1.02⭐ [Todo por un helado]
—¡Por favor Alon! ¡Invita a Jos!— repetía por tercera vez en el día...
Alonso se negaba a invitar a Jos al cumpleaños numero diez de Lucy, sólo porque pensaba que a mi me gustaba Jos.
¡Qué va! Yo no andaba en edad como para andar perdiendo el tiempo en niños...
Sólo tenia 11 años, además de que últimamente me había parecido mejor juntarme con Alon y Jos, que con las niñas tontas de la primaria.
Todas se creían las reynas del mundo, pero como según ellas, ser reyna era para ancianas todas eran princesas; de verdad que nunca las entendí, además a mi de que me serviría casarme con un principe idiota si mi vida dependería de lo que él dijera y decidiera, en ese caso, siempre he preferido estar sola que mal acompañada.
Bueno, no del todo. Lucy quería que invitara a Jos, porque también últimamente había platicado mucho de Jos con ella, por lo que se le ocurrió también a ella la gran idea de que me gustaba Jos, pero volvemos al punto.
A mi NUNCA me gustó Jos.
Sencillo, pero dificil de entender, desde que conocí a los chicos, a Alonso le daban muchos celos de que me hiciera muy amiga de Jos, tanto que nunca supe si en algún momento de la vida le guste.
—¡Por favor Alon!— seguía con mis súplicas, todo porque Lucy y Alonso dejaran de pensar en que Jos era el "dueño de mi corazón", boberias... —¡Hazlo por mi!— y con esas simples palabras, logré que Alonso decidiera darme el teléfono de la mamá de Jos, para que al menos, yo le dijera de la fiesta.
—Hola...
—Hola, ¿Quién habla y como consiguió este número?— hablaron rápidamente del otro lado de la linea.
—Soy Laura, amiga de Jos; Alonso me dio su teléfono— respondí tímida, como cuando conocí al niño de cabellos color negro.
—¡Hola Laura! Jos a contado mucho de ti, soy Fer, la hermana de Jos. Espero seamos buenas amigas— sonreí al escuchar las cálidas y rápidas palabras de la niña al otro lado del teléfono.
—¡Claro!— en aquél segundo escuché la voz de Jos, peleaba con su hermana por el teléfono, para finalmente conseguirlo.
—¿Bueno?
—Hola Jos, soy Laura...— volvió mi timidez.
—Hola Lau, ¿Qué ocurre?
—Pues quería invitarte a la fiesta de cumpleaños de mi prima...
—¡Claro! ¿Cuándo es?— Demonios. Olvidé la fecha de cuando era la fiesta, me había tardado tanto en pedirle a Alonso el número de casa de Jos, que había olvidado todo lo que debia decirle a Jos.
Por suerte, para esta clase de cosas estaba preparada y a un lado de mi habia una invitación de las que habia hecho mi madre para la fiesta.
—Pues es el viernes... quince de Junio... a las catorce y media horas... en mi casa...— leía cada letra de la invitación con sumo cuidado de no equivocarme.
—¡Claro! ¡Hablaré con mi mamá para que me deje ir, lo prometo!— fue todo lo que dijo para después colgar.
Era increible, finalmente había conseguido mi objetivo del día sin incendiar algo, me merecía un premio. Un buen helado antes de la cena. Tomé una llaves de la casa y salí en busca de una heladería.
[...]
Finalmente llegué a casa, empapada hasta las oreja, con varios raspones en las rodillas y la ropa repleta de lodo.
Y se preguntarán ¿Por qué terminó de tal manera cuando sólo iba por un helado? Pues resulta que la pequeña Laura de 11 años, no sabía ni donde estaba la casa de enfrente. Así que en ese momento, de camino a la heladería me perdí.
Intenté volver a casa, pero resulta que nunca debes hacer caso a un vagabundo que ni siquiera es del vecindario. El hombre me dijo que mi casa era una de color verde limón, pero al parecer las únicas casas de color verde limón estaban como por Brasil...
Cuando finalmente llegué a la heladería, decidí que todo debía valer la pena, por lo tanto sí me compré mi anhelado helado de chocolate.
Iba buscando algo, o a alguien a quien conociera de a por el rumbo de mi casa. Pero definitivamente no reconocía a nadie. Cuando iba pasando por un callejón, vi que un gran perro me veía, no quitaba la vista de mi y observaba, con demasiado brillo en sus ojos, mi preciado helado. No me quedó de otra.
Corrí lo más que pude, pero justo antes de llegar a un lugar seguro, me caí. El mendigo perro tomó lo que quedaba de mi helado y huyó.
Intenté levantarme lentamente, poco a poco logré mi objetivo, pero ya era tarde y comenzaba a oscurecer, y algunas nubes comenzaron a juntarse. Estaba perdida. Dirigí la mirada a mi ropa, toda estaba repleta de tierra. En aquel momento solo deseaba poder volver a casa. Algunas gotas comenzaron a caer. Poco a poco dejé de ver gente por la calle, mientras la lluvia iba aumentando.
-Vamos Laura... ¡No te rindas!- caminé hacia el abarrotes más cercano. Y en aquel momento reconocí la calle donde había vivido desde que tengo memoria.
Caminé algunas casas y finalmente llegué a mi objetivo. Mi casa. en ese momento juré por mi vida que nunca más saldría sola. Porque... bueno, mi ropa nunca se pudo desmanchar del lodo, me quedaron pequeñas cicatrices de los raspones en mi rodillas.
Y todo por un helado...
Hola gente bonita! como se encuentran por su pueblo? yo muy bien... Fijensé que me llamó mucho la atención que ya van a ser lo KCAMéxico... Y no podemos olvidar de votar por nuestros castores Fav... AUnque no me gusta mucho la idea de la nominación de Bryan de "Chico Trendy" (porque la neta el mejor chico trendy es mi hada Madrina), pero... todo por los castores. Porfa voten por ellos pa ganar a #MejorAgrupacionNacional (o algo así), #ChicoTrendy (aunque no me guste la idea) o #MejorFandom. Porfavor no defraudemos a los CDs bbs. Y vamos por más premios de los KCAMéxico.
Gracias por leer mis tonterias y nos vemos el proximo lunes.
besos Bye, atte. Nat
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top