menos cargar bolsas—mi mirada se dirigió hacia Rose—Sabes como son los hombres y yo se que el solo se quejaría y nos pondría de mal humor.
—Vamos Jayne, sería divertido mirarlo hacerlo. Además podríamos invitarlo nosotras mismas, solo dinos donde se verán y le diremos.
—¿Porqué no invitan a Jayden? Él podría acompañarlas a sus compras, se ve que a él si le gustan.
Emma no dijo nada y Rose se veía algo feliz con la idea. Emma aún no me decía que había entre ella y Jayden, yo ya no le hablaba mucho pero sabía que entre ellos había algo que no me habían querido decir por alguna razón. Y lo respetaba, creo que no soy la única que su vida está echa toda una revoltura de cosas.
—¿Puedes convencer a Kane de ir y llevarlo? De seguro y si va el, querrá ir.
—Después veré eso, tengo clase ahorita—mentí—El profesor Stanford nos pidió llegar antes.
Me levanté e ignoré lo que seguían diciendo. Tenía aún hora libre ya que había mentido, llegué a mi casillero para buscar una aspirina dentro de él. Al abrirlo miré la cajita de color azul que usaba para guardarlas, saqué una y me la tomé a secas por que no aguantaba el dolor.
La caja decidí guardarla en la chaqueta de mezclilla que traía, cerré mi casillero y mi mirada se perdió a uno de los extremos del pasillo donde lo miré. Kane estaba ahí de pie viéndome dirigiéndose hacia mí con su sonrisa egocéntrica. Sus pantaloncillos negros hacían conjunto con su chaqueta negra de mezclilla y su camiseta gris. Esta vez la figura de un insecto extraño volvía a hacer presencia.
No se veía tan raro.
Se puso frente a mi.
—Kane—había hablado yo. Ni siquiera sabía por qué lo había hecho.
—Jengi, cuánto tiempo sin verte.
Su estúpida sonrisa hacía que mi estómago se revolviera al verla, quería pensar que era de asco.
—¿Qué necesitas?—ignoré de la estúpida forma en la que me había llamado—¿Mi libro de Ciencias? Las últimas veces que llegaste a entrar a clases solo me lo pedías. Deberías conseguirte uno, podrías comprar un libro en vez de comprar tu caja de cigarrillos diaria.
—Graciosa, ¿por qué no me habías comentado que teníamos una cita hoy?
—¿De que hablas? ¿Cita hoy miércoles?
—Por lo menos sabes que día es, me sorprende que sepas en qué día vivimos Jengi.—su sonrisa se marcó al mencionar esto último—sueles ser algo olvidadiza algunas veces...
Voltee los ojos ante lo que dijo y decidí caminar e ignorar el tema.
Para mi sorpresa Kane me siguió y se puso a mi lado, tal vez no tenía gran cosa de sorprendente pero me sentía extraña que me siguiera.
—Y ahora él que se quiere hacer el graciosito eres tú.—lo dije por lo último que había dicho.—¿no es así?
—A mi se me da mejor—presumió.—aunque no me habías dicho que teníamos una cita, Jayden tuvo que decírmelo.
Me detuve frente a unos casilleros y lo miré extrañada, Jayden le había dicho que teníamos una cita cuando no había pasado mucho que las había visto antes de verlo a él. No estaba para hacerme ideas o tratar de resolver las cosas. Sabía exactamente qué Emma lo mandó a decirme o por lo menos inconscientemente lo hizo.
Odio como nos miran todos.
—¿De verdad? Pues tal vez se lo inventó.
—Jayden no es de inventar cosas me parece que alguien más si lo es—niego a responder lo que dice—Me han dicho que me invitaron al centro comercial, no me apetece mucho ir si te soy honesto.
—Vaya qué sorpresa, no me lo podía imaginar—ironicé—Ya lo sabía fue lo que le dije a ellas, yo tampoco quiero ir. Pero están de insistentes me imagino que le dijiste a Jayden que no podríamos.
Negó con la cabeza y una pequeña risita salió de él—Le dije que si iríamos, a decir verdad tenía mejores lugares para ir pero fue tan insistente que fuera por que Emma no se que y dijo que Eliot iría con Rose, prácticamente estaríamos solos de igual forma.
—¿Tu sabes que tienen esos dos?—se encogió de hombros—no quiero ir muchas gracias, puedes acompañarlas.
—Vamos Jengi, por qué siempre tienes que ser tan aburrida.
—No soy aburrida—me puse a la defensiva y ni yo sabía porqué—soy mucho más divertida que tú.
Se inclinó más hacia mí como si fuese a besarme, claro que no me dejaría. Estaba cansándome de fingir, no por el hecho de que sintiera algo más, por el hecho de que me estaba dando cuenta que era tan estúpido fingir un noviazgo por alguien que no valía la pena. Me daba cuenta que ni siquiera seguía sintiendo nada por él y que ya no tenía caso seguir jugando pero por alguna extraña razón era interesante seguir.
No me besó, al contrario solo me miró y volvió a sonreír. Últimamente sonreía mucho, ya no era el chico rarito que solo estaba con semblante frío.
—Dudo mucho, te veré en una hora. Te veo en el estacionamiento.
Se giró para alejarse de mi y yo solo me preguntaba que por qué en una hora si tendríamos clase.
—¿No entrarás de nuevo?
—Tengo cosas que hacer.
Y con esto dimos por terminada nuestra conversación. No negaré que me intrigaba saber el porqué no entraba, pero suponía que solo quería hacerse el importante. Fumar fuera y hablar con sus amigos, así que decidí descartar la idea de que estaba intrigada e ignoré el pensamiento.
No sabía porque mi humor era pésimo, probablemente por que mi jugada no había funcionado. Tenía problemas últimamente, no dormía bien, me sentía insuficiente conmigo misma. Lo de Kane lo pensaba muchas veces que mi propia mente estaba cansada del mismo tema.
Al estar de pie frente a su auto como habíamos quedado de vernos solo tenía ganas de ir a casa y no ir al centro comercial.
—Puedes subir Jengi, no es como que no hayas conocido nunca mi Auto.
Gracioso.
Subí sin decir nada más, algunos minutos pasaron y la música comenzaba a escucharse algo baja. Kane iba manejando lento, la mayoría de las veces que manejaba parecía que estaba jugando a rápido y furiosos y ahora ni siquiera lo hacia.
—¿Estas molesta?
Me había sorprendido su pregunta.
—No lo estoy, es raro que preguntes.
—¿No lo estás? Siempre te la vives quejándote, siempre tienes algo que decir me sorprende que no hayas mencionado nada en lo que llevamos en el auto.
—No tengo muchas ganas de hablar, no estoy molesta.
Subí un poco más la música tratando de ignorar el silencio extraño que había ya que estaba muy baja. Miré hacia la ventana quería tratar de pensar y descifrar el por qué últimamente me estaba sintiendo así. No estaba molesta con el, sabía que era por lo de mis padres.
Kane puso una canción, yo la escuchaba con determinación mientras observaba la carretera. Me estaba acostumbrando al ritmo de la canción, hasta podía asegurar que me estaba gustando demasiado, cuando escuché que el volumen de ella bajó rápidamente a un nivel que ni siquiera podía escuchar ni que decía.
Miré a Kane y el solo sonreía mientras seguía manejando.
—¿Porque la has quitado?
—Comenzaba a aburrirme. ¿Que tu no estabas molesta?—me miró rápidamente con sus manos en el volante— bueno, ¿que tú no estabas tratando de no hablar?
—Olvídalo.
—No entiendo porque estás molesta, ¿no teníamos una cita hoy? Tu misma lo dijiste
—Ni siquiera era real lo de la cita Kane, era solo una excusa. Aunque bueno, ambas quieren ir así que creo que está bien si tus amigos también irán.
No dijo nada, al contrario lo vi solo callado mirando hacia la calle que estaba algo vacía ya que a esta hora no había mucho tráfico. Mencioné que iríamos al everglow un centro comercial al cual solíamos ir Emma y yo antes. Lo cual cuestionaba si era ahí, Kane me preguntó si estaba segura y solo debatí en si hablarle o no.
—Si, pero usualmente solemos ir ahí de compras.—mencioné mientras sacaba mi celular del bolsillo para intentar marcarle a emma—Si quieres puedo marcarle a Emma para...
El se detuvo en una calle y yo pensaba que sería para marcarle a Emma y ver a donde iríamos. Pero al momento en que su auto se paro, al momento en el que su motor dejó de estar encendido el me miró y se acerco demasiado a mi importando le poco el pequeño espacio entre nosotros. De nuevo volvía a estar frente a mi y yo solo podía estar escribiendo en mi celular, o tratando de hacerlo más sin embargo mis dedos no respondían y aunque trataba de ignorar la presencia de Kane frente a mi, no podía.
—Solo, hablaré con Emma para saber que centro comercial es probablemente quiere cambiarlo.
Traté de decirle, más sin embargo el no respondía solo estaba observandome.
Me quitó rápidamente mi celular y antes de que pudiese reaccionar el ya lo traía en manos. Yo solo frunci mis cejas,mi cara se tensó ante lo que había hecho ya que él no era nadie para agarrar mi celular.
—Jayne—Dijo casi en un murmuro, lo cual era extraño ya que no había nadie que pudiese escucharnos—Tengamos una cita—yo lo miré confundida. —una real.
Por alguna razón me sorprendió del todo escucharlo decir eso, escuchar decir que quería tener una cita real conmigo más sin embargo yo no podía dejar de verlo y ver como lo decía en serio. Esperaba que una sonrisa de burla o su típica cara bromista hiciera precencia porque comenzaba a conocer como iba a actuar después de decir algo, creo que es lo que pasa cuando pasas demasiado tiempo con una persona,comienzas a ver realmente quien es y sabes que tipo de expresiones hace al decir algo.
—¿una cita real?
—Si—hizo una pausa—tengamos una cita real ahora mismo.
—Kane...
—Haz dicho que nuestras citas ni si quiera son reales y yo lo sé, se que nada de esto es real. Pero yo, quiero que tengas una cita conmigo real.
¿Lo estaba diciendo en serio?
_*_
Cuando Kane me pidió que tuviéramos una cita no pude reaccionar de una buena forma, no sabía que decir ya que me había agarrado con sorpresa. Pero aún así acepté aunque le dije que sería después ya que teníamos un compromiso hoy.
En el que él nos metió ya que aceptó venir.
Nos encontrábamos de pie frente al gran centro comercial everglow, estaba fuera del auto de kane y él apenas estaba bajando del auto. Yo estuve de pie esperando a que bajara pero, al voltear lo vi encender un cigarrillo de nuevo. Últimamente kane fumaba más de lo normal, no sabía si cuando estaba conmigo lo dejaba o lo hacía aún con más frecuencia.
Suspiré y lo miré molesta.
—¿Otro cigarrillo?
—Joder, no me digas que el humo te esta molestando.—habló algo molesto—Porque estamos a una distancia aceptable y no puede llegar fácilmente a tu nariz.
—Kane en el auto fumaste 2 y en la preparatoria de también. Dejalo por un rato.—propuse.
—¿Dejarlo? Si lo acabo de encender.
Siguió fumando como si mi comentario le importara poco, no podía creer como Kane era algo adicto a esas cosas. No podía creer como una cosa tan simple podría volverse la adicción de alguien, porque lo que kane tenía ya era adicción, adicción por algo que en la vida podría matarlo.
—¿Lo vas a apagar o no?
—¿Vas a molestarte si no lo hago?—asentí y el solo frunció el ceño, miró su cigarrillo y lo tiró—Listo,¿contenta?
—La verdad es que si, no se como puedes fumar tanto, esa cosa podría hacerte daño.
—Hay cosas que hacen aún más daño y las personas aún sabiéndolo, lo hacen. Así que, olvida que esto puede hacerme daño porque todos tenemos algo que lo hace sin falta.
Las palabras de Kane eran algo profundas, el no solía decir cosas así. Tenía el presentimiento de que algo estaba pasándole, que algo tenía en especial el día de hoy porque estaba actuando de una manera muy extraña. Pero no debía incomodarlo con preguntas sobre que tiene.
El pasó por mi lado, ladeo su cabeza y tomó mi mano.
—¿Que haces?—quise saber.
—Voy a presumir a mi novia falsa con mis amigos, ¿te molesta?
Negué con la cabeza y sonreí porque aquello se había escuchado extraño viniendo de él.
Comenzamos a caminar en silencio, no era para nada incomodo ya que yo solo observaba las tiendas a nuestro paso.
Kane no decía absolutamente nada, hasta que mi celular comenzó a vibrar en su bolsillo, reconocía el tono. El soltó mi mano, con delicadeza sacó mi celular de su bolsillo y me lo entregó,vi el nombre de Emma en la llamada y sabía que estaría buscándome por ahí con los chicos con los que ambas salen.
—¿si?—contesté.
—Jay ¿donde estas?
—Estoy en...—me interrumpió.
—¿ya estas aquí o Kane te llevó a otro sitio? No me sorprendería en absoluto bueno, ya sabes que las parejas...
—No Emma—ahora la que interrumpió fui yo—Kane esta aquí a mi lado y si, ya llegamos.
Suspiró aliviada—Menos mal.
—Joder Emma deja que se diviertan—apuesto a que ese era Jayden—igual nosotros también vamos a divertirtnos.
Hice una mueca ante eso que escuché y Emma solo le dijo <<callate idiota>> Estaba claro que había algo que no sabía. O por lo menos algo que aún no estaba confirmado del todo.
—Estamos en la pequeña cafetería a la que siempre nos vemos, quería un frappé.
—¿La que está al lado de una tienda de vestidos?—cuestioné dudosa.
—Si, los esperamos.
Dicho esto colgó, guarde mi celular y supuse que kane ya no agarrara mi mano así que seguí caminando. De un movimiento rápido me detuvo, y agarró mi mano de nuevo sin decir nada.
—Están a pocas tiendas de aqui—anuncié—En una cafetería.
—¿En una cafetería? —-asentí y tiró una risilla amarga—Si que son extrañas, quien viene a una cafetería en un centro comercial.
—¿Disculpa? Son mis amigas—contraataque.—Y los extraños son tus amigos, más Jayden está haciendo que Emma se ponga rara.
—¿Rara?
—No lo sé Kane, solo te aviso que si juega con ella juega con ellas le daré un puñetazo si es que llega a hacerle daño. Se que no es un gran amigo mío pero es tu mejor amigo.
Seguimos caminando, hasta llegar a la cafeteria con donde estaban Emma y Rose. Pude ver como Emma pedía un trozo de pan junto a Jayden en el mostrador y Rose estaba sentada hablando con Eliot y con una chica que suponía que era una amiga suya no conocía.
Bueno, por lo menos no estaba de mal tercio. Aunque pensándolo bien parecía que ellos lo estaban.
—Miren quienes llegaron—Eliot habló—después de mucho, pensábamos que no iban a venir.
Jayden volteo rápidamente y nos miró a ambos.
—Joder Eliot, deja de molestar ellos si tienen cosas que hacer.
—¿Que tipo de cosas?—preguntó.
—Cosas que hacen las parejas, lo sabrías si tuvieras una.
Sonreí ante lo que dijo ya que Eliot se mostró algo molesto.
—No comiencen a joder—Kane habló—dejen a mi novia y a mi en paz.
Un escalofrío recorrío mi cuerpo al escuchar decir a Kane "mi novia".
—¿Bien?—Emma se acercó—¿cual es el plan?
—Iremos a la tienda de Gmo,necesito algunas prendas nuevas y es la tienda donde más ropa de mi tipo se encuentra—Rose comentó.—Ella es clare, es amiga de Eliot.
La saludé ansiosa mientras Kane ni siquiera dijo nada, solo la miró con cara de pocos amigos y quitó la mirada de ella para dirigirla hacia Jayden.
—¿Gmo? Yo quiero ir a Kass, necesito algunos zapatos nuevos.
Emma dijo y yo ni siquiera sabía a donde iríamos finalmente.
—¿Tu jayne?
Ese fue kane.
—¿Eh?
—¿A donde quieres ir?
Todos me miraban, y yo no sabía que decir ya que no había pensado a que tienda iría.
Piensa rápido Jayne.
—Creo que a la tienda de aquí al lado, no me vendría mal algún vestido—comenté.
—Podríamos ir nosotros, Emma con jayden y Eliot con Rose y su amiga así no estarían solas—propuso y yo solo los mire a todos.
—¿Les parece bien?—Jayden preguntó.
Y así, sin quererlo ni planearlo terminé junto a él para ir de compras. Sabía que de alguna forma podría decir que nos fuéramos y tuviéramos la cita que él quería pero sería divertido fastidiarlo solo un poco.
Al entrar a la tienda el aroma a lavanda inundó por completo mi nariz, era un aroma muy agradable. La tienda era blanca por dentro con distintos vestidos a su al rededor y maniquíes,había música relajante y algunas empleadas pasaban por distintas áreas de la tienda con su traje negro.
Desde que entré algo a lo lejos, admiré dos vestidos que estaban en un maniquí.
—Tendrás que darme tu opinión sincera sobre que vestido usar.
—¿Vamos a ver vestidos? Porque a mi suelen quedarme muy bien.
Una sonrisa salió de mi.
—Vamos no seas idiota, las personas que me ayudan se acaban de ir a ver más tiendas.
—Pero yo no soy muy bueno seleccionando vestidos.
Comenzamos a caminar por la tienda pasando por distintos estantes de vestir. Algunos eran vestidos clásicos, elegantes, juveniles y extravagantes.
Yo estaba viendo los vestidos, movía poco a poco los ganchos mientras pasaba de color en color. Kane estaba por ahí en la tienda, solo le hablaría para que me acompañase a probarmelos.
—¿Que tal este? Es buenísimo—me mostró un vestido muy angosto, para una señora de 30 años quizá, color rosa.—Es largo, debería gustarte.
—¿Crees que un vestido como ese me quede?
Era 5 tallas más de la que era yo, Kane seguía mostrándome el vestido mientras en sus dedos sostenía el gancho.
—Solo era broma—Admitió—odiaría verte con este vestido, es algo ridículo.
—¿Verme con ese vestido? Me da igual si lo odiarias, lo usaría si fuese de mi talla y si lo odias lo usaría mil veces más.
El se alejó riendo, opté por probarme el vestido que vi a lo lejos en un maniquí. Y llevé otros 3 que me gustaron unos eran cortos y otros eran algo largos,la verdad no solía tener mucha preferencia de como quería un vestido creo que con tal de que a mi me gustase.
Le hablé a Kane, el se sentó y yo estaba frente a él mostrando diferentes vestidos que había elegido, aunque no eran muchos yo se los mostraba.
Kane estaba frente a mi y yo le mostré un vestido blanco aperlado, su tela era de ceda al igual que mi vestido rojo de aquella cena. El estaba sentado mientras yo le enseñaba algunos vestidos, claro que no me los probaba, solo se los enseñaba junto con el gancho frente a mi.
—¿De que sirve venir de compras si no te probaras nada?—preguntó con simpleza.
—No quiero parecer tediosa enseñando demasiados vestidos en un solo rato—justifiqué—además solo pido tu opinión sobre el tipo de color.
—¿De que sirve pedirme la opinión si ni siquiera te los mides para poder decirte? Necesitaría ver como te quedan, si no que chiste tiene decirte un color si luego no te gustaría.
Era verdad. No tenía caso solo mostrarlos sin medirmelos, ya que como sabría si le quedarían bien a mi cuerpo.
De mala gana me metí al probador, para mi era algo extraño tener a un hombre de calificador en que vestido podría llevarme, pero no me quedaba de otra.
Subí el cierre del vestido color perla, antes de salir vi mi reflejo en el espejo y me mire con un poco de desaprobación. Aquel vestido ajustaba demasiado los pechos haciéndome que se vieran más grandes de lo normal, la tela encajaba un poco bien en mi cintura y lo demás estaba suelto. Estaba algo corto, pero era elegante y tal vez tendría que cambiar el color rojo a algo mejor.
Salí del probador. Kane estaba sentado en los sofás blancos de espera. Su vista se desvío hacia a mí, su expresión era otra parecía sorprendido y parecía como si nunca me hubiese visto con un vestido,su mirada era otra y creo que nunca había visto a Kane con ese tipo de mirada.
—¿Como se ve?
—Yo...
El no dijo nada al final de cuentas, solo me seguía observando y yo estaba esperando una respuesta que tal vez no llegaría pronto.
—¿tú?—sonreí—No sabes ni siquiera que decir, ¿tan mal se ve?
Él se levantó y a pasos tan lentos se acercó a mi. El agarró mi rostro, miró mis labios con algo que supuse que era deseo,pero ¿deseo porque?
Esta vez nadie estaba viendo, Kane acaricio una de mis mejillas con su pulgar y después pasó a acariciar mi labio inferior. No sabía que estaba pasando, Kane me miraba deseado y yo no sabía que significaba lo que estaba haciendo.
—¿Puedo?
Sabía a lo que se refería y solo asentí. Sin pensarlo él me besó, podía decir que Kane comenzaba la mayoría de los besos algunas veces sin razón. Nuestros labios volvieron a conectarse pero, esta vez la sensación era diferente,él me besaba con suavidad. Como si mis labios pudiesen romperse, profundizamos aún más el beso y yo sentía como mi corazón se aceleraba.
Puse una mano en su pecho y sorprendida note que el suyo estaba igual que el mio. Y era extraño, porque estábamos besandonos como de costumbre pero todo estaba cambiando entre nosotros, esta vez mi corazón se aceleraba cuando lo hacía al igual que mi pulso.
Kane separó nuestros labios, sostuvo mi rostro y yo solo lo miré. Sus ojos jodidamente claros se conectaron por algún instante a los míos, por unos segundos la mirada de Kane era sincera, sin nada de burla y era extraño,el seguía sosteniendo mi rostro entre sus manos y yo no podía decir nada.
Kane me abrazó, me sobresalte un poco pero igual lo abracé. Rodee su espalda con mis brazos y el solo respiraba en mi hombro, podía sentirlo.
—Vamonos—susurró—vámonos de aquí.
Yo solo asentí, me alejé poco a poco y me metí al probador de nuevo,volvi a colocarme mi ropa y después salí.
—Dame tu mano—ordenó suavemente en casi un susurro.
Yo solo se la di, tuve que soltarla al llevar el vestido aperlado a caja y lo pagué. Kane estaba hablando con una chica joven que trabajaba ahí, su pelo era rizado y tenía un cuerpo lindo podía verlo desde aquí. Y mientras yo estaba pasando mi tarjeta para comprar el vestido veía como la chica sonreía por algo que él le estaba diciendo.
Este idiota ya estaba coqueteandole a una trabajadora mientras estaba pagando. Los pensamientos sobre Kane y la chica pasaban por montones y yo solo podía mirar sin saber que sentía en ese momento. La trabajadora que me atendía colocó el vestido en una bolsa color blanca elegante y yo solo agradecí.
Me acerqué a Kane y a la chica, trate de sonreír aunque no lo quisiera.
—Listo, podemos irnos.
—Oye, solo dejalo por un rato. Estamos conversando—La chica sonrió y me dio la espalda.
Aquello me hizo molestar, ya que Kane acababa de besarme hace un rato susurrando que nos fuéramos y ahora estaba ligando.
No me molestaba que estuviera con otra chica, me molestaba el tiempo que tardaría.
Claro, mentirosa.
—Disculpa—hablé y Kane no dijo nada solo me miraba—Creo que no tienes derecho de decirme que hacer o no con mi novio—agarré la mano de Kane—si quieres pueden hablar después, pero ahora tenemos que irnos.
La cara de Kane se contrajo, sonrió un poco al ver que la chica estaba sorprendida y se fue molesta. Solté la mano de Kane rapidamente al salir, no quería ni siquiera hablarle solo quería irme a casa.
—Vamos, dime que esos no fueron celos.
—Primero me besas y me pides que nos vayamos y ahora, cuando quiero irme y te lo pido la chica esa habla por ti y te la ligas. Simplemente no entiendo.
—¿No entiendes que?—preguntó.
—No entiendo a qué estamos jugando—reclamé—me tratas como si realmente fuéramos novios pero, Kane ligas con otras chicas y eso no fue lo que habíamos puesto en el contrato. No estoy celosa, sólo íbamos a perder tiempo en lo que te esperaba.
—Jengi no estaba ligando, solo estábamos hablando—comenzó a reír—vaya que si te pusiste celosa.
Podría tener de todo menos celos por el estúpido de Kane Green. Porque no sentía nada por el, así que si mis sentimientos no tenían algo que ver con kane ¿porque me molestó que le hablara a esa chica y sonrieran tan bien?
Mientras más pienso más me confundo.
—Vamos, dame tu mano. Me agrada tener tu mano entre la mía.
Intentó agarrarla pero simplemente la aparté.
—¿Te agrada tener mi mano?
Salimos del centro comercial y estábamos frente a su auto.
—Me agrada tener tu mano—repitió.
—¿Porque?
—No se Jayne, pero me agrada tener tu mano entre la mía.
En eso yo sentí una extraña sensación en mi estómago, Kane solo me miraba y por algún momento pensé que me miraba con dulzura. Cosa que no era así.
—Es extraño que lo digas.
—Creo que he sido director muchas veces así que no veo lo que te llega a sorprender.
Después de la tienda nos encontramos con los demás no fueron muchas cosas interesantes las que pasaron después, fuimos a buscar el celular de Emma tienda por tienda. Sin contar que Kane se preocupó por encontrar a Rossie ya que no contestaba el teléfono.
Al momento de irnos ella venía atrás de nosotros platicando con su amiga, estaba claro que Kane tendría que llevarla también a casa aunque la idea no le parecía.
—¿Podemos salir mañana?—cambie el tema—Recordé que mi padre quería que me ayudase en algo.
Era mentira, mi padre no quería nada y si lo quisiera no estaría ahí. Debía desaparecer y pensar, estaba algo cansada también.
—Jayne...
—Lo prometo Kane, prometo que Mañana no habrá algún impedimento para tener nuestra cita.
Soltó un bufido—Esta bien, pero Jayne no quiero que me canceles de nuevo.
Esto era tan inesperado, todo estaba pasando demasiado rápido que mi mente estaba confundiendo sentimientos con él contrato que teníamos. Porque sinceramente, no existíamos como pareja. No existíamos como nada y ni siquiera sentíamos nada. Aún así sabía que Kane estaba haciendo todo esto por el contrato, pero al besarme sabía que me estaba confundiendo.
Y sabía que confundir sentimientos iba a joderme, porque aquella tarde que pasé Con Kane, aquel día que me besó y me abrazó.
Aquel día algo en mi y en el cambió y aunque el no lo dijese, yo podía sentirlo.
Sentía que este Plan iba a Joderme por alguna extraña razón.
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