Buscando

BUSCANDO

-Pero antes de que el avión se partiera en dos, yo tomé tu mano - terminó el abrazo Huey con esa oración.

La gorra de Huey parecía totalmente intacta después del forzoso aterrizaje, sus ojos de color rojo, hacia que su mirada se clavara en la persona.
Su ropa se encontraba desgarrada y llena de suciedad.

- No se qué pasó y tampoco sé cómo - dijo mientras colocaba sus manos en su cabeza, intentando recordar.

- Lo bueno es que ya estás aquí hermano - ahora lo abrazo Louie dejando ver su lado protector.

Louie se veía intacto, su sudadera no sufrió ni un solo rasguño y eso lo tranquilizo, por ahora. Aunque aún así, el trillizo menor estaba afectado todavía por la desaparición de aquella joven. Todos lo estaban.

- Si, pero nos falta alguien, es como si aún estuviéramos incompletos - le dijo regresando el abrazo.

Ahí estaban aquellos trillizos que se encontraba en la casa, mostrando su preocupación y su querer.

De la nada apareció Breakley molesta, llevaba aquel vestido violeta puesto. Pero no era por eso, por lo que estaba enojada.

Los trillizos la miraron irse por la puerta principal. Pero, no del todo se fue, regreso y mostró su cabeza por la puerta con una sonrisa.

- Mil disculpas chicos. Qué bueno que estés de regreso Dewey - ahora su mirada cambio a una neutral - Iré a buscar a mi nieta, regresaré cuando la encuentre.

Y definitivamente se fue.

Los jóvenes se miraron preocupados, pero a la vez sentían tranquilidad, alguien iría a la búsqueda de su amiga, y no era cualquier persona, era un agente secreta y claro también es una abuela.

Llegaron a aquella habitación donde sería su cuarto en un futuro y comenzaron a acomodar. Después irían a hablar con su tío.

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Se Busca Webbigail Vandercuack

25 de septiembre de 1820
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- Espero y la puedan encontrar señor McDuck - le dijo el joven del periódico, recibiendo la cantidad de monedas.

- También yo lo espero - habló para después dar la vuelta e irse.

Dinero, no faltaba; hambre, había comida de sobra; techo, ni hablar; el único que hueco que no se lograba cubrir, era el de la pequeña adolescente.

Sus sobrinos lo esperaban en la esquina de aquella calle, Huey lo miraba buscando una respuesta, Dewey solo veía a su alrededor y Louie tenía la mirada perdida, esto era normal para el anciano.

- ¿Algo nuevo? - decidió hablar el chico de azul.

Scrooge negó lentamente con la cabeza.

Louie se dejó recargar en la pared de brazos cruzados.

Empeñados a terminar el día, se fueron a su lugar de hospedaje, por ahora, con las manos vacías.

Dewey estaba aún lado de su tío mientras que sus hermanos se encontraban al frente caminando y susurrando a distancia.

Su conversación comenzó a bajar de volumen haciendo que el de orbes azules presentará curiosidad y se arrimara más a ellos.

- ¿Por qué estás actuando muy raro? - cuestionó en susurro el mayor.

Se quedaron en silencio.

- ¿Estoy actuando raro? — se señaló indignado, al ver el rostro de su hermano dió  un respingo y continuo — No me siento bien, eso es todo - hablo con su voz apagada.

- A todos nos está haciendo daño.

- Pero, a mi me afecta más de lo que te imaginas.

Otra vez el silencio. Dewey le dió un vistazo a Scrooge, quien miraba a todos lados menos al frente. Suspiro de alivio y regreso a la conversación de sus hermanos.

- No entiendo - le dijo Huey.

- Yo... - miró hacia el cielo intentando tomar valor para decirle a su hermano - ... Yo tengo la necesidad de tener a Webby conmigo por qué tengo un sentimiento muy fuerte hacia ella.

Huey solo le dió un golpe en el hombro y le sonrió con confianza, Louie le devolvió la sonrisa.

Dewey decidió volver al paso de su tío, ya había escuchado lo suficiente.

Ahora quería a su amiga.

No, no se lo permitiría.

→•••←

Estaba por caer la noche, la luna estaba escondida entre las obscuras nubes.

Louie observaba por el ventanal de su habitación. Sus ojos buscaban la luna, pero está no se dejaba ver. Un rato después las espesas gotas de agua comenzaron a impregnar en el vidrio, ahí fue el inicio de una tormenta. El viento se encontraba soplando muy rápido y la temperatura descendía.

Tomo la sudadera que siempre llevaba consigo y se dirigió a la cocina, buscaría algo para cenar. Los pies le arrastraban, cada paso que daba lo hacia de manera lenta.

Pasó por la oficina de su tío, dónde se supone que deberían estar sus hermanos ideando un plan para salir de esa época. Continuó su camino para bajar las escaleras. Escalón por escalón.

Unos golpes en la puerta principal dieron aviso de visita. Louie terminaba de descender del segundo piso.

- Yo abro - aviso sin ganas.

Giro la perilla lentamente, encontrándose a la señorita Breakley empapada pero con una sonrisa.

Louie se sorprendió al verla, hace semana que no la veía, y al parecer cumplió con lo que digo.

Atrás de ella Webby se encontraba temblando, protegiéndose con el cuerpo de su abuela.

Palabras no hicieron falta en el rostro de la mayor sólo se apartó de la vista de los adolescentes para que tuvieran un lindo encuentro.

Los ojos esmeralda se llenaron de alegría su rostro se iluminó. No importaba si había un diluvio, salió a recibir a su amiga con un abrazo, siendo correspondido. Ambos se encontraban empapados, era de esperarse ya que se habían quedado hacia por unos minutos.

Sintió como el cuerpo de ella comenzaba a temblar. La señora Breakley estaba igual de empapada.

- Ahí que pasar - hablo con emoción el chico - no queremos que se enfermen en esta época.

Dejo que pasará Webby primero y después su abuela.

Ahora los ojos de Louie no paraba de mirar a la joven. La miró detenidamente, traía un vestido que tocaba el piso, de color violeta pastel, junto con un lazo del mismo color que pasaba por su cabello albino manteniéndolo en su lugar.

Una vez ya calientitos en la chimenea, la señora Breakley se aclaró la garganta y miró a su nieta.

- Webby, el es Louie, es sobrino-nieto de el hombre al que trabajo - presentó.

La jovencita sonrió. Mientras que el chico se quedó con curiosidad.

- Discúlpame Louie, yo perdí la memoria - dijo con su suave voz.

Louie se quedó sin sentido por unos segundos, sorprendido. Regreso a la normalidad cuando se dió cuenta que Webby lo miraba.

- ¿Como ocurrió eso? - miró a la mayor buscando una respuesta.

- En el accidente.

Louie regreso la vista sobre Webby, se veía tan tranquila.

- No importa - le dijo a la chica - podremos comenzar desde cero ¿No?

- A si es - sonrió ella.

Un grito ahogado por parte de Dewey hizo que todos voltearon a verlo. Miró de arriba a abajo a Webby quien sólo se toco la cabeza intentando reprimir algo.

La sonrisa de el chico de azul se agrando y salto con agilidad el sofá que se interponia en su camino hacia la menor.

La tomo en los brazos y comenzó a saltar en círculos con ella. Webby logro safarse algo mareada. Volteo a mirar a su abuela y luego a Louie quien sólo inclinó la cabeza.

- El es Dewey, es tu compañero de aventuras o tu mejor amigo - comentó con nerviosismo.

- Ella me reconocería a distancia, no hace falta decirle quien soy - se dirigió algo confundido hacia Breakley.

- Dewey ella perdió la memoria - dijo en seco su hermano.

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