🌘 Especial: 100K 🌒

Siento tanto la tardanza para el especial 100K de este fic, simplemente no lo contemplé hasta hace unos días leyendo comentarios y releyendo el fic uu, el hecho de que haya tardado no significa que no me importe, incluso estoy eternamente agradecida por quienes se pasaron por mi fic bebito, todos los que comentaron, votaron e incluso sólo lo leyeron, muchísimas gracias por tanto. 🥺❤

Ahora aplicaré la de Woojin y diré que tengo una nueva adaptación y un nuevo fic llamado "¿Un alfa?" por si gustan pasarse uwu, pWRDÓN LO DEBÍA HACER DHAKDJAKWUAK.

Es largo, siento si les aburre o cansa :(

Primer celo juntos.

— ¡Vamos Gyeomie! ¡Tú puedes!— Los gritos de Jungkook se escuchaban desde las gradas por todo el campo, dando saltos con las manos en el aire. El resto que estaba junto a él sólo reía de verlo tan eufórico y energético de apoyar a su alfa jugando fútbol a lo lejos.– ¡Deja en el piso a esos idiotas!— Exclamó más que feliz y Suwoong parpadeó volteando a ver a Cherii.

— ¿Quién le enseñó groserías?

— ¿Tú quién crees que pueda ser?— Respondió Namjoon en cambio, dirigiendo su mirada a Yugyeom acercándose a la portería del equipo contrario con el balón moviéndose entre sus pies.

— Él no me las enseñó.— Defendió Jungkook al pelinegro a punto de anotar un gol y todos alzaron una ceja a lo dicho.– Yo las escuchaba de él y comencé a repetirlas.— Les sacó la lengua oyendo al momento los gritos gracias a un gol. Jungkook volteó en menos de un segundo y ahora él volvió a ser el más ruidoso de las personas presentes en las gradas.

"¡Nuevo gol para el equipo Ahgschool! Hasta el momento los puntajes van 4 contra 2 y el tiempo está por acabar, si el equipo contrario no consigue esos dos puntos en menos de diez minutos, ¡Ahgschool gana y van a las semifinales!"

— ¡Van a perder esos imbéciles, ganales Gyeomie!— SeokJin jaló por el brazo a Jungkook, sentándolo a su lado y le dio un golpe en la nuca, haciéndole soltar un quejido lastimero y verle molesto con un puchero.– ¿Por qué me pega Jinnie hyung?

— No sé si no te has dado cuenta, pero justo al lado tenemos a un grupo de personas apoyando al equipo de la otra universidad y te están mirando de la peor forma posible.— Suspiró el mayor atrayéndolo a su lado y el menor sonrió sonrojado, volteando hasta esa gente que lucía enfadada desde el otro extremo.

— Perdón hyung, es que cuando Yugyeom juega, yo...

— Lo apoyas de todas las formas posibles.— Repitieron sus amigos como si de un disco rayado se tratara y Jungkook puchereó.

— Dejenme ser, ugh, yo no les digo nada cuando apoyan a sus parejas.— Se cruzó de brazos fingiendo molestia aunque todos sabían que era falso, puesto su aroma a rosas seguía igual de fresco y dulce. Jungkook nunca cambiaba con el hecho de apoyar a Yugyeom en sus partidos, siempre era el que más le demostraba su apoyo, más bien, nadie le ganaba el puesto al mejor animador del campo.

— Disculpa Kookie, pero nadie llega al nivel de insultar a alguien más sólo por complacer a su pareja.— Expuso Cherii comiendo de un chocolate entre sus manos y Jungkook jugó con las propias sin saber qué decir.

— Ya, ya, dejenlo, está chiquito.— SeokJin pasó un brazo por sus hombros y Jungkook rió sintiendo cómo le revolvía el cabello y cada uno volvió a ver el juego entre risas por lo dicho del mayor.– Kookie, ya que estamos, se me olvidaba preguntar.— Jungkook alzó una ceja permitiéndole continuar.– ¿Cómo vas con eso? ¿Ya lo hablaron?

El cerebro de Jungkook dejó de carburar por un microsegundo, hasta que dio en el clavo a lo que se refería Seokjin pues se lo había platicado en secreto hace días, ya que él aparte de Cherii lo entendían.

Al estar casi cuatro años con Yugyeom y aparte llevar en su cuello la marca de este, los celos se volvían cada vez más exagerados y difíciles. En un inicio todo era fácil, sus años juntos van de lo mejor, su alfa le suele proteger mucho, demasiado diría él, ya que si Yugyeom se enteraba de que alguien le daba un mal comentario sobre su relación o incluso del sólo aspecto de su omega, la persona acababa morada de la cara y Jungkook nunca estuvo de acuerdo en aquello, las cosas se podían hablar, pero para Yugyeom "hablar" era por medio de golpes. El punto en este asunto era, dar un siguiente paso, aplazando lo demás a otro lado.

Cuando Yugyeom lo marcó hace tiempo, en esa noche, sintió una plenitud increíble, una corriente de electricidad atravesar todo su cuerpo, un muy fuerte dolor en el lado derecho de su cuello mientras los dientes de su alfa se enterraban hasta lo más profundo de su ser ante Señor Luna y claro que se avergonzó, alguien los estaba viendo o al menos para él fue así. A pesar de que fue muy doloroso y la marca la encontraba punzando durante un largo rato hace años, una clase de excitación se apoderó de él en ese momento de la marca, pero no se atrevió a seguir a más, porque uno; estaban en su casa con sus appas abajo y dos; no era capaz aún.

Por lo que, luego de pensarlo, y experimentar los celos más horriblemente dolorosos por los que pasaba sólo pensando en Yugyeom y más Yugyeom haciéndole... Cosas, decidió proponerle a Yugyeom que de quién fuera primero su celo o el suyo, ya que para este faltaban dos semanas, lo intentaran de una vez por todas, romper esa única barrera que les faltaba antes de llegar al matrimonio, si es que se daba en un futuro, pero pues, claro que iba a suceder.

Esa situación se la había comentado a SeokJin, entonces él le dio todo su apoyo y la fuerza para que se lo comentara al pelinegro sin tener tanta vergüenza. Tener relaciones sexuales con tu pareja era de lo más natural en el mundo, no había nada extraño en ello, el problema es que Jungkook era muy nuevo en todo ese asunto y apenas podía entender todo lo que hablaban sus amigos e incluso las referencias.

— Se lo diré hoy antes de llegar a casa, creo que ya es tiempo y bueno, no quiero decírselo tan precipitadamente a unos días de mi celo.— Comentó mordiéndose una uña y el omega a su lado sonrió.

— Me alegra mucho Kookie, pero recuerda lo que te dije, no te pongas tan nervioso, dícelo con seguridad si es que de verdad lo quieres intentar y así no pensará que lo estás haciendo a la fuerza o algo por el estilo.— Le aconsejó dándole palmadas en la espalda y cuando estaba a punto de contestar, el sonido fuerte de una corneta lo interrumpió.

"El equipo de Ahgschool gana el partido de cuatro contra dos, así siguiéndose para las semifinales y poder llegar a la final, ¡felicidades a los ganares!"

El grito de Jungkook espantó a todos sus amigos, comenzando a saltar sobre la grada y alzando los brazos completamente feliz por su alfa. Suwoong rió al mirarle y se unió a él, seguido por todos mientras alababan el gran partido de Yugyeom y su equipo esa noche.

[...]

— Yugyeom, alguien te busca afuera, se hace llamar tu omega.— Llamó Eunwoo dentro de los vestidores, con una sonrisa de oreja a oreja y el nombrado soltó una risilla, tomando sus cosas en la mochila y la cerró para colgársela en la espalda.

— Nos vemos chicos, buen partido a todos y nos vemos mañana.— Se despidió y todos le comentaron lo mismo, despidiéndose de la misma forma. Al salir, lo primero que se encontró fue a Jungkook arreglándose un arete con un puchero en los labios y sonrió acercándose a su omega.

— ¿Me buscaba el omega más lindo del campo?— Jungkook sonrió avergonzado y suspiró al no poder ponerse el arete, volteándolo a mirar.

— Hola Gyeomie.— Compartieron un pequeño pero profundo beso en los labios y Yugyeom tomó el arete, acercándose a colocarlo con ayuda de la luz encima suyo.– Y no del campo, del mundo.

— Lo siento, sigo practicando en mis frases para seducirte cada día más ¿Funcionan?

— Algo.— Picó su mejilla besándole en la misma zona cuando terminó de ponerle la alhaja.– Gracias.

— No hay porqué, ¿vamos?— Jungkook asintió justo cuando Yugyeom le tomó de la cintura y los dirigió al estacionamiento, caminando a paso lento.– Estoy exhausto, fue una noche larga.

— Pero fuiste el mejor de todos Gyeomie, siempre lo eres.— Se abrazó a él, colocando su cabeza cerca de su hombro y Yugyeom lo atrajo más.– Ah, quién diría que tendría un alfa tan guapo y atlético, el futbolista número uno de la universidad, el que anotó casi todos los goles en ese lugar.

— Yah, Kookie, no digas esas cosas.— Yugyeom se coló de un tono rojizo en las mejillas y parte de su cuello, mirando a otro lado por las palabras de su pareja y la melodiosa risa de este.– Sabes que me da pena.

— ¡Es verdad! Incluso por culpa de que entrenas mucho tu pancita ya casi no está, ahora aparecen cuadritos.— Tocó la zona con su mano haciendo rodar divertido los ojos a Yugyeom.

— ¿Qué no los cuadritos son mejores?

— No.— Habló serio el omega.– Tu pancita es mejor.

— Jamás te ganaré.— Besó su cabello abriendo las puertas del auto con un botón y abrió la puerta del menor.– Pase usted.

— Gracias joven alfa.— Rieron y Yugyeom cerró la puerta de Jungkook una vez estuvo dentro, fue al otro lado y subió aspirando.

— Dime ¿Tienes hambre? Podemos ir a cenar algo.

— No tengo mucha hambre sinceramente, pero si quieres podemos ir, tú debes estar hambriento.— Entrelazó sus dedos y Yugyeom negó.

— Créeme que no Kookie, sólo tengo ganas de tomar algo e irme a dormir, mañana temprano quizá coma como bestia.— Jungkook negó sonriente.– Está bien, entonces vayamos directo a casa, mañana podemos ir.

— Me parece buena idea Gyeomie.

El camino a la casa de cada no fue aburrido, se la pasaron hablando de cosas que pasaron durante el partido y temas de la universidad, como sus próximos tiempos libres antes de la graduación y la parte más pesada de los últimos meses en su carrera, ya que según pasó hace tiempo, su carrera se terminó extendiendo más de lo esperado, aparte de que se la pasaban bien hablando sobre ello, tenían una increíble comunicación y el lazo era tan fuerte, que Jungkook sentía cada emoción de Yugyeom como Yugyeom de Jungkook. El aroma a limón de Yugyeom desde hace años siempre se percibía agradable, muy agradable al olfato, menos cuando se molestaba por cosas insignificantes y el de Jungkook nunca paraba de estar dulce, desde el inicio de su relación lo olías igual cada día de la semana.

Cuando estaban a punto de llegar a sus hogares, Jungkook tragó saliva, preparándose mentalmente para saber bien qué le diría al pelinegro y cómo lo haría, entonces agarró valor, apretando su mano un momento y Yugyeom le miró de reojo.

— ¿Pasa algo?

— ¿Puedes parar aquí? Sé que es raro y algo repentino, pero necesito hablar contigo sobre algo importante antes de llegar, sabes cómo son nuestros appas y se pondrán a espiar si escuchan tu auto llegar.— El alfa tragó saliva, frenando para parar algunas casas antes a las suyas y aquello le recordó cuando hablaron en esa ocasión de estar peleados, entonces un escalofrío recorrió su cuerpo.

— ¿Es malo?— La mirada que le entregó Jungkook le colocó aún más nervioso y puchereó imaginándose lo peor.– Oh, dios, quieres terminar conmigo.— Jungkook parpadeó por la repentina frase y apenas le iba a responder pero Yugyeom le interrumpió.– Sé que a veces puedo ser muy estúpido, demasiado y lo fui antes, pero juro que esta vez no hice nada malo, quizá puede que no me bañe todos los días pero no significa que apesto, o puede ser que alguien te dijo algo sobre mí aparte de eso, yo te amo...— Jungkook tomó sus mejillas para darle un beso y así callarlo de una vez por todas, Yugyeom le correspondió y separándose el omega rió.

— Bobo, jamás terminaría contigo.— Rozó sus narices feliz.– Además, ¿no recuerdas esto?— Descubrió el lado derecho donde se encontraba la marca de sus dientes como una cicatriz y suspiró jugando con sus manos.

— Lo siento, ando paranoico.

— Se nota.— Acarició su mano y se volteó para mirarlo mejor.– Uhm... Quería hablar contigo porque como ya sabes, no dentro de mucho cumplimos cuatro años juntos.— Yugyeom asintió felizmente, recordándolo.–  Entonces, ah, estoy nervioso para ser sincero.— Se sonrojó notoriamente.– Creo que tú y yo hemos pasado por demasiadas cosas Gyeomie, experimentamos de todo, nos conocemos más que antes, sé de tus mañas, tú de las mías, casi terminamos nuestra carrera y pronto nos iremos a vivir juntos como lo hablamos antes, pero no hicimos algo en específico todavía.— Tragó pasándose una mano por el cuello.– No crees que... ¿Sería buen momento para dar el siguiente paso?

— ¿Casarnos?

— Ugh, no, no me refería a eso.— Su cara ardía del sólo imaginarlo y tomó el valor alzando el pecho.– De pasar un celo juntos, tener relaciones.— El rostro de Yugyeom cambió de estar serio a quedar en un shock.– M-mira, sé que yo soy nuevo en todo esto, pero en mis últimos celos ha sido espantoso, son aún más dolorosos con tu marca y sé que a ti también te es difícil pasar los tuyos. Creo que es ideal intentarlo en mi próximo celo o el tuyo, experimentar esto juntos aunque tal vez tú ya lo has hecho antes.

— B-bueno...— Se atragantó con su propia saliva y comenzó a toser, siendo ayudado por Jungkook para recomponerse.– Igual es algo impactante que tú me estés diciendo esto y no yo a ti ¿Sabes? Pero, para ser sincero sé lo básico, no soy experto e incluso evité hablar de las abejas y las flores con mi appa Jae.— Se rascó la nuca provocando una risilla en el castaño.– Sí me he tocado y supongo que tú igual, pero es cierto, el celo lo paso peor sin ti y puede que sí sea el momento.— Sonrió completamente nervioso.– Aunque... Debo hablar mejor con mi appa y ¿Qué dirán los tuyos? Es obvio que lo notarán y Hoseok hyung...— Se sobó el cuello temblando.

— Ya se los comenté hace días, hablé en serio con ambos y mi appa Tae estuvo de acuerdo con que nos cuidáramos bien y no nos pasemos de la raya, por otro lado mi appa Hobi, bueno, digamos que estuvo a punto de ir a tu casa para amenazarte con unas tijeras pero lo detuve antes de que saliera.— Yugyeom dejó salir su aroma con temor y Jungkook lo notó, así que besó su mejilla.– Se lo expliqué mejor y lo entendió, pero igual quiere hablar contigo, esta vez sin tijeras, ni cuchillos, ni nada filoso.

— Antes de seguir Kook ¿Tú te sientes listo? ¿Quieres intentarlo? ¿Y si te duele? ¿Y si soy muy bruto en tratarte?— Tomó entre sus manos las de Jungkook y este levantó una acariciando la mejilla de Yugyeom.

— Confío en ti, estoy seguro que no me harás daño.— Yugyeom sonrió acariciando sus nudillos.– Por el lado de estar listo, me siento ansioso, nervioso, pero presiento que estará bien, no tengo miedo y podemos ser torpes los dos, intentemos hacerlo como las porno.— Yugyeom soltó una gran carcajada y Jungkook le siguió, durando así un rato entre risas hasta que se miraron a los ojos.

— Ahora, debo saber qué decir frente a tus appas cuando hablen conmigo, después, intentaré no ser tan bobo en tu primera vez y la mía, claro.— Nuevamente, compartieron un beso, aunque más largo y profundo que los otros, el lobo de Yugyeom aún emocionado de su próxima experiencia  y el de Jungkook ansioso moviéndose de un lado a otro.– Te amo Kook.

— Yo te amo más Gyeomie.

Ambos sufrían de los nervios, pero sin duda, sería una experiencia donde su amor estaría ante todo.

Días después de su charla con Jungkook, un fin de semana, Yugyeom aprovechó de hablar con su appa Youngjae, ya que su appa Jaebum salió a visitar a sus tíos y ninguno pudo ir con él puesto tenían cosas que hacer por la mañana y era justamente cuando se iba. Su appa Youngjae era mejor aconsejando y dando explicaciones que su appa Jaebum, el otro se incomodaba y se revolvía él mismo en sus palabras, además de que se reía como loco.

Entonces fue que al dar casi la hora de la comida, su appa Youngjae cocinaba algunas cosas y a la vez veía una serie en su teléfono. El lo veía desde la sala y luego de darse fuerza a sí mismo y a su lobo, se levantó del asiento, llegando al otro lado de la barra, recargándose en ella mientras veía a su appa estar tranquilo, sin decirle nada de nada. Youngjae no tardó ni un segundo en notar el comportamiento extraño de Yugyeom y alzó una ceja analizándolo.

— ¿Buscas algo hijo?

— ¿Yo? No, para nada.— Recargó su mentón entre sus manos esquivando la mirada de la persona que le dio la vida. El omega allí negó de un lado a otro, encontrándolo claramente raro.

— ¿Seguro?

— ¿Sí?— Youngjae rió sin poder creerlo.

— Ya, sueltalo.— Rodó los ojos apagando la comida en la estufa y se sentó en un banco frente a su hijo.– Eres igual que tu appa Jaebum, siempre que mienten se les nota muy raros y lo niegan con preguntas todo.— Yugyeom suspiró sudando frío y revolvió su cabello.– Cuentame cariño, sabes que estoy para escucharte.

— Bueno... ¿Recuerdas cuando hablamos de la flor y la abeja?— El mayor quedó estático, pensando en lo primero que se le vino a la mente.

— No puede ser Yugyeom ¿Cuántos meses tiene? ¡Te dije que fueras cuidadoso! Yo no te eduqué así alfa irresponsable, fue lo primero que te dije.— Le pegó en la parte superior de la cabeza y Yugyeom parpadeó sobándose el golpe.

— ¡Appa no es lo que crees! Kook no está embarazado.— Se quejó con un puchero y Youngjae volvió a su posición cambiando la expresión.– Es algo relacionado a ello.

— ¿Entonces qué quieres decir?

— Tengo confianza en ti appa y te quiero, pero no provoques que me ponga rojo.— Agachó la cabeza jugando con su collar.– Kook y yo queremos intentar pasar un celo juntos, él habló con Tae y Hoseok hyung, pero ahora ellos hablarán conmigo e igual quería hablar contigo porque... Quiero saber todo bien sin ser muy bruto, te dije que vendría a ti cuando sea el momento y pues...

— Owwww, gracias por cumplir tus palabras hijo, pero ¿Quién lo propuso, Jungkook o tú? Porque si en realidad tú le diste la idea, deberías considerar la opinión de Kook.— Se cruzó de brazos esperando la respuesta del alfa.

— No, no appa, Jungkook fue el que me dio la idea, no yo a él.— Yugyeom no evitó reírse cuando la quijada de su appa casi cae al suelo.

— Tan inocente que se ve mi yerno.

— ¡Appa!— Rió Yugyeom seguido de su appa omega y prosiguió.– Lo hablamos bien entre los dos y creemos que ya es tiempo de dar ese paso en nuestra relación, llevamos casi cuatro años y no hemos intentado nada de nada, en algún momento debía suceder y tú estás de acuerdo.— Youngjae asintió.– Sé que... Debo prepararlo primero y l-luego sólo, hacerlo, con condón.

— No, no es sólo hacerlo Yugyeom, con condón.— Acarició el cabello de su hijo.– Tú conoces bien los métodos anticonceptivos pero no el celo de un omega. Los omegas cuando llega nuestro celo, comienza por sentir la piel extremadamente caliente, te sientes perdido y luego comienza la excitación, seguido del dolor en el vientre, lo primero que siente un alfa, como tú, es su aroma, el aroma en este caso de Jungkook, será extremadamente fuerte, dulce y te excitará, lo que provocará que tu lobo se vuelva loco literalmente, además de reconocerlo como su omega.— Yugyeom lo dejó proseguir atento a todo lo dicho.– Tal vez tú ahora mismo digas que no quieres cachorros, que eso dentro de unos años para estar más listos, pero una vez estás en su celo junto a él, que son tres o dos días consecutivos, tendrás ganas de dejarle hasta quinientos si pudieras porque tu lobo te manda esos pensamientos y en esos días Jungkook es aún más fértil, su fertilidad aumenta. O sea, que Jungkook tiene aún más posibilidades de embarazarse.

— ¿Entonces corremos riesgos appa?

— Sí, pero si los dos por ambos lados se cuidan, no habrá problemas. Normalmente los alfas se dejan llevar por sus instintos, ya que hay algo que no te he comentado.— Continuó Youngjae como un experto mismo.– Jungkook en el momento que se siente excitado, por medio de su, ano, diré las cosas como son.— Yugyeom se sonrojó dándole la razón.– suelta un lubricante natural, eso ayuda a que tu miembro pueda entrar con mucha más facilidad y no sea tan necesaria la preparación, en este caso, depende de tu tamaño que no me atreveré a preguntar, porque luego si son, grandes, igual duele un tanto, entonces conviene en hacerlo de todas formas.

— Entonces digamos que prepararlo no es taaan, necesario, sólo si se es muy grande.— Comentó entendiendo a lo que se refería.

— Exactamente cariño, pero igual ten tus cuidados, debe ser la primera vez de Jungkook. Si acaso, notas o presientes que el condón se rompió, Jungkook debe tomar las pastillas anticonceptivos de hasta tres días después, si es que eres de esos alfas que se ponen celosos o miedosos de dejarlo solo porque otro alfa puede entrar.— Rodó los ojos acordándose de Jaebum.– De igual manera, si lo hacen sin condón, formarás un nudo.

— ¿El nudo?

— Sí, cuando tu... Semilla, queda dentro de Jungkook, o sea, lo haces dentro de él, tu miembro se pondrá en la base como una bola, que se unirá al interior de Jungkook y eso significa que por completo Jungkook quedará embarazado, es definitivo, pero obviamente se puede solucionar con las pastillas que te digo. Una advertencia que te doy y me debes hacer por completo caso, igual tu lobo.— Lo tomó por los hombros mirándolo a los ojos.– Jamás de los jamases, intentes salir de él aún estando anudados, nunca, definitivamente jamás, el estar anudado le duele a Jungkook, al momento de que lo hagas será doloroso y debes esperar hasta que tu miembro vuelva como antes y darle muchos mimos porque hasta provoca llorar, te lo digo por experiencia. Si sales aún estando anudado a Jungkook, tanto te lastimará a ti como a Jungkook, incluso él terminará rasgado del interior ¿Lo entiendes?

— Claro appa, yo... No sabía que era tan extenso y lleno de información esto de las relaciones, pero, gracias por decirme todo esto, en serio.— Si Yugyeom dijera que no estaba impactado era poco, ni siquiera se enteraba de la mitad de esas cosas, le sonaban conocidas pero nunca prestó atención antes, sólo hasta ese momento.– Espero no cagarla, como siempre hago, su celo es en dos semanas.— Cubrió su cabeza avergonzado.

— No lo harás hijo, sólo con que lo recuerdes, estará todo bien y tienes dos semanas para concordar con tu lobo y saber que no están listos todavía para llevar y mantener un cachorro en sus vidas. Aunque debes recordar una cosa.— Se levantó para servirle un plato a Yugyeom y uno para él.– ¿Aguijón preparado...?

— Vale por dos.— Sonrió agradeciéndole a su appa omega por la comida y Youngjae finalmente comenzaba a sentirse aún más orgulloso del hijo que crió.

El celo.

Finalmente el día llegó, Yugyeom preparó una pequeña maleta donde llevaría ropa para esos días, ya que como había acordado y hablado con Jungkook y sus padres, se quedarían en la habitación del menor mientras ellos se irían unos días a casa de los abuelos de Jungkook hasta que estuvieran seguros de que el celo de su hijo terminó. Hoseok seguía refunfuñando, no le gustaba para nada la idea de saber que a su hijo literalmente iban a quitarle la poca inocencia que le quedaba y que iban a hacerle lo que quisieran, sin embargo no se podía quejar cuando Taehyung le comentó algo que lo dejó como perro regañado.

"¿Recuerdas cuándo tú y yo tuvimos nuestra primera vez e igual mis appas nos dejaron mi casa para que la pasáramos ahí?"

Entonces Taehyung ganó y no pudo decir nada más, sólo darle ciertas reglas a Yugyeom y seguir como perrito bajo la lluvia con Taehyung.

Yugyeom no tardó en despedirse de sus appas aquella mañana, diciéndoles que volvería en tres días y ninguno paró de repetirle que se cuidaran y cuidara de Jungkook, cosa que prometió mil veces. Al llegar frente a la puerta de la casa de Jungkook, el que abrió fue su mismo omega, quien le recibió con una enorme sonrisa en los labios y los ojos brillosos.

— Hola Gyeomie.

— Hola mi amor.— Jungkook se acercó a colocar sus manos en el pecho de Yugyeom y este en su cintura, entonces compartieron un beso en los labios, justamente cuando Hoseok y Taehyung aparecían por las escaleras.

— Im, sueltalo ahora.— Yugyeom se separó apenas sintió el aroma del padre alfa de Jungkook y sonrió apenado.– Quedamos en algo.

— Las manos fuera mientras esté usted.— Respondió rascándose la nuca y Jungkook frunció la nariz molesto.– Buenos días Tae, Hoseok hyung.

— Buenos días Yugyeom, ignora a este cascarrabias, aún no acepta esto del celo.— Hoseok puchereó mirando a su esposo.

— Taetae, cómo quieres que lo acepte, si este... Alfa.— Gruñó y Yugyeom se colocó detrás de Jungkook.– Estará con Kookie.

— Pero hyung...

— ¿Te dije que hablaras?

— Deja de tratar mal al alfa de nuestro hijo y ya superalo.— Regañó pegándole en el hombro.– Es parte de la vida. Ahora, nosotros ya nos vamos, sólo estábamos esperando que llegaras y por fin poder irnos, mis padres nos están esperando.— Sonrió hacia Yugyeom y este hacia él.– Cuidalo mucho Yugyeom, no quiero regresar y querer partirte la cara.

— Lo prometo hyung.— Alzó la mano en promesa.– Lo cuidaré mejor que pueda.

— Ya te advertí Yugyeom, ni un chupetón, ni una marca aparte de su lazo, nada de manchitas rojas, nada de dolores, nada de rasguños y nada de que sin protección o ya sabes.— Se acercó a él intimidante y Yugyeom sintió que una gota de sudor bajaba por su frente.– Mucho menos nada de que dos meses después los ascos y mareos.

— S-sí señor.— Tartamudeó haciéndose para atrás y Jungkook detuvo a su appa.

— Ya deja a Yugyeom tranquilo, todos estos años me ha tratado mejor appa y seremos responsables, mira cómo lo tienes.— Su hijo frunció el ceño molesto y Hoseok observó como Yugyeom agachaba la cabeza ante él, así que sonrió.– ¡No sonrías appa!

— Déjame disfrutar este momento.— Jungkook soltó un gruñido hacia él y Hoseok exhaló observando que Taehyung le miraba horriblemente mal.– Está bien, lo siento, perdón Yugyeom, pero en un futuro, muy, muy lejano.— Le señaló.– Entenderás lo que es ser padre.— Cerró los ojos.– Nos vamos, has todo lo que te dije Yugyeom, mantengan la casa limpia y espero no ver nada roto. Regresamos en unos días pequeño.— Besó la frente de su hijo sonriéndole.

— Cuidense ustedes también y con cuidado en la carretera.— Taehyung se acercó a Jungkook para abrazarlo.

— Lo haremos, nos vemos Yugyeom y recuerden, la protección es lo primero. Dejamos dinero suficiente para comida y el refrigerador está lleno, no se salten comidas y duerman temprano, aunque bueno, tal vez no sea así porque...— Hoseok gruñó dirigiéndolo a la salida mientras tomaba sus bolsas con ropa.– En fin ¡Suerte y cuidense!

— Advertido estás Im. Ad, ver, ti, do.

— Nos vemos, y lo sé, señor.— Volvió a tragar mientras Jungkook se acercaba a él tranquilizándolo.– Estaré pendiente lo más que pueda y lo cuidaré demasiado, de verdad.

— Más te vale.— El alfa se detuvo un momento y suspiró.– Hablo en serio Yugyeom, no sólo ahora, siempre cuidalo.— Les sonrió por última vez y se fueron en el auto a los pocos minutos. Jungkook y Yugyeom por fin pudieron respirar tranquilos y reír.

— Ya lo escuchaste, nada de marcas y cuidarme para toda la eternidad.— Cerraron la puerta y Yugyeom sonrió.

— Pero me permitió remarcar esta.— Tocó la de su cuello y un escalofrío recorrió la espalda de Jungkook.– Sabes que siempre te cuidaré con mi alma.

— Lo sé.— Se abrazaron el uno al otro y se quedaron así un rato disfrutando del aroma del otro.

— ¿Y-y en cualquier momento aparece? Hablo de, t-tu celo ya sabes.— Murmuró Yugyeom una vez se separaron, dirigiéndose a la cocina del menor, en lo que este lo llevaba con la mano.

— Sí, nunca he tenido un horario fijo, pero en las últimas dos veces me comencé a sentir mal en la tarde, casi noche.— Sus mejillas se tornaron rojizas en lo que le pasaba una lata de jugo a Yugyeom y él tomaba leche de plátano.

— Estoy muy ansioso, no paro de pensar en que haré todo lo que tu appa dijo que no hiciera.— Se mordió el labio y Jungkook se sentó a su lado recargando su cabeza sobre su hombro.

— No te preocupes de más, sólo es un celo, no será la gran cosa, yo, ayer compré... Pastillas.— Miró a otro lado evitando a Yugyeom.

— Yo compré condones.— Ambos sonrieron apenados.– Tengo muchas opciones en mente, ¿qué pasa si me vuelvo loco? ¿Y si no soy delicado? ¿Qué tal si te duele mucho al momento de que entre? Oh dios mío.

— Si te vuelves loco, tendrá que suceder y ya Gyeomie.— Susurró Jungkook, con su cuerpo estando levemente raro por pensamientos llegando a su mente, y no muy inocentes.

"Por favor, no te descontroles hoy Im Yugyeom, aguijón preparado vale por dos, aguijón preparado vale por dos."

[...]

— Yo le dije a hyung que hablara con Nam hyung para aclarar todo, creo que fue un malentendido eso del abrazo y no me gusta verlos peleados.— Habló Jungkook concentrado en preparar el arroz frito mientras Yugyeom picaba jamón.– Sinceramente Nam hyung siempre le ha sido fiel a Jin hyung, lo veo imposible.

— Estoy de acuerdo Kookie, pero a veces los alfas podemos ser lo peor, al menos de lo que hablé con Nam hyung, él me dijo que no pasó absolutamente nada, el chico fue quien se acercó y él ha rechazado a ese omega muchas veces. Ayer saliendo de la uni los vi hablando, seguro ya lo arreglaron.— Apoyó dejando caer el jamón en la sartén y se recargó mirándolo cocinas.

La pareja conversaba tranquila en la cocina, la mañana había pasado volando, literalmente se la pasaron hablando desde que llegó Yugyeom hasta que les dio hambre a los dos por la tarde y dieron por hecho cocinar algo simple entre los dos.

— No entiendo de eso de insistir por alguien que no es tu alfa, si es tu alfa y finge ser heterosexual, que hasta provoca que hables con la luna y luego cuando le confiesas todos tus sentimientos, te rechaza y al final los dos la pasan mal, entonces sí.— Contó parándose un segundo a pensar y miró a Yugyeom, mordiéndose el labio para no reírse por el gesto de su alfa.– Hablé de más, lo siento.

— Pequeño bobo.— Se abrazó a su espalda besando su cuello y aspiró el aroma de Jungkook, sonrojándolo de un tono carmesí en las mejillas.– ¿Tan horrible fui?

— No, incluso ahora que lo pienso, yo fui peor, llegué a provocar que tu lobo te controlara y luego me eché para atrás, Namjoon hyung me contó en una ocasión cuando te vio sufrir por lo de Suwoong y yo.— Sonrió ladeando la cabeza.– Tampoco te llegué a pedir perdón, lo siento.

— No es necesario mi galleta, con que estés conmigo es suficiente para recuperarme.— Aspiró enterrando más su nariz en el cuello de Jungkook y Jungkook sintió una pequeña corriente atravesar todo su cuerpo ante el tacto de Yugyeom.– Yo fui muy duro en rechazarte, no sé siquiera porqué lo hice de ese modo.

— Mejor dejemos de recordar cosas así, ya pasaron años, demasiados diría yo.— Pasó saliva por sus labios, apagando el fuego y tomó el sartén alejándose de Yugyeom, llevándolo a la mesa del comedor. De pronto el pelinegro olió el aroma de Jungkook como si estuviera nervioso, se había vuelto denso y seco, algo andaba mal.

— ¿Te sientes bien?— Jungkook se detuvo, mirándolo detenidamente y tenía levemente la frente sudorosa.

— Claro, sólo tengo calor por estar frente a la estufa, es todo.— Prendió el ventilador conectado a un enchufe y se colocó frente a él, refrescándose mientras se recargaba en la mesa. Yugyeom lo observó atentamente, viendo que algo no estaba yendo bien y su aroma era cada vez más denso.

"El celo"

— Kookie, ¿cómo te sueles dar cuenta que estás entrando en celo?— Murmuró mirándolo bien y Jungkook parpadeó tragando notoriamente saliva.

— Comienzo a sentirme mareado y luego...— Evitó darle un vistazo al mayor y la mano recargada en la mesa comenzó a temblarle.– Sentir la piel caliente.

— ¿Puedes venir aquí?— Jungkook negó de un lado a otro.

— T-tranquilo, estoy bien, no es nada, todavía no es.— Se incorporó pasando a su lado, directo a traer los platos y los cubiertos. Fue así como a Yugyeom, apenas respiró un poco, el aroma de Jungkook le atravesó todo el cuerpo, como nunca antes había pasado en su vida, su aroma a rosas tan intenso, dulce y... Excitante.– Sólo es calor.— Murmuró de regreso, dejando apenas los platos y los cubiertos sobre ellos, a un lado de una silla.

— ¿Seguro, que sólo es "calor"?— Jungkook miró las pupilas de Yugyeom tornarse más oscuras, y desde ese segundo empezó a sentirse mareado, muy mareado y confundido, su piel empezaba a arder, sentía como si estuviera sobre fuego, todo a su alrededor comenzaba a estar caliente.– Kook...

— Yugyeom.— Respiró como si se ahogara y Yugyeom terminó de acercarse a él, lo tomó por la cadera enterrando toda la cara en su cuello.– G-gyeomie.— El gruñido del pelinegro lo hizo aguantarse un jadeo intencional y justo cuando estaba a punto de decir algo, la lengua de su pareja recorrió la extensión del cuello donde se encontraba su marca cerrada.

— Shhh.— Susurró, besando la suave y tersa piel de su cuello, restregándolos entre el medio y dejando mordidas leves encima de su marca. Ambas manos recorrieron el cuerpo de Jungkook, subiendo y bajando por toda la extensión de su espalda, llegando hasta donde la camisa desaparecía ya que la llevaba dentro del pantalón y con una queja sacó la camisa sin cuidado, alejándose levemente para mirar los ojos llorosos de Jungkook.

— Gyeomie, hazlo, hazlo ahora, yo...— Yugyeom lo interrumpió precipitadamente al unir sus labios, Jungkook se dejó estar al subir sus manos hasta su pecho y gimió apretando las manos en la zona cuando la lengua de su alfa profanó su boca sin piedad, la lengua de Yugyeom encontró la de Jungkook y fue hacia atrás, recargándolo en el borde de la mesa mientras sus manos viajaban dentro de la camisa de Jungkook.

Jungkook sólo podía pensar en lo bien que se sentía aquel beso, su lobo le exigía unirse de una vez por todas a su alfa, que este le llenara hasta al fondo y lo marcara cuantas veces que quisiera, sin embargo, el castaño estaba perdido en la sensación de las manos de Yugyeom acercándose a sus pezones y rozó con la yema de sus dedos estos mismos, sacándole jadeos de excitación gracias a que sus botones levemente rosados estaban sensibles y la boca de su alfa robándole el aliento lo comenzaba a mojar, su entrada estaba dejando salir un líquido, provocándolo estar húmedo.

Anteriormente al pensar en Yugyeom solía salir, pero no le preguntaba bien a su appa Tae cuál era la razón de ello, quizá era sólo por el hecho de encontrarse excitado y aún más con su alfa encima casi comiéndolo vivo.

— A-alfa...— Susurró apenas se separaron, con la saliva regada alrededor de su boca y la respiración agitada. Nunca había llegado a un nivel tan intenso con Yugyeom, eso era muy repentino, habían ocasiones donde los besos se pasaban de tono, pero apenas se daban cuenta se relajaban y volvían las cosas más tiernas, pero en esa situación fue diferente, literalmente Yugyeom no era Yugyeom, el pelinegro lo devorada sin piedad alguna.– Q-qué, que es... Esto, lo que siento.

— ¿Qué sientes bonito?— Besó su mejilla, bajando en un recorrido al hombro y Jungkook inhaló el intenso aroma a limón de Yugyeom, deseando tanto tener su miembro dentro suyo de una vez y gimió excitado, provocando que al fin, el miembro del alto se volviera como una piedra en sus pantalones.

— Estoy, húmedo, uhm... Sí, alfa, tú, quitame esa humedad.— Gimió cuando la tibia mano de Yugyeom tocó su vientre, corriendo al cinturón en el pantalón y con una fuerza irracional, arrancó el cinturón de cuero, dejándolo tirado en alguna parte del suelo.– G-gyeomie, duele.— Gimoteó apenas la mano apretó un poco la piel antes de abrir el botón del pantalón y los ojos de Yugyeom se conectaron a los suyos, abriéndose paso por el bóxer de Jungkook, donde la punta de su pene soltaba un líquido preseminal y lo atrapó en su mano, observando como su omega mordía los labios mientras cerraba los ojos.

No cierres los ojos, mirame.— Exigió gruñendo, entonces Jungkook tembló entre sus manos, abriéndolos de inmediato y con el pulgar trazó los labios del menor, evitando que se los mordiera y se quedara con la boca abierta para poder escuchar los jadeos y leves gemidos saliendo de sus labios, en lo que su mano bajaba y subía en la extensión de Jungkook, jugando con la punta y disfrutando de la frágil inocencia e inexperiencia de su pareja frente suyo, controlándose de no saltar en él y follarlo como nunca.

¿Quién decía que los tutoriales en pornhub y la charla con su appa no funcionaba? Aunque claro, se estaba dejando llevar más por sus sentidos en ese momento.

Una corriente atravesaba su piel directo a su miembro cada vez que un suspiro o un gemido salía de los labios de Jungkook, tan genuino y puro. Su mano siguió el vaivén a su gusto, más lento que era cuando su pareja se quejaba y más rápido que era cuando luchaba por mantenerse con los ojos abiertos y unidos a los suyos.

— Gyeo... Aaahm, Yugyeom.— Gimió su nombre apretando la mano en su hombro y con la otra sosteniéndose del borde de la mesa, enterrando las uñas allí.– M-me voy a correr, para, n-necesito, te necesito a ti.— Habló entre pausado y delirante, acercándolo para unir sus labios y así distraer a Yugyeom. Bajó tomar el cinturón del alfa y lo quitó pero sin fuerza, no como Yugyeom, él lo tiró aún entero al piso y sus dedos abrieron el botón, deteniéndose un segundo ya que un agudo dolor en su vientre lo hizo retorcerse al frente y dejarse ir del beso.– Te necesito tanto, mi alfa.— Susurró firme y claro, bajando el bóxer para que el pene del pelinegro quedara libre y Yugyeom gruñó ante ello. Jungkook no evitó mirarlo y sentirse casi babeando por tenerlo en sus labios, un deseo muy perverso en la mente, pero el miembro del mayor era firme y grueso, no largo como de dieciocho pero tampoco pequeño, un tamaño más que suficiente, además de ser blanco y con la punta rosada, al tocarlo de repente, palpitaba una y otra vez.

— ¿Ganas de probarlo?— Cuestionó Yugyeom en su oído y besó el lóbulo. El omega tembló nuevamente y sin esperarlo tan de repente, el alto le bajó el pantalón hasta el suelo, permitiéndole estar aún más desnudo ante él.– Aunque puedes probarlo primero en una parte por aquí.— Ambas manos acariciaron el trasero desnudo de Jungkook, apretando en cierta parte y el menor recargó la cabeza en el hombro de su alfa, dando pequeños besitos en el cuello, soltándose a jadear por el tacto y apretó el borde de su propio suéter al estar Yugyeom tan cerca de lo que era su hoyo.– Mi dulce bebé, no sabías lo que era todo esto hasta ahora ¿Cierto? Te gusta tanto que no quieres parar.— Las palabras de Yugyeom en vez de avergonzarlo, le provocaban querer mucho más y moviéndose hacia enfrente, su miembro se frotó con el del pelinegro, arrancándoles gemidos a ambos desde la garganta, oh dios, jamás pararía si fuera posible.

— Yugyeom.— Habló repitiendo la acción, prosiguiendo a hacerlo una tras otra vez. El mencionado soltando gruñidos mezclados de gemidos y al alfa no le ayudaba nada que su pareja gimiera justamente en su oreja. Abrió ambas nalgas, tocando con las yemas el interior, más en el fondo, y ya fue que encontró un líquido espeso y caliente corriendo desde dentro del ano de Jungkook, dirigiéndose hacia bajo y si miraba al suelo, quizá goteando. No esperó más e ingresó dos dedos de una, oyendo como el castaño soltaba un gemido casi ahogado y apretaba sus manos en sus hombros.

— Así que ahí querías atención.— Sacó y volvió a meter ambos dedos, escuchando los agudos gemidos de Jungkook en el mismo lugar, uno siguiendo al otro, sus dedos moviéndose para darle placer y aparte de como había investigando, los metió aún más al fondo, en forma de círculo, encontrando dicho producto esperado.

La próstata.

Jungkook no contuvo el grito que salió desde su pecho y un pequeño ronroneo alojándose en su garganta. Yugyeom rozó la próstata con sus dedos, haciendo lo más posible de oír a Jungkook seguir rogando por sus dedos y todo lo bien que se sentía.

— ¡Mgh! Yu-yugyeom ¡Aah, Gyeomie!— Exclamó rendido del placer y con la cabeza escondida, mordiéndose los labios para no ser tan ruidosos aunque estaban solos.– ¡P-para!

— ¿Y por qué lo haría cariño?— Besó su mejilla cariñoso, controlando todo ese deseo en su ser y a su lobo entendiendo cómo funcionaban las cosas allí. Jungkook gimió lloriqueando en su hombro.– Dime la palabra secreta y lo haré.— Inculcó, adentrándolos aún más y formando tijeras en su interior, todavía deseoso de más gritos de placer.

— ¡M-metemela! Lo a-anhelo, Yugyeom, tus dedos ¡Ugh! No son nada, ¡más! M-mucho más.— Suplicó mirándole y el pelinegro cayó rendido por esos ojitos grandes y brillosos, llorosos por el placer y buscando más.– Follame... Por favor.— Le dio un piquito en los labios, sus ojos tornándose levemente más oscuros por tener contacto con el lobo de su pareja y los de Yugyeom se colaron de la misma manera.

— Lo haré cariño, lo haré hasta que no puedas más.— Susurró en su oído, amansando ambas nalgas entre sus manos y adoró lo suavecitas que eran, cubriéndolas con el espeso lubricante natural de su omega. Sin evitarlo dio una nalgadita en una de ellas, permaneciendo con el suspiro de Jungkook.– Pero no creo que así sea una posición cómoda para ti, amor.— Besó su cuello, ni siquiera tomándose el tiempo de hacerlo por su propia cuenta, Jungkook le dio la espalda, mostrando su bonita curva de la cintura y caderas aún más, sujetándose por encima el suéter y enseñando la perfecta línea trazando la espalda de su amado, siguiéndose a ese traserito respingado pero no enorme, rojizo además de húmedo de tanto tocarlo, apretar y untar lo ya mencionado. El más bajo recostó su pecho en la mesa, con la cabeza ladeada y una mano al lado. Su trasero quedó dispuesto para el Im, sorprendiéndolo en considerable manera.

No resistió la tentación de seguir tocándolo, encontrándose casi perdido en la posición de Jungkook, entregándose a él sin condición alguna y sacudiéndose un poco para llamar más a Yugyeom, incitándolo de que lo follara contra la mesa. Abrió sus nalgas, con los ojos brillosos y oscuros, puestos en ese pequeño agujero apretado, lo cubrió con el pulgar y un chorro de lubricante salió de allí, conjunto a un gemido de Jungkook.

— Hazlo y-ya, ahora, Gyeomie.— Rogó, el dolor en su vientre dejó de ser tan intenso, pero cada cierto minuto era fuerte y su lobo se retorcía. Yugyeom agarró su miembro, jadeante cuando provocó un vaivén y se sintió aún más tenso que antes, duro igual que cemento, sin ser exagerado. Llevó su pene hasta el trasero del menor, restregándolo y gruñó ante lo bueno que era, coincidiendo con los quejidos de Jungkook.– Alfa.— Gruñó desesperado, arañando la mesa y el pelinegro se sintió culpable, tenía miedo de volverse muy rudo apenas ingresara en él, pero tampoco aguantaba ver el sufrimiento de Jungkook bajo suyo.

Tragó alineando su miembro en la entrada de su omega y gruñó enfadado, recordando recién cierta cosa.

"El condón" pensó, pero apenas y estaba conteniéndose, si se alejaba de Jungkook sería un mar de gruñidos y maldiciones, ya había llevado la mochila arriba e incluso cerró toda la casa... Por si acaso.

Jungkook jaló su mano, entrelazándola con la suya y la apretó con la mirada perdida.— Sólo follame, n-no importa Yugyeom.— Iba a preguntar absurdamente cómo supo su enojo, pero recordó el lazo. El alto tragó, y sin poder resistirse, tomó caso de su pareja. Pasó saliva por sus labios, colocando la punta de su miembro en la entrada de Jungkook, con su mano ahora libre apretó su cintura y apretó la otra con la del menor, finalmente fue dándose paso en su omega, gimiendo y mezclando sus gruñidos viniendo desde su pecho. Jungkook era tan apretado, caliente y húmedo, con unas ganas de fundirse en lo más profundo, recorrió su espalda con cariño, sintiéndolo tenso y removiéndose.

Jungkook abrió la boca, arañando la mesa y el miembro de Yugyeom siguió ingresando entre sus paredes, complaciéndolo y calmando su dolor en el vientre. Sus paredes anales se extendían a cada paso de su alfa, una corriente le atravesó el cuerpo entero y un ardor le hizo gemir sin querer. Tener al mayor dentro era una sensación más que agradable, todo su pene entró sin problemas y oía los gruñidos del pelinegro en su espalda, esperando a que le diera una señal para moverse.

— Oh, Kook.— Susurró, enterrando las uñas en su cadera y este le permitió continuar al apretarlo.– Mi amor.— Gimió, saliendo y empujando seguidamente, Jungkook apretó los puños y fue hacia atrás, haciendo encuentro con el pene de su alfa, sin un seguimiento único. Yugyeom gruñó deteniéndolo y lo dejó en una misma posición, embistiendo rápidamente contra su culo sin preguntar.

— ¡Gyeomie, o-oh!— Casi gritó en un gemido más agudo que lo otros, ronroneando contra la mesa y cerró los ojos entre las embestidas de Yugyeom.– Yugyeom, uhm, Y-yugy.— Gimió cuando él besó su espalda mientras las estocadas eran aún más profundas y rápidas, literalmente lo empotraba contra la mesa. El Im separó su mano de la de Jungkook, tomando firmemente su cadera y se sostuvo aún mejor, para dar empujes aún más certeros en la entrada de su pareja, sin embargo, eso no quitó que se inclinara a besar toda su espalda, yendo a su cuello donde dejó aún más mientras los gemidos de Jungkook se hacían más fuertes y agudos. El aroma del omega estaba esparcido por todo el lugar, siendo hasta más potente que en el del alfa y eso le subía la lujuria a niveles inexplicables.– ¡Oh por dios!

El grito de placer de Jungkook fue cuando pudo tocar con su pene su próstata y siguió embistiendo de la misma manera, inhalando el aroma de Jungkook cada vez más dominante. Se atrevió a complacer aún más a su omega, gimiendo su nombre y rogando por más, agarró el miembro del Jung, masturbándolo y Jungkook casi veía las estrellas, que incluso ni prestó atención cuando la saliva recorrió de sus labios a la madera con la boca abierta y la lengua algo de fuera. La casa era un completo silencio, nada se escuchaba, exceptuando los sonidos obsenos saliendo de la boca de ambos y el choque húmedo de sus cuerpos, cada vez que Yugyeom embestía, un tipo chapoteo resonaba en el cuarto que el comedor.

— ¡M-más, Gyeomie, follame más duro!— Tragó dándole atención al deseo de su pequeño y embistió con más fuerza, su miembro ya no palpitaba como antes y empezaba a sentir una especie de calor alojarse en su vientre, luego sus testículos chocando contra el trasero de Jungkook adoloridos, casi creando presión para que se corriera de una buena vez, cuando ni siquiera había durado diez minutos llenando al omega.– ¡Mgh! Por todos l-los cielos, ¡a-ah! Y-yo voy a-a, uhm...— Yugyeom no tardó en hacer salir sus colmillos, o más bien, estos crecieron un tanto de lo habitual, preparándose para marcar otra vez la mordida de Jungkook, re-marcarla más bien. Empujaba ferozmente en su ano, expandiéndolo de tamaño y que Jungkook no tuviera atención de lo que estaba a punto de hacer Yugyeom otra vez.– ¡Gyeomie!

— Te amo.— Habló firme y claro en su cuello, aunque un poco jadeante por sus estocadas certeras que le daba a Jungkook, casi quedándose sin aliento como el castaño también debía estar.– Te amo mi vida, con mi alma.— Gruñó, preocupándose por si en cualquier momento se venía y alcanzó a murmurar.– Correte conmigo bonito.— Clavó sus dientes en la marca de Jungkook, entrelazando sus brazos a través de su cintura como refuerzo y mordió aún más que antes, escuchando el grito de dolor y placer final para Jungkook, antes de que tiras de semen cayeran al suelo sin necesidad de tocarse más aparte de lo que Yugyeom hizo y fue el alfa el siguiente.

Yugyeom salió antes de que Jungkook le apretara con su interior y justo cuando llevó su miembro encima de la espalda del menor, se corrió en montones de tiras de semen, gruñendo en lo que se separaba de morder el cuello de Jungkook, lamiendo la piel dañada y sufriendo espasmos igual que el otro. Jungkook terminó de caer rendido en la mesa y Yugyeom sobre su omega, acariciando todo lo que podía con sus manos y entregándole mimos, feliz de no correrse ni crear un nudo en el Jung.

— Yo... Yo también te amo Gyeomie.— Susurró con la respiración irregular y tras unos minutos de descansar y tomar aire, Yugyeom se levantó del cuerpo de Jungkook, seguido por este que se abrazó a él ahora frente a frente.– Te amo con mi alma.— Sus piernas aún se encontraban débiles, la excitación se calmó por ese rato y abrazado al cuerpo desnudo de Yugyeom, que no supo ni en qué momento se quitó la camisa, lo abrazó con todas sus fuerzas, recibiendo cariñitos en su pelo y en todo su cuerpo.– Gracias por estar conmigo.

— No hay ni porqué, creo que yo... Me descontrolé, se supone que no debía hacerlo así, en una mesa y en tu comedor. Merecías tu primera vez mejor.— Jungkook rió acariciando el pecho desnudo de su amado.– Lo siento, ni siquiera duré más de diez minutos.— La calentura se controló como lo había pensado y negó mirándolo entre risas.

— Eso no importa ahora mi alfa.— Besó sus labios, sufriendo un escalofrío cuando el espeso semen de Yugyeom en su espalda fue bajando.– Sólo tú y yo, nada más.

— Sólo tú y yo.— Juntaron sus frentes, pensando que no duraría mucho esa tranquilidad hasta que Jungkook volviera a sufrir su calor y Yugyeom no soportara ni un segundo oliéndolo.

[Hice lo mejor que pude :(]

Varios años después.

Cachorros.

— ¡Jungkookie!— El grito de Taehyung sonó en toda la casa silenciosa, apenas su hijo se apareció tomado de la mano con su alfa, caminó a la puerta de la entrada de su casa y lo recibió con los brazos abiertos, el castaño no tardó en ir hacia él y abrazarlo, casi quejándose por lo fuerte que lo abrazó su appa.– Te extrañé tanto mi niño, mi bebé ¿Hace cuánto que no vienes? ¿Dos, tres meses? ¿Y sus maletas?

— Exactamente dos meses appa.— Sonrió Jungkook observando a su pareja y luego a él. El omega mayor se pegó en la frente riendo, al darse cuenta de que Yugyeom también estaba presente.– Y las maletas las traemos en el auto, las dejaremos ahí hasta más después.

— Que maleducado soy, hola Yugyeom, siento no saludarte desde antes, es que, ya sabes.— Yugyeom rió haciendo un ademán.

— No hay problema, es un gusto verlo otra vez suegro.— Taehyung rió por el apodo, recibiéndolo también con un abrazo.– ¿Cómo ha estado? ¿Y Hoseok hyung?

— Ah, primero que nada, pasen, pasen, está helando afuera y no creo que quieran platicar en la puerta.— Jungkook asintió de acuerdo y pasaron dentro de la casa, entregándole unas bolsas a Taehyung y este las dejó en la cocina al lado del refrigerador mientras ellos se quitaban los abrigos.– Hobi fue al mercado, se acaba de ir hace como quince minutos a comprar y estaba esperanzado en verlos antes de ir, a ti no tanto Yugyeom.— El mencionado sólo pudo suspirar.– Sin embargo me dijo que no tardaría mucho, seguro llega pronto.— Se sentó en uno de los muebles, seguido por Jungkook y Yugyeom en otro.– ¡Cuentenme! ¿Cómo te ha estado yendo en Japón con Suwoong, Yugyeom? ¿Ya casi acaban el proyecto?

Yugyeom y Jungkook desde hace medio año se habían ido a Japón, por un proyecto de la empresa de Suwoong. Necesariamente Jungkook no debía ir, pero la idea de ver al mayor cada dos o tres meses, que tenía un descanso de una semana solamente por todo un año, le era imposible, entonces luego de hablar con el jefe de su trabajo y acordar que desde Japón le estaría enviando fotografías y otras cosas como archivos, hicieron un nuevo trato. Al mes ambos se fueron al otro país, despidiéndose de sus appas con cariño y diciéndoles que vendrían a visitarlos cada semana libre de Yugyeom, cosa que actualmente hicieron, por segunda vez en ese año.

— Vamos por ahí hyung, me faltan muchos diseños que crear, algunas impresiones y otras cosas.— Rascó su nuca luciendo cansado.– Aunque una ventaja de estar por allá y el trabajo duro es que conocimos demasiado de Japón, hemos salido a muchas citas.— Entrelazaron sus manos y Taehyung sonrió enternecido.

— Me alegra que sigas tratando tan bien a mi niño, Yugyeom, hasta parece consentido.— Rió y Yugyeom también.

— Y ahora mucho más.— Resaltó el mucho más, sarcástico, provocando que Taehyung quisiera preguntar a qué se refería y que Jungkook riera dándole un pisotón fuerte en el pie junto al suyo.

— ¿Y ustedes cómo han estado estos dos meses?— Yugyeom puchereó sobándose el pie disimuladamente.

— Qué te puedo decir hijo, en el trabajo nos explotan, abusan de nosotros.— Exageró tocándose el pecho.– Pero pedimos esta semana por lo mismo de que venían.— Exhaló contento.– Los días que tenemos libres salimos a cenar o comer, luego vamos con Youngjae y Jaebum enfrente, hablamos, jugamos, buscamos nuestra forma de entretenernos.— Se encogió de hombros prendiendo la televisión para buscar un canal de música.

— Al menos descansan de vez en cuando, me preocuparía si los dejan trabajando todas las semanas y todos los días.— El Kim negó.

— No hay de qué preocuparse Kookie, estamos perfectamente hasta ahora ¿Ya hablaron con tus padres Yugyeom? Dijeron que vendrían apenas vieran su carro, pero se les hace tarde al parecer.— Murmuró pensativo y Yugyeom asintió.

— Hablamos con mis appas en el camino pero me estaba comentando mi appa Young que hizo un postre frío y aún no se terminaba de enfriar por completo, cosas de él.— Acarició los nudillos de su omega, besando su mano. De pronto el sonido de un carro llegando y el timbre de la casa también, les provocó levantarse de sus lugares. El omega mayor fue rápidamente a la puerta, en donde estaban parados los padres de Yugyeom y por detrás venía Hoseok con las bolsas de las compras.

— Yugyeom, ya llegaron tu-...

— ¡Gyeomie, mi niño bonito!— Youngjae empujó a su esposo y pasó a un lado de Taehyung, abrazando con todas sus fuerzas a Yugyeom, que lo recibió entre risas y colocó su cabeza en su hombro.– ¿Cómo has estado mi pequeño? Mira que grandote estás.— Besó sus mejillas demasiadas veces y para terminar besó su frente, viéndole.

— Appa, nos vimos hace dos meses.— Sonrió tomando sus manos y Youngjae bufó.

— Lo sentí como si hubieran sido tres años ¡Y Jungkookie!— Extendió los brazos también a él, el mencionado se lo devolvió adorablemente.– Mira que tierno te ves ¿Soy yo o tu aroma está más dulce? Serán los meses desde que no nos vemos.— La emoción de Youngjae por verlos era enorme y Jungkook sonrió felizmente.

— ¡Yo pensé lo mismo!— Exclamó Taehyung y Jungkook tragó.

— Debe ser eso, es un gusto verlo otra vez. Jaebum hyung, también a usted.— El alfa pasó dejando el postre en una mesa y abrazó al omega castaño de su hijo, revolviéndole el cabello para achinar sus ojos.

— Igualmente Jungkook, hijo, que bueno verlos como se fueron.— Suspiró abrazando también a su hijo.

— ¿Y yo no recibiré nada, ni ayuda?— Hoseok fingió llorar y Jungkook fue el primero en notarlo, corriendo a su appa para tomar las bolsas y Yugyeom fue por detrás, quitándoselas en menos de un segundo.

— Appa Hobi.— Jungkook se abrazó a su appa por el pecho, Hoseok disfrutó de tener a su hijo en brazos y hasta lo cargó sacándole risillas, emocionado de tenerlo otra vez junto a él.

— Mi bebé, hasta que por fin estás aquí.— Acarició su cabello y lo acomodó, avergonzando al castaño pegado a él.– Yugyeom, tú igual.— Jungkook miró atento cómo su papá se separaba no sin antes besar su mejilla e ir a Yugyeom con las bolsas en las manos.

— Que bueno verle o-otra vez.— Sonrió y Hoseok rió, abriendo los brazos y que el alfa tirara las bolsas de la sorpresa, ambos se dieron un corto abrazo y Yugyeom se mantuvo en un shock largo, a pesar de que comenzaron a hablar todos y entraron a la casa nuevamente, hablando de lo que sucedía en la vida de los padres y de sus mismos hijos.

[...]

— ¿Les decimos ya?— Murmuró Yugyeom en su oído.

— Sí, ya.— Asintió, nervioso el omega y aclaró su voz.

— Appas, Jaebum, Youngjae hyung, es que les tenemos que comentar algo.— Habló en voz alta interrumpiendo su platica y Jaebum alzó una ceja.– Se nos olvidaba.

— ¿Qué pasa?

— Como la empresa de Suwoong y los dueños del trabajo de Jungkook están aliados, hubo un día hace un mes que nos llamaron al lugar que están ocupando allá en Osaka. Se supone que decidieron hacer regalos para los padres de todos los trabajadores, por el esfuerzo que han hecho llevándonos, en nuestro caso, al puesto en el que estamos y muchas cosas más, es un agradecimiento por todo su trabajo duro también durante todos estos años.— Explicó Yugyeom y Jungkook prendió su teléfono, colocando una página de datos generales y pasándoselo a sus appas, mientras se ponía detrás del mueble donde estaban sentados los cuatro y el pelinegro repetió la misma acción con los suyos.

— En esa página deben colocar sus datos, está la opción para que lo coloques el tuyo appa Hobi y otra después para la tuya appa Taetae, ahí lo señala.— Comentó su hijo y ambos pares de padres abrieron la boca.

— Wow, que generoso por parte de sus trabajos, aprecian mis dolores de espalda todas las noches.— Sus hijos sonrieron y vieron cómo sus padres empezaron a llenar todo concentrados. Yugyeom abrazó por la cintura a Jungkook, aprovechando la distracción de sus padres para acariciar su estómago con amor y pegar su nariz al cabello de Jungkook.

La familia entera ya había comido, prepararon y sirvieron todo a la hora de que estuvieron juntos en el mismo lugar, platicaron de demasiadas cosas e incluso se rieron de algunas experiencias, siguiendo a servir todo en la mesa. Luego de terminar de comer, decidieron ir a la sala y poner una película, los padres sentándose en el mueble más grande y sus hijos en uno más pequeño, abrazados juntos. Justo antes de que colocaran la película, Yugyeom aprovechó el momento.

— Im Jaebum, Choi Youngjae... De la tercera edad los dos.— Youngjae le pegó en el hombro divertido.– Ah, para qué tantos datos, el regalo es el papel para nuestro testamento o qué.— Todos los presentes rieron, y al alfa pelinegro le vinieron unas ganas de vomitar tremendas cuando al fin llegaron a la parte final y que les daría la sorpresa definitiva, atrapó mejor la cintura de su esposo tomando su aroma.

— Oh, Jungkookie, aquí nos está pidiendo tu número de identificación ¿Para qué?— Cuestionó Taehyung y Jungkook se mordió un labio.

— A nosotros también.— Se unieron Youngjae y Jaebum.

— Es que así es como nos identifican a todos los empleados, yo tengo la mía detrás, en la funda appa.— Rió y Yugyeom le pasó su billetera abierta a sus appas.

— Yo la tengo ahí, pueden sacarlas y guiarse de las identificaciones.— Hoseok fue el primero en quitar la funda, encontrándose y sin esperarlo, un papel blanco que parecía como el de fotografía, al momento de voltearlo, se encontró que no era un papel, sino una ecografía. Youngjae fue quien revisó la cartera de su hijo, sacando exactamente lo mismo que Hoseok y las manos de ambos padres temblaron.

— ¿Q-qué?

— Creo que nos olvidamos de eso en ambos lados.— Comentó Jungkook apretando la mano en el pecho de Yugyeom y se aguantó las ganas de reír.– ¿No es linda la ecografía de mi cachorro appas?

— ¿Cachorro? ¿Cachor-rro? ¿¡Un cachorro!?— Gritó Youngjae volteándose inmediatamente a su hijo y a su yerno riéndose enternecidos y asintiendo.– ¡VAN A TENER UN CACHORRO!— Gritó con todas sus fuerzas, sacudiendo a su esposo aún en shock y se emocionó terriblemente.

— ¡Voy a ser abuelo! ¡YOUNGJAE VAMOS A SER ABUELOS! ¡Hobi serás abuelo y tú también Jaebum!— Saltó de felicidad Taehyung, chillando una y otra vez.– ¡Por eso tu aroma dulce!— Hoseok dejó caer la ecografía de sus manos, aún sin poder creerlo. Youngjae y Taehyung fueron los primeros en correr a abrazarlos, aunque Youngjae pasó de su hijo, entre él y el otro omega abrazaron a Jungkook, entonces sólo le quedó reírse con las mejores ganas del mundo.

Hacía tres meses, durante un celo de Yugyeom, las cosas no salieron muy bien como las habían planeado. Una cosa salió de otra y una mañana muy temprano, a los dos meses después del celo del pelinegro, Jungkook espantó a Yugyeom al vomitar todo lo que comió una noche antes, así que yendo al doctor ese mismo día y con un alfa muy preocupado de su omega, se enteraron que este estaba embarazado de un cachorro, llevándoles una felicidad muy grande a la pareja, entonces cuando recordaron que faltaba poco para la semana libre, planearon todo aquello.

— ¡Hobi! ¿No vas a felicitar a tu hijo?— Regañó Taehyung a su esposo y este alzó una mano.

— Necesito un m-momento.— Susurró con la voz medio gangosa y absorbió su nariz, dando claras señales de que estaba llorando.– Bueno, no lo necesito, maldita sea.— Se levantó rápido para ir con su hijo.– Yugyeom hasta que haces algo bien.

— ¿Gracias?

— No puedo creer que voy a ser abuelo ya, aún me acuerdo cuando te enseñaba a caminar, ahora debo hacerlo con mi nieto.— Sollozó Jaebum, abrazando a su hijo mientras Hoseok apretaba al suyo y besaba toda su cara aunque lo mojara con sus lágrimas, poniendo sentimental al omega que por obvias maneras sus sentimientos estaban a flor de piel, uniéndose en un llanto feliz.

— Te amo tanto mi bebé que ahora tendrá un cachorro, tendrás a mi nieto, justo en tu pancita, donde yo siempre te hacía cosquillas cuando tenías un año.— Volvió al mueble, recargándose de él mientras alzaba el suéter grande y colocaba su cabeza en el estómago de Jungkook, sintiéndolo claramente un poco más duro que antes y muy levemente redondo de la misma zona, olió allí y notó incluso su aroma aún más dulce, queriéndose mezclar con otro.– Aquí está mi nieto consentido.— Abrazó el cuerpo de su pequeño hijo, cariñoso.

— ¡Appa!— Rió Jungkook limpiándose sus lágrimas mientras todos le veían con la cabeza dentro del suéter de Jungkook y sonreían por la escena, Jaebum felicitó a Jungkook sin poder hacer nada y siguió llorando junto a su esposo.

¿Quién decía que los padres alfas no podían ser los llorones en una situación así?

•'•

TERMINÉ.

Siempre me quejo de que los hago muy largos pero no evito para hacerlos más pequeños :(

Siento el lemon tan feo, aunque este me convenció más que el de Inattendu. unu

Mañana inicio clases y prometí actualizar en esta semana, entonces lo cumplí, pidan un deseo. uwu💗

También deseo que me vaya bien en este semestre :( ¿Cómo van ustedes? Al menos los que ya las comenzaron.

Les tkm y gracias por esperarme tanto, también por los 100K y ya casi 150K, va por 138K según había visto y owo❤

Dedicado a MoonsPalette 💗

Coman bien, mantenganse de buena salud y cuidense <3

¡Nos leemos luego!

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top