Capítulo 33. Arrepentirse
*editado*
Ariana
Se me quedó mirando esperando a que le contestara, pero yo no sabía que responder. Mi mente estaba hecha un lío.
"Ariana." me llamó haciendo que lo mirara "¿Te gustó?" volvió a repetir.
"No lo sé." pegué mi cara a la almohada.
No quería mirarle, no quería ver nada.
"¿Cómo que no lo sabes? Es fácil, Ariana, ¿te gustó o no te gustó?" en su noto de voz se notaba lo serio que era esto para él.
"Tengo la cabeza hecha un lio, Louis. No es mi culpa que no sepa ni yo misma lo que pienso." le dije mirándole fijamente.
Sabía que pronto las lágrimas comenzaban a acumularse en mis ojos, pero no podía hacer nada para remediarlo.
"Eh, no llores. Ven aquí." abrió sus brazos ofreciéndome un abrazo y lo abracé lo mejor que nuestra postura nos dejaba.
"¿Por qué ha tenido que volver? Era feliz antes de que se volviera a cruzar en mi camino." dije contra su pecho mientras él acariciaba mi pelo.
"Si no sintieras nada por él no tendría que haberte afectado su vuelta." dijo él en un susurro.
"Pensé que no lo sentía." él se alejó un poco y me miró a los ojos.
"¿Pensaste?"
"Es que no sé, Louis. Supongo que algo de sentimientos quedarán si me ha dejado con este lío en la cabeza." me separé un poco y me tumbé boca arriba en la cama tapándome la cara con las manos.
"Ariana." le miré de nuevo "Tiene que haber alguna manera de comprobar si lo que sientes por Caleb es amor o el lío que tienes en la cabeza es simplemente por el hecho de no haberle visto en algún tiempo."
"¿Y cómo puedo averiguar yo eso?"
"A eso no te puedo ayudar, preciosa, pero cuando lo sepas espero que me lo cuentes." me dedicó una sonrisa, aunque yo sabía que en el fondo esa sonrisa no tenía nada de verdadera.
"Lo siento." dije volviendo a apartar mi mirada de la suya.
"¿Por qué lo sientes?" su cara indicaba que no entendía a dónde quería llegar con eso.
"Por lo que ha pasado entre nosotros dos. Tal vez te di algún tipo de esperanzas y ahora... Ahora parezco gilipollas contándote cosas sobre Caleb a ti."
"Te- ¿te arrepientes de lo que pasó entre nosotros?" su mirada era de dolor.
"No." fui a explicarle lo que yo había querido decir, pero él no me dejo.
"Es así, ¿cierto? Ahora que ha llegado Caleb preferirías que nunca hubiera habido nada entre nosotros. Simplemente fui el bobo con el que pasaste el rato cuando él pasó de ti." su mirada sobre mis ojos dolía.
"No me has entendido, Louis."
"¿Que no te he entendido? Claro que te he entendido. Lo único que querías era desprenderte del problema que era para ti tu virginidad y yo soy el tonto que me pensó que me habías elegido para algo especial."
"Louis, por favor, sabes que eso no es así." intenté hablar, pero él, él que ahora se encontraba de pie enfrente de mí, no me escuchaba.
"¿Que no es verdad? ¿Entonces por qué dices que no tenía que haber pasado?"
"Por ti, no quería darte ilusiones." le miré a los ojos débilmente.
"¿Pues sabes qué? Lo hiciste, porque tú sabías que yo quería mas de ti. Tú sabías que yo lo que quería era conseguir que fueras mía, enamorarte, y al pedirme que fuera el primero pensé que lo estaba consiguiendo, pero veo que Caleb siempre estará por delante de mí. Veo que por mucho que él te haga sufrir y que yo me mate antes de causarte una lágrima, él siempre estará en tu corazón mientras yo me quedo fuera. ¿Pero sabes qué? No volveré a intentar que pase nada entre nosotros porque ya veo que es perder el tiempo, veo que nunca seré el ganador en esto." sus palabras me dolieron como un cuchillo, pero si eso era lo que él pensaba yo no podía hacer nada.
"No me arrepiento de lo que pasó entre nosotros, Louis." lo miré a los ojos.
"No te arrepientes, pero no quieres que vuelva a pasar ¿cierto?"
Lo mire fijamente a los ojos sin poder decir nada, esto no me podía estar pasando en estos momentos.
"Lo que imaginaba. Me voy a casa, espero que seas muy feliz con Caleb."
"Pero Louis, yo no le quiero." dije sin pensar.
"¿Estás segura de ello?" su mirada fija en la mía "Porque yo creo que no lo estás." y tras decir eso se fue de mi habitación dejándome sola y peor de lo que había llegado a casa.
Simplemente quería hacerle saber que no había querido hacerle ilusiones y él había entendido algo muy diferente, ¿cómo podía pensar que me arrepentía de lo que había pasado entre nosotros? Y mucho peor, ¿cómo podía pensar que simplemente le había usado para perder la virginidad? ¿No le había quedado bastante claro que si no la había perdido antes era porque quería que mi primera vez fuera especial?
Me tumbé boca abajo en la cama y pronto las lágrimas comenzaron a correr por mis mejillas sin que nada pudiera detenerlas. La había cagado, la había cagado a lo grande, y ahora sabia porque estaba así.
Ese día no solo había aparecido el primer chico del que me había enamorado, si no que también había hecho que, el único chico que había conseguido ganarse mi corazón después de que el primero lo rompiera, pensara cosas sobre nosotros que no se asemejaban en nada a la realidad.
Porque sí, lo admito, ese día me di cuenta de que Louis Tomlinson había conseguido enamorarme, pero siempre fui la idiota a la que, por lo visto, la gusta sufrir, y la que, cuando tiene algo bueno, siempre acaba perdiéndolo.
Ahora mismo los dos únicos chicos que habían ocupado mi corazón estaban en mi ciudad, pero en este momento, no podría estar con ninguno. Con Caleb porque, a pesar de que con ese beso había hecho que mi mundo se trastornara, sabía que no me convenía estar con él. Y con Louis porque en este momento me odiaría, y no le culpaba, si estuviera en su lugar, no me volvería a hablar en la vida.
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