Diecinueve
La fiesta había terminado y cada pareja de Tiny's junto a sus humanos tomaron camino a sus respectivos hogares.
Había un par de ellos que había caído rendidos apenas si habían tocado los asientos de su transporte.
El par de humanos se mantenían tranquilos mientras avanzaban rumbo a su hogar.
— ¿Te gustaría caminar por el parque? — pregunto el mayor a su acompañante. Estaban muy cerca de llegar a su hogar, pero no quería hacerlo.
La noche había estado llena de magia que no quería regresar a un techo donde esa magia se desvanecería segundo a segundo.
— ¿Y los pequeños? — preguntó el menor.
— Están durmiendo, pueden quedarse aquí, nosotros no iremos lejos.
El menor sonrió mientras se quitaba el saco de su traje y con él arropaba a los pequeños. Después ambos bajaron del vehículo y comenzaron una pequeña caminata por la orilla del parque, los eventos de noche en aquel lugar eran por el centro del parque, siempre se podía ver a pequeñas criaturas curiosear por los alrededores, niños jugando con algunas luces de bengala, personas paseando a sus mascotas y enamorados tomados de la mano disfrutando de la luz de la luna. Pero ellos no se adentraron al lugar para no perder de vista a sus Tiny's por si en algún momento despertaban.
Ninguno dijo nada mientras avanzaban por el lugar, se sentía tan bien estar solo así. Caminando en silencio.
La brisa fresca golpeo el rostro de la pareja y el menor no dudo en cubrir su expuesto cuerpo con las manos.
— ¿Tienes frío? — pregunto el mayor.
— No realmente, solo que se está fresco aquí afuera — para el más joven fue un acto inesperado que su acompañante le rodeara el cuerpo con los brazos, no era realmente un abrazo propiamente dicho, sino más bien un soporte.
De pronto imágenes de aquel baile compartido llegaron a su mente.
Después de la fotografía con la pareja comenzó a sonar una melodía. La verdad era que él no sabía cuál era, pero era muy dulce.
YoonGi y SeokJin comenzaron a bailar con emoción, en sus ojos se seguía viendo aquel amor que estaban celebrando, el mismo que seguía latente aún con el pasar de los años. Los presentes miraba atentos a la pareja, pues la mayoría sabía que ese era su baile tradicional.
Uno que nunca hacían solos.
TaeHyung y NamJoon aparecieron también en la pista y comenzaron a bailar con ellos.
YoonGi había sido que dio la idea de compartir ese baile ambas parejas en su primer aniversario, donde la otra pareja ya estaba casada. De eso hacía apenas unos tres años.
La pareja acompañante bailaron juntos apenas unos segundos de la canción como forma de despedir su matrimonio, después el menor tomó la mano de su exesposo y ambos caminaron rumbo a la mesa donde estaban sus parejas actuales.
Para todos fue una sorpresa cuando extendieron sus manos e invitaron a bailar a los nuevos miembros de su gran familia.
JungKook sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas al ver a TaeHyung sonreír frente a él. Y Hoseok estaba tan sorprendido como nervioso al ver a NamJoon extendiendo su mano hacia él con una sonrisa.
La primera pareja no tardó en entrar en la pista y bailar junto a los esposos, JungKook sentía como si estuviera caminando en las nubes, Tae se veía tan emocionado que el mayor no dudo en contagiarse con su emoción. Jamás imagino que estar con su destinado se sintiera así de bien, así de correcto.
Hoseok seguía sin hacer movimiento completamente nervioso por aquello.
— Baila conmigo, Hobi — pidió el más alto con una sonrisa de hoyuelos.
— Este es un momento familiar, Nam, no quiero avergonzarte...
— Nunca, jamás, me avergonzaría de ti, Hobi. Además, ahora formas parte de esta familia, ellos también querían que participaras esta noche con nosotros. Por favor, baila conmigo por primera vez.
Hoseok miraba la mano extendida del moreno y, aun con dudas e inseguridad, la tomó para caminar junto a él al centro de la pista y comenzar a bailar.
— Yo no sé cómo bailar esto, soy bailarín callejero y el vals no es parte de mi rutina.
— Solo siéntelo, yo tampoco soy muy bueno bailando.
El mayor tomo a Hoseok de la cintura, mientras que este rodeaba su cuello con sus manos. Se mecieron al compás de la música y, poco después, Hobi se aferró al cuerpo contrario, acomodado su cabeza sobre su hombro y abrazándolo con fuerza. NamJoon inhaló profundamente el aroma del cabello del manor e instintivamente sonrió.
Aún no se conocían completamente, era muy difícil saber lo que el otro pensaba, que era lo que quería o qué cosas le desagradaban, pero estaban dispuestos a averiguarlo.
Por algo el destino los había colocado juntos.
— Tu exesposo es demasiado para este mundo — comentó Hoseok una vez que se sentaron en una banca después de haber comprado un chocolate caliente en uno de esos puestos ambulantes.
NamJoon bebió de la infusión y sonrió con nostalgia, pero sin tristeza.
— Tae es una buena persona, le gusta ayudar a los demás.
— Habló conmigo antes de salir del salón — Hobi tenía dentro del bolsillo de su pantalón un par de tarjetas que la otra pareja le había entregado — se sorprendió un poco al saber mi edad.
NamJoon se quedó estático ante ello. La verdad era que habían hablado muy poco y el mismo no sabía la edad de su acompañante.
— ¿Por qué?
— Dijo que no pensaba que fuera tan joven.
— ¿Cuántos años tienes? — pregunto el moreno al fin.
Por más que quisiera hacerse el desentendido no podía, en algún momento debía averiguarlo y que mejor ahora que había salido el tema.
— Veintitrés.
— ¿Y tu familia?
Hobi suspiro resignado, no era como si le gustará tocar el tema, pero debía hacerlo. Así que lo haría rápido.
— Te daré la versión corta. Mi madre era muy joven cuando conoció a mi padre, mi abuelo se opuso a que estuvieran juntos, pero ella se aferró y terminaron casados, poco después nací yo. Pero su vida juntos no fue lo que esperaban, así que comenzaron a distanciarse, buscaron una niñera para mí y me dejaron de lado. Con el tiempo básicamente se olvidaron de mí, mi niñera una vez me llevo con ella, mis padres tardaron un par de semanas en darse cuenta y cuando lo hicieron hablaron con ella y le ofrecieron dar una cantidad mensual de dinero para mantenerme. Viví con ella por lo menos unos diez años. Mismos en que no vi a mis padres más que una o dos veces, después Nani murió y sus hijos no pudieron seguir cuidándome. Quise regresar con mis padres, pero ellos ya tenían nuevas familias. Recuerdo que me dieron algo de dinero y dijeron que volviera si necesitaba más, pero no podía vivir con ellos. Así que nunca volví y busque la manera de salir adelante. Dudo que siquiera se acuerden de mí ahora.
Hablar de ello era doloroso para Hoseok. Recordaba las veces que miro a sus padres pasar donde él estaba, algunas de esas se acercaban evitando que alguien los mirara y le dejaban un par de billetes, Hobi prácticamente había crecido en las calles y a ellos solo les importaba que nadie supiera que era su hijo.
Hoseok miraba con algo de envidia cuando veía a sus padres con sus nuevas familiares, sus nuevos hijos gozaban de la atención y el cariño que a él se le negó. Y eso le lastimaba.
NamJoon no sabía que decir, nunca imagino algo como eso y ahora se arrepentía de haber preguntado.
— Lo siento...
— Yo no, mientras estuve con ellos siempre fui invisible, puede que mi vida ahora no sea muy buena, pero cuando Nani vivía yo era muy feliz, no cambiaría nada de lo que pasé si eso me quita los hermosos años con mi Nani.
— Pero sabes que ahora tienes una familia, ¿verdad? Puede que apenas los conozcas y no sientas confianza con ninguno, pero te puedo asegurar que jamás te vamos a dejar solo.
NamJoon hablo después de varios minutos en silencio. Había esperado ver dolor o tristeza en el rostro del menor, sin embargo, solo encontró paz y serenidad.
Quería poder sentirse así algún día.
— Tu familia es extraña, pero me agrada. JungKook me dio su tarjeta y me dijo que le llamara cuando estuviera listo para hacer una audición. Él trabaja en una productora y hace de cazatalentos. Dice que tal vez tenga una oportunidad.
— Supongo que le llamaras, ¿verdad?
— Aún no estoy seguro.
— Piénsalo, por lo que sé también es un buen hombre.
— ¿Cómo es que todos ustedes son buenos?
— No lo sé — NamJoon sintió avergonzado de no tener una respuesta para aquello —, solo sé que te apoyaremos con uno más de nosotros, porque eso es lo que eres ahora.
Hoseok miro al cielo emocionado.
Hace una semana toda su vida se resumía a trabajar y dormir donde le agarrara la noche, y ahora tenía una familia con hombres buenos y muchas posibilidades frente a él.
¿Realmente la vida le estaba sonriendo ahora?
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