Capitulo 4 - Alma de infante



-Luhan hyung, espera –el menor pide.

-Vamos muñeco –anima.  

Luhan había obligado a bajar a Sehun por la ventana, fue algo beneficioso para él pues tuvo el gusto de manosear a su antojo al castaño y sobre todo, posar sus grandes manos en la pequeña cintura y pegarlo por completo a su anatomía. LuHan, simplemente se aprovechó de la situación.

En este instante Luhan llevaba jalando de la muñeca al menor hacia la noche de Seoul.

-Eres demasiado para mí. No creo estar a tu nivel –dice mientras posa una mano a la altura de su órgano bombeador.

Luhan no puede evitar reírse.

-Ay, sabía que eras un bebé –se burla.

A continuación, Luhan se pone de cuclillas en el suelo con los antebrazos sobre sus piernas. Sehun no sabe que es lo que hace.

-¿Hyung? –pregunta confuso.

-Sube, te llevare en mi espalda. Anda, aprovecha. Es un tour, que te juro, nadie desaprovecharía. Y lo mejor es que solo tú tienes el privilegio de tenerlo cuando quieras  –el castaño agradece que su hyung este de espaldas a él ya que sus mejillas comienzan a encenderse tomando así un color fuertemente carmesí.

-N-No... y-yo no –titubea.

Luhan se levanta. En un abrir y cerrar de ojos ya está a solo un par de centímetros de Sehun. Ambos se miran, el mayor  de una manera indescifrable para el menor quien le mira de forma  demasiado tímida. El de cabellos rojizos lleva su diestra y con un dedo pone fin al habla de menor.

-Sssh, ángel. ¿Sabes? la verdad es que yo deseo que te montes sobre mí  –y gracias a Dios que Sehun no tiene una mente tan sucia como su hyung. Claro está el doble sentido en sus palabras.

-P-ero –los dedos de Luhan toman el labio superior del menor dejándolo helado.

-Ya dije, ahora solo obedece a hyung y sé un buen bebé  –el mayor vuelve a tomar la posición en cuclillas esperando por Sehun quien está, casi, en shock.

-B-Bien –balbucea.

Sehun se acerca a pasos tímidos, pone sus níveas manos sobre los hombros de su hyung, está tentando el terreno.

-Vamos, no estés inseguro –anima.

Sehun ya está casi por subirse, pero Luhan es más rápido y se levanta maniobrando así ágilmente, toma los muslos de Sehun con sus manos y obliga al menor a sujetarse de su cuello como si de eso dependiera su vida y así es, prácticamente.

-Ves, ¿A que es divertido? –ríe el de cabellos rojizos. Gira su rostro encontrándose con un niño tímido que resguarda su rostro en su espalda queriendo no mirarle.

Luhan se siente desfallecer. Una imagen tan adorable solo él puede verla tan pecaminosa.

Luhan es un alma libre. No le importa el que dirán, ni mucho menos. Él solo actúa, explota y vive. LuHan sabe que ya está muy perdido, pero eso, no le asusta, al contrario, le asusta lastimar al primer ser que no le gustaría. Al ser que no le quiere mostrar el Lucifer que es. Luhan no quiere romperse y dejar escapar todos sus demonios frente al alma más pura que nunca ha visto en su vida. Luhan solo quiere ver esa luminiscente sonrisa jovial, llena de ternura y humildad. Luhan solo quiere derretirse lentamente por ese niño de ojos color miel, cabello castaño y piel de porcelana. Solo quiere eso.

Luhan se pone en marcha. Hace unas cuantas volteretas y Sehun no pude evitar soltar en risas. Se está divirtiendo como nunca antes. Así se la pasa todo el camino Luhan con Sehun en su espalda, el primero jugando y el segundo solo disfrutando del alma jovial que es Luhan.

La gente les mira, pensando quizá que son dos chicos locos y descuidados jugando por la calle, sin embargo, la gente que piensa a fondo puede notar de inmediato que solo son dos almas que están destinadas a estar juntas, dos almas opuestas pero que encajan a la perfección. Uno es el tal para cual del otro. Son su propio complemento.

-¿Qué quieres comer? –pregunta el mayor. Aún sigue llevando a su ser precioso sobre su espalda.

-Yo, no como en la calle –dice tímidamente.

-¿Qué? Por Dios bebé, no sabes las maravillas que te pierdes, sin embargo, aquí estoy yo para enseñártelas.

Bebé, Sehun se repite varias veces esa palabra en su cabeza. Bebé parece que será el nuevo apelativo al cual acostumbrarse, o quizá sea muñeca. Quién sabe.

Luhan camina hacia un puesto de Kimchi "clandestino". El olor es agradable para Sehun, pero sigue desconfiando.

-Ahora te bajare, no sabes cómo me duele hacerlo –juguetea.

Luhan baja con suma delicadeza a su muñeca, tiene que ser preciso en cada movimiento que haga al bajarlo. Sehun de se descuelga suavemente del cuello de su hyung, hacen una conexión de miradas por unos segundos que le han parecido eternos, pero al final, Sehun logra bajar de su hyung.

-Bien, pediré por ti –Luhan toma de la mano a su castaño. Sehun solo se deja hacer.

Una vez que piden ambos platillos de Kimchi, Luhan aleja a Sehun a un lugar cerca del rio Han, donde la luminiscencia colorida da lugar.

El mayor se recarga sobre el pequeño muro de concreto que adorna los costados del rio.

-Prueba –le dice.

-Bien –Sehun toma temblorosamente los palillos y con tiento lleva uno hacia su boca. Lo prueba, lo saborea y Luhan esta como el mayor expectante a su reacción-. ¡Wua! ¡Esto es delicioso! –y sigue comiendo, esta vez, con porciones más llenas.

Luhan no sabe en qué momento el tiempo se ha detenido para él. Solo puede mantener su vista en ese niño de sonrisa encantadora, ojos juguetones y rostro jovial. Esta disfrutando su reacción de infante. Es tan hermoso que Luhan quiere tomar sus mejillas y apoderarse de su boca pequeña y dulce.

-Hyung –Sehun le llama.

Ha dejado su platillo en el murillo.

-¿Eh? –dice desconcertado.

-Oh, te decía que gracias –esta vez Sehun le regala una sonrisa suave, tierna pero siempre hermosa como todas.

-Yo debería agradecerte a ti el haber confiado en mí. Haz andado con un peligro andante ¿no tienes miedo? –Sehun ladea su cabeza en confusión.

-¿De quién? ¿De ti? –Luhan asiente-. Pues deberías llamarme loco porque me siento más seguro que nunca, más protegido y siento que contigo todo mi alrededor se detiene y solo puedo reír y sentir cosas extrañas, cosas que no había sentido ni con KyungSoo hyung –dice sincero.

-Sehun, ¿Puedes otorgarme el derecho de ser tu guía en conocer cosas nuevas jamás antes experimentadas por ti? –Sehun ha ganado el color carmesí en sus mejillas.

-¿C-Como que? –inquiere no muy seguro.

-Como esto –y sin previo aviso, Luhan ya está frente a él, tomando sus labios con los suyos, besándole con tantos sentimientos de por medio. Sehun aferra sus manos hechas puños a la chaqueta contraria y Luhan rodeándole el cuello con un brazo para hacer más profundo el contacto y con su otra mano aferrándose a su cintura.

Si, definitivamente sí. Luhan está decidido de que Sehun debe ser suyo, solo de él.


Sehun, ese ser tan precioso con un alama tan pura, ingenua, inocente, limpia, humilde, buena, un alma de infante.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top