Capítulo 6
Capítulo 6
Parpadeó lentamente, sintiendo la visión arenosa y el corazón acelerando, descompensado su respiración y volviéndola descontrolada, errática. El fuerte pitido en sus oídos fue disminuyendo paulatinamente a medida que la adrenalina se drenaba lentamente de su sistema, un parpadeo más, dos y los sonidos volvieron a abordarlo como una avalancha de ruido proyectado desde altavoces aunque en realidad solo era él mismo, saliendo de la caja creada por su mente y volviendo a la realidad, recuperándose del susto de una ocasión que pudo haber sido una tragedia, incluyéndose a sí mismo.
Los alaridos de dolor eran constantes, desgarradores, los murmullos fuertes, las pisadas resonando aquí y allá creando un desastre ruidoso. Estaba en su propio mundo, perdido en su mente, parecido a un trance del que no podía escapar, en los altibajos de la montaña rusa del pensamiento y sin poder bajarse. De manera ocasional hemos escuchado que cuando estás a punto de morir ves pasar tu vida ante tus ojos, como un rollo de película antigua siendo proyectada en un televisor viejo y con fallas, con momentos y vivencias pasando de manera rápida y descontrolada, son tantos, pero se reproducen en segundos como las olas de una mar furiosa en tormenta, el sentimiento que traen es devastador también, tan nostálgico.
Estando afortunadamente ileso y lo suficientemente vivo-lo esencial y mas importante, sigue con vida-para contarlo, podía confirmarlo, como también podía confirmar que la vida era demasiado corta, demasiado efímera y a su vez impredecible, alejándose en un parpadeo, en un suspiro; no sabes cuando será tú último día o cuando la acción más cotidiana, que sueles hacer millones de veces, será la última.
Fue un recordatorio crudo y severo de como funcionaba el mundo, que tan cruel podía ser. Jungkook podía pasarse la vida jugando a ser el policía cool y justiciero, pero no por eso la muerte haría la vista gorda respecto a él, era una buena lección de vida.
-¡Joder Jeon!-la voz exaltada de Choi y la ligera sacudida que le había proporcionado a su cuerpo al dejar caer sus manos sobre sus hombros lo sacaron de sus pensamientos. Su visión por fin enfocó, dejando de observar fijamente una mancha de moho en la pared del frente casi imperceptible en la que había estado centrado los últimos minutos; sus ojos se encontraron con el rostro del otro oficial que tenía una expresión de preocupación, con sus orbes que parecían que se le saldrían de las cuencas y Choi no era precisamente un hombre expresivo- Me he asustado muchísimo hombre, pensé que recibirías un tiro.
Bueno, no era el único entonces porque Jungkook pensó que lo recibiría también y podría apostar que los presentes en esa habitación lo habían pensado de igual manera.
Solo pudo asentir, no tenía algo que decir, ¿quién tendría algo que decir momentos después de estar a punto de morir?, bueno, Jeon no era de esas personas, no era capaz de acostumbrarse a eso, era como si el miedo se prendiera a su espalda como una gran garrapata y succionar de él sin despegarse.
-Deberías haber visto a Min, pensé que lloraría-intentó bromear el hombre con una pequeña sonrisa torcida que no llegó a sus ojos, a pesar de que su broma no tuvo efecto el ambiente se hizo más ligero, más fácil de llevar a pesar de todo.
Recién Jungkook notó que Yoongi estaba junto al otro oficial, ahí mirándolo fijamente, con los ojos muy abiertos y los labios ligeramente separados en "o" como si no se creyera que realmente estuviera ahí, como si pensara que no fuera más que un espejismo cruel y el solo hecho de apreciarlo frente a él fuera una batalla interna para sus emociones.
En un segundo tuvo al cuerpo más pequeño aferrándose a él en un abrazo apretado, Yoongi no era exactamente la descripción de alguien pequeño, medía la media pero en la unión de su cuerpo con el suyo terminaba por achicarse. Lo sostuvo como asegurándose de sostenerlo para que no escapara y huyera lejos de su alcance, apretando sus brazos alrededor de su torso tanto como su fuerza se lo permitía. Podría pasar el tiempo pero él no se acostumbraría a esos momentos decisivos en su profesión como Yoongi nunca dejaría de preocuparse por él.
Sintió a Choi moverse y por su visión periférica notó como él junto al dueño del bar se encargaban de recoger a Jimin del suelo y dejarlo sobre una silla que había sido acercada al lugar, por un momento se había olvidado de eso con toda la emoción propia, Park Jaebeom portaba le expresión de preocupación que le había visto con anterioridad y examinaba el rostro del chico de manera minuciosa, buscando con ahínco algún tipo de daño al parecer, sus ojos se suavizaron cuando comprobó que no se había hecho daño, aparte de drogarse por supuesto.
La puerta del local se abrió y los paramédicos abordaron el lugar, yendo directo al cuerpo que se quejaba sobre el suelo con un par de oficiales a sus costados pendientes de él y que irían en la ambulancia. Por lo que pudo ver el tipo había recibido el disparo cerca de la rodilla, posiblemente en la rotula, no podía saber con exactitud la localización del disparo debido a la sangre que manchaba todo a su paso pero definitivamente viviría, a pesar de todo, eso fue un alivio para Jeon; también notó que el agente Wang había sido el encargado de tomar el arma y junto a él un par de hombres más habían arrestado a los dos fortachones que iban con el tipo chino, el tipo de cabello rojo sería examinado por los paramédicos para asegurarse de que no tuviera una sobredosis, al igual que Jimin, por prevención.
Luego varios de los presentes deberían ir a la comisaría para un interrogatorio.
Yoongi se removió y se soltó del abrazo, limpiando una lágrima con su hombro izquierdo y garraspeando su garganta, Jungkook por supuesto lo notó, sin embargo no mencionó nada. Una mujer entró por la puerta cuando en una camilla sacaron al herido del bar para trasladarlo.
-Al jefe no le gustará esta situación-dijo Min, dedicándose a observar junto a él como la detective Kim comenzaba a hacerle preguntas a los oficiales presentes de lo que había pasado y eventualmente después giró hacia ellos.
Jungkook asintió a las palabras mencionadas por su compañero, él también lo pensaba.
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A través del vidrio observaba atento todo lo que sucedía en la pequeña habitación, no tenía ventanas, mucho menos decoración, una única entrada y sólo una mesa metálica sencilla con sillas, era como un hoyo en buenas condiciones, el piso pulido y las paredes demasiado blancas para ser cómodas a la visión. El foco tenue le daba el toque oscurecedor exacto para hacerte sentir ansioso ahí adentro, estando solo y con un enorme espejo que la mayoría sabía que era, el cine había hecho un buen trabajo con eso, la mayoría de las personas sabía que ese no era un espejo normal, sino una tapadera mientras te miraban como si fuera una gran ventana para apreciar un espectáculo.
Cuando la detective entró en la habitación azotó ligeramente la puerta y la chica sentada sobre la silla dió un respingo. Cuando Kim Yong-sun le mostró una pequeña sonrisa la joven intentó imitarla, fallando en el intento y jugando con las pulseras en su muñeca derecha, mostrando lo nerviosa y ansiosa que estaba inconscientemente con un gesto tan simple, desde su lugar Jungkook negó con la cabeza, notando ese destello peculiar en la mirada de la detective, esa chica estaba demasiado asustada y además había dado claras señales de ello, Yong-sun la quebraría y la haría hablar, aunque eso era definitivamente positivo para ellos.
-Soy la detective Kim, encantada de conocerla-los labios de la mujer se movieron y el sonido llegó a él a través de los altavoces instalados en la habitación en la que el era un espectador oculto-¿usted es Ahn Sohye cierto?.
La chica hizo un gesto brusco con su cabeza, alborotado su cabello rubio recogido en una coleta alta algo desordenada, los mechones cayeron sobre su rostro y con manos temblorosas los dejó detrás de sus orejas.
-Si, soy yo-la voz le salió como un susurro apenas audible y garraspeó su garganta poco después.
La detective Kim se removió en el asiento, el cabello corto y oscuro que llegaba a sus hombros se salió de la coleta desordenada que había hecho para mantenerlo atado ocultado su expresión. Cruzó una rodilla sobre la otra y tomó la pluma del bolsillo de su chaqueta para dejarla sobre el metal de la mesa y jugar distraídamente con ella entre sus dedos, en una ocasión le había mencionado que la ayudaba a pensar, como una reacción automática necesaria.
-Ya veo-pronunció-¿qué edad tiene señorita Ahn?-la pluma comenzó a ser girada sobre el metal por su pulgar y estabilizada por su índice, creando círculos.
-T-tengo dieciocho años señora.
El bolígrafo siguió girando, suavemente y con lentitud.
-Es usted bastante jóven-musitó Yong-sun-¿vive con sus padres?.
-No, con mi abuela.
-Dígame señorita Ahn-pidió casi con desgano, con su mirada fija en lo que sus dedos hacían-¿sabe usted por qué está aquí?.
La chica quedó en silencio y tardó varios segundos en contestar, apretando sus manos sobre sus vaqueros gastados y tragando saliva como si tuviera la garganta excesivamente seca, la duda brillaba en sus ojos y Jungkook sabía que aunque la detective Kim pareciera distraída estaba al corriente de todo, ese era su método de trabajo.
-E-estoy aquí porque estaba en ese bar-había dicho y a pesar de que era su respuesta pareciera que lo que decía era una propia pregunta, estaba insegura, eso era notable.
El bolígrafo se detuvo abruptamente, la detective le clavó una mirada analítica, sus ojos marrones taladraban directamente en esa pobre chica que se estremeció bajo su escrutinio.
-¿Y que ha pasado en el Ozone que usted está aquí?-lanzó y la chica la miró frunciendo su ceño, como si no comprendiera lo que decía.
-Eso usted ya lo sabe, u-un chico tenía un arma e intentó disparar a los que estábamos ahí.
La detective asintió y se movió en su asiento otra vez, dejando los codos sobre la mesa a la vez que se inclinaba, dejando el peso sobre ellos y la mesa.
-Si, esa puede ser una buena respuesta-concordó- sin embargo, usted y yo sabemos que no está aquí solo por eso.
A pesar de la distancia Jungkook pudo ver como los ojos de la chica adquirían una humedad excesiva, estaba luchando para no derramar las lágrimas, tal parece que había sido dejada al descubierto y se sentía acorralada por ello, saltándole las emociones a flor de piel.
-Usted fue la chica que realizó una llamada telefónica a esta comisaría a las 11:37 de la noche y nos informó que había una persona con un arma de fuego. Yo necesito que sea sincera señorita Ahn y por favor me diga todo lo que sabe.
Ahogando un sollozo la chica asintió.
-Le dir-diré lo que quiera-afirmó.
-¿Cómo sabía de la presencia del arma?.
Con la voz algo ahogada por el llanto que quería salir la chica comenzó a explicar, contó que ese chico había llegado hasta la mesa en la que ella estaba con sus amigas y les había ofrecido un par de tragos que se convirtieron en un par de rondas, tal parecía que el tipo tenía los bolsillos llenos y no escatimó en gastarlo todo si con eso impresionaría a unas cuantas chicas, según ella en un momento determinado lo había acompañado por otra tanda de bebidas, estando en la barra cuando el chico-al cuál mencionó que se había presentado como Xin- tomó asiento en la banqueta y algo cayó al suelo, ella se movió para entregárselo, fue entonces cuando vió el arma.
-¿Qué hizo este chico, Xin, al notar que habías visto la pistola?-indagó la detective.
-Como me había quedado paralizada él la tomó en mi lugar y la guardó de vuelta en su pantalón, me sonrió y me acarició el hombro para que me calmara, luego me preguntó por mi nombre, cuando se lo dije solo mencionó "entonces Sohye, aquí no has visto nada" y se fue con las bebidas que nos entregó Jessica, la de la barra, a la mesa.
Un escalofrío recorrió a Jungkook.
-Muchas gracias por su colaboración-agradeció Yong-sun levantándose de la silla y haciendo un gesto con su cabeza como despedida. La chica dió un asentimiento antes de que ella saliera de la sala.
Jungkook se levantó apresurado de donde estaba y corrió al exterior, a la distancia, en el mismo pasillo, iba la detective tan o más apresurada que él con un móvil en la oreja y gritándole a la persona al otro lado de la línea.
-¡Detective Kim!-llamó y la mujer se detuvo, corrió hacia ella que dió unos pasos para acercarse igualmente a él-¿usted lo piensa también?
La mujer asintió, la preocupación estaba presente en sus fracciones.
-Supongo que has estado en el interrogatorio-Jungkook asintió-acaban de darme el informe de unos datos que había pedido sobre este tal Xin, estamos en problemas Jeon.
El nudo en su estómago creció.

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