Capítulo 48. Rutina

*editado*

Ariana

Hoy era el día. Hoy era el día en el que al fin todo volvería a la normalidad, o más o menos a la normalidad ya que ahora no era todo como antes.

Unos días atrás Louis por fin había recibido el alta médica y hoy volvería al instituto, ignorando las insistencias de su madre y mías para que se quedara unos días más en reposo. Aunque he de admitir que en cierto modo me alegraba de que se sintiera bien como para verse seguro de volver a entrar en su rutina diaria.

Estas dos semanas había ido a visitarle cada día. Los días que estuvo en el hospital le contaba lo que pasaba por el instituto y lo que había pasado mientras él estaba en coma, y los días que había estado en su casa le había ayudado un poco a ponerse al día con las materias.

No es que fuera algo muy divertido, pero por pasar tiempo con él haría cualquier cosa, incluso aprender chino a nivel profesional.

¿Que si le había dicho ya lo que sentía por él? Obvio que no. No sabía si él seguía queriéndome y quería disfrutar un poco de su compañía antes de cagarla y arruinarlo todo por completo. Era algo normal. ¿no?

Si el destino así lo quería, ya llegaría el día en el que habláramos sobre ese tema y se enterara de que mi famosa regla de oro ya no existía. ¿Se alegraría por ello o le daría igual? Esa era la pregunta que rondaba mi mente día tras día.

Llegué a mi taquilla mientras todos esos pensamientos pasaban por mi mente y dejé los libros de literatura para coger los de Geografía antes de dirigirme a mi próxima clase.

Geografía, esa era la que tenía con Louis. Una sonrisa inconsciente se extendió por mis labios y no me molesté en borrarla. ¿Había algo malo en estar enamorada a mi edad? Sí, enamorada, se lo que he dicho y no, no había nada malo. Exceptuando que en ocasiones acababas en las nubes de Valencia por andar pensando en tonterías, pero eso era algo normal también.

Cogí todas las cosas que necesitaba y, cuando iba a cerrar la taquilla, unos brazos rodearon mi cintura haciendo que todo un escalofrió recorriera mi columna.

"Buenos días, preciosa." dijo esa voz inconfundible.

"Buenos días, Tomlinson." le dije riendo antes de cerrar la taquilla y darme media vuelta para mirarle.

Como se mantenga mucho tiempo a tan poca distancia de mí no me hago cargo de las consecuencias.

"¿Qué tal dormiste?" preguntó sonriendo, sin separarse ni un milímetro de mí.

¿Notaría lo nerviosa que me estaba poniendo por su culpa en ese mismo momento?

"Genial." no mentí "¿Y tú que tal dormiste?" le dije sonriendo.

"Fantásticamente, y tuve un sueño que me encanto, aunque aún sigo dudando que realmente haya pasado en la realidad o si solo ha sido un producto de mi imaginación." se encogió de hombros mientras mordía su labio inferior.

¡Cabrón!

"La imaginación puede jugar muy malas pasadas." dije mirando inconscientemente sus labios.

"Rezo porque no haya sido eso." dijo riendo y me entró demasiada curiosidad.

"¿Qué fue lo que pasaba en el sueño?" pregunté volviendo a fijar mi mirada en esos ojos azules que no me abandonaban.

¿Por qué necesitaba tanto besarlo? ¿Por qué sentía que no podía seguir sin probar sus labios?

"Antes de contártelo quiero preguntarte algo." me dijo sonriendo y asentí con la cabeza para que me preguntara.

A este paso se nos iba a hacer tarde para ir a clase, pero la verdad es que no me importaba. Prefería quedarme allí descubriendo lo que ese chico que me traía loca había soñado la noche anterior.

"En el hospital, cuando desperté, me dijiste que me olvidara de que estabas enfadada conmigo." asentí con la cabeza para que continuara "Y desde entonces no dejo de preguntarme." se acercó a mi oído poniéndome la carne de gallina "Si también estaría olvidado eso de que-" suspiró haciéndome cerrar los ojos inconscientemente y continuó "Eso de que nunca te enamorarías de alguien como yo." dio un beso en mi mejilla sin separarse de mí.

"¿Eso es con lo que has soñado?" dije con un hilo de voz, mi corazón estaba a mil por hora y estaba casi segura de que, si prestaba atención, él podría llegar a escucharlo.

"No." rio "Pero quiero saberlo."

"¿Por qué?" le dije riendo mientras giraba un poco la cabeza para mirarle a los ojos.

"Para saber si aún tengo posibilidades o si te tengo que hacer caso y olvidarme de ti." remojó sus labios y noté en sus ojos que rezaba porque le diera otra oportunidad.

Sin pensármelo dos veces, y menos mal porque si no, no lo habría hecho, me puse de puntillas y capturé sus labios con los míos mientras pasaba una mano por su cuello, proporcionándome a mí misma ese beso que tanto necesitaba.

Él a los pocos segundos me siguió el beso y situó sus manos en mi cintura pegando más su cuerpo al mío mientras comenzaba a mover sus labios, besándome de aquella manera que tanto había echado de menos.

Queriendo más de él rocé sus labios con la punta de mi lengua y enseguida separó estos adentrando su lengua en mi cavidad bucal y comenzando una lucha con la mía que me hacía delirar, ¿por qué besaba tan bien el cabrón? Cabrón con cariño, obviamente.

A los pocos minutos nos separamos por falta de aire y él me miró sorprendido mientras yo sonreía y me mordía el labio inferior.

"Tratándose de estos temas nunca me hagas caso, Tomlinson. Siempre digo lo que no debo." sin dejar de sonreír me encogí de hombros y cogí mis libros del suelo, donde habían caído durante el beso "Y ahora, me voy a clase. No llegues tarde, me aburro sin compañero." di un corto beso en la comisura de sus labios y me fui por el pasillo dejándolo parado con la boca abierta.

Pobrecito, al final le mandaría de vuelta al coma por tantas comeduras de cabeza.

Louis

Me quedé helado mientras veía como se alejaba de mí. Después del beso que me acababa de dar me había quedado sin palabras.

"Wouh" oí una voz detrás de mí y me giré encontrándome a Niall y a Caleb con la boca abierta.

¿Me acostumbraría algún día a verlos a los dos juntos sin matarse con la mirada? Por lo que me habían contado, él ahora se había hecho muy amigo de Ariana y por ese mismo motivo había conseguido ganarse a los demás poco a poco, hasta el punto en que él y Niall volvían a ser amigos.

'Solo son amigos, no pienses que tienen algo más, porque Ariana no quiere.' me había dicho asegurado Lilly en la primera hora de clase.

Admito que para que Niall vuelva a confiar en él ha tenido que hacer algo muy grande para demostrar que se arrepiente de lo que hizo y que ha cambiado, pero a mí hasta que no pasen unos días y vea que realmente no intenta nada con mi chica, no me caerá del todo bien.

"Eso es un beso y lo demás son tonterías." dijo Niall con los ojos como platos.

"¿Ya te lo ha dicho?" preguntó Caleb acercándose a mí.

"¿El qué?" pregunté dudoso.

"Lo de su regla de oro." habló ahora Niall "Te lo ha dicho, ¿verdad?" negué con la cabeza y él bufó "Esta chica cada día está más tonta." negó con la cabeza.

"¿El qué me tiene que decir? No me dejéis así." pedí.

"Ya no existe." se encogió de hombros Niall dejándome con los ojos como platos.

Espera, espera, espera, ¿que ya no existe? Esto es nuevo.

"Bueno, ella dice que no existe." dijo Caleb riendo "Pero en realidad todos sabemos que lo que pasa es que has conseguido romperla en pedazos, Tomlinson." aseguró sonriendo.

Punto a favor suyo por decir eso con ese tono.

"Ahora solamente no la cagues, chaval. Te costó mucho conseguirlo como para fastidiarlo." dijo Niall sonriendo y después se fueron ellos también volviendo a dejarme solo.

¿Enserio acaban de decirme lo que a mí me había parecido escuchar? Ariana se había enamorado de mí, ¿en serio?

Sí, me había dicho que me quería en el hospital, ¿pero realmente había acabado con su regla de oro? Solo rezaba porque esos dos tuvieran razón. Ya tenía ganas de decir que, por fin, esa chica era mía.

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