Capítulo #30. Drásticas decisiones.

¿Quién diría que el joven Zarévich Alexei Romanov siempre fue mi abuelito fallecido a quien nunca pude conocer?

Obviamente estaba muy impactada y llena de felicidad porque ahora mismo era una princesa real después de todo lo ocurrido y por lo tanto, al fin podía calmar a mis demonios internos tras saber la gran verdad que ocultaron por cuestiones de seguridad, pues ese secreto me tenía muy estresada y a punto de dejarlo todo a causa de las inseguridades provocadas por los demás cerca de mí, quienes me tomaron por loca y asumieron que necesitaba de "más atención" cuando decidí hablar sobre mis sospechas en público con personas incapaces de entender el significado real de la empatía o el dolor ajeno.

Por otro lado, ahora sabía que no había manera de que aquella enorme confesión fuera una clase de farsa o un engaño más como los del pasado, pues las fotografías que me mostraron eran auténticas en antigüedad y originalidad, además, mi tía abuela tenía los ojos azules como la duquesa real, su cabello era igual al de su madre la Zarina aunque hoy en día fuera blanco por la edad, sus confesiones eran lúcidas y exactamente iguales a la vida en la realeza y además guardaba bajo su poder joyas, recuerdos, así como artefactos del palacio ruso imposibles de falsificar en la actualidad, por lo tanto, con todo esto finalmente me convencí a mí misma de que dicha realidad siempre fue mía al tener su misma sangre, o sea, la Romanov.

La Gran Duquesa Imperial Anastasia Romanov, es decir, mi tía abuela era la única tía directa de mamá y de la tía Rachel porque Alexei fue su hermano y Él hizo su propia familia a pesar de sufrir en silencio, por eso, ella amaba a sus dos sobrinas con toda el alma aunque la mayor los traicionara a todos cuando menos lo esperaban y lo hacía con tal de compensar el gran dolor de mi abuelito tras verlo desde su interior, sin embargo, Él sí pudo encontrar el amor verdadero al lado de mi gentil abuelita Inés, o sea, una mujer de clase media, bastante hermosa y de raíces muy humildes a quien llegó a amar hasta el último día de su corta vida sin importarle lo demás aunque antes de eso viviera en medio de extravagantes lujos como el alabado príncipe heredero a la corona de una gran nación extranjera.

14 de septiembre, 1947.
04:35 PM.
*ErinPlate, Avenida Central.

—¡Ay no, no! ¡Cómo lo siento, joven! ¡Ishh! Perdón, es que yo soy muy tonta y no me fijé por donde... —dijo mi abuela tras estar muy apenada mientras recogía los papeles que dejó caer producto del golpe que recibió, sin embargo levantó la vista hacia mi apuesto abuelito y se enamoró de Él a primera vista en un bonito sentimiento correspondido.

—Señorita, ¡Tranquila por favor! No se preocupe por eso porque al final yo soy el idiota que no venía atento al camino, ¡Ohhhh! —exclamó mi abuelito Alexei al ver a mi abuelita por primera vez, ya que desde ese día Él quedó embobado de ella por su sin igual belleza natural.

—¿Qué? ¿Qué sucede? ¿Por qué te quedas viéndome así como un idiota enamorado? Vamos joven, ¡Diga algo interesante! —preguntó mi abuela mientras le sonreía algo sonrojada, pues ella también se enamoró de Él gracias a sus grandes e inolvidables ojos azules.

—¡Ay no! ¿Tanto se me nota?

—¡Ja! Sí querido, las mujeres sabemos de esas cosas y más, pero no creo que yo le haya gustado a alguien como usted porque soy muy fea y aspiro a seguir estudiando mi carrera, ¡Uy! ¿Su novia no se molestará si habla conmigo? No quiero problemas en la calle.

—... Tú no eres fea, y no, todavía no tengo novia. —señaló mi abuelito mientras masticaba una menta de su bolsillo.

—Eh, ¿En serio? Es que me pareces muy lindo como para ser soltero.  —respondió la avergonzada de mi abuela.

—Entonces, ¿Te parezco lindo?

—¡NO! ¡Ay Dios! ¡Soy una tonta!

—Tranquila, no tienes por qué disculparte conmigo, sin embargo, sí quiero conocerte mucho más, ¿Me lo permites, bella reina?

—Okey. —asintió mi sonrojada abuela.

—¿Cómo te llamas? ¡Uff! ¡Por favor discúlpame! Iba a arrancar una florecilla silvestre, pero la más hermosa de todas eras tú y no puedo cortarte del suelo porque te secarás rápidamente, ¡Ishh! Perdón, ¡Soy muy tieso para esto de las chicas y su mundo! —exclamó mi abuelo al encontrarse muy apenado, pues bajó la cabeza en señal de vergüenza tras no poder ocultar lo que sentía por ella en ese momento tan especial.

—No se agobie joven, al contrario, ¡En serio me honran sus palabras! Es más, sé que no debo hablar con desconocidos en la calle sobre mi información personal, pero algo me dice que es confiable.

—¿Ah sí?

—Sí, mira, me llamo María Inés de la Trinidad Montesbell y tengo veintisiete años, pero prefiero ignorar mis otros nombres, solo Inés me gusta, ¿Y usted, poeta de la tarde? —cuestionó mi abuela tras estar algo feliz al sentirse enamorada y elogiada, pues se acercó a Él por primera vez e inició un hermoso vínculo como amigo y pareja.

—Es que si yo te confieso mi identidad deberás prometer que jamás lo repetirás, pues no lo creerás cuando te lo diga.

—¡Uff! ¡Qué romántico! Pero okey, ¡Dímelo! Sé que aún no nos conocemos para nada, pero por alguna extraña razón pienso que tú eres alguien muy importante que merece mi atención y juro que tu secreto estará a salvo.

—Bien... Mi nombre real es Alexei, Alexei Romanov, el verdadero joven Zarévich, ex heredero de la corona Rusia y de una gigantesca fortuna. —aseguró mi abuelito con una expresión de pena mientras le confesaba la verdad al creer en ella, pues el chico ya estaba al borde del colapso por tener que tragarse ese peso estando solo en otro país.

—¿QUÉ? No, ¡Retiro lo dicho porque veo que eres un idiota que solamente está jugando conmigo! ¡Ah! Sí, eso no se le hace a una chica que acabas de conocer y pretendías conquistar, además, para tu información, los Romanov reales murieron hace muchos años en su país natal, ¡Ya basta! Adiós para siempre, ¡Payaso loco! —exclamó mi abuelita Inés tras hallarse muy molesta al descubrir que mi abuelo solo quería pasarse de listo con ella y engañarla con una clase de trampa o broma, pues lo golpeó con su bolsa justo en la nariz.

—¡AY NO! ¡Espera! ¡Yo digo la verdad! Mira, ¿Puedes ver mi brazo? ¡Tengo la misma marca de diamante del chico Romanov! Además, mis ojos azul perlado son los mismos porque yo soy el Zarévich exiliado de su propia tierra, el cual está parado frente a tí ahora mismo y esto es completamente real, ¡Te lo juro por mi vida! ¡Yo sería incapaz de mentir en algo así tan grave! De hecho, mi hermana ANASTASIA está junto a mí. —terminó de confesar mi abuelo con voz temblorosa al estar un poco asustado, pues temía que mi abuelita huyera de ahí o gritara al no conocerse desde antes.

—¡Ohhhh! ¿CÓMO? ¿Anastasia? ¿La hermosa Duquesa rusa perdida? No, ¡Esto es imposible! ¡Ay Dios! ¡Es verdad lo que dices! ¡He seguido su historia desde que era pequeña porque soy fanática de la historia mundial y al parecer, las teorías callejeras sí fueron ciertas! —preguntó mi abuela algo alterada mientras pensaba huir, sin embargo le ganó la curiosidad por saber más sobre ese misterioso chico que la cautivó con su peculiar mirada.

Horas después.

—Ale... Fernando, hermanito, ¿Ya volviste de la calle? —preguntó mi tía abuela Anastasia desde la cocina.

—Sí, eh, Anastasia, ¿Puedes venir?

—¡Shh! ¡Sabes muy bien de que esos ya no son nuestros nombres! ¡Es muy peligroso, aún si estamos en otro país con nuevas identidades! Pero a ver, chico tonto, ¿Sigues sin entenderlo? Es en serio, Fernando, yo no voy a volver a escapar de aquí y... —respondió mi tía abuela Anastasia con un tono de voz preocupado cuando de pronto vio a mí abuela sentada en la sala de su casa.

—¡No puede ser! —exclamó mi joven abuela con una expresión de sorpresa y emoción a la vez, pues al fin pudo identificarlos gracias a sus ojos.

—¡AHHH! ¿QUIEN ES ELLA? ¡Oh no! ¿Alexei? ¿Qué sucede? ¡Tengo miedo! ¿Tú la conoces? —volvió a preguntar mi tía abuela tras seguir traumada.

—Sí Annie, ¡Tranquila! Ella es mi nueva mejor amiga, se llama María Inés de la Trinidad y juró guardar nuestro secreto hasta el día de su muerte, ¿Cierto? ¡Ella tiene el nombre de nuestra hermana mayor! Mira, ¡Es una clarísima señal del cielo! —dijo mi abuelo mientras le ofrecía té con galletas a la chica.

—Ho-la, ¡¿En serio eres Anastasia!?

—Sí muchachita, ¿Ahora vas a vendernos con las autoridades? ¡Adelante! ¡Estoy harta de esconderme! ¡Hazlo rápido!

—No, no, ¡Yo seré una tumba a partir de hoy! ¡Te lo prometo, querida princesa!

—¡Ash! Bien, sí Alexei confió en tí yo también te daré una oportunidad, pero para el mundo ahora somos Fernando y Luzmira Montesbell, dos hermanos normales que viven junto a su madre viuda y hermana mayor, ¿Okey, María?

—Okey Ana... Luzmira, okey.

Y así fueron pasando los meses y de una simple coincidencia en la que mis abuelos se conocieron, surgió el amor más puro del mundo, pues formaron una linda pareja basada en confianza y lealtad, dado que, mi abuelita respetó el gran secreto tal como le prometió a su cuñada Anastasia, pues en esa época era muy arriesgado de que fueran reconocidos públicamente afín de evitar una nueva catástrofe mundial si sabían que dos de los siete Romanov aún vivían, no obstante, al final se enamoraron el uno al otro y con ese gran amor sellaron la tumba de sus dolorosos labios hasta que llegara el momento adecuado para revelarlo todo, en ese caso yo, una pequeña bebé muy afortunada.

Ahora, a pesar de los años, mi tía abuela Anastasia al fin me dijo quién era en realidad luego de haber sufrido de manera impresionante, pero ella siempre tuvo fe de que algún día llegaría esa persona capaz de darles paz, es decir yo, la única con el poder suficiente para proteger a Rusia, al mundo y a la familia de que aquella gran verdad fuera ventilada al público fácilmente por parte de la malvada tía Rachel, pues esa mujerzuela iba a aprovecharse de su herencia para hacer el mal tal como siempre quiso porque su ambición no conocía de límites o conexiones familiares cuando se le tuvo que decir todo por la fuerza, además, ella tuvo su oportunidad para disfrutar de una vida muchísimo más cómoda por ser una princesa de verdad, sin embargo, la desaprovechó y fue muy infeliz por culpa de su propia furia e inmadurez.

Mis abuelitos, tal cual como Nicolás y Alejandra Romanov se llegaron a prometer amor eterno el uno con el otro hasta el fin de sus días, pues juraron que algún día nombrarían a ese miembro especial de su descendencia como "el elegido" para desenmascarar la verdad, por lo que, justo ahora era yo quien debía de romper definitivamente con esa asquerosa maldición al ser esa niña seleccionada ante aquella ardua tarea sin siquiera desearlo, ya que tuve esa enorme responsabilidad desde mucho antes de nacer debido a que, entre mi abuelo y su hermana Anastasia, tomaron dicha decisión que, recaería sobre mis hombros para toda la vida luego de escogerme como su sucesora.

Mi misión era y siempre fue evitar a toda costa que ese acongojante secreto se escapara de nuestras manos, de modo que ahora mismo tenía que cumplir con mi destino final como la auténtica Princesa de Rusia al lado de mi hermana Catalina y de mis padres tal y como estaba escrito por ser los más adecuados para gobernar de nuevo un país tan grande y poderoso como lo era Rusia, esta vez con soberanía, honestidad, humildad, empatía con la ciudadanía, paz, justicia e igualdad para todos justo para evitar otro radical golpe de estado aunque eso no fuera sencillo.

...

👑Datos importantes.

ErinPlate: Ciudad ficticia. Limita al norte con las localidades de Pastorgel, Cablemar y Corazón de Sara, al sur con el Océano Pacífico, al este con la ciudad Cartermar, al oeste con los poblados de Floravientos, Quince Reinas y Perascañas, al noeste con las importantes ciudades de Amisal y PalmGold, al noroeste con los pueblos de San Eliceo y Victorino, al sureste con el Puente Rebulton, y al suroeste con el pueblo de Genarca. Es el Estado más grande del país, tiene 8470 habitantes, es de clima templado, presenta poca vegetación, es de tipo rural en un 25% y urbano en un 75%, su principal medio socioeconómico es el turismo, el comercio y el mercado con potencias poderosas. Hay grandes empresas aduaneras.

-Se adjunta el mapa político para su debida comprensión-

Kaya Scodelario como: Anastasia Romanov (joven) (flashback o recuerdos del pasado).

•Anne Hathaway como: María Inés de la Trinidad Montesbell (joven).

Gavin Casalegno como: Alexei Romanov (joven).

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top