Capítulo 17: Después del caos

Sabía que mi zona de confort terminaría matándome algún día, así que decidí enfrentarme a ella con el tiempo.

Me arriesgué una vez, fallé.

¿Algún día se irá el miedo? ¿Algún día dejaré de crear inseguridades a mí misma?

Me siento estancada, siento que ya pasé por esto, no necesito hacerlo de nuevo.

¿Pero, y si estoy equivocada? ¿Y si nada es lo que parece?

Al inicio la sentí segura, otra vez siento que algo no anda bien. Entonces, me pongo a pensar, ¿es intuición o trauma?

Addison... de unas semanas para acá la he sentido indecisa...

Hace un tiempo me dijeron que las chicas que le gustan las chicas no andan con rodeos porque saben desde un inicio lo que quieren, quizá por eso todo sea tan intenso, las chicas están dispuestas a dar muchísimo más, aunque para mí sigue siendo relativo. Nunca he sentido por un chico lo que me ha hecho sentir una chica.

Pero... ¿Entonces por qué ella ahora anda con ese tipo de rodeos?

Empecé a sentir inseguridades cuando empezó a comentarme cosas sobre otras personas.

Al inicio la justifique, creyendo que quizá como nos estamos conociendo, intentándolo, amigas cercanas, intentando ser un poco más íntimas, me siento segura al contarte hasta el más mínimo detalle de mis pensamientos, de lo que pasa, de lo que me dicen día a día y por eso te digo todo lo que te digo.

Pero luego mi inseguridad sale a flote diciendo: "¿Y si en realidad solo hace énfasis en este tema para que seas consciente de que no quiere algo serio contigo o no te ve de esa manera?"

¿Pero entonces por qué luego me dice cosas que me hacen sentir que me ve de esa manera?

La intimidad que tuvimos al inicio, cuando decidimos retomar contacto, la sentí tan real, tan mágica, tan diferente.

Pero tengo miedo miedo de sentir tanto, no quiero volver a salir lastimada.

"Si en algún momento te sientes de esa forma, lo hablaremos, ¿vale? Intentaré dar mi mayor esfuerzo para no hacerte sentir así, y si lo hago, por favor sé honesta" me decía los primeros días.

Empecé a sentir los mismos patrones anteriores luego de dos meses.

Al inicio ella era un poco distante, decidí no presionarla y darle su espacio. Ella empezó a tomar la iniciativa y estar allí siempre.

Luego empecé a autosabotearme y ella siempre mantuvo la calma, me tuvo tanta paciencia...

Hablar todos los días desde las siete de la mañana que recibía su mensaje de buenos días hasta la medianoche en que se despedía de mí para ir a dormir, de alguna u otra forma me hizo sentirla mucho más cercana.

Pero una vez más me hacía sentir insegura diciéndome cosas como "salí y me encontré con una chica con la que había salido hace unos meses", "fui al gimnasio y un chico parecía no querer quitarme la mirada de encima", luego me pasaba fotos de personas diciendo "¿qué te parece él? es lindo, ¿verdad?" 

¿Por qué ahora tengo tanta inseguridad con ella si al inicio no fue así?

Entonces empecé a tratarla como ella a mí, como una amiga. Dejé de enviarle cosas lindas, dejé de coquetearle constantemente o seguirle el juego cuando ella lo hacía, dejé de opinar o seguirle la conversación cuando ella me comentaba ese tipo de cosas sobre sus ligues pasados o sus amigos, me limité a escuchar y proteger mi corazón a toda costa colocando una barrera de hielo nuevamente.

No suelo ser una persona fría, pero es mi única manera de protegerme para no salir lastimada de nuevo, a fin de cuentas, no creí que pudiéramos hablarlo, me sentiría estúpida, ella siempre me repitió que por los momentos solo me veía como una amiga, que me había agarrado cariño, pero que en estos momentos no está para esas cosas del amor.

Pero yo no estoy para perder el tiempo en esos juegos de "no sé lo que quiero", "no estoy lista para intentarlo"

Llevamos tres meses hablando, si para este punto no sabes si quieres intentar algo conmigo, no estoy dispuesta a seguir esperando por una respuesta que quizá nunca cambie. Con Maeve esperé cinco meses para intentarlo y al final, después de todo, no funcionó. No quiero pasar por lo mismo dos veces, si no estás segura, es un clarísimo "no" para mí.

Una tarde de junio todo se complicó entre nosotras, yo la veía muy indecisa, no sé por qué sentía en lo más profundo de mí que ella estaba hablando con alguien más mientras lo "intentaba" conmigo. Y es aquí donde vuelvo al mismo punto ¿es intuición o trauma?

Las primeras veces que hablábamos, ella me comentaba que una vez salió con dos personas al mismo tiempo porque en su mente no eran nada oficial y tenía derecho a conocer otras personas aunque esté hablando con una.

Pero en la mía, si estoy hablando con una es porque me veo en un futuro intentando algo con esa persona, ¿por qué mirar a otro lado?

Así que inseguridades empezaron a surgir en mí recordando una y otra vez esa conversación que tuvimos cuando empezamos a conocernos. Eso quiere decir que puedes estar conociendo a alguien más mientras hablas conmigo, ¿cierto?

La primera vez me arriesgué sin medir las consecuencias, esta vez era diferente, ahora tenía algo más por lo que preocuparme, yo misma. No podía aventarme al vacío una vez más sin tener la certeza de que ella estará esperándome al final para sostenerme. Todavía no estoy del todo bien con mi problema con la comida y he avanzado mucho con mi terapeuta, no puedo arriesgarme a retroceder si todo llega a salir mal otra vez.

Por otro lado, sigo trabajando en mis inseguridades, ¿por qué echar todo a perder dándole el poder de crearme más si ya tengo mucho en qué trabajar? No puedo arriesgarme a dejar de comer de nuevo, a sentir en cada momento un ataque de pánico, a recurrir a las pastillas para dormir, a despertar con ansiedad cada mañana y que la más mínima cosa que haga esa persona me afecte el doble.

Mi mente estaba dividida, no quería alejarme pero tampoco me gustaba la idea de exponerme nuevamente a ese caos. Podemos ser amigas igual, ¿no?

Por un momento quise alejarme por completo, no me apetecía tener amigas, a ella la veía como alguien con quien formalizar una relación, no tener una amistad o un ligue más, pero por otro lado estaba hundida en el "¿y todo lo que pasamos juntas? ¿No te duele eso?", no podía alejarme por completo, quizá no tendríamos nada pero aún así seríamos amigas, ¿no?

Luego empecé a pensar, ella y yo somos muy diferentes, lleva un estilo de vida distinto que no quiero ni resuena conmigo. 

—Brie, son muy diferentes, tú lo has dicho, una vez te dije que está bien que hayan cosas de Addison que te molesten, es normal en una relación, pero si mantienes la idea de que su estilo de vida no es lo que necesitas o buscas en la tuya, ¿por qué querrías siquiera tener una amiga así? —Naomi me hizo pensar esa mañana luego de contarle todo mi problema.

¿Me alejo? ¿Me quedo y solo la trato como una amiga? ¿Sigo intentando algo con ella? Esas preguntas me atormentaban día tras día, pero luego del comentario de Naomi, entendí que ¿por qué debería quedarme en un lugar que algo en mí me grita que no pertenezco allí? ¿Por qué sigo intentando algo que quizá nunca llegue a suceder? 

Esa tarde no hice nada, pero si estuve con esas preguntas en mi cabeza todo el día. Me limité a tratarla como una amiga más, sin coqueteos, sin mi versión romántica atosigándola en todo momento. Y por la noche ella me hizo una videollamada.

Creí que sería normal, como todas las otras, estar juntas hasta quedarnos dormidas, ver la serie habíamos empezado hace un mes, hablar de tonterías por horas o solo mirarnos la una a la otra sin nada que decir.

Pero no fue así.

—¿Está todo bien? —me preguntó.

No supe qué responder.

—Sí, lo está.

—Es que hoy te has comportado extraña conmigo, no lo sé. 

Y es cierto, había cambiado mi comportamiento con ella, ya no era tan abierta y expresiva como antes, ahora solo me limité a tratarla como lo que es, una amiga.

—Addie, no tengo ningún problema contigo, en serio.

—¿Segura? Realmente prefiero que me digas las cosas como son, que seas completamente honesta conmigo, no me gusta que me hagan sentir de esta forma.

Y entonces empecé a sentirme culpable. Aquella chica tan segura de sí misma, tan "soy honesta, tengo responsabilidad afectiva, soy de apego seguro, soy muy madura" se desvaneció frente a mí en ese instante, ahora solo veía a la inofensiva Addie, nerviosa, insegura quizá porque le estaba haciendo sentir como si un día sí y al otro no, justo como ella venía haciendo conmigo desde hace unas semanas.

—Vale, sabes que no me gusta hablar de estas cosas, me cuesta mucho, tú misma has presenciado que la comunicación es lo que menos se trata en mi hogar, es... complicado, muy difícil e incómodo para mí. Por eso suelo alejarme.

—Briella, pero esto también es incómodo para mí, ¿crees que me gusta hablar de esto así contigo? ¿Crees que no me incomoda esta conversación igual que a ti?

—Escucha, ahora mismo tengo muchos problemas conmigo misma y no puedo arriesgarme a perder todo el avance que he tenido, no quiero sentir cosas por ti y que luego no sea mutuo.

—¿Alguna vez te he hecho sentir así? —me reprochó.

—Sí, desde un inicio —le respondí, en el mismo tono—. Un día estábamos en una página diciéndonos cosas que no se dicen las amigas, que no hacen las amigas o al menos yo no lo hago con las mías, y luego venias tú a cambiar a una completamente distinta haciéndome sentir insegura, ¿Qué es eso de "el amor es una mierda, nunca te enamores"? Claro que me voy a sentir de esta forma, me estás haciendo revivir cosas que no quiero, no estoy dispuesta a pasar por esto otra vez, ya tengo mucho con mi problema con la comida y no puedo arriesgarme por esto.

Solo le dije menos de la mitad comparado con lo que realmente quería decirle esa noche, pero la ansiedad comenzó a atacarme. Yo acababa de comer y enfrentarme a esta conversación solo me hacía querer ir corriendo a vomitar, pero ese era mi mayor miedo, echar a perder todo el avance que había tenido con la comida, no vaciaba mi estómago desde marzo, ya estábamos a finales de junio, no puedo echar todo a perder. No puedo tener una recaída.

—¿Entonces? ¿Me alejo? Si necesitas que me aleje, no tengo problema.

Ese comentario me hizo sentir una completa basura, por un instante fue como "vale, está haciendo esto por mí, por ayudarme, le importo, no quiere que mi problema con la comida vuelva" justo como yo sentí que estaba haciendo lo correcto con Maeve al respetar su espacio, su decisión, pero por otro lado estaba el pensamiento más atormentante, "¿así de fácil me sueltas? ¿No te duele ni un poco? ¿Estás hablando con alguien más y por eso te da igual alejarte de mí? ¿El tiempo que tuvimos siendo amigas y conociéndonos mejor no significó nada para ti?"

A mi mente llegó aquel comentario que me hizo meses antes, aquel que me hizo sentir muy pequeña por expresarme de la manera en que lo hacía cuando agarraba confianza con alguien.

—Pareces traumada, como si anteriormente te hubiesen sido infiel —me dijo en aquel tiempo.

Desde ese momento dejé mi drama de lado, dejé de tirármela de chistosa, dejé de decir aquel "ah, es que yo no soy tu tipo, ella sí, ¿no?", "dime lindura" e incluso, guardé en lo más profundo de mí aquellas inseguridades que salían a flote por sí solas de vez en cuando y mi ansiedad necesitaba que me lo recordara para sentirme segura, para poder dejar de preguntarte "¿sí sientes algo por mí?", "¿entonces sí te gusto?"

Soy una persona que sobre piensa mucho y se lo había comentado desde un inicio, necesito que me sobre expliquen las cosas para poder silenciar la ansiedad en mi cabeza, mi respuesta al trauma, para poder sentir esa seguridad que no tuve en años.

Mi madre se alejó de mí, mi padre también, mis amigas de la infancia, mi primer amor, mi familia, ¿cómo no me voy a sentir así? ¿cómo esperas que no necesite saber que no me abandonarás tú también? Una persona a la cual estoy empezando a agarrarle mucho cariño y me aterra dejarte entrar por completo para que me dejes sin nada.

Vacía como la primera vez, muerta por dentro, no puedo permitirlo.

—Podemos ser amigas... pero seré una amiga ausente, no soy una persona que te escribirá todos los días como veníamos haciendo, pero sí puedes contar conmigo si me necesitas en algún momento —fue mi respuesta.

—Vale, ¿seguiremos viendo la serie?

Ver esa serie que no me gustaba lo suficiente pero solo la veía para pasar tiempo con ella y conocer lo que a ella le gusta, ya no se convertía en mi plan favorito, porque ahora eso solo significaba que cada vez que viera esa serie recordaría cada una de nuestras noches juntas.

Justo como me sucedió con Maeve, "Grey's Anatomy es mi serie favorita", ya no puedo ver o escuchar algo sobre esa serie sin recordarla a ella. 

Pero tampoco quería rechazarla por completo, ni hacer como si no me hubiese gustado en lo absoluto la serie que ella eligió, porque aunque me mienta a mí misma las veces que quiera, sí terminó por llamar mi atención, pero vuelvo al mismo punto, los recuerdos en ese instante sabía que me lastimarían.

—Podemos seguir viéndola, pero solo lo que queda de esta temporada, tú por tu lado y yo por el mío. No por videollamada, pero podemos comentar por mensaje.

Porque si la seguimos viendo juntas como veníamos haciendo, jamás podre ser capaz de dejarte ir.

—Bueno, siento que no te gustó igual.

—Sí me gustó, no es algo que repetiría, pero no está mal.

Esa noche quedamos "bien" por encima, incluso Naomi me dijo que no le parecía la decisión que había tomado, porque a fin de cuentas, seguiríamos en contacto y no es la idea porque yo en cualquier momento empezaría a tener sentimientos.

Y tiene razón.

Estuve toda la noche con ansiedad, sufrí tres ataques de pánicos nuevamente, cada noche me costaba respirar y a pesar del frío que había en mi habitación, usaba la menor ropa posible para dormir, luego empecé a llorar sin razón en cualquier momento, lloraba hasta quedarme dormida, al ducharme, no pude comer los primeros tres días.

Parecía que estaba retrocediendo una vez más, me sentí muy culpable.

Mi cabeza era una constante reproducción de escenarios de nosotras, luego aparecía en mis recuerdos la mirada que me dio Maeve en su graduación haciéndome sentir mucho más culpable.

¿Soy tan difícil de querer?

Si no es así, ¿Entonces por qué nadie se queda?

Esta vez la que se alejó fui yo, sentí miedo, miedo de volver a caer en el mismo dolor. Aquel tan profundo que se llevó cada parte de mí hasta dejarme sin nada.

Temí volver a viejos hábitos, aquellos de los que me ha costado tanto dejar atrás. Todavía lo sigo intentando con todas mis fuerzas. Recuperar mi vida. Y sin embargo, recaí en el mes de julio, dejé de comer nuevamente, empecé a vaciar mi estómago cuando lograba comer aunque sea un solo bocado, a sentir esos desvanecimientos constantes y a esa ansiedad que no me deja respirar.  

Un día antes de buscarla, soñé que era el día de mi cumpleaños, Addie estaba allí. Tan radiante, con esa sonrisa que tanto me gusta pero es experta en ocultar. Perdí la cuenta de cuantas veces busqué la más mínima excusa para regresar a ella, quería hablarle, pero al mismo tiempo me hacía sentir mal el hecho de no poder soltar.

Porque lo mismo había sucedido con Maeve, así que entonces el problema era yo, no ellas.

Porque si regresaba ahí, corría el riesgo de no poder salir hasta que no quede nada más de mí.

¿Quiero volver? Sin duda, ¿debería? no, no es correcto.

Ella no es lo que necesito ni lo que merezco, decidí poner mi salud mental por encima de cualquier cosa y ella no puede ser la excepción. Mucho me costó con Maeve y a ella la amaba hasta lo más profundo de mi alma.

Tengo mucho miedo, ¿algún día se va a ir esto que siento? ¿Algún día podré querer a alguien y sentirme segura? 

Así que luego de estarme comiendo la cabeza la primera semana, la busqué. Necesitaba desahogarme, decirle todas las cosas que pasaban por mi cabeza la noche de esa videollamada pero las palabras no salían por miedo a mostrarme vulnerable.

Escribí muchas cosas, todo lo que pensaba, cada mínimo detalle con las manos temblorosas, sintiendo que estaba haciendo la misma estupidez que hice hace dos años con Maeve, todo era igual ahora, pero no me importó, necesitaba hacerle saber como me sentía al respecto y el por qué actué de la forma en que lo hice, aunque por dentro tenía miedo del tan esperado "no sé qué decirte" o solo se riera de lo que siento, del cómo me siento.

Porque no la conozco del todo, así que no sé como reaccionaría en este caso, solo sé que Maeve jamás haría tal cosa conmigo, quizá eso fue lo que me dio valentía de mostrarme tal cual me sentí.


No soy buena con las palabras, pero sí con los escritos. Necesito decirte cómo me siento, pero al momento de hablar, me bloqueo y nunca sale lo que necesito y quiero decir. Antes que nada, necesito disculparme, al inicio te dije que si en algún momento me llegaba a sentir diferente te lo diría y no lo hice, pero ahora intento ser honesta contigo como lo prometí desde un inicio.

Tengo miedo, mucho miedo, definitivamente me duele muchísimo alejarme de las personas, no soy buena sosteniendo vínculos y mucho menos soltando los que más aprecio, pero a la más mínima cosa que veo que me hace sentir insegura, tomo distancia para protegerme. No es fácil para mí arriesgarme como si nada porque una vez lo hice y acabó conmigo muy rápido. Me gusta recibir la misma exclusividad que doy, por eso te dije mil veces que ni siquiera doy un mísero beso sin ser nada. 


Entiendo que tú tienes tus problemas e incomodidades sobre tu última relación, yo también los tengo, hay muchas cosas más que no te dije, pero lo que me abrí contigo fue para que entendieras porqué a veces actúo de manera tan impulsiva. Siempre me has dicho que te gusta comunicarte, a mí me cuesta, mucho, sabes perfectamente que eso es lo que menos sucede en mi familia, no estoy acostumbrada y me es difícil hacerlo. Lo intento de vez en cuando, pero eso no quita que no sepa reaccionar de una forma distinta. Cada vez que siento la más mínima inseguridad, empiezo a sobre pensar y contigo sentí que estaba empezando a repetir patrones, ya sé como termina ese patrón, por eso intenté con todas mis fuerzas no repetirlo.

A pesar de que al inicio me sentí segura contigo, hubo actitudes que luego me hacían pensar lo contrario, no me refiero únicamente a las conversaciones que solíamos tener de vez en cuando que sé que yo tomaba iniciativa en ese tema. Más que todo, cosas que me hicieron sentir que estaba con la misma persona que antes y entré en pánico. Fuiste muy buena persona, no lo descarto, estoy muy agradecida contigo por tantos momentos lindos que me hiciste pasar desde que retomamos contacto, me sacaste muchas veces del caos aún cuando quizá tenías el tuyo propio, así que gracias, eres un alma muy bonita con un corazón muy lindo y aunque no me hayas mostrado esa parte porque según tú estás en tu etapa hater, créeme que lo sentí, aunque sea un poco, pero lo sentí. 


Me hiciste sentir muy diferente y te agarré mucho cariño bastante rápido, a pesar de que somos muy distintas en muchísimos sentidos, fue agradable pasar cada día contigo, compartir. Te quiero, eres una muy buena amiga y sé que para ti es una palabra muy fuerte, para mí también lo es, pero necesito decirlo porque es lo que siento. Estuviste para mí muchas veces, jamás podré estar molesta contigo o tenerte rencor porque nunca hiciste nada malo, solo estar para mí las veces que necesite de alguien. Y sé que esto es muy largo y me dirás "qué cursi", como de costumbre, pero no importa, igual lo leerás porque en el fondo fondo fondo de ese corazón que solo esta dispuesto a latir por su gata, te agrado. 

Pero el punto es, que muchas acciones tuyas me hizo recordar ciertas inseguridades que creé en el pasado, el que leyeras mi libro favorito, por ejemplo. Y que lo siguieras leyendo aunque no te gustaran ciertas cosas, muchas otras terminaron descolocándome por completo. Gracias por estar, gracias por acompañarme estos meses, gracias por seguir insistiendo aún cuando yo intenté alejarme muchísimas veces desde la primera vez. Sé que he estado distante, pero necesitaba decírtelo y si lo hacía por videollamada, terminaría paralizándome, me conozco. Solo quería que supieras que nunca quise hacerte sentir como que te estoy haciendo a un lado porque no era así, al contrario, estaba intentando con todas mis fuerzas no alejarme, por eso cuando me llamaste para decirme que estaba rara, no lo entendí, porque seguía intentando estar presente pero al mismo tiempo estaba intentando protegerme, soy de emociones muy intensas y llevo una vida de ansiedad constante que me afecta físicamente, pero te estaba agarrando mucho cariño, no quería que ese sentimiento aumentara e incomodarte mas adelante porque te aprecio.


Disculpa nuevamente si en algún punto te hice sentir incómoda, mal o presionada. No me gusta irme de malas o quedarme a incomodas, espero haberme podido explicar mejor al aclarar todo lo que siento, me gusta estar en paz y sacar todo lo que tengo para decir.



Fue lo que le envié y cuando leí ese tan esperado "escribiendo..." quise vomitar, estuve tan aterrada de leer su respuesta, de que se riera de mí o me molestara por mostrarme de esa manera, que incluso se enojara conmigo o me dijera algo que me terminara afectando mucho más, haciéndome sentir una mala persona.

Ese día lloré mucho en mi habitación, no pude comer, llamé a Isabelle para hablar con ella y olvidarme de todo, poder comer aunque sea un solo bocado al sentir la paz que me transmite su voz, su compañía, pero ni eso funcionó. Me eché a llorar ahí mismo y ella no me detuvo, me dejó sacar todo lo que sentía hasta que no hubo más lágrimas de por medio. 

No acabé todo mi plato, pero si pude comer un poco y entonces a pesar de que no quería que la fatiga regresara, me animé a leer su respuesta.


Entiendo todo, no tienes porqué disculparte. Sé que alejarte es lo que necesitas y por eso no volví a aparecer. Lamento si te hice salir de tu zona de confort, sé que estás en ese proceso de mejorar y nunca quise afectar en eso ya que lo que más quiero es que estés bien y puedas salir de todo eso. Sé que a veces mi actitud no era la mejor, no quise hacerte recordar cosas del pasado y confundirte de alguna manera, era directa, seca y cortante en ciertos momentos por lo mismo, para no confundirte y que pensaras otra cosa. No quería hacerte daño y que volvieras a caer en eso, pero quería seguir hablando contigo porque también te agarré cariño, sólo que la manera en la que actué tampoco fue la correcta. No eres "cursi" (depende del contexto), tus sentimientos son muy lindos y eres una muy buena amiga.

Sé que ahora mismo lo que necesitas es tu espacio y lo entiendo, haz lo que necesites para estar bien. De igual manera si necesitas algo o a alguien, estaré aquí sin problemas :) 

También te agradezco por estar allí, a pesar de que no hablase mucho de mis cosas, estuviste para escuchar cualquier estupidez que tuviera para decir...


Volví a llorar, pero esta vez no con dolor, sino como si me estuviera quitando un peso de encima, como si ahora pudiera estar tranquila luego de abrirme y ser honesta con ella, no me gustan los malos entendidos, mucho menos las confrontaciones, pero sé que necesitaba leer esa respuesta.

No volvimos a hablar después de eso, yo decidí enfocarme en mi futuro, comprometerme con mi trabajo y no supe nada más de ella.

Pero entonces llegó mi cumpleaños, por primera vez luego de tanto tiempo, me animé a comer en la mesa con mi familia, desde hace mucho comía sola o me encerraba en mi habitación para poder comer sin tener pensamientos tan intrusivos, para poder sentir paz, pero en ese instante lo hice.

Y aunque sentí miedo y pasé un rato viendo la pizza frente a mí, intenté calmar mis pensamientos con todas mis fuerzas.

Es mi favorita, "pero todos me están viendo"

Esperé tanto tiempo para poder comerla de nuevo, "¿y si no puedo contenerme y vomito?"

Era una constante batalla con mi mente al ser mi primera vez luego de tanto tiempo y la cereza del pastel fue una situación que me hizo sentir los nervios acumulados en mi estómago.

—Yo podré odiar mis cumpleaños, no celebrar ninguno, este día puede ser un día cualquiera para mí y todo lo que tú quieras, pero si Addie no me felicita hoy, lo tomaré como una señal de que debo dejar de aferrarme al pasado. No la querré ni como amiga —recuerdo haberle dicho a Isabelle.

Y justo en esa comida, en ese instante, en esos nervios, llegó ella.

Su tan esperado mensaje, fue raro, no sabíamos como actuar, si era correcto enviarte un testamento y publicar millones de fotos contigo o limitarte al simple y básico "feliz cumpleaños :)".

En 2022 Maeve me hizo sentir muy pequeña en mi cumpleaños, yo le envié un testamento en el suyo disculpándome con ella por todo lo que sucedió entre nosotras. En 2023 no me felicitó tampoco, la justifiqué ante mis amigas asegurando que estaba enfocada en su proyecto final, ya que su defensa fue exactamente el día de mi cumpleaños y finalmente para el suyo, me contuve con todas mis fuerzas para no escribirle. Para no volver allí.

Ahora estaba Addie, no sabía como sentirme al respecto, por la mañana le decía esas cosas a Isabelle y ahora que recibía su mensaje me sentía... extraña, nostálgica.

Esto ha sido un error.


Feliz cumpleaños, espero que la pases lindo... o que la hayas pasado lindo.


Lo hice, fue diferente, mis amigas hicieron que fuera diferente y que lo disfrutara por primera vez.

Y con ese mensaje pude darle cierre a nuestra historia, pude dejarla ir, pude verla como lo que era, un alma más que pasó por mi vida para enseñarme algo.

Porque después del caos pude recuperarme, sentarme en el comedor con mi familia y acabar mi plato dejó de ser un desafío para mí, comer sin sentirme culpable y no vomitar se volvió mi mayor logro en ese momento, mi nutricionista finalmente me dio de alta y pude subir de peso poco a poco. Todo había cambiado, los problemas con mi familia empezaron a ser más silenciosos, menos tormentosos, habían desaparecido... no completamente, pero ahora si era capaz de manejarlos sin desordenar mi vida en el proceso.



Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top