Cabellera Corta

Desde su tierna infancia sus cabellos fueron cortos hasta su actualidad sin tener comparación a la extensa cabellera de su madre.

Muchas veces miró a sus compañeras jugando con sus largos mechones creando hermosos peinados con adornos que brillaban con fulgor de formas florales.

Se veían con gracia mezclado con orgullo femenino que se reflejaba en lo firme de su andar, ella no podía alejar la idea de su propia imagen imitando los estilos de portadas de revistas.

A veces se sentía poco femenina.

Mientras él difería con su visión, los cabellos largos le recordaban mucho a  la hermosa mujer de cabellos de telaraña.

Todoroki cada vez que se acercaba a su madre con el pelo largo y suelto, alcanzaba a percibir el olor de sus cabellos. Pero con ella al tener una melena corta debía acercarse casi abrazándose para aspirar el aroma que tanto amaba.

Al abrazar a Uraraka por primera y no siendo la última vez, descubrió que le encantaba rodearla con sus brazos protegiendo al pequeño cuerpo del desasosiego del mundo aún si se trataba de una ilusión, una burbuja de ilusiones con su nariz enterrada en los lisos listones chocolate emborrachándose con su escencia.

Últimamente no podía hacerlo por el escaso tiempo que las campanas de la institución que demandaban toda su atención a los cursos, dejando poco para disfrutar.

Ambos corrían alejados con Tokoyami pisando sus pies, Koda más adelante y Shoji a la izquierda del hijo de Endeavor, la castaña se distrajo en el movimiento de los cortos cabellos que se revolvían en cada paso del joven, sacudió su cabeza volviendo a prestar atención en los más importante.

Derrotar al equipo de Iida.

En las horas del alba del siguiente día, ambos se encontraron en la sala aprovechando que la clase seguía en el quinto sueño.

— Buenos días. Shouto — saludo dulce, besandolo castamente. Nunca le decía por su nombre en público, la vergüenza la sobrepasaba.

— Buenos días.

Sin titubear Todoroki aprisionó a la chica entre sus brazos escondiéndose en los listones chocolate.

— ¿Pasa algo? — preguntó preocupada pasando sus dedos por el cabello, sonriendo alegre al hacer lo que tanto ansiaba desde el día anterior.

Él nego.

—Extrañaba hacer esto — respondió corto, Shouto era así, de pocas palabras.

A Ochako le bastaba con saber y sentir que él la amaba.

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