Capitulo 5 - Demonio
-L-Luhan h-hyung... -vacila tímido Sehun una vez que el mayor suelta sus labios en un jadeo.
El mayor pega su frente a la del menor. LuHan mantiene los ojos cerrados y jadea tratando recuperar el aire que ha dejado ir en los labios de su ángel.
-Lo siento, me descontrole –se disculpa y Sehun por alguna extraña razón se siente mal por ello. Por pensar que ha sido un error y Luhan se lamenta-. Pero es demasiado estar a tu lado y no poderte tenerte –elmenor levanta un poco la cabeza (ya que la tenía gacha viendo el suelo) y se encuentra con esos ojos que parecen querer consumirlo.
-Y-Yo... no sé. M-Mi primer beso fue ese. Y-Yo... estoy muy confundido –logra formular el menor.
-Tu primer beso es mío y quiero que muchas cosas más también lo sean –Luhan nuevamente vuelve a robarle un beso que quiere arrancarle hasta el alma a Sehun.
El de cabellos rojizos abandona los labios del menor, le mira y está seguro que poco falta para volverse loco y comérselo al ver tan precioso ángel; mejillas sonrosadas, mirada tímida y labios deliciosamente hinchados y rojos.
-Te llevare a casa, vamos –dice para a continuación tomar la mano del menor y emprender el camino.
Luhan se siente inmensamente feliz y satisfecho. Por fin ha probado esos labios que tanto deseaba y como imagino, los belfos del contrario son deliciosos, es más, quizá más de lo que imagino. Perfectos. Algo alucínate. Y sabe perfectamente que lo que ha sentido, es lo que se siente besar a un ángel, no un simple mortal.
Todo el transcurso a casa del menor está sumido en un incómodo silencio para el menor pero confortable para el mayor.
Luhan se detiene y el menor lo hace inconscientemente.
-Sehun –le llama, pero el menor parece muy sumido en sus pensamientos-. ¡Sehun! –repite con un aumento de voz.
-¿Mmmm, eh? –reacciona con un adorable gesto.
-¿Estas molesto conmigo? –inquiere. Luhan solo desea que no sea así.
Sehun niega.
-Luhan hyung, yo, no sé qué pensar. N-Nunca, y-yo, t-tú sabes, y-yo... nunca –balbucea.
Luhan le regala una sonrisa suave. Se acerca hasta él, con su mano acaricia la mejilla de Sehun y este siente ese pequeñísimo ardor cuando sabe que sus mejillas están de un color rosa.
-No has tenido novia o novio. Eso no me importa. No soy una persona adecuada para ser el primero para ti, pero de verdad deseo serlo y me esforzare para ser el mejor. Prometo portarme bien. No me importa si no tienes mínima experiencia, yo, yo te enseñare lo adecuado, lo básico –promete.
Toma el mentón de Sehun con su mano y se inclina para darle un piquito. Tres besos en un día, Luhan no esperaba mejor regalo.
-Bravo. Bravo. Bravo –la voz enciende de inmediato todas las alarmas en Luhan-. Pero que vemos aquí, el gran hijo de puta LuHan, con una princesa muy preciosa –se burla el intruso.
Luhan frunce el ceño, toma de la muñeca a Sehun y lo esconde tras de sí cubriéndole de los chicos que están frente a ellos.
-¿Qué quieres estúpido Kang? –suelta con fastidio y molestia.
-¿Crees que estoy contento por la golpiza de dos semanas atrás? –inquiere cambiando sus gestos burlones a unos furioso.
-Deberías, creo que tu feo rostro esta mejor cubierto de hematomas –se burla.
-Vaya, no tienes ni un ápice de miedo ni porque esta belleza está aquí –el hombre deja volar su mirada en aquel pequeño cuerpo tras de su peor enemigo-. No sabía que te iban los hombres de facciones infantiles y de culos grandes –suelta y Luhan tiene unas enormes ganas de saltar al cabronazo y romperle –nuevamente- la nariz y dejarle hecho un rio de sangre.
-Lárgate. No quiero pelear ahora –sentencia.
-No es cuando tú quieras, cabron –y Luhan sabe que ahí es cuando debe correr, no porque él tema, sino, por su ángel. No dejara que nada malo le pase.
-¡Vamos! –toma su muñeca y lo jala consigo.
Emprenden a correr con 6 vándalos tras de ellos. Sehun está asustado, sin embargo, con la mano de Luhan envolviendo la suya siente un gran alivio. Mucho alivio.
Los vándalos corretean tras de ellos. Están a punto de encerrarlos en una calle.
-Mierda –maldice Luhan al ver que están quedándose sin salida-. Sehun, ángel, perdón. No quería que presenciaras esto, pero no permitiré que te toquen –el pelirojo toma el rostro de Sehun entre sus manos y el contrario le mira temeroso. No quiere que su hyung se separe de él-. Te vas a girar, cubrirás tus oídos con tus manos y me esperaras aquí ¿Está bien? –Sehun niega. Con sus pequeñas y temblorosas manos sujeta las muñecas de Luhan quien aún tiene sus manos en su rostro.
-T-Te... harán... d-daño –dice lo que teme.
-No lo harán, esos mugrosos no son ni un rasguño para mí –asegura.
-Son muchos Luhan hyung, ellos te lastimaran. Llamemos a la policía –sugiere.
Los ojos del menor comienzan a cristalizarse. Jamás ha estado a punto de presenciar una situación de ese tipo. Solo por la noticias anunciando que otros muchos casos de enfrentamientos de vándalos se había dado en dicho lugar.
-Hey, no te me pongas así, ángel –se inclina un poco y deposita un dulce beso en su frente-. Solo me llevara unos minutos y ya estoy aquí. Ahora gírate –ordena. Sehun tembloroso es obligado a girarse y cubrirse sus oídos como Luhan le dijo.
-Putos cabrones –dice furioso-. Esta me la pagan, no saben lo que mi ángel tiene que escuchar por su jodida culpa –concluye e inicia el mar de golpes.
Seis contra uno. Vaya putada.
Sehun cubre sus oídos con fuerza, aún puede escuchar el bullicio y no le agrada para nada. Sabe que no puede ver, pero aun así, cierra sus ojos con fuerza. Está muy asustado.
Pasan alrededor de 15 minutos cuando todo se calma. Sehun siente silencio completo. Ya no escucha jadeos, golpes y el sin fin de malas palabras. Abre sus ojos y es ahí cuando se percata que ha estado llorando todo el tiempo. Baja sus manos dejando al descubierto sus oídos. Quiere girarse pero teme, sin embargo, lo hace. Necesita saber cómo esta Luhan.
Una sonrisa se esparce por su bello rostro angelical al ver a Luhan sentado y recargado en sus manos sonriéndole desde el suelo aun jadeando por el cansancio. Su labio está roto y tiene unos hematomas, pero leves. Sehun inconscientemente corre hacia donde esta él y le abraza fuertemente. Los seis vándalos yacen en el suelo, inconscientes por la golpiza que han recibido.
-Dios, tu labio –dice con preocupación una vez que deja de abrazar a su mayor y le inspecciona el rostro invadiéndole con sus níveas manos-. Debemos curarlo lo antes posible o se infectara –sugiere pero suena más como una orden.
Ninguna no se ha percatado en las posiciones que están; Sehun a horcajadas sobre el regazo de Luhan y este, con sus manos en su cintura.
-No es nada, de verdad ángel –intenta suavizar la preocupación del menor-. Debo llevarte a casa. Es muy tarde. Ya te pasaste de la hora en que los niños buenos y ángeles duermen. Este demonio, o sea yo, te llevo por un muy mal camino –se burla y Sehun se sonroja.
-Y-Yo, este... mmmh, L-Luhan hyung –el nombrado sonríe al ver como de nervioso esta su ángel.
-No temas, dilo –anima.
-Nada... -dice al fin.
-Dilo, ángel –presiona.
Sehun niega.
-Vamos Luhan hyung, debo curar tu herida, pero antes, llamar a una ambulancia para ellos –Sehun señala a la bola de vándalos que aun yacen en el suelo e inconscientes.
-No me sorprende viniendo de ti ángel –Luhan es el primero en intentar hacer un movimiento para levantarse, pero se detiene en seco se da cuenta de las posiciones de ambos-. S-Sehun –tartamudea. No quiere quitarlo de encima. Esa posición es perfecta, pero ya es demasiado tarde para que un niño tan bonito como su ángel ande fuera.
-¿Mmmh? –Sehun ladea su rosto en confusión.
-Levántate para poder hacerlo yo –dice al fin y de inmediato ve las mejillas del menor incendiarse violentamente para luego verlo quitarse de encima a la velocidad de la luz.
-L-Lo... s-siento –se disculpa. Su cabeza esta gacha. No puede soportar ver a su mayor.
-Hey –los dedos de Luhan hacen contacto con su mentón, así, levantándolo -. No te disculpes, no has hecho nada malo –le tranquiliza-. Vamos –le toma de la muñeca para emprender el camino.
-No, espera. Hay que llamar una ambulancia –dice tímido.
-Bien, como tú desees –dice y a continuación saca su celular para marcar el número.
Sehun observa en silencio y embelesado lo hermoso que su hyung se ve con ese ceño bien fruncido y sus labios moverse al hablar por teléfono. Su hyung es muy guapo, sin duda.
-Quizá, me gustara que algún día ese demonio me lleve al más allá... -musita inconsciente.
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