1.

(NO reproducir canción aun)

El ver por la ventana de aquel avión era lo mas entretenido que podia hacer en aquellos momentos. Se sentía incomodo, molesto y sobre todo acorralado.

Su madre finalmente había aparecido, después de casi 8 años de ausencia y lo único que quería hacer era estar con ella, pero no, su madre había escuchado la patética petición de su ex amiga Chloe Bourgeois para mandarlos a los dos solos a un viaje juntos a una isla donde solían pasar sus vacaciones en la niñez. 

Suspiro por milésima ves a lo largo del viaje, su madre estaba enferma, esa era la noticia que le había dado su padre aquel día que se negó a aceptar el viaje con Chloe. Al parecer su salud era delicada y quería como única petición cumplir una promesa a la chica frente a él, una promesa hecha hace casi 12 años, cuando la mimada de Chloe tenia 10 años 

Hace mas de cuatro años y medio que su relación con la rubia no era del todo buena, se habían separado por el mal comportamiento de la misma y por sus intentos de separarlo de sus amigos, por eso y mas ya no consideraba a Chloe Bourgeois como una amiga. 

Esa era la razon por la que no habían cruzado palabra alguna desde que se vieron en el auto que los llevaría al aeropuerto y menos ahora que se encontraban bajando de la limusina para entrar al hotel. 

Ella caminaba delante de él con rapidez, demostrando un perfecto dominio y seguridad en sus pasos.

Ahora que lo pensaba siempre había sido así, ante todo y todos Chloe siempre mantenía la cabeza en alto. Ciertamente le sorprendía un poco el hecho de que ella no le hubiese dirigido la palabra en todo el trayecto.

 —Muy buenas noches, bienvenidos al hotel Le grand paris 5, tienen alguna reservacion?

—Así es —Chloe había tomado la iniciativa— Aquí tiene —dijo entregando una hoja con toda la información. 

—Muchas gracias, hacen una muy bonita pareja 

No dije nada ante sus palabras y Chloe tampoco lo hizo, ella tomo las llaves de nuestra habitación, una suite como era de esperarse, y subimos en total silencio. Al abrir la habitación Chloe dejo caer el único bolso que llevaba en sus manos, solo esperaba que no quisiera que lo levantara porque no lo aria. Yo entre extrañado siguiendola quedando igual de sorprendido. Sobre las paredes habían fotografías de nosotros en nuestra niñez, enmarcadas y perfectamente posicionadas 

La habitación era idéntica a la de mis recuerdos. Una cama matrimonial, una pequeña sala, un balcón con mesas, un baño perfectamente grande y un único gran armario 

Los tacones de Chloe hicieron eco en la habitación, ella se había sentado en la cama con las manos en la cabeza, parecía querer tranquilizar su respiración 

Él, por otro lado, camino hacia la mesa de centro, tomando entre sus manos una hoja de actividades para realizar. 

—7:05 P.M. Visita al huerto externo del hotel —susurro en voz baja volviendo a dejar la nota en la mesa, eran exactas las 8 P.M. su perfecta planificación no serviría por hoy

Llevo las manos hacia su camisa desabotonando los tres primeros de esta, ya lo estaban asfixiando. 

—¿a donde vas? —fueron las primeras palabras que ella le dirigió en ese día, en su mirada podia reconocerse perfectamente la curiosidad mezclada con tristeza 

—Por un trago, ya vuelvo —y sin mas cerro la puerta tras de el, dejándola sola 

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No sabia cuanto alcohol había consumido en esa noche, pero estaba seguro que el suficiente para matar las neuronas de su cerebro, el cual no razono para nada en el momento que había decidido llamar a Marinette 

—Adrian, ¿estas ebrio?

Preguntaba una y otra ves mientras él solo lloraba al teléfono, ya estaba cayendo por los suelos y en un ultimo segundo de conciencia pudo divisar la figura de Chloe frente a él, arrebatando con sus manos su celular 

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—Agh... —la cabeza le iba a explotar, no recordaba haber tomado tanto en su vida y las ganas de vomitar se incrementaron cuando se puso de pie ¿habia pasado toda la noche en el sillon?

Salio del baño con las manos en su estomago, Chloe se encontraba afuera con un traje de baño de dos piezas, estirando entre sus manos un vaso con jugo de naranja y una pastilla 

La recorrió rápidamente con la vista, recibiendo gustosamente la pastilla y tragándola casi al instante

Ella paseo por la habitación recogiendo una toalla, un pan tostado que metió a su boca y el protector solar, siendo seguida atentamente por su mirada hasta que se retiro de la habitación. 

Camino hacia la mesa observando el desayuno. Llevo una mano a sus cabellos notando en ese instante que no llevaba la misma ropa del día anterior, ¿acaso ella lo había vestido?.  Aparto la mirada de su vestimenta dirigiéndola a la nota sobre la mesa.

—DIA 2.  9:30 A.M. Paseo por la playa 

Observo el reloj de pared, eran las  9 A.M. Al parecer ella si estaba siguiendo el programa 

Tomo su teléfono intentando encenderlo sin éxito. Rodo los ojos metiendo un plátano frito a su boca para empezar a buscar su cargador. ya no había nada en su maleta, las mucamos si que actuaban rápido. 

Arrastro los pies hacia el armario y abrió las puertas notando rápidamente la cantidad de ropa para mujer. Observo sus camisas perfectamente arregladas, estaban en el orden del arcoiris con cercha, tal como le gustaba ¿la mucama conocía sus gustos?

Busco entre los objetos su cargador sin éxito, ¿y si Chloe le prestaba el suyo? camino hacia la cama levantando las almohadas para buscar el objeto, encontrándose con un libro que conocía bastante bien.  

Sus manos se deslizaron por el álbum de fotos que él y Chloe habían hecho en la infancia, estaba bastante bien cuidado. Lo abrió para observarlo un poco mejor siendo bombardeado por varios recuerdos memorables, reía y sonreía recordando algunas cosas, continuo observando las paginas del libro hasta que estas acabaron con una ultima foto, una donde él y Chloe se encontraban en su primer dia de instituto

Esa era la ultima de todo el libro, una donde ambos sonreían con sinceridad a la cámara. Después de eso todo entre él y ella cambio. Chloe no era la que él creía que era, su carácter y todo había cambiado 

Aun asi le sorprendia ver aquel objeto entre sus mano, creyo que ya no existia, es mas, casi lo olvidaba

Suspiro, vio el celular entre sus manos y se puso de pie

¿Dónde abran dejado sus bermudas?

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La playa privada estaba casi desierta, exceptuando por algunos jóvenes de aproximadamente 18 años, quienes jugaban voleibol con bebidas lujosas y personas del servicio junto a ellos, listos para atender cualquier orden

Chloe se encontraba a unos cuantos metros, hablando con cuatro chicas mas jóvenes, suspiro al observar como de un momento a otro las cinco comenzaron a reír y empujarse suavemente entre ellas 

Achino la mirada observando con cuidado el rostro de su amiga, Chloe no había cambiado mucho, solamente tenia facciones mas finas y marcadas 

¿Debía si quiera acercarse?

Dudo unos cuantos minutos, es mas, empezaba a arrepentirse de salir de la habitación

Estuvo a punto de retirarse cuando las cuatro chicas que estaban con Chloe se pusieron de pie y se fueron

Tomo valor, cosa que no hacia desde hace tiempo para ir a hablarle a una chica, y convenciéndose a si mismo de que lo hacia por razones de vida o muerte, comenzó a acercarse a ella

—Chloe, ¿tu no tienes un cargador que me prestes? —bien, había salido bien

—Siéntate Adrian

Ella había pegado sus piernas a su pecho, rodeándolas con sus brazos.

—Oye, si no tienes...

—Esas chicas —ella le interrumpió, Adrian regreso la vista hacia las cuatro mujeres que se encontraban con Chloe con anterioridad, ambas caminaban hacia el grupo de chicos que él había visto— me vieron sola y vinieron a pedirme un consejo para ir a hablar con ellos 

—¿enserio? —sonrió observándolas— ¿acaso eres experta en hombres?

—Se como llamar su atención —respondió echando su cabello hacia atrás con una diva. Sonrió y negó permitiéndose sentarse junto a ella, solo esta ves obedeceria

—veremos si tus consejos les funcionan

—caerán redonditos 

Ambos sonrieron al observar como el grupo de cuatro hombres recibía gustosamente la presencia de las chicas. 

—Oye, gracias... por lo de anoche — entrelazo sus propias manos con nerviosismo. Chloe lo veía fijamente y eso lo ponía nervioso ¿porque ahora sentía que hablarle a ella era como conversar por primera ves con un desconocido?

—No fue nada

Suspiro undiendo sus pies descalzos en la arena, estar en ese lugar se sentía tan bien. Poco a poco fue recostándose hasta quedar completamente estirado en la arena, suspiro fuerte y cerro los ojos, se sentía relajado

—Tengo un cargador en el mueble junto a la cama

Abrió los ojos y regreso la vista hacia su izquierda, encontrando la mirada de Chloe junto a él, igualmente recostada en la arena. 

Asintió regresando la mirada al cielo, soltando el aire que inconscientemente sus pulmones habían retenido al escucharla hablar, por Dios, parecía que estaba al pendiente de algún ataque que ella pudiese hacerle

—Marinette, te llamo varias veces ayer 

Eso lo hizo volver a cerrar los ojos, que estupido

—¿contestaste?

—No lo hice —Ella se sentó nuevamente, sacudiendo arena de su cuerpo con cuidado— pero no tuve de otra que dejar el celular en silencio, no me dejaba dormir

—lo siento 

—¿acaso tienes la culpa?

—yo la llame ebrio —no quería seguir hablando de ella

—Siempre fue alguien extremista pero llamarte tantas veces es...

—Chloe, callate

Dicho y hecho. La rubia no volvió a producir palabra alguna casi en los siguientes 10 minutos, algo demasiado raro.

Abrió los ojos para reincorporarse observando su al rededor vació, ella se había ido

¿Ahora le gustaba seguir ordenes?. Se quedo ahí esperándola casi una hora y media, recordando como en esa misma playa Chloe lo había salvado de una muerte segura, pues hace 14 años aun no sabia nadar. Espero y espero pero no habían señal alguna de su presencia 

¿Qué le sucedía? . Tomo su toalla y regreso a la habitación con desgano, entro realmente esperanzado de verla en ese lugar pero tampoco había nadie

Regreso su vista hacia la nota en la mesa, si es que ella seguía el horario ya sabia donde se encontraba

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Sus zapatos formales se deslizaban cada que daba un paso en ese lugar tan verde. ¿como olvidar ese sitio? en ese preciso lugar Chloe y él habían creado una atmósfera romántica para que sus padres se dieran un beso. 

Se quedo de pie observando las mesas al rededor, con alguna que otra familia en el lugar. Sonrió por lo bajo sin dejar de caminar, ya él sabia que para llegar a lo mas bonito del ambiente había que atravesar un arbusto, arbusto que se encontraba atravesando en ese mismo momento. 

Sacudió su camisa observando el lugar. Un árbol enorme llenaba de sombra el sitio, con varias flores caídas del mismo y un columpio amarrado a una de sus fuertes ramas 

El paisaje era por demás hermoso y admirable, pero sus ojos se deslizaron sobre algo aun mas bello sentado en una manta junto a una canasta de picnic, con un vestido floreado que le quedaba muy bien.

Seria muy tonto de su parte aparecer sin nada en la mano, de hecho se sentía mal de alguna forma con ella 

—Madam —le extendió la rosa que traía entre sus manos haciéndola levantar el rostro con sorpresa, aun así el mas sorprendido fue él— ¿Estas bien?

Las mejillas de Chloe estaban llenas de lagrimas. Ella solo aparto la mirada y asintió deshaciéndose de esa agua salada con sus manos...

—Recordé algo 

—Este lugar también me trae muchos recuerdos —Se permitió tomar asiento junto a ella, el aire de aquel árbol era muy refrescante 

—Como la ves en la que tus padres habían discutido y los trajimos aquí —ella parecía no estar molesta con él, aun así ¿porque se sentía mal?

—Ese día te ame —regreso la vista hacia ella— Muchas gracias

—No ay porque agradecer, tú tambien me regalaste algo preciado ese dia 

—¿yo?

Ella asintió tomando la mano de él con cariño, moviendo sus dedos para masajear la de él lentamente, transmitiéndole un sentimiento de comodidad y paz como no había sentido en el ultimo año. Adrian observo como las mejillas de la chica se tornaban poco a poco en un color primario, logrando traer a su mente el mas preciado de sus recuerdos

—Ese día tu y yo nos volvimos amigos 

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—Jamas te arrepentirás —un pequeño niño rubio acariciaba la mejilla de otra chiquilla, con sus dedos limpiaba el resto de tierra que había quedado en ella al caer— Promete estar conmigo Chloe

La niña de ocho años asintió, iluminando poco a poco sus pequeños ojos azules— Hasta que muera, Adrian....

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La comida de aquella canasta de picnic no duro ni 1 hora. Aquellos dos amigos de la infancia habían decidido ponerse al tanto de la vida del otro en los últimos 4 años, comenzando así una renovada relación de amistad, como en los viejos tiempos

—entonces es asi —Adrian sonrio empujando la espalda de su amiga en aquel columpio— No sabia que tú y nathaniel...

—Una relación bastante extraña, pero así fue, extrañamente en los últimos años de instituto él me ayudo mucho a sentirme bien cuando muchos me dieron la espalda

Esas palabras cabaron profundo en el corazón del rubio Agreste

—Disculpame Chloe

—¿Porque Adrian? —ella le sonrio guiñandole un ojo, era extraño cuanto era que habia cambiado su caracter vanidoso

—No es nada, y dices que Nathaniel se fue?

—Recibio una beca en una universidad de arte en Estados Unidos —Ella salto del columpio callendo perfectamente de pie— Hace cuatro años que no le veo y hace uno que no hablamos

Ahora tenia un extraño sentimiento de envidia. Nathaniel no había sido su amigo de infancia y aun así él estuvo cuando ella mas necesito de alguien

—y Marinette ¿he?

Suspiro al escuchar su nombre, sabia que tarde o temprano ella le preguntaria sobre la de cabellos azulados

—Fuimos novios y terminamos hace tres meses

—¿Ya no la amas?

—No es así —aguanto aire en sus pulmones tomando asiento en el columpio, era su momento de confesiones— Ella me corto

—¿Hablas enserio? —Chloe comenzó a empujarle la espalda— Te llamo tantas veces ayer que...

—Hace una semana que ha querido hablar conmigo pero yo no estoy preparado para verla —No sabia en que momento las manos de Chloe ya se deslizaban por sus mejillas

—Si la amas deberías de hacerlo Adrian

Su voz casi era un susurro

—porque duele perder a alguien que amas y yo lo se mas que nadie

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(Reproducir canción)
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(¡HABLO ENSERIO! REPRODUZCAN LA CANCIÓN!)

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—¡¿Qué paso?!

La enfermera le interrogaba tratando de calmar sus nervios, no le dejaban pasar mas alla de esa sala pintada de blanco

—¡No lo se! ¡Se desmallo de repente!

Los doctores pasaron corriendo junto a él, perdiéndose en la misma sala donde a ella la habían entrado

—¡Cálmese por favor! ¿Qué es lo que hacían antes de que sucediera esto? —sabia que la enfermera trataba de distraerlo, aun así era casi imposible que lo hiciera, podía ver el cuerpo de Chloe recostado en la camilla detrás de esas paredes de vidrio 

—¡Bailábamos! —explico observando como las enfermeras comenzaban a desvestir el cuerpo de Chloe de aquel vestido rojo que tanto le gusto esa noche— Ella tomo un poco de vino y después se desmallo 

—¡Alicia! ¡llama al cancerologo!

¿Qué?

La enfermera que trataba de mantener una conversación con él salio corriendo de inmediato. Adrian camino rápidamente acercándose a las paredes de vidrio, observando los tubos que empezaban a ponerle a su amiga 

—¡Mamá! Chloe esta en el hospital —Hablo apretando el celular entre sus manos temblorosas, escuchando como del otro lado de la linea una mujer suspiraba— ¡¿MAMÁ?! ¡LLAMA A ANDRE! ¡AVÍSALE QUE...

—Adrian, tranquilízate 

la voz de su madre sonaba tranquila, demasiado en realidad ¡¿acaso ella no escuchaba lo que le estaba diciendo?!

Un doctor paso junto a él seguido de Alicia, ambos entraron a la sala corriendo, colocando en sus caras mascarillas de protección 

—¡Mamá! ¡Han llamado a un cancerologo! —su corazón comenzaba a palpitarle aun mas fuerte, la maquina que proyectaba los latidos comenzaba a fallar— ¡MAMÁ!

—Escúchame Adrian, necesito que me escuches —la mujer lloraba del otro lado de la linea, un llanto que aborrecía con toda su alma, uno que no significaba nada bueno— La razón por la que te hemos obligado a hacer ese viaje es la misma por la que hoy te encuentras en esa sala 

Las enfermeras habían agarrado entre sus manos un par de tijeras para cortar el brazier de la muchacha, mientras otra le pasaba un aparato que salia muy a menudo en las películas al doctor 

—¿A que te refieres madre? —Su voz apenas había logrado salir con éxito, las enfermeras se habían apartado de la camilla, abriendole paso al doctor

—Adrian, yo no soy la persona que ha estado enferma todo este tiempo, esa ha sido Chloe 

¿Qué?

—Tiene un cáncer en etapa final, detectado muy tarde cariño —sollozo— Ella sabia que no se  podía hacer nada y como ultima petición me pidió que la ayudara a cumplir su promesa 

—¡1, 

     2, 

     3. 

¡¡DESPEJEN!!

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—Aléjate de mi Chloe —estaba molesto y totalmente avergonzado de que aquella rubia lo siguiera llamando amigo en frente de los demás— no eres mi amiga —La mayor parte del instituto se encontraba observando la escena 

Tomo las manos de una peliazul y de un pelinegro para alejarse de ella, aun así una delicada mano se poso en su hombro para tratar de detenerlo 

—Adrikis, ¡no digas eso! —ella lo obligo a voltear, tratando desesperadamente de estrecharlo en un abrazo— Yo solo he querido llamar tu atención 

—¡No justifican tus actos! —Soltó la mano de su amigo para darle un leve empujón a aquella muchacha— No te acerques a mi ¡te desconozco!

—Adrian —ella le llamaba rogandole para que no se fuera, para que no la dejara sola— ¡ADRIAN!

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—¡¡¡CHLOEEE!!! —Sus manos empuñadas golpeaban el vidrio de la habitación, tratando inútilmente de romperlo para que este le permitiera entrar 

—¡SEÑOR! ¡CÁLMESE! —dos enfermeras habían aparecido tras el bullicio que una sola persona provocaba, acercándose rápidamente para tratar de detenerlo, recibiendo únicamente golpes sin querer 

—1, 

    2, 

    3 

¡DESPEJEN!

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—¿cómo te llamas? —la pequeña rubia coqueta se sentó junto a él en la lancha de su familia, acomodando con sus torpes manos el sombrero de playa en su cabeza.

Aunque sus padres eran amigos, esa era la primera ves que ellos cruzaban palabra 

—¡Adrian! —dijo orgulloso tratando inútilmente que sus cortos dedos del pie tocaran el agua de la playa 

—Me llamo Chloe —le dijo tomándole de la mano con fuerza, sorprendiendolo— Haciendo eso puedes caer

El la observo unos cuantos minutos con enojo, apartando con brusquedad su brazo de ella— ¡No me toques!

—Ey, ¡cuidado!

La advertencia había llegado tarde, ya su cuerpo se había deslizado de la orilla del bote, chocando inmediatamente con las feroces olas 

—¡ADRIAN! 

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—¡¡¡CHLOE!!! 

El dolor de los arañasos de varias enfermeras no se comparaba a lo que ahora sentia por dentro. Ya varias muchachas se habian acercado para retenerlo, comenzando asi a romperle los botones de su camisa, a aruñarle el cuerpo y a desarreglarlo por completo

La garganta le ardia, los recuerdos lo bombardeaban, el poder cambiar el pasado comenzaba a apuñalarle el corazón con furia, dañandolo, haciendolo sentir como la persona mas despreciable del mundo. Queria pasar mas tiempo con ella, vivir mas cosas juntos, poder decirle lo que nunca le dijo y agradecerle por todo lo que habia hecho por él

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— Ella sabia que no se  podía hacer nada y como ultima petición me pidió que la ayudara a cumplir su promesa —Su madre hablaba pausadamente, desesperandolo— Estar contigo hasta la muerte fue su ultimo deseo. Ella a pesar de todo lo sucedido en el pasado queria estar contigo, sin rencores, sin odio alguno. Adrian ella..

El celular se deslizo de sus manos sin darse cuenta, el inservible aparato estaba siendo destrozado bajo su pie, una y otra ves, negandose a creer la noticia tan desgraciada que esa cosa habia ayudado a comunicar
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—¡¡¡DESPEJEN!!!.......

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—Jamas te arrepentirás —un pequeño niño rubio acariciaba la mejilla de otra chiquilla, con sus dedos limpiaba el resto de tierra que había quedado en ella al caer— Promete estar conmigo Chloe

La niña de ocho años asintió, iluminando poco a poco sus pequeños ojos azules— Hasta que muera, Adrian....

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—¡¡NOO!!

Era seguro que aquellos gritos y lamentaciones entristecian hasta el mas feliz ser humano en el mundo.

Las enfermeras y doctores observaban con pesar la destrosada escena. El muchacho de cabellos rubios sobaba con desespero los brazos desnudos y frios de una chica con mirada inerte, con piel palida y fria, con mejillas sin color y cuerpo sin vida

—¡Quedate conmigo!

Era inutil, por mas que tratara ella no despertaba y aunque su mente ya aceptaba los hechos su corazon y sus lagrimas no terminaban de reconocerlo.

Ese amargo final no podia ser aceptado en su corazón, ese desgraciado hecho no podia ser posible

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—Chloe, prometo ser tu amigo hasta la muerte...

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—Adrian, Gracias

El susurro en su oido habia quedado bastante claro. Abrio los ojos con sorpresa volteando su vista hacia varios lugares de la habitación, buscandola con desespero

—¡¡¡Chloe!!!

El cuerpo que habia tenido sobre sus brazos no era el de ella

—¡¡CHLOE!!

La pequeña niña llamada Chloe estaba frente a él, con sus colitas perfectamente hechas y su vestido de playa floreado, dedicandole una de sus mejores y mas honestas sonrisas

—No te vayas...

Estiro la mano tratando de tocarla, siendo sujetado rapidamente por doctores, extrañados de su comportamiento, insertando en su piel varias agujas que le hicieron perder la consciencia, haciendolo perderla de vista

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—Deberian avisarle a Nathaniel...

Su rostro estaba recostado en la almohada del hospital, observando a los presentes que habian acudido a su reciente despertar despues de tres dias de inconsciencia

—¿Cómo sabes de él? —Andre estaba sentado en una de las sillas, con la mirada cansada y vacia

—Ella me lo conto, dijo que hace un año habia perdido el contacto con él

—Adrian —Su madre le llamo la atención, aun asi no logro hacer que la volteara a ver— Él murio el año pasado en un accidente de trafico

¿Qué?

Cerro los ojos tratando de procesarlo. ¿Qué tanto dolor habia estado escondiendo su querida amiga? ¿qué tanto infierno habia tenido que soportar? ¿como lo habia logrado sola? ¿Porque no estubo con ella?

—No es raro que no te lo hubiera dicho —Andre se puso de pie, parecia que el hombre no era el mismo. Habia perdido mucho peso y apenas hablaba— Si me disculpan... —dijo antes de retirarse

Su madre trato de sacarle conversación, pero él no respondio, logrando hacer que ella se retirara para dejarlo solo un momento.

Aun se negaba a creer lo que habia pasado hace unos dias.

Bajo el rostro sintiendo la brisa del aire pegarle con fuerza. De ahora en adelante él se aseguraria de cumplir su promesa de igual forma.

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Esta historia participa en el concurso "relatos heart music" de la editorial ParisCDH

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