Capítulo 28 - Remordimientos

La mano en la que empuñaba la espada del santuario comenzó a temblar, retrocediendo un poco. Sus ojos volvieron a tener ese color claro, acompañado de blanco. La mueca de disgusto pasó a ser una de espantó.

Primero miró a Nya y después a Lloyd en el suelo, el cuál intentaba mantener las consciencia.

- Y-yo... - Comenzó a decir intentando formular las palabras – ¡N-no quería esto! – Exclamó algo frustrado al ver la situación que había causado –

- ¡Por eso debes de dejar de ayudarlo, Kai! – Le dio la solución obvia la pelinegra, intentando sonar tranquila cuando en realidad su mal humor aumentaba – ¡Tú no eres como Morro! – Dijo esto último con esperanzas de que se diera cuenta de ello –.

Esa esperanza enseguida se desvaneció al ver como los ojos del poseído volvían a esa combinación de verde neón y negro. La maestra del agua abrió los parpados por ellos.

Nada más ese cambio, recibió una patada en el costado por parte del fantasma, haciendo que se chocara contra el hielo de la jaula en la que estaba Garmadon, terminando por caer al suelo.

Sacudió la cabeza, mientras se levantaba poniendo ambas manos en el suelo. Giró la cabeza para mirar como el pelinegro se acercaba a paso lento, aun con la espada en mano. La respiración de la chica era algo agitada por el golpe.

- Claro que no es como yo – 'Respondió' por así decirlo a la frase de antes tan solo la voz de Morro –.

Alzo su mano libre, guardando la espada en la funda de su espalda. Al hacer esto, levantó a Nya sin ningún esfuerzo con los poderes de viento. Una vez de pie, la agarró por el cuello con la mano que estaba sujetando la espada antes.

- El tiene remordimientos – Sonrió macabramente, comenzando a apretar más esa zona – ¿Y qué peor que te quede cargado en la conciencia que prácticamente mataste a la única familia que te queda con tus propias manos? – Preguntó retóricamente con un tono de malicia –.

Al terminar la frase, sin ningún problema, la subió por el hielo aun teniéndola agarrada por el cuello, empezando a ahogarla. Con su mano libre, comenzó a formar fuego.

- Sería muy irónico que la maestra de agua muriese por fuego, ¿no crees? – Comento de forma burlona, preparado para darle un golpe con la mano prendida en llamas –.

Empezó a patalear y golpear el brazo del otro, intentando hacer que le soltara, pero fue tan solo en vano.

Pero al final, lo que planeaba Morro no ocurrió. Alguien le derribó con una patada, mandándolo algo lejos, soltando a Nya.

La pelinegra se llevó una mano al cuello e intentó recuperar el aliento. Dirigió su mirada hacia arriba al ver como una mano fantasmal le ofrecía ayuda; Era Cole. La aceptó y sin traspasarla.

- Creo que te hipnotizaran te hizo bien, controlas mejor ser fantasma – Le felicitó la pelinegra algo chistosa con una media sonrisa a su compañero –

- Aceptaré ese cumplido – Dijo esto con comillas el maestro de la tierra –.

Morro comenzó a levantarse y miró hacia los maestros elementales, gruñendo por lo bajo, mostrando algunos dientes. Los dos se pusieron en posición de batalla, mirando seriamente al fantasma.

[...]

Mientras los otros tres peleaban, Jay y Zane se acercaron corriendo hacia Lloyd. Se agacharon, viendo como el de verde se retorcía de dolor, soltando un quejido.

- ¡Ay, Dios mío! ¿Qué hacemos? – Le preguntó agobiado Jason al robot con las manos en la cabeza –

- Tenemos que intentar cortar la hemorragia primero – Indicó el maestro del hielo, viendo como el rubio intentaba hacerlo con sus manos –.

El de azul asintió. Se quitó la parte superior del traje de ninja, quedando en una camiseta blanca. La hizo una bola y quitó las manos de Lloyd de la herida, poniendo la prenda. Se podía ver que la zona baja se empezó a teñir de color rojo.

- ¿No deberíamos haberla desinfectado primero? – Le preguntó el castaño preocupado –

- No tenemos lo necesario para hacerlo, tenemos que llevarle al barco, ahí habrá material de medicina – Al decir esto, miró hacia el vehículo –.

Jay se acercó un poco más al rubio, sin dejar de hacer presión en la herida para evitar que saliera más sangre. Este abrió los ojos para mirar a su compañero y levantó un poco la cabeza del suelo.

- Hey, Lloyd... ¿crees que podrías intentar andar? – Preguntó con una sonrisa forzada, para intentar tranquilizarlo. El maestro de energía negó con la cabeza, para acto seguido volverla apoyarla en la madera – ¿Cómo le vamos a llevar al barco entonces? – Le volvió a preguntar agobiado a Zane –

- Tendremos que cargarlo – Respondió –.

Agarró la prenda y la enredó en la cintura de Lloyd para que le sirviera de venda, apretando bastante para evitar que saliera menos sangre, escuchando un jadeó por el dolor por parte del menor.

- Lleva lo tú, yo intentaré sacar a Garmadon de aquí – Apuntó al mayor aun dentro de la jaula –

- ¿¡Y por qué le tengo que llevar yo!? – Preguntó histérico, lo veía algo difícil cargar con él y más con la Preeminente cerca del barco. Pero lo que más le preocupaba es que si le pasaba algo sería su culpa –

- ¿Prefieres quedarte y arriesgarte a que Morro te haga algo? – Contestó con otra pregunta retórica. Enseguida Jason miró la pelea de los tres maestros elementales, justo en el que Nya se llevó un golpe por parte del mencionado –

- Buen punto –.

Se levantaron los dos. Zane se dirigió a la jaula. Jay comenzó a mirar a Lloyd, para después suspirar. Se agacho de nuevo y pasó una mano por debajo de cuello y la otra por debajo de las rodillas. (Al estilo princesa, para que quede claro xD)

Lo levantó y una vez de pie, lo apegó más a su cuerpo, escuchando varios quejidos por parte del maestro de energía.

Empezó a andar, viendo como el de verde apoyaba su cabeza en su hombro, con los ojos entrecerrados por el cansancio.

- Vamos, Lloyd, aguanta – Le ánimo con una sonrisa entristecida – Ya sabes, un ninja nunca se rinde – Esa frase provocó que el de orbes rojos sonriese un poco –.

Llegó al final del muelle y miró lo lejos que estaba el muelle. Por un momento dudo si podría llegar. Su mirada se dirigió hacia unos pilares de madera que estaban en el agua. Eso sería muy buena ayuda.

[...]

Mientras Jay se iba con Lloyd, Zane intentaba pensar una manera de sacar al padre de este de esa jaula y más sin sus poderes. Miró como los tres maestros elementales peleaban entre ellos, analizando la batalla.

Comprobó que obviamente Nya y Morro eran los únicos que utilizaban sus poderes elementales. Cosa que aprovecharía.

El pelinegro lanzó una bola de fuego contra Cole, el cual no tuvo siquiera que moverse para evitar que le diese, ya que le traspasó. Este sonrió triunfante y más viendo el enfado del otro.

Pero en seguida esa sonrisa se borró al ver cómo empezó a lanzar hielo y después fuego. En este caso saltaba y se movía rápidamente hacia los lados.

- ¡COLE! – Lo llamó Zane. Este le miró. Al tener su atención, apunto hacia el bloque de hielo. El maestro de la tierra enseguida captó la indirecta –.

Comenzó a correr hacia este, aun con Morro lanzándole el agua. Nya no hizo nada, ya que también entendió la idea.

Una vez delante del agua congelada, se dio la vuelta para mirar al maestro de viento e hizo un gesto de que fuese a por él. Este volvió a gruñir mientras cargaba hielo en una mano y fuego en la otra.

Una vez que lanzó el fuego, Zane agarró su otro brazo para evitar que lanzase el hielo. Cole se apartó de la jaula, para evitar que el agua que se formaría con las llamas le alcanzase.

- ¡Suelta me, estúpido! – Exigió lleno de rabia Morro y con ese brazo, levantó al robot para tirarlo, haciendo que impactara contra el hielo –.

La bola de fuego hizo un hueco suficientemente grande como para que Garmadon pudiera salir. Zane se levantó y fue a ayudarlo.

- ¡Nos os vais a escapar de está! – Exclamó furioso el pelinegro mientras cargaba una bola de energía –.

Pero paró de hacerlo cuando Nya le dio una patada en el costado, haciendo que impactara contra una pared de una casa y caía al suelo.

- Ya estamos en paz – Dijo totalmente seria mientras le miraba mal. Después miró a sus aliados – Iros al barco –

- ¿Estás segura que no necesitas ayuda? – Preguntó preocupado Cole –

- Segura, necesitamos defender el barco –.

Zane y el pelinegro asintieron. Cada uno pasó un brazo de Garmadon por sus hombros para ayudarle a andar. Aunque no lo pudiesen sentir, el mayor estaba helado por haber pasado tanto tiempo en la jaula hecha de hielo.

Una queja por parte de Morro, hizo que la maestra del agua mirase a la dirección por la cual lo había mandado. Vio como comenzaba a levantarse, con una mirada asesina. Enseguida la menor de los Smiths le dedico otra.

- Te vas a arrepentir de haberte quedado... -.

[Notas de autora]

No han pasado ni 24 horas y ya tengo capítulo... ¿¡QUÉ ESTÁ PASANDO DOCTOR GARCÍA!? Y encima no estoy continuando tarde... Se acaba el mundo, okno.

Y... creo que a lo mejor, ya el siguiente capítulo o sino el siguiente, es el final... pero tan solo creo. Y no os deberíais preocupar, si va a ver segundo libro xD 

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