Capítulo 1

Jin

Viene caminando a través de la entrada de la cocina.

Se acabó para mí.

Cruzando sus brazos, se apoya contra la columna que hay frente a la isla en la que estoy sentado, sus ojos oscuros en mí como una especie de depredador. Eso es lo que es. He visto cómo me estaba mirando arriba cuando estuve charlando con mis amigos. Fue por eso por lo que me escabullí, mirando atrás hacia él ,sólo el tiempo suficiente para darle una
mirada invitadora, antes de que me evadiera a la cocina sin terminar del sótano aunque se supone que está fuera de los límites para los invitados a la fiesta.

Debe haber visto lo solitario que estoy... sintiendo mi intenso dolor.

Ahora, aquí estamos. Él... el notorio pendejo que le gusta joder con los chiquillos ricos . Y yo... un chico triste, derrotado y solitario que necesita un escape para su dolor.

Los graves de la música de arriba me hacen pensar en todos los vasos de plástico rojos y el baile que fui testigo hace unos minutos. El aroma de madera y pintura fresca llenan la habitación.

Me inclino hacia adelante en el taburete de la barra, y descanso
mis codos en la isla. Lo miro a los ojos, deseando ser más fuerte.

Pero si lo fuera, entonces yo podría resistirme a él, y no quiero hacerlo.Me  merezco una noche con alguien como Jeon Jungkook. Me merezco sentir pasión y ser tan malo como Namjoon lo fue conmigo.

Pareces estar muy sólo aquí abajo  —dice Jeon, mientras se aleja de la columna, acercándose a mí, moviéndose lentamente, tomando su tiempo. Él no necesita tomarse su tiempo, sin embargo.

—Eres una especie de demonio, ¿no? —pregunto mientras él gira
alrededor de la isla, arrastrando un dedo por la encimera de mármol.

Él sonríe.

—¿Qué quieres decir?

Debe saber que yo ya he averiguado su juego. Cómo se lleva a los chicos. Cómo los excita. Los estimula, y luego los deja hambrientos por algo más... algo que no puede darles. He escuchado la historia tantas veces, y me he sentido intimidado desde que oí hablar de él , el año pasado.

Pero esta noche, me he rendido.

—Puedes sentir la debilidad —le digo—. Mi miedo.

—¿Tienes miedo?

Sacudo la cabeza.

—Lo tendría otra noche diferente.

—¿Qué hay de esta noche?

—Sólo triste.

—Yo puedo hacerlo mejor.

—No es así como funciona, pero no me importa cometer un error.

—Y a mí no me importa ser tu error.

Sexo de venganza es lo que necesito ahora mismo. Para sacarme el jodido hueco dentro de mí, hasta que pueda olvidarme de Namjoon y lo que me hizo.

Cuánto me lastimó.

Jeon se acerca, de modo que está justo a mi lado, me gira y mira con sus hermosos ojos marrones, que parecen tener un gran secreto detrás de ellos... algo que él guarda de todos sus amigos de follada.

Su cabello oscuro y corto está peinado a un lado, tiene una fuerte mandíbula y unos delgados labios rosados, curvados solo lo justo... los labios más jodidamente besables que he visto.

Una voz grita dentro de mí, rogándome que reconsidere mis actos por lujuria y venganza, pero no puedo negar lo duro que me he puesto sólo de pensar en joderlo.

Me levanto del taburete de la barra, de modo que simplemente
estamos de pie allí, mirándonos uno a los ojos del otro.

—No estoy de humor para juegos —digo.

—¿Quién los necesita?

Me muevo rápidamente hacia él y lo beso.

Me imagino a él reuniéndose con sus amigos, jactándose de lo
emocionante que fue follar hasta dejar hecho polvo al hijo de la
gobernadora. Diciéndoles lo fácil que fui. Cómo soy el mayor sumiso que ha tenido nunca. Cómo me poseyó. Me controló. Me humilló.

El calor de sus labios tiene un efecto hipnótico, haciéndome olvidar todas las buenas razones para sentirme preocupado. Todos los chicos a los que ha herido. Todos los chicos que atrajo sólo para dejarlos caer en el momento en que empezaron a sentir algo más.

En cierto modo, creo que esta es mi oportunidad de devolverle lo
que él le hizo a Jimin, uno de mis amigos que cayó víctima de sus trucos...hiriéndolo y dejándolo lisiado. Atrayéndolo sólo para dejarlo.

Destrúyeme, si puedes, Jeon...

Lo reto a intentarlo. Mi ex Namjoon, me hizo más daño de lo que nunca me han hecho antes, y no estoy a punto de desmoronarme de nuevo. No por un bastardo como Jungkook.

No sé cómo me sentiré mañana, pero esta noche me entrego a mi
captor.

Él desliza una mano por la parte de atrás de mi camisa. Cuando
llega a mi cuello, agarra mi pelo y tira bruscamente.

Duele, pero no me resisto. Sólo miro fijamente sus ojos.

Se inclina hacia mí, y cuando intento besarlo, él echa su cabeza
hacia atrás y mantiene sus dedos cerrados en mi pelo para que no me pueda acercar... para que él pueda simplemente quedarse allí,
disfrutando de cómo me tiene congelado en esta posición. Debe ver, que todo lo quiero es que él me tome.

Evalúa mi cara, como si estuviera tratando de decidir si estoy lo
suficientemente caliente como para que él me folle, pero sé que no estaríamos aquí, si no se sintiera atraído por mí. Y aunque no soy su tipo, sé que su deseo de ser el único que folló al hijo de la primera gobernadora mujer de Seúl , compensará cualquier temor que pueda tener sobre continuar esto.

Una sensación nerviosa me llena. No puedo decidir si es angustia
o ansiosa anticipación.

Froto el dorso de mi mano sobre la entrepierna de sus pantalones
vaqueros.

Él está duro. Increíblemente duro.

Oh, él lo desea, todo bien.

Me suelta el pelo y agarra el borde de mi camisa. Elevo mis manos,
y él tira de mi polo sobre mi cabeza. Pateo mis zapatos cuando se apresura a desabrocharme el cinturón y desliza mis pantalones hasta mis tobillos. Me imagino que me dará la oportunidad de salir de ellos,pero antes de que pueda, me hace girar y me empuja contra la isla de la cocina.

Joder.

Lo miro por encima del hombro. Él saca un condón y un paquete
de lubricante de su bolsillo trasero.

Siempre listo para jugar, supongo. No me sorprende considerando cómo él hace su camino a través de los chicos gay del campus.

Se desabrocha sus pantalones y tira de ellos hacia abajo, revelando la enorme polla de la que Jimin alguna ves  me contó todo.

Desgarra los bordes de la envoltura del condón y del paquete del lubricante y los escupe a un lado como un puto profesional. Luego se lo coloca y vierte el lubricante sobre su dura circunferencia.

Me doy la vuelta y me inclino contra el mostrador de la manera en que estaba cuando Jungkook entró por primera vez en el sótano.

Coloca su gran verga contra mi agujero.

Sin preliminares. Sin joder alrededor.

Sólo follar.

Estoy cometiendo un error. Lo sé.

Pero me merezco cometer un error. He sido un buen chico toda mi vida.

Aunque no esta noche.

Esta noche, puedo ser malo. Puedo ser peligroso. Y Jeon puede ayudarme a olvidar las trampas del pendejo de mi ex.

Tomo una respiración para prepararme. Mi ex no era tan grande,así que estoy nervioso.

Presiona empujando dentro de mí, pero su polla me golpea justo
los nervios. La sensación se arrastra a través de mí, brota de mi pelvis y vibra a través de mi cuerpo. Él trabaja su camino cuidadosamente... muy cuidadosamente para alguien que parece ser el tipo que puede clavarse justo para escucharme gritar.

Avanza lentamente en su camino, y una oleada de placer barre a través de mí mientras él llena mi agujero con ese pene grueso.

Se siente tan bien que no puedo evitar maldecir.

Me pregunto si alguien allá arriba me escuchó, pero el ruido de la música me asegura que es improbable.

Él procede a empujar lentamente en un comiezo y luego  aumentando el ritmo .

Agarro el borde del mostrador con una mano, me inclino hacia
atrás y pongo la otra contra su cadera. Mientras él se conduce dentro, se siente increíble. Nunca he tenido un golpe tan fuerte contra mi próstata,electrificando cada nervio dentro de mí.

Las sensaciones son tan abrumadoras que empiezo a gritar de placer, pero él coloca su mano contra mi boca, amortiguando el sonido.

Gracias a Dios.

Mi cara se llena de calor. Su cálido aliento fluye detrás de mi oreja.

Mis pezones se endurecen mientras mi pene se mueve hacia
delante y atrás. Jeon agarra mi cadera con una mano y permite que la otra se mueva arriba y abajo por mi torso, mientras acaricia sus dedos a través de cada curva y surco de mi abdomen. A juzgar por cómo me está acariciando, debe gustarle lo que está sintiendo, pero no puedo estar seguro, teniendo en cuenta que esto es probablemente lo que le hace a los demás chicos que ha follado. Mientras sus movimientos se aceleran,sus dos manos se posan en mis caderas. Se aferra como si quisiera evitar que yo me escapara. Golpea una y otra vez, y mi carne pincha con sensaciones de hormigueo, recordándome cómo se sintió la primera vez
que me masturbé. La experiencia me dejó preguntándome qué me había estado perdiendo durante todas las noches desperdiciadas con Ken.

Puedo sentir el dobladillo de la camisa de Jeon sobre mi espalda y
de vez en cuando siento también la cremallera frotar contra mi lado. Me gusta saber que él está todavía vestido, sus pantalones caídos hasta sus rodillas, mientras yo estoy casi completamente desnudo, con mis pantalones alrededor de mis tobillos. Él es el propietario de mi cuerpo, humillándome. Sólo soy otra muesca en su cabecero. Otro trofeo.

Se desliza hacia fuera, ofreciéndome un momento de alivio. Aprovecho la oportunidad para quitarme lo zapatos y vaqueros. Él me vuelve de nuevo hacia él y me besa. Es un beso apasionado, no del tipo que esperaba de él.

—Envuelve tus brazos alrededor de mi cuello —indica, y yo le
obedezco.

Se pone en cuclillas, y sigo su ejemplo cuando él agarra sus brazos alrededor de mis muslos y me levanta en el aire.

Me lleva a la nevera que hay frente a la isla y me empuja contra ella. Maniobra su pene dentro de mí, y yo maldigo porque la oleada de energía que agita mientras golpea mi próstata de nuevo es tan deliciosa que no puedo evitarlo.

Continúa besándome, mi polla dura como una puta roca, mientras estoy enclavado entre él y la nevera. Me agarro a la parte superior de la puerta del refrigerador. Él besa mi cara hasta mi cuello, donde chupa y
lame como si estuviera intentando marcarme.

Ahora entiendo lo que los chicos ven en él. Su cuerpo despierta esta
emoción retorcida dentro de mí, y cada beso es tan salvaje y animal.

Aún sabiendo que esto no significa nada para él, la pasión, la intensidad, me hace sentir que soy la cosa más importante en el mundo. Como si yo fuera el único tipo con el que él siempre quisiera compartir esto.

Se inclina hacia atrás, encogiéndose mientras me folla, su gemido demostrando cuánto está disfrutando de tener mi agujero masajeando su pene.

La expresión de su cara, tensa mientras me mira, me hace sentir
como si estuviera tratando de mostrarme quién es mi Amo. El sudor recorre su rostro.

Mi propio sudor se desliza por mi rostro y mi calor corporal, combinado con el de Junkook, se siente muy intenso.

Esto ya ni siquiera parece malo o travieso. Simplemente mágico.

Me saca fuera de la nevera y se arrodilla, bajándome hacia el suelo de hormigón.

Su superficie fría contrasta intensamente con nuestra ardiente pasión.

Levanta mis piernas mientras me toma, forzando su verga de nuevo
en ese punto dulce dentro de mí.

Me recuerda la primera vez que sentí a un tipo golpearlo.

Cada empuje contra mi próstata envía ondas de sensaciones a través de mí... mientras mis nervios alertan a cada parte de mi cuerpo de la deliciosa experiencia que estamos compartiendo.

¿Quién iba a saber que se sentiría tan bien?

Se inclina mientras continúa su trabajo y escupe en mi cara.

Sé que no sólo me está escupiendo, sino a todo lo que represento.

Mis amigos... Mi familia... A la clase de gente que se burla de él. Quienes piensan que es un don nadie traficante de drogas.

Me lamo un poco de eso que cayó en mi labio.

Él me mira con admiración, luego me besa de nuevo, sus movimientos volviéndose más intensos. Manteniéndome en ese estado tan alto de excitación que se siente tan bien, que es casi insoportable, tan bueno que no puedo evitarlo, y grito.

Me besa con fuerza, evitando que escape cualquier sonido.

Mi polla necesita la liberación, y aunque me he estado conteniendo
de masturbarme, no puedo más. La alcanzo, y con la misma rapidez, Jeon atrapa mi muñeca y la obliga a retroceder. Me agarra la otra y hace lo mismo. Estar atrapado así, mientras me llena con una erupción de éxtasis tan potente e intensa, es caliente, excitante.

No voy a necesitar mis manos para llegar esta noche.

Mi corrida se mueve a través de mí, haciendo su camino por mi
eje... avanzando hacia allí. Es un proceso tan lento, mucho más lento que cualquier cosa que yo me permitiría por mi cuenta.

Normalmente, este es el punto en el que me la sacudiría hasta llegar y terminaría con ello.

Él se mueve dentro de mí aún más duro.

La sensación de gotas de su sudor cayendo contra mi piel es poderosa... como si fueran a dejar una marca permanente que siempre dejarán que todos sepan lo que he hecho esta noche.
No dejándome nunca recuperarme de este error. ¿Pero a quién le importa cuando se siente tan jodidamente bueno?

—Jooooder —gimoteo al llegar al clímax.

Jungkook ruge como un maldito perro cuando su cuerpo se sacude y retuerce.

Él también se corre.

Se siente tan bien.

Tan correcto.

Y tan incorrecto.





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