II
◆◇◇
¿Será que vendrá?
¿Y si solo nos mintió para sacarnos de encima?
¿Y si me ignora en todo lo que quede del día?
¿Y si a Chanyeol se le escapó y le dijo que soy maricon?
¿Es por eso que esta así?
¿Con qué cara lo miraré?
Esos y más pensamientos pasaban por mi cabeza mientras esperaba ansioso ver a Jongin ingresar por la puerta principal.
-¿Crees que venga?
Y ni bien terminé con la pregunta, Jongin apareció detrás de la puerta con una media sonrisa en sus labios.
-Ahi tienes tu respuesta. -susurró Chanyeol.
Saludó con un apretón de manos a Chanyeol y a mi apenas me dedicó una sonrisa de medio lado.
Aghh... estaba harto de su comportamiento. Por qué no sólo venía y me dice que es lo que le molesta o en lo peor, que venga a preguntarme si soy homosexual, entonces yo reiría y lo negaría todo y entonces, problema solucionado. No era tan complicado... no se porqué se empeña en mantenerme alejado. Ha de ser que su padre le llenó la cabeza de idioteces nuevamente.
El padre de Jongin siempre sospechó que a mi me gustaba la otra cosa, y estaba en lo correcto, pero nunca lo admitiría y menos con un integrante de la familia Kim. Los únicos que saben de mi orientación sexual son Chanyeol y mi querida madre. Y estaba bien así, no quiero que nadie más lo sepa. Ellos siempre me apoyan y estoy conforme con eso, no necesito que nadie más venga a predicarme sobre lo que dice la biblia o sobre Ética.
Estaba cansado de eso... por eso es que cuando tenía 8 años nos mudamos a Seúl. Porque si, yo mostraba sintomas de homosexualidad. Prefería jugar a las muñecas que ir a ensicuiarme jugando fútbol con un par de niños tontos que te gritaban cada vez que hacías algo incorrecto. Me gustaban los vestidos y los tacos de mi madre, disfrutaba revolviendo su guardaropa. Me gustaba pintarme las uñas de negro, aunque nunca tuve el placer de pintarmelas ya que, por obvias razones, no iba con lo correcto de la sociedad.
Poco a poco mientras crecía esos gustos los fui escondiendo en lo mas profundo de mi quedando en solo una larga lista de las cosas que me gustan. Luego de unos años solo se volvieron "cosas que me gustaría hacer si fuera una niña".
Pero lo que nunca supe es... ¿Quién decide lo que es correcto y lo que no? ¿Por qué tienen a las mujeres como las mas débiles de los dos y los hombres como unos monos que deben cuidar de sus hembras? Las mujeres son fuertes, y me atrevería a decir que muchos mas fuertes e inteligentes que todos los hombres en esta tierra, pueden criar a un hijo sola, sin ayuda de otra persona que tal vez le destruya la vida. Al igual que los hombres tenemos corazones débiles e inseguridades.
En fin, si el padre de Jongin había comenzado a meterle cosas en la cabeza nuevamente, entonces no se que hare ya que para Jongin su padre es como su Dios. Todo lo que hace o dice es correcto y los demás que se pudran.
-Bien... ¿Qué les parece si vamos a la piscina? Puden cambiarse en mi habitación. -Habla Chanyeol sacandome de mis pensamientos.
Los dos asentimos y nos dirigimos a la habitación de Chanyeol. Yo detrás de Jongin.
Cuando entramos y nos quedamos solos un silencio incómodo inundó la habitación. A la hora de sacarnos las playeras los dos nos quedamos mirando incómodamente.
¿Cuándo fue que llegamos a este punto si antes era tan común ducharnos juntos?
-Yo... iré al baño. -me apresuré a hablar y vi a Jongin asentir con la cabeza.
Entre al baño de la habitación de Chanyeol y me apresuré a cambiarme. Me puse el bañador y doble mi uniforme para luego volver a ponerla en mi mochila. Cuando me decidí a salir y tome el picaporte no me esperaba ver a Jongin recien cambiándose la bermuda, pude ver como su ropa interior se aferraba a su abultado trasero contorneandolo más de lo debido. Su piel bronceada ahora resultaba exquisita con el contraste de la luz solar que se colaba por la ventana. Si bien he estado loco por Jongin desde hace un par de años siempre trataba de alejar esos tipos de pensamientos sobre él, pero ahora que el me ha besado, comenzó a crecer una pequeña estrellita de esperanza en mi interior, pero se que soy un tonto ya que Jongin es un casanova de primera y si no respera a Yoona menos me respetará a mi. Tendría que vivir conformado con la etiqueta de amigo. Podría soportarlo...
Carraspeé haciendo que se diera media vuelta. "¿Vamos?" Preguntó y yo solo lo seguí. Siempre lo mismo, siempre detrás de él.
◇◆◇
La tarde pasó rápida, entre bromas y risas todo parecía normal, excepto por la lejanía de Jongin cada vez que rozabamos o cruzábamos miradas. Si... definitivamente esta sospechando que soy homosexual. Este es mi fin.
Ya era cerca de las 19:00, ya todos estábamos limpios y cambiados. Chanyeol y yo estábamos en el jardín de atrás regando las flores de su madre. A veces le salpicaba lo cual le hacía arrugar la nariz y a mi reír.
-¿Ya haz hablado con él? -preguntó de repente destruyendo el hermoso aura en el que estábamos.
-Aun no... no se cómo decírselo. -baje la mirada.
-Ya sabes, solo dile: ¿Hey... por qué estas tan distante? ¿Es por lo del beso de la otra noche? Ya sabes, hermano. Fue el alcohol, estábamos bastante pasados. No homo ¿Recuerdas? -habló haciendo una fallida imitación de un "chico rudo".
-No seas tonto. Como si fuera tan fácil. -rei golpeando su hombro.
Seguimos haciendo bromas hasta que Chanyeol volteó la mirada enfocando a Jongin estaba observandonos desde la ventana de la cocina con una expresión no tan amigable que digamos.
-Creo que alguien esta celoso. -bromeó a lo cual volví a golpear su hombro amistosamente.
-No seas así... no sabes lo difícil que es para mi. No quiero volver a perdelo por una simple orientaccion sexual.
-No te pongas así... es un tonto si se deja influenciar por su padre y el resto de la sociedad. -pasó un brazo por mi hombro acercándome a él -¿Sabes qué me tienes a mi, no?
-Por supuesto que si y no sabes lo dichoso que soy por eso. -conteste regalandole una sincera sonrisa.
-Asi es... no te pasará nada mientras yo este aquí. -Sus brazos me envolvieron en un cálido abrazo donde mi cabeza quedó enterrada en la curvatura de su cuello y su mentón apoyado en mi cabeza.
¿Por qué no me había enamorado de alguien como Chanyeol?
◇◇◆
Ya era la hora de dormir y todos estábamos acostados en la habitación de Chanyeol.
Chanyeol y yo en su cama y Jongin tirado en un colchón -a petición de él- al lado de esta. Ya era algo tarde pero todos estabamos bastantes activos aún. Estabamos contando anécdotas cuando Chanyeol se ofreció a hacer y buscar algunos snaks de medianoche.
Todo parecía normal para mí hasta que Chanyeol me giñó un ojo antes de desaparecer por la puerta.
Maldito... sabia que lo había hecho a propósito.
Sin embargo, aprovecharía esta oportunidad para poner claras las cosas.
-Ha pasado tiempo. -carraspeé.
-Así es. -fue todo lo que dijo y me hizo sentir más estúpido que antes.
-Te he notado algo distante estos últimos días. ¿Ha pasado algo con Yoona?
-Nada de nada. Solo te haces la cabeza. Yo estoy más que normal.
-Pero... no lo niegues, Jongin. Hoy ha sido un poco incómodo para los dos. ¡Prácticamente nos criamos juntos! Si fue por lo de la otra noche...
-Yo estaba pasado con el alcohol y tu también. Yo no soy maricón y tú tampoco. Ninguno lo es... no hablemos mas de eso.
-Entonces no me trates como si apenas nos conociéramos o como si estuviera embarrado de excremento. Si fue por ese tonto beso solo hay que olvidarlo. Como tu lo dijiste, los dos estábamos pasados de copa.
-Pero tu nunca te pones ebrio, Sehun.Y sin embargo dejaste que te bese...
¡No no no!
-¿Acaso... acaso eres maricón? -preguntó como si fueran palabras prohibidas.
-¿¡Qué!? ¡Estas loco! ¿Yo homosexual? Pfff... -traté de actuar lo más natural a una persona ofendida pero, obviamente, fallé en el intento.
-A mi no me jodes, Sehun. Te estas rascando las cejas. Solo lo haces cuando estas nervioso.
-Claro que estoy nervioso. Tu preguntándome barbaridades como estas. -mi respiración comenzó a agitarse.
-Sehun, no me digas que... -baje la mirada resignado para luego volver a levantarla y ver el rostro deformado de Jongin por lo que suponía era asco. Escuché algo romperse dentro de mi y machucandoce unos segundos después. -No puede ser... eres un asco.
Y cuando unas lágrimas amenazaban con salir Chanyeol abrió la puerta de un portazo cargando papas fritas y una botella de coca cola.
Me dirigió una sonrisa penosa haciéndome entender que había escuchado todo y en ese mismo instante quise largarme a llorar en los brazos de mi madre, pero no, eso no volvería a pasar. No otra vez y menos por culpa de Jongin.
La noche pasó lenta y tortuosa mientras yo solo me dignaba a mirar la película hasta que acabó y me hice el dormido así Chanyeol no tendría oportunidad de sacarme información.
Cuando desperté el día siguiente Jongin ya no estaba y solo nos encontramos enredados en la cama con Chanyeol. Un vacío se apoderó de mi y pronto rompí en lágrimas a lo cual desperté a Chanyeol quien rápidamente volvió a envolverme con sus brazos y a mecerme como si fuera un bebé. No hacia falta palabras... el sabía perfectamente la razón por la que estaba así y no sería tan cruel para volver a preguntar.
Rodeado por la calidez de sus brazos y sus pacientes palabras, volví a caer en los brazos morfeo y nuevamente desee haberme enamorado de un chico como Chanyeol... especialmente si era Chanyeol.
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