Capítulo 10

Capítulo 10: Día Cinco: Lluvia Y Recuerdos.
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*No puedo creerlo, ¿Sigo enamorado de ella?*

La noria se detuvo y Tanuka, Kiara y Kovu salieron justo a tiempo para sentir las gotas de lluvia caer encima de ellos.

—¿Está lloviendo? ¡Mola! –Chilló Tanuka.

—Ah, lo que faltaba. –Murmuró Kiara.

—Anda, vámonos a casa. Este día está gafado. –Dijo Kovu mientras cogía a Tanuka en brazos y empezaba a correr con Kiara hacia el coche.

*¿Tan gafado como mi relación con Kiara?* Pensó mientras miraba de reojo a la chica que estaba a su lado.

Llovió durante toda la noche y gran parte de la mañana. Nuka y Scar fueron a trabajar y Dotty se quedó cuidando de Methuu todo el día porque el pobre tenía gripe. Zira estaba ayudando a Dotty a cuidar de Methuu mientras que Kiara, Kovu y Tanuka pasaban el quinto día juntos.

—Sigue lloviendo. –Les recordó Kiara a sus chicos mientras miraba por la ventana.

—Ya, ¿Y qué? –Dijo Kovu.

—¿Qué hacemos hoy? Es el quinto día. –Preguntó Kiara.

—¡Quiero jugar al escondite! –Chilló Tanuka.

—Oh, Dios santo, odio ese maldito juego. –Murmuró Kovu.

—Bueno, Tanu y yo siempre jugamos cuando llueve. Es justo que tú, como su Padre, juegues también. –Kiara sonrió.

—Tú te estás divirtiendo mucho, ¿No? –Se quejó Kovu.

Kiara se rio.

—Cada segundo.

—De acuerdo, Tanu, tú cuentas y Mami y yo nos escondemos. Sólo nos vamos a esconder en la primera planta, ¿Qué te parece, gatita?

—Bien, vale. –Dijo Kiara. Se giró hacia Tanuka y le dijo. —Cuenta hasta 30. Puedes hacerlo, ¿No?

—¡Sí! –Chilló el niño mientras sus Padres se encogían de hombros.

—Bien, pues, ¡Ya! –Dijo Kiara y ella y Kovu se apresuraron a ir en direcciones opuestas.

—¡1! ¡2! ¡3! ¡4! ¡5! ¡6! ¡7! ¡8! ¡9! ¡10!

Kiara trotó hacia la parte de atrás de la casa y se escondió detrás de unos sofás. Kovu se las arregló para llegar a un pequeño cuarto de baño para esconderse en la ducha.

—¡11! ¡12! ¡13! ¡14! ¡15! ¡16! ¡17! ¡18! ¡19! ¡20!

Kiara se dio cuenta de que su escondite era demasiado obvio y que se lo dejaría muy fácil a Tanuka, así que se acercó a un estudio que estaba en la planta baja. Se sentó en un sillón rojo para esperar a Tanuka.

Kovu también se dio cuenta de que su escondite era muy obvio, así que se dirigió al mismo estudio. Entró y cerró la puerta, se dio la vuelta y se encontró cara a cara con la Madre de su Hijo.

—¡21! ¡22! ¡23! ¡24! ¡25! ¡26! ¡27! ¡28! ¡29! ¡30! ¡Quien no se haya escondido tiempo ha tenido! –Gritó Tanuka mientras empezaba a buscar a sus padres.

Kiara jadeó cuando se giró y vio a Kovu de pie frente a ella. Kiara se levantó y retrocedió cuando él dio un paso adelante.

—Kiara. –Dijo.

—¿Qué? –Preguntó desconfiada.

—Pues... Estamos atrapados aquí hasta que Tanuka nos encuentre.

—Puedo salir y dejar que me encuentre.

—Pero eso no sería justo, ¿Verdad? Tanu quiere encontrarnos.

Kiara lo miró, sabiendo que tenía razón. Se sentó otra vez en el sillón y Kovu se sentó en la mesa frente a ella mientras la miraba.

—Bien, ¿Qué te pasa?

—Nada.

—¿Puedo preguntarte algo? –Preguntó Kovu.

—Ya lo estás haciendo.

Kovu suspiró ante su sarcasmo.

—¿Shere Khan se ha puesto en contacto contigo después de que rompiste el compromiso?

—No.

—Ya veo...

Kiara se sentía incómoda bajo su intensa mirada, así que desvió la mirada. Kovu gruñó cuando la vio, así que se levantó y la agarró de la barbilla suavemente para forzarla a mirarlo.

—Kiara, tenemos que hablar...

—¿Hablar? ¿Para qué? ¿Para qué me vuelvas a mentir?

—Mira, no quería hacerte daño.

—¡Ya, claro! Como si decir que soy mala follando no fuese intencional.

—¡Kiara, escúchame! Nunca me diste la puta oportunidad de explicarme cuando las aguas se calmaron. ¡Te fuiste de Pretoria sin avisar!

—¡Pues claro que me fui! Mi novio se acostó con mi puñetera Prima, ¿Qué te esperabas? ¿Qué me quedara y fuera feliz por ustedes? Pues sí, me mudé, me mudé y después me enteré de que estaba embarazada. Sólo se lo dije a Kopa y a Vitani cuando volvieron a mudarse al Cabo.

—¡Bien, pues ahora escúchame! Quiero explicarte todo este puto lio antes de que nos casemos.

—¿Y qué te hace pensar qué quiero escucharte?

—Tanuka.

Kiara gruñó mientras relajaba sus hombros, permitiendo que Kovu se explicase.

—Nunca me dijiste que estabas comprometida con Shere Khan, ¿Te acuerdas, verdad?

—No quería que cortaras conmigo. –Murmuró Kiara.

—Bien, ahí es donde empieza toda esta mierda. Cuando Sabor llegó a Pretoria dos meses antes de que rompieras conmigo.

FLASHBACK:

Hace 4 años.

—Hey, Kovu, esta es mi Prima, Sabor Unmdeni. Sabor, él es mi Novio, Kovu Vimbela. –Dijo Kiara sonriendo. Poco sabía ella lo mucho que se arrepentiría de haberlos presentado.

—Encantada, Omncane Kovu.

—Por favor, llámame Kovu. –Dijo mientras le estrechaba la mano.

—Entonces, llámame Sabor. –Sonrió seductoramente.

Kiara se puso a hablar con sus amigos, Kopa y Vitani, mientras Kovu y Sabor se quedaban mirándolos.

—¿Estás feliz con Kiara? –Preguntó.

—Por supuesto, es una chica maravillosa.

—Bueno, entonces supongo que ya sabes sobre su promesa. –Preguntó arqueando una ceja.

—¿Promesa? ¿Qué promesa?

—De casualidad no conocerás a un tal Shere Khan, ¿Verdad?

—¿Shere Khan? Sí, desgraciadamente, ¿Por qué?

—Si quieres saberlo, encuéntrame en el jardín del campus esta tarde. Créeme, te va a interesar. –Sabor se rio disimuladamente mientras iba a abrazar a Kiara para despedirse.

Y así, ese mismo día, Kovu dejó que Vitani y Kiara se fueran caminando a casa mientras él se dirigía a la parte de atrás del campus, donde le esperaba Sabor.

—¿Qué pasa, Sabor? ¿Por qué tanto secretismo? –Preguntó.

Kiara está comprometida con Shere Khan, me extraña que no te lo haya dicho. Qué vergüenza.

—¿De qué va esto, Sabor? –Gruñó Kovu. —¡Kiara nunca me ocultaría nada! Y menos algo como eso.

—¿Es que no has visto su anillo de compromiso? Es un matrimonio concertado. Pobrecita, deberías haberla visto; Lloró durante todo un fin de semana cuando su Madre se lo contó. Pero su Abuelo le hizo prometer que se casaría con él, después de todo, ha estado comprometida con Shere Khan desde muy pequeña. Y ahora que lo sabes, entenderás que ella tiene que romper contigo.

La cabeza de Kovu daba vueltas con toda esa nueva información.

—No, tienes que estar de coña, ¡Kiara nunca me ocultaría algo así!

—Entonces ve a casa de Kiara hoy por la noche, pero no llames a la puerta, te llevarás una gran sorpresa.

Kovu no creyó nada de lo que le había dicho Sabor, así que optó por ignorarla completamente.
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El resto del mes pasó rápido, hablaba con ella como una persona civilizada, pero ella insistía en llamarlo al jardín del campus para contarle las cosas que pasaban entre Kiara Shere Khan.

Ya había llegado el siguiente mes, y Kovu se había cansado de que Sabor le dijera todas esas cosas, así que decidió darle el beneficio de la duda y hacerle caso. Esa noche irían a un bar al que se supone que iban a ir Shere Khan y Kiara. Pero con lo que no contaba Sabor era que Kiara había roto en compromiso esa misma mañana para poder estar con Kovu.

Cuando Kovu y Sabor fueron al bar, no vieron ni a Kiara ni a Shere Khan por ningún sitio. Kovu se cabreó por haber perdido tiempo con las "tonterías" de Sabor; La llamó mentirosa y se fue directo al apartamento de Kiara.

Cuando llegó ella lo recibió con una sonrisa, lo dejó pasar y Kovu se sentó en su sillón mientras Kiara le traía chocolate caliente.

—Sabes, Sabor este último me ha estado contando... Cosas tuyas.

—¿Cosas? –Kiara arqueó una ceja.

—Sí, sobre ti y... Sobre Shere Khan.

Kiara jadeó.

—Dime, ¿Es cierto?

Kiara tragó.

—Sí.. Bueno, más o menos.

—¿Cómo qué "más o menos"? –Estalló Kovu.

—Por favor Kovu, no te enfades. –Suplicó. —Verás, llevo comprometida con Shere Khan desde los 10 años, y no me lo dijeron hasta el año pasado. Mi Umkhulu me hizo prometer no romper el compromiso, y yo sólo acepté para que me dejara en paz. Quería decírtelo, pero primero quería acabar todo con Shere Khan. Justo esta mañana tuve la oportunidad de romper el acuerdo, y así lo hice... Siento no habértelo contado, Kovu, es sólo que yo.. Quería ocuparme de este asunto por mí misma. Juro que te lo iba a decir mañana cuando nos viéramos, pero... Creo que te has adelantado.

Kovu suspiró con resignación mientras se levantaba para abrazarla. Pero ahora tenía una espinita clavada dentro de él. Estaba furioso, ¿Cómo pudo Kiara haberle ocultado algo tan grave?

*Esto no se va a quedar así* Pensó.
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Y durante el segundo mes, Kovu y Sabor pasaron mucho tiempo juntos. Kovu se había vuelto muy cercano a ella y creyó encontrar la forma perfecta de devolvérsela a Kiara.

—Hola, Kovu. –Dijo Sabor mientras se sentaban en su coche.

—Hola.

—¿Sabes? Se me ha ocurrido la forma perfecta para que se la devuelvas a Kiara.

—¿Cómo?

—El día vuestro aniversario, dile que te has acostado conmigo. Que soy mejor que ella y esas cosas. Y tranquilo, al principio se enfadará un poco, pero después lo entenderá.

—¿Pero qué dices? Si hago eso me mata. ¿Qué quieres? ¿Qué rompa conmigo?

—Que no, ella entenderá que se la debías, lo prometo. Después de todo, a saber lo que ha hecho ella con Shere Khan y tú sin saberlo. ¿No quieres darle un pequeño escarmiento?

Kovu lo pensó detenidamente. Si aceptaba corría el gran riesgo de perder a Kiara; Pero por otra parte, la rabia de que su Novia le haya ocultado su compromiso por tanto tiempo lo consumía y lo llenaba de rencor. Suspiró y aceptó la idea.
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El día de su aniversario había llegado; Kovu repasó el plan una y mil veces intentando no echarse atrás, se había convencido de que Kiara se lo merecía, que merecía una lección por haberle mentido.

Sabor lo había convencido de que se acostaran de verdad para que fuera más creíble, aprovechándose de su confianza herida, su bajón emocional y su sed de venganza, y Kovu aceptó como un imbécil.

Y ahora los dos se encontraban encerrados en el armario del conserje revolcándose con cerdos en el barro. Bueno, eso hasta que la alarma del móvil de Kovu empezó a sonar.

—Mierda, he quedado con los chicos en la cafetería, casi se me olvida. –Dijo separándose de Sabor e intentando reacomodarse la ropa a toda prisa.

—¿Sabes? No me molestaría que esto volviese a suceder, ha sido increíble. –Dijo sensualmente.

—Vete a la mierda, Sabor. –Y con eso se alejó corriendo en dirección a la cafetería, dejando sola a Sabor, la cual tenía una sonrisa maliciosa mientras veía como el Novio de su Prima se alejaba.
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Kiara sonrió mientras se sentaba en la cafetería de su Universidad. Sus mejores amigos, Kopa y Vitani, se sentaron con ella, su Novio, Kovu, tardaba más en llegar.

—Oye, Kiara, tú y Kovu vais a salir esta noche, ¿Verdad? –Preguntó Kopa.

—Síp, hoy cumplimos un año de Novios y vamos a celebrarlo. –Kiara sonrió.

—¡Felicidades, cariño! –Vitani abrazó a Kiara. Ella se rio mientras le devolvía el abrazo a Vitani. Las cosas estaban lejos de ir bien para el grupo. Kopa seguía ligando con Vitani, ella le golpeaba. Kovu amaba a Kiara, y Kiara amaba a Kovu, pero las cosas habían empezado a ir cuesta abajo cuando la Prima de Kiara, Sabor, había llegado de visita.

Sabor había venido de visita hacía dos meses, y ella y Kovu parecían llevarse bien. Eran amables el uno con el otro, parecían disfrutar de la compañía del otro... Joder, incluso disfrutaban de pasar tiempo juntos.

Kovu corrió a través de la cafetería, y se las arregló para sentarse en tiempo récord. Su camisa estaba descolocada, su pelo estaba desordenado, jadeaba y estaba todo sudado.

—Hey, ¿Qué ha pasado? –Preguntó Kiara mientras le ponía una mano en la mejilla. Kovu cogió su mano y la besó suavemente.

—Nada, sólo... No quería hacerte esperar. –Dijo Kovu rápidamente.

Pero todo eso era mentira, había estado en el armario del conserje revolcándose con Sabor.

—Bueno, ¿Y adónde vamos esta noche? –Preguntó Kiara.

—Al Essence. –Kovu sonrió.

—Oye, he oído que ese sitio tiene muy buenas críticas. –Silbó Kopa.

—Lo mejor para mi gatita. –Dijo Kovu a la vez que sentaba a Kiara en su regazo y la besaba dulcemente. Kiara frunció el ceño al notar el sabor de brillo de fresa en sus labios. Kiara ni siquiera se había maquillado ese día, así que no podía ser de ella.
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Más tarde, Kiara se puso un vestido negro ajustado que se ajustaba a sus curvas. Cuando fue a recogerla, Kovu tuvo que cerrar la boca para no babear cuando la vio. Estaba maravillado de lo hermosa que se veía esa noche. Nala les sacó unas cuantas fotos antes de que se marcharan.

—¿Y qué vamos a hacer allí? –Preguntó Kiara.

—Pues, muchas cosas. –Kovu sonrió cuando llegaron al bar. Le abrió la puerta a Kiara y la acompañó adentro. Entraron y enseguida se vieron envueltos por las luces, la música y el olor.

—Vaya, menuda fiesta. –Dijo Kiara mientras se agarraba del brazo de su Novio.

—Venga, vamos a bailar. –Dijo y la llevó a la pista de baile. Bailaron canciones movedizas, lentas, sensuales. Al final, los dos fueron a tomarse un descanso y pidieron unos tragos. Kovu y Kiara prácticamente se emborracharon se dirigieron tropezando hasta el cuarto de atrás.

—Kiara. –La llamó, su voz distorsionada por el alcohol. —Quiero... –Hizo una para concentrarse. —Quiero que esta noche seas mía, completamente. –Dijo Kovu mientras se sentaba en el colchón que había en el suelo del cuarto.

Kiara cayó a su lado y miró fijamente a Kovu.

—Quiero serlo. –Dijo mientras intentaba enfocarse completamente en su pareja. Kovu sonrió, eso era todo lo que necesitaba escuchar. La tomó del brazo y la levantó para que se sentara a horcajadas en su regazo. Él capturó sus labios ferozmente con los suyos, sus manos atraparon su cintura, haciendo que sus cuerpos se apretaran el uno contra el otro. Kovu sonrió, ahora empezaba la diversión.
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Después de un largo tiempo adorándose el uno al otro, al fin llegaron al clímax. Kovu y Kiara cayeron rendidos al colchón, aun sintiendo el alcohol fluyendo por sus venas.

—Kiara, ¿Estás despierta? –Preguntó Kovu.

—Sí, ¿Pasa algo?

—No, nada, es sólo que.. Dios, eso fue horrible.

Kiara frunció el ceño y rápidamente se apoyó sobre sus codos mientras lo miraba fijamente.

—¿Qué? –Preguntó incrédula.

—Das asco en el sexo, se te da fatal. –Su boca aún pestilaba a licor.

Kiara empezó a respirar pesadamente, sus ojos cambiaron a una mirada de decepción.

—¿Qué? No entiendo.. ¿Por qué dices.. –No pudo terminar ya que Kovu la cortó.

—Sabor es.. Mucho mejor.

Kiara no podía creérselo.

—¿Sabor?

—Sí, ella.. –Soltó un suspiro tembloroso. —Ella es.. Más experimentada que tú, eso está claro.

Kiara no pudo aguantarlo más. Se levantó de la cama y se vistió rápidamente. Cuando Kovu la vio, se levantó a toda prisa y la agarró de la muñeca para evitar que se marchara.

—Pero eso no cambia lo que siento, sigo enamorado de ti.

Eso fue el colmo. Kiara se dio la vuelta y le dio una bofetada.

—¡¿Cómo puedes ser tan imbécil?! ¡¿Crees que diciendo eso cambia algo?! ¡Me has puesto los cuernos! ¡Con mi Prima! ¡Y encima tienes las santas narices de decirme que follo de pena! ¡¿De verdad piensas que te voy a perdonar por decir que sigues enamorado?!

—¿Y qué? ¿No me dices siempre que quieres que sea sincero contigo? ¡Lo estoy siendo ahora! –Su voz seguía trastocada, y por la forma en la que tambaleaba estando de pie Kiara podía asegurar que aún estaba borracho.

—¡Me engañaste! –Gritó Kiara. Kovu se quiso acercar, pero Kiara retrocedió. –Se acabó, hemos terminado.

Kovu abrió los ojos como platos.

—¿Qué? Pero..

—¡¿No me has oído?! ¡Se acabó, Kovu! ¡Déjame en paz! –Gritó Kiara para después salir de la habitación. Kovu cayó sobre la cama mientras se pasaba las manos por su pelo.

*¿Qué he hecho?*

FIN DEL FLASHBACK:

—Y eso es lo que pesó. –Murmuró.

—¿Por venganza? –Estalló Kiara. —¿Para vengarte por no habértelo dicho? ¿Te acostaste con Sabor en el armario del conserje? ¿Es en serio?

—¡Mira, yo no quería! ¡Ella se aprovechó cuando estaba vulnerable y me convenció de que eso lo haría ver más creíble!

—¡A la mierda con lo creíble! ¡Te acostaste con ella!

—Bueno, técnicamente, al aprovecharse de mi dolor para acostarse conmigo podría interpretarse como abuso...

Kiara levantó una ceja.

—¿Qué te violó? ¿En serio?

—Pues...

—Vale, mira, vamos a olvidarnos de esto último. Entonces, ¿Te acostaste con Sabor para vengarte de mí por no haberte dicho lo de mi compromiso con Shere Khan?

Kovu suspiró y asintió.

—Sí, y pensé que... Te darías cuenta.

Kiara lo fulminó con la mirada.

—¿Y qué coño quieres arreglar contándome todo esto?

—¿Me perdonas? –Susurró.

Kiara jadeó.

*¿Kovu Vimbela se está disculpando conmigo?*

—Que te perdone... ¿Tú te crees que te voy a perdonar así por así con todo lo que me has dicho?

—¡Han pasado cuatro años, Kiara! ¡Además, no eres quien para hablar! ¡Me ocultaste a Kovu!

—¡Sí, pero no es lo mismo! –Intentó excusarse Kiara.

—Cierto, no es lo mismo, es peor. Vale, de acuerdo, te fallé y te traté como a una mierda, pero eso no excusa que no me hayas dejado conocer a mi Hijo.

Kiara suspiró con tristeza.

—Tienes razón, no es excusa. Lo hice mal, fui vengativa y ahora veo lo mucho que le hacías falta a Tanuka... Perdóname..

—Ya no hay nada que perdonar, Kiara. –Suspiró. —Bien, vale. Mira, tómate los dos primeros meses de casados para pensártelo, ¿Sí? Ya después me dices si me perdonas o no, ¿Qué te parece?

—De acuerdo. –Kiara suspiró. Kovu la tomó de las manos en muestra de paz, y en ese momento, ambos sintieron como si una descarga eléctrica les pasara por el cuerpo. Kiara miró a Kovu para ver si él también lo había sentido, y por su cara podía decir que también lo hizo.

—Kiara...

Tanuka entró antes de que pudiera seguir hablando.

—¡1, 2, 3 por Papi! –Gritó.

Kovu frunció el ceño.

—Oye, vale que me encontraste, pero Mamá también está aquí, ¿Sabes?

—Da igual. –Tanuka se rio a la vez que su Madre y él salían corriendo de la habitación para esconderse. Kovu suspiró

*Bueno, por lo menos ya le he contado mi parte de la historia, ahora todo depende de ella* Pensó Kovu mientras contaba.

Continuará...
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