Besos Y Susurros

BESOS Y SUSURROS

Se despertó de golpe, su pecho hacía que el aire entrará y saliera sin control, bajo su mirada estaba sosteniendo con fuerza la sábana de su colchón, se relajo, miró la ventana por donde se veía apenas la claridad de la mañana.

El sudor era incómodo, estaba bañada de ese líquido salado, toda la noche se la había pasado en esas condiciones.

No gritó, no quería alarmar a nadie, pero, necesitaba decirle a sus amigos lo que había soñado, pues, tal vez eso sea de ayuda para la investigación.

Un momento...

Había recordado todo.

El momento en el que llegó a la mansión  McDuck con su abuela, cuando vio por primera vez a el señor Scrooge y como lo idólatra por ser un gran aventurero, o el momento en el que llegaron ellos Huey, Dewey, Louie, y cambiaron toda su aburrida vida, cada aventura que pasó con el clan y así ganaban enemigos, cada risa, cada llanto. Todo estaba llegando de golpe a su mente, estaban regresando todos sus momentos con sus amigos, con su familia.

Se tocó nuevamente la cabeza, se recostó en su cama, "mientras los recuerdos regresaban".

→•••←

— ¡Abuela!

Gritó emocionada una chica que corría por las escaleras y con una enorme sonrisa se daba sus pequeños tropezones, pues el vestido que traía no era el más apropiado para la carrera, le estaba estorbando a sus piernas para correr libremente por aquella vieja y desgastada mansión.

Seguramente su querida abuela ya estaba preparando la comida en la cocina, por lo tanto, Webby no tenía que tardar en llegar a ese lugar. Tenía planeado contarle todo a todos, ya sabía que era lo que trataba Magic, incluso sabía el como llegaron ahí, era cuestión de platicar y responder ante las serías preguntas que aquel muchacho y anciano le comenzarán a hacer.

Estaba emocionada, ya quería resolver con ellos otro misterio. Lo necesitaba. Necesitaba sentir un poco de adrenalina.

Entonces recordó a Louie.

Sus pasos ya no eran tan veloces, comenzó a detenerse en camino a la cocina, su semblante comenzó a tornarse indescifrable, un rostro sonrojado logro distinguirse .

Dió sus pasos hacia atrás, chocando contra una masa corporal ancha. Era su abuela.

Recobro la compostura y dió media vuelta para encarar a su familiar.

— ¿Qué haces tan temprano en la cocina? — pregunto con ademanes aquella mujer.

— Y-yo — trago saliva — Abuela, e recordado todo — miró a los ojos a la mayor — Encontré la forma de cómo salir de aquí, ya se que fue lo que Magic uso para regresarnos en el tiempo, solo necesito decirle a los chicos.

Beakley mostró un interés en las palabras de su nieta, estaba impactada ante tal confesión. Webby noto eso de su abuela y nuevamente comenzó a dudar.

— Luego irás a ver a tus amigos para contarles todo. Por ahora por qué no subes y me esperas en tu habitación.

Dudosa, aún, dió una vuelta en sí y se marchó a su habitación, de donde había llegado, dejando a Beakley con una mirada llena de odio. Apretó el puño y camino detrás de la chica, pero se desvió en el camino a las escaleras.

Era hora de terminar con lo que empezó.

→•••←

En el segundo piso, caminaba con prisa la chica de cortos cabello, pensando en el comportamiento de su familiar.

Pero sus pensamientos fueron interceptados con la figura quien menos quería encontrarse.

Louie Duck, con aquella mirada que la cautivaba, la miraba de arriba abajo. Una sonrisa se asomó en aquel rostro travieso.

Ella llevaba solo una bata, cómoda para su día. Pero, en esos momentos, no existía tal pensamiento en su cabeza, es más, se estaba arrepintiendo de traerla. Ella quería verse bien para Louie.

¿Desde cuándo pensaba en verse bien solo para él?

Un sonrojo se apoderó de su rostro, obligándola a sonreír para intentar disimularlo.

— Louie — comenzó a mover la mano frenéticamente saludando — B-buenos días ¿Q-qué tal todo?

El chico arqueo una ceja.

— Webby — suspiro su nombre.

— R-recorde todo Louie — le dijo mientras se sonrojaba al sentir la impresión sobre ella.

Ahora mismo, Louie, se sentía presionado, tenía el corazón latiendo a mil. No, no se sentía feliz. Él no está contento ante la noticia; sabía, más que nadie, que Webbigail estaba enamorada de Dewey y eso le ocasionaba un sentimiento de tristeza.

Después recordó lo del otro día...

Su mente estaba sumergida en un mar llena de pensamientos. Tan dramático fue el cambio de su rostro que Webby no tardó en cambiarlo igualmente. El chico que tenía una actitud tranquila y traviesa había dado una impresión de asombro ante el hecho de que lo que pensaba fuese verdad.

En el fondo, Webby comenzaba a sentir un poco de dolor. ¿Dolor? Pues con mucho esfuerzo había engañado a su amigo, apodado "Rey de las mentiras". La mentira más fea que ella pudo inventar, un enamoramiento secreto con su mejor amigo.

Pero ¡Por favor!, Era su mejor amigo, no un amigo al cual ve con ojos de enamorada, incluso a Huey le ve como hermano. Y le dolía saber que Louie pensaba en que estaba enamorada de el equivocado.

Decidió dejar de pensar, y las cartas fueron lanzadas. Hizo el movimiento.

Tomo la mejilla del chico, con cariño, obligándolo a mirarla, este lentamente giraba la cabeza, saboreando el dulce tacto de la piel femenina. Chocaron miradas, conectaron sus mentes, sin despegar la mano de la mejilla. El silencio cómodo ante el inicio del espectáculo fue el único testigo de aquel encuentro. De aquellos sentimientos.

— Louie, y-yo — comenzó a tartamudear — Q-quiero que sepas que... Y-yo...

Terminó aquel cariño, llevándose la mano al rostro, con un leve sonrojo, Webby estaba avergonzada y una tonta sonrisa paso por el rostro de Louie. Estaba pensando en lo que su amiga estaba por decir. Queriendo saber la oración completa, quito las manos del rostro ajeno, contemplando aquel paraíso para la vista.

— ¿Tú qué?

— Yo te mentí cuando dije que estaba enamorada.

Debía de reaccionar de una forma buena  o mala, debía de reprenderla o estar orgulloso de aquella vil mentira que lo dejo con el corazón partido durante medio año.

— Yo, yo realmente estoy enamorada de ti Louie.

Soltó un gran suspiro, ella había dicho lo que sentía,  soltó  la sopa, y se sentía  tranquila, se sentía mejor, pero ahora esperaba la confirmación de su apuesto amigo. Eso hizo que volviera a mantener el aire.

Pero no hubo respuesta por parte del oji-jade.

O al menos. No verbal.

Una presión en los labios de Webby se sintió de golpe, dando a entender que Louie le estaba robando su primer beso, dando a entender los sentimientos de el chico. Apasionado, necesitado, así comenzó el primer beso de ambos.

Había sido todo perfecto de no ser por el aire que soltó de pronto ella, pues Louie no le había dejado otra escapatoria para que respirará, había pasado de los cachetes de Webby, a la boca de Louie, dando un terminado total con el beso, dejando a el chico completamente exaltado ante la acción de su querida.

Sin duda, el primer beso es uno de los inolvidables...

— ¡Perdón! —los nervios la atacaron nuevamente — No fue mi intención hacer eso, es que ya tenía el aire y cuando hiciste eso, eso no quiere decir que no me halla gustado de hecho lo disfruté, pero, me estaba quedando sin respirar. Pero quiero que sepas que me gustaría repetirlo.

Louie sonrió con felicidad al escuchar las palabras frenéticas de Webby, se alegraba saber que no era el único que rogaba por otro más.

— Y lo volvería a hacer millones de veces Webby, por qué tú me gustas — le susurro delicadamente, enviando un mensaje tierno.

— ¿Encerio? — pregunto con un susurro, como si lo que hubiera recién escuchado fuese una total mentira. Siguiéndole el juego a aquel chico.

Louie asintió sin dejar su sonrisa. Realmente amaba a Webby como para hacerlo infinidad de veces.

Ambos estaban por acercarse...

Pero...

Aquel deseo se había escondido.

Beakley apareció con un ceño fruncido al ver a ambos jóvenes tan juntos y platicando alegremente. Comenzó a temer por si su plan llegase a fallar.

Webby se había alejado de golpe de Louie, quién se encontraba reincorporándose lentamente, sin temer a ser visto.

— Webby, te pedí que te fueras a tu habitación — fulminó con la mirada a su nieta.

—Ya iba para allá, pero me encontré con Louie — dijo ella con nerviosismo ante la atenta mirada de su abuela.

Beakley se aproximó a ella y la tomo de su brazo tirando de él con brusquedad. Acción que fue percibida por el chico, que se encontraba ahora molesto por el trato hacia Webby.

— Señora Beakley ¿Que cree que hace? — pregunto con un tono mayor. Dispuesto a defender de cualquier acusación a su chica.

— No es de tu incumbencia, y si puedes lárgate de aquí.

Un quejido salió de los labios de Webby, el agarre de su familiar está siendo muy exagerado, sentía que le estaba dejando un feroz moretón en aquel brazo izquierdo.

Y por última vez, Webby había visto a Louie con una preocupación en su rostro antes de desaparecer por el pasillo. Algo le decía a el albino que eso no terminaría bien.

Eso lo había dejado confundido, decidido por fin se fue a la habitación de sus hermanos y de su tío, tendrían una reunión desde temprano desde temprano.

→•••←

—¿Beakley actuó así? — pregunto Scrooge tomando su barbilla y sirviéndose agua caliente para prepararse un café.

— Yo tengo sospechas — dijo Louie mientras miraba a su tío — No creo que ella halla visto el beso como para...

— ¿Beso? — interrumpió.

Oh.

Boca floja.

— Eso es otro tema — trato de remendar lo dicho.

El anciano se enteraría tarde o temprano de todo el asunto.

— Iré a hablar con Beakley de paso hablaré con Webby, reúne a tus hermanos, comenzaremos a reunir las piezas.

Louie asintió.

Vio marchar a su tío abuelo, observó con claridad el café que Scrooge se había hecho, si sus ojos no le engañaban por haberse despertado desde temprano, la taza con café se desvaneció inmediatamente, dejando a Louie preocupado.

Experimento el miedo.

Se levantó de su asiento y se dirigió a ver a sus hermanos, quiénes seguramente se encontrarían durmiendo.

Una pequeña sensación recorrió los labios de Louie, el recuerdo de la suave piel de Webby se hizo presente. Dejándole una marca a la mente de el joven.

Sonrió de lado ante tal recuerdo.

— Louie ¿Dónde está Webby? — pregunto una voz que lo hizo salir de su zona.

— ¿Ah? — levantó la mirada encontrándose a su hermano mayor — Ella, ella está en su cuarto.

Sin darse cuenta tenía la mano en su boca, inmediatamente la bajo y un sonrojo cubrió sus mejillas, dejándolo ver cómo un joven enamorado.

Y lo estaba.

Huey no ignoro el comportamiento de su hermano.

— Ajá — dijo señalando a Louie — Algo paso entre Webby y tú ¿Eh? — comentó con un tono picaron.

No típico de Huey.

— ¿Algo entre Webby y Louie? — se aproximó su otro hermano.

Al parecer ya se habían levantado.

Dewey mantenía una mirada curiosa. Miró a Louie y luego a Huey. Estos se veían nerviosos y con una sonrisa negaron.

— Nada, no pasa nada — negó frenéticamente Louie.

¡Boom!

Se escucho un estruendo en la mansión, venía del pasillo de atrás por el ala oeste.

Con temor en su ser, Louie se lanzó corriendo a aquel lugar. Por detrás venían Dewey y Huey dispuestos a apoyar aquella amenaza. Hace meses que no tenían enfrentamientos, lo último que fue parecido era el de los chicos malos, pero no se volvieron a topar con ellos.

Sacudió levemente su cabeza, algo le decía que Webby se encontraba en peligro.

Llegaron, lo primero que vieron al entrar en el pasillo fue a su tío expulsado del dormitorio de la chica, este cayó inmediatamente soltando un quejido, su cadera no era la misma de hace años. Webby definitivamente estaba en peligro, el humo morado salió de su habitación, sabía que era de Magic, Spell había vuelto, significaba el final de todo.

Louie se detuvo, sus pupilas se dilataban ante el pensamiento, encontrar a su tío en ese estado le había hecho sentir débil a sí mismo, ¿Qué se supone que debía de hacer ahora?

Dewey lo empujó sacándolo de su pequeño trance. Corrió a auxiliar a su mayor, al ver que este no abría los ojos se levantó dispuesto a enfrentar a aquel mal y protejer a Scrooge.

Pero...

Ya no había nadie.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top