Principio y final.
El constante toser al otro lado de la pila de libros que se encontraba delante de Chanyeol lo hacía preocuparse.
Jongdae llevaba más de dos días con un resfriado que a vista de él mismo y por lo que decía, era una ligera fiebre pero para Chanyeol era algo grave.
—Deberías volver a casa para descansar —habló Chanyeol asomando su cabeza al lado derecho de los libros—. Si no lo haces te pondrás peor.
—Estoy bien, no tienes por qué preocuparte tanto, mejor concentrate en buscar lo que la profesora Yoona mandó hacer para la siguiente prueba de magia.
Chanyeol suspiró para luego levantarse de donde estaba sentado y mirar en las estanterías que aún no habían revisado.
—Te a, te e, te hache, te i... —fue murmurando para sí mismo mientras buscaba algún libro que tratara sobre la magia y el viaje en el tiempo—. Tiempo
Quitó el libro de su lugar correspondiente y empezó a leer lo que ponía dentro.
Mientras Chanyeol caminaba hacia donde anteriormente se encontraba sentado, Jongdae seguía buscando entre las páginas de los apuntes que tenía delante suyo los diferentes tipos de viajes en el tiempo que existían.
Pasado unos minutos, Chanyeol tiró el libro encima de la mesa y echó la cabeza hacia atrás.
—¿Por qué todo esto no está por internet? —Se quejó—. Podría perfectamente pedirle a Siri que me lo buscara.
—Si todos los tipos de magia se encontraran en internet, la profesora Yoona no nos hubiera dejado tanto tiempo para investigar sobre ello y además... —un estornudo hizo tuviera que hacer una pausa—, si cualquier persona pudiera encontrarlo, la magia ya no sería algo que debamos manejar y utilizar con tanto cuidado.
De nuevo Chanyeol asomó su cabeza y miró a su compañero—. Pero las personas corrientes pensarán de eso como una broma, te recuerdo que tanto tú como yo antes buscábamos tonterías parecidas por la web y nunca creímos que fueran reales.
—Sí claro; me pregunto quién fue el que me pidió a gritos y lágrimas que practicara con él magia y también por qué motivos estoy aquí, en una Universidad de Magia que está en una dimensión distinta a la de los humanos normales.
—¡Solo quería probar si era verdad el hecho de que las palomas pueden salir por una chistera!
—¿Y lo de intentar elevar las cosas con una varita? ¿O lo de hacer desaparecer cosas? ¿O quizás intentar convertir lechuga en una hamburguesa?
—Era un niño...
—Cuando el director de esta Universidad de Magia apareció en casa mientras intentabas revivir a un mosquito tenías 20 años, Chanyeol.
—Es que me hizo ilusión...
—¿Y fue necesario pedir plaza para mi también? —Lo retó mirándole a los ojos.
—¡Tampoco te negaste! —Jongdae no dijo nada más, esta vez, haciendo como si tosiera intentó evadir el tema—. Ah, ¡te pillé! —Chanyeol no pudo evitar sonreír—. Además, tampoco es nada malo, aprendimos muchas cosas aquí y todo es útil.
—Venga, concéntrate en el trabajo, Channie —dijo para después toser, de nuevo.
Chanyeol dio otro de sus grandes suspiro para luego, con todo la pereza existente, levantarse y busca otro libro.
Era cierto que todo lo que habían aprendido en ese lugar eran cosas útiles y sobre todo, maravillosas, aún cuando ya había pasado casi dos años desde que ambos conocían esa dimensión en donde la gente hacia cualquier tipo de maniobra con tan solo un chasquear de dedos, Jongdae seguía sin creerse el hecho de que la magia de verdad existiera, menos aún que él, Kim Jongdae, humano normal y corriente hace apenas dos años, estudiante de traducción e interpretación, quien soñaba con tener una vida pacífica y sin locuras estuviera ahí, en la biblioteca de una Universidad que estaba en una dimensión distinta, buscando información sobre la magia y viajes en el tiempo; por más que eso fuera real, parecía ser un sueño.
Y la razón por la que estaba ahí no era otra sino Chanyeol. Cierto, Jongdae quería una vida pacífica y sin locuras, pero ya antes de entrar en aquella Universidad esas dos cualidades ya habían desaparecido de su vida diaria gracias a Chanyeol.
Chanyeol era justamente, lo contrario de pacífico y si al sin locuras le sustituias el sin por un chico, tenías las palabras perfectas para describir a Park, sí; chico locuras.
Y aún así, por Park Chanyeol, Jongdae había aceptado estudiar ahí, porque, ¿quién dejaría que un chico tan distraído fuera a estudiar solo a una dimensión distinta? No sabía otros pero, sin duda Kim Jongdae no lo haría.
Jongdae estaba cansado. Por un momento dejó de mirar los apuntes y apoyó su cabeza en la mesa para descansar un poco.
—Sigan Yeohaeng
[…]
El trasero de Jongdae chocó contra el rígido suelo, una queja salió de entre sus labios. Chanyeol al darse cuenta de eso, se acercó y ayudó a que se levantara.
—¿Qué es esto? —habló Jongdae una vez ya de pie, mirando de un lado a otro—. ¿Dónde estamos?
El lugar en donde se encontraba era oscuro, parecía ser un almacén, un sótano o lo que fuera, pero oscuro.
—¿Que hiciste Chanyeol? —El contrario encogió sus hombros, expresando que no sabía nada, Jongdae al ver el libro entre las manos del alto le pidió que se lo dejara, empezó a buscar entre las páginas hasta dar con la cual ponía el conjuro para poder viajar en el tiempo—. ¿Leíste esto en alto? —Preguntó señalando el conjuro, Chanyeol asintió haciendo que Jongdae soplara aire con agobio—. Chanyeol, ¿atendiste en clase cuando la profesora Yoona hablaba? —Negó—. Los conjuros para viajar en el tiempo no se pueden leer en alto, sea quien sea que lo haga se viajará en el tiempo, lo repitió miles de veces.
Chanyeol llevó su mano hacia los labios, tapándose la boca.
—No lo sabía —juntó rápidamente las palmas de sus manos—. Lo siento.
Jongdae suspiró—. Debe de poner la manera de regresar —una vez dicho eso empezó a mirar las hojas de aquel libro, página a página. La cabeza le daba vueltas y sus ojos ya no le permitían leer atentamente lo que ponía; la fiebre le estaba subiendo. A los pocos minutos Jongdae ya se había llevado su mano a la frente y los pies le flaqueaban, Chanyeol al darse cuenta del estado de su hyung, lo agarró por los hombros.
—Deberíamos salir de aquí primero, hace mucho frío y está demasiado oscuro, busquemos un lugar más iluminado, yo buscaré la manera para volver, tú tienes que descansar.
Esta vez, Jongdae no se negó, la cabeza le dolía demasiado como para decir que no.
Ambos caminaron hacia lo que parecía ser una puerta. Al abrirla un paisaje completamente al que estaban acostumbrados a ver los dos se hizo presente.
Lo primero ante esos dos pares de ojos era completamente pared, una un tanto vieja. Un poco más lejos una pequeña salida daba a lo que simulaba ser calle central, ambos miraron y se vio a un carruaje pasar tirado por dos caballos con el cochero dirigiendo. Caminaron a pasos lentos, Chanyeol aún sujetando a Jongdae.
Cuando se acercaron más se fijaron en la gente que caminaba por aquel lugar; no eran asiáticos, esa fue la conclusión que sacó el mayor por los rasgos de sus rostros.
Jongdae intentó mirar con más detalle el lugar y la vestimenta de las personas, con las pocas fuerza que tenía tiró de Chanyeol para volver a entrar en el callejón donde se encontraban.
—Creo que hemos viajado muy atrás en el tiempo y más aún, parece ser que también nos movimos de espacio.
—¿Cómo sabes todo eso?
—¿Eres tonto Chanyeol?
—Era broma —Jongdae lo retó con la mirada—. Bueno, quizás no tan broma —finjió sonreír mostrando todos sus dientes.
—Esto es en serio, Park Chanyeol.
El alto dobló sus rodillas hasta quedar más bajo que su mayor, lo miró y le hizo ojitos desde ese punto—. Lo siento, hyung.
—No, no, no, no hagas eso Chanyeol.
Sí, Jongdae era débil ante ese Chanyeol.
—Bueno, vale.
Chanyeol se puso recto e hizo un puchero para luego mirar a los ojos de Jongdae, este se preguntaba cómo una persona de 22 años podía ser tan infantil, a pesar de sobrepasar el metro ochenta, realmente para Jongdae, Chanyeol era un niño.
—¿Que deberíamos hacer, hyung?
—Buscar la manera de volver, obvio.
Y volvió a toser. Jongdae intentaba mantenerse de pie y actuar sano pero en realidad la fiebre lo estaba consumiendo de a poco, la cabeza cada vez le daba más vueltas y por no decir que sentía una inmensas ganas de, por así decirlo, vomitar.
Chanyeol se acercó a su hyung y tocó la frente de este, Jongdae apartó la mano ajena instantáneamente.
—Estás ardiendo hyung —dijo en un tono preocupado—. Te dije que tenías que descansar.
—Estoy bien.
—No estás bien.
Chanyeol volvió a acercarse y esta vez tomó a Jongdae en brazos.
—¡Qué crees que haces, estúpido! —Se quejó moviéndose para intentar bajar—. ¡Bájame!
No le hizo caso, tan solo continuó caminando al lugar de donde habían salido.
Al volver a entrar en aquel sitio, Chanyeol bajó a su hyung y con un chasquear de dedos hizo que una cama de un material no tan bueno como en las que solían dormir ellos apareciera ahí.
—Chanyeol, te dije que no hicieras más eso —volvió a retarle—. Eso es robar.
—No es robar —Chanyeol hizo que Jongdae se sentara encima de la cama—. Es tomar prestado. Necesitas donde descansar, hyung.
Otro suspiro escapó por los labios de Jongdae, se negaba a descansar pero bajo la insistencia de Chanyeol tuvo que tumbarse en aquella no muy cómoda y pequeña cama e intentar cerrar los ojos.
Mientras, Chanyeol volvió a tomar el libro, se sentó en el suelo y comenzó a buscar por las páginas alguna manera de volver.
El tiempo pasaba y las hojas de aquel libro ya estaban por acabarse, aún así Chanyeol no había visto nada que pusiera en el libro que hablara de cómo volver a su época.
Jongdae llevaba desde hace un largo tiempo descansando y aún cuando estaba durmiendo la tos no paraba.
Chanyeol se levantó del piso una vez escuchó la respiración dificultosa del enfermo, se acercó y volvió a tocar la frente de su hyung, aún ardía. Se lo pensó dos veces antes de intentar traer algo de agua con su magia, nunca lo había intentado y quizás saldría mal y aún así lo intento. Tal y como supuso salió mal, un chaparrón de agua, no en botella, ni en un vaso, sino agua sola cayó encima de todo el cuerpo de Jongdae, este del susto y frío se levantó de sopetón.
—L-lo siento.
Chanyeol se acercó e hizo que Jongdae bajara de la cama, tanto esta como la ropa y Jongdae en sí, se encontraban empapados. Chanyeol sacudió la ropa de su hyung y este aún cuando tenía ganas de regañarlo solo se abrazó con sus propios brazos y se encogió en el sitio, no tenía fuerzas para hablar, menos gritar.
Al final, Chanyeol hizo como pudo para hacer aparecer ropa, prendas algo viejas y desgastadas de muy fina tela. Después de que Jongdae se cambiará, Chanyeol iba a traer otra cama con la magia pero Jongdae no se lo permitió, lo agarró por un brazo y negó con la cabeza.
Lo que hacían no era hacer aparecer las cosas, exactamente cada cosa que aparecía ahí eran artículos de otras personas, la magia que habían aprendido solo les permitía desplazar las cosas cercanas y hacerlas aparecer ahí.
—Me enfadaré contigo si lo vuelves a hacer —dijo en tono extremadamente bajo y temblando.
Terminó por hacerle caso, no utilizó más la magia.
Ambos se sentaron en el suelo con la espalda apoyada en la pared, Chanyeol se dio cuenta de que Jongdae continuaba temblando y se aferraba con fuerza a su propio cuerpo. El chaparrón de agua sin duda lo había dejado peor de lo que estaba.
—¿Encontraste algo en el libro? —Habló entrecortadamente.
—No pone nada de cómo regresar.
El tiritar de los dientes producido por Jongdae le hacía casi imposible hablar, tenía demasiado frío y se sentía débil, sentía que en cualquier momento llegaría a perecer.
Chanyeol viendo aún como su hyung no dejaba de temblar y de vez en cuando estornudar, se sintió mal con él mismo, después de todo, había sido su culpa. Se levantó de donde estaba sentado, quitó la sudadera que llevaba encima y se la puso a Jongdae por la parte delantera de su cuerpo, después de eso apartó la espalda del último de la pared poniéndose él en medio. La espalda de Jongdae quedó contra el pecho de Chanyeol y los brazos de este lo rodearon.
—Estás congelado hyung —dijo para aferrarse aún más.
Al principio el cuerpo de Jongdae nunca dejó de temblar pero pasados unos minutos, terminó durmiéndose con la cabeza apoyada en uno de los brazos de Chanyeol. Aún así, Chanyeol sentía a Jongdae congelado. Llevó la mano libre a la frente ajena; quemaba, la fiebre parecía haber subido de nuevo.
Chanyeol no podía dejar que la fiebre de su hyung continuará subiendo.
—Chilyo.
[…]
Jongdae pestañeó con pereza unas cuantas veces antes de abrir los ojos completamente, bostezó una vez y se estiró.
Chanyeol, quien se encontraba detrás, al sentir el movimiento del cuerpo ajeno también despertó.
—¿Ya estás mejor? —Preguntó mientras se frotaba los ojos.
Chanyeol tenía apoyada su barbilla en el hombro derecho de su mayor, este al darse cuenta de eso se levantó de enseguida y por puro instinto se tapó más con la sudadera que se encontraba entre sus manos. Chanyeol no pudo evitar reír.
—Pareces una chica, ¿debería decirte noona? —Dijo sin contener la risa pero esta se detuvo por un estornudo.
Las acciones de Jongdae se volvieron torpes, muy torpes en ese instante. Se acercó a Chanyeol y le pasó la sudadera que tenía en sus manos—. ¿No te habré contagiado?
Frotándose la nariz con un dedo se levantó del suelo y bostezo de una manera exagerada—. Llevo sin enfermarme desde hace mucho, no creo que me enferme en este momento.
—Eso es verdad, pero...
—Y hyung, ¿que deberíamos hacer para volver?
—¿Realmente no viste nada? —Negó—. Déjame ver a mi.
—¡Aigo, no te fías de mí!
—Sólo por si acaso —Jongdae caminó hasta donde se encontraba tirado el libro, lo tomó en manos y volvió a revisarlo en unas ojeadas rápidas—. Nada, nada, nada...
—Qué te dije.
Terminó por cerrar el libro.
—¿Qué hora es?
Chanyeol encogió sus hombros—. Mi móvil no tiene batería y aquí al parecer no es posible cargarlo, pero llevamos bastante horas ya, creo —Jongdae caminó hasta quedar cerca de la puerta, miro por la abertura de este, comprobando que no había nadie—. ¿Crees que se darán cuenta de que desaparecimos?
—No creo, el tiempo para los que viajamos al pasado se para en el instante en el que lo hacemos.
—¿¡Qué!?
—Hay que buscar por sí mismos una solución.
—¡Pero estamos en un lugar desconocido! ¡Yo sólo sé decir hello, hola y bonjour! —Las tripas de Chanyeol rugieron—. Y tengo hambre —se quejó llevándose ambas manos a la barriga—. Llevo horas sin comer hyung.
—Lo primero que tenemos que hacer es buscar una biblioteca y saber dónde y en qué año estamos.
—¡Kim Jongdae tengo hambre!
—Muerdete el brazo.
—¡Hyung! —una idea cruzó por la mente de Chanyeol—. ¡Ya sé!
Chasqueó de nuevo los dedos, un trozo de pan apareció cayendo entre sus manos.
—Chanyeol te dije que dejaras de hacer eso.
—Creo que voy a devolver esto —con los nudillos de dos dedos golpeó el pan—. Esto parece una piedra.
Jongdae ya no le hizo caso al menor, solo se concentró en mirar hacia fuera, parecía ser de madrugada.
—Oye Chanyeol —el nombrado, quien aún se estaba quejando contestó con un 'umh?' y se acercó a Jongdae—. ¿Tú estuviste un tiempo practicando la magia para hacer invisible a una persona no?
—Sip.
—¿Crees poder hacernos a ambos invisibles?
—¿Para?
—¿Acaso piensas caminar con esas pintas? Te recuerdo que viajamos en el tiempo.
—Aaaah, claro.
—Entonces, ¿puedes?
—¡Sí!
Después de eso, Chanyeol chasqueó los dedos. Ambos salieron de aquel lugar y caminaron a donde anteriormente habían visto pasar un carruaje y alguna que otra persona.
Salieron a la calle principal, en ese instante no había muchas personas, era aún temprano. Mientras Chanyeol miraba de un lado a otro Jongdae buscaba una biblioteca porque, ¿en todas las épocas había biblioteca no?
Después de estar un momento deambulando, la calle empezó a llenarse de gente, mujeres con vestidos largos, algunas con una cesta y otras tomados de la mano de los niños, sin embargo, no había muchos hombres por el lugar, algún señor mayor pero muy pocos hombres jóvenes.
Ya pasado unos minutos Jongdae se fijó en una especie de edificio antiguo de dos pisos, más lujoso que las casas que llevaban visto de antes, Jongdae tenía la sensación de haber visto ese edificio antes por lo que la curiosidad lo mató y se acercó, al asomarse se fijó que era lo que exactamente estaba buscando, una biblioteca.
—¿Entramos? —preguntó Chanyeol, quien lo estuvo siguiendo durante todo el tiempo, Jongdae asintió.
En el lugar no había muchas personas pero aún así Jongdae le dijo a Chanyeol que era mejor seguir utilizando la magia, sentía que nada bueno llegaría a pasar si alguien los veía.
Mientras Jongdae buscaba libros que pudieran servirle Chanyeol ya se había sentado en una de las sillas.
Ese día no pudieron averiguar cómo volver pero sí en donde se encontraban y también el siglo en el que estaban, aunque no el año exacto.
México, estaba en México. Por los libros que había en la biblioteca Jongdae pudo sacar la conclusión de que estaban en la primera mitad del siglo XIX, y por algunas conversaciones de algunas personas sabía que era por la época de la independencia. Lo único de lo que realmente se extrañaba Jongdae era el hecho del por qué él entendía los libros y las conversaciones ya que nunca había estudiado español.
[…]
Los siguientes días fueron completamente iguales, Chanyeol utilizaba la magia y ambos iban a la biblioteca, existían algunos libros que hablaban sobre la magia, pero ninguno que hablase de viajes en el tiempo y cosas maravillosas, la mayoría de aquellos libros eran trucos que cualquier humano podría hacer con práctica.
Jongdae estaba frustrado, llevaban días ahí, sin apenas comer ni beber bien y ninguna pista se presentaba para poder volver.
Estaba tan frustrado que no se dio cuenta de que Chanyeol estaba enfermando.
El séptimo día ahí, como los anteriores volvieron a la biblioteca, Chanyeol no hablo en todo el camino y una vez llegado a la biblioteca lo primero que hizo fue sentarse y apoyar su cabeza entre sus brazos.
Jongdae pensó que estaba cansado de más, ya que utilizar la magia tan seguido suponía un desgaste de energía enorme por lo que tampoco le dijo nada.
Pero minutos después Chanyeol empezó a respirar de manera muy pesado, haciendo que Jongdae se preocupara. Jongdae se acercó a donde se encontraba sentado Chanyeol.
—¿Pasa algo Chan- —cuando acercó su mano al rostro de Chanyeol notó que ardía.
—No hyung, nada —intentó mostrar una sonrisa mientras se sentaba recto.
—¿Desde cuando llevas enfermo?
—No estoy enfermo, hyung —mintió de nuevo.
De enseguida Jongdae dejó el libro en su lugar, volvió hasta donde Chanyeol e hizo que se levantara para salir rápidamente del lugar.
Una vez llegaron a la casa en donde aparecieron ambos por primera vez Jongdae le dijo a Chanyeol que deshiciera la magia.
—¿Cuánto tiempo llevas enfermo? —No hubo respuesta—. ¡Chanyeol!
—No mucho.
—Joder Chanyeol, te repetí miles de veces que dejes ocultar que estás enfermo.
—Lo siento.
Jongdae realmente no sabía qué decir, realmente ese niño era tonto. Era verdad que él mismo no descansaba cuando estaba enfermo, pero al menos no lo ocultaba.
—Descansa, cuando mejores del todo iremos a la biblioteca.
La cama que hizo aparece Chanyeol el primer día que llegaron ahí nunca fue devuelta.
Ese día Chanyeol intentó descansar y Jongdae se quedó todo ese tiempo a su lado.
Jongdae pensó que Chanyeol se recuperaría pronto, como siempre que se resfriaba, a la mañana siguiente de descansar ya estaba completamente bien, pero esa vez no resultó ser así.
Dos días, dos días pasaron y la fiebre de Chanyeol no hacía más que subir.
Incluso para que mejorara, Jongdae tuvo que utilizar la magia para conseguir algo de comer y agua, y aunque comiera algo más decente y tomara suficiente agua, Chanyeol seguía sin mejorar.
En el tercer día, el estado de Chanyeol seguía sin mejorar. La noche ya había caído, Jongdae se acercó a Chanyeol y volvió a tocar su frente, comprobando la temperatura, seguía ardiendo.
—¿No habrá utilizado magia de curación? —se preguntó para sí mismo.
Para comprobarlo, con cuidado Jongdae giró un poco a Chanyeol y descubrió la tela que tapaba parte del hombro de este.
Cinco marcas.
Maldijo, Jongdae maldijo ese momento más que cualquier otro de su vida y terminó llorando.
Si había utilizado magia de curación.
Chanyeol al oír unos sollozos se volteó y vio a Jongdae, al lado, de pie, soltando lágrimas.
—H-hyung... —intentó levantarse.
—¿¡Acaso eres imbécil!? —Chanyeol se sorprendió ante ese grito—. ¿¡Qué no entiendes de que la magia de curación no puedes utilizarla si no sabes controlarla a la perfección!? —Continuó gritando—. ¿¡No sabes que puedes morir!?
Jongdae se preguntó porqué lloraba por ese imbécil. El alma se le partió aún más cuando este se levantó, caminó hacía él y lo abrazó, diciéndole que se encontraba bien.
Esa noche, por primera vez en mucho tiempo, Jongdae abrazó a Chanyeol, temiendo a no poder hacerlo nunca más.
Las piernas de Chanyeol flaquearon, cayó el rígido suelo con Jongdae agarrándolo.
—¿Chanyeol?
Los recuerdos de Jongdae fueron volviendo de una manera fugaz, recordando todo su pasado, lo que acababa de ocurrir durante esos pocos días, había ocurrido ya hace muchos años atrás.
Lo que acababa de pasar, pasó hace mucho.
Una persona se acercó. Jongdae sabía perfectamente quien era, un shenxian¹.
—¿Cuál es tu respuesta final? —preguntó.
—La misma, maestro.
[…]
—Chanyeol —el suave empujar que recibía Chanyeol hizo que abriera los ojos y mirara hacia el chico que se encontraba llamándolo.
—Umh —apoyándose en sus propios codos y con ayuda terminó sentándose en la cama, en donde anteriormente se encontraba tumbado y descansando.
—Te traje las pastillas que me pediste —el menor le pasó dicha cosa a Chanyeol para después sentarse a un lado de la cama—. ¿Estás mejor?
—Sí —Chanyeol llevó su mano derecha a su frente para medir la temperatura—. Al parecer la temperatura ya bajó.
—Descansa hasta que te recuperes, ya le dije a los profesores que no te encontrabas bien y quizás faltarías algunos días.
—Gracias, Sehun.
Sehun solo le dedicó una sonrisa a su mayor para luego levantarse de la cama y tomar el vaso de agua que anteriormente había dejado en la mesita de noche que estaba al lado.
—Toma, hyung, tienes que tomar la pastilla cada ocho horas, recuerdalo.
Chanyeol volvió a agradecer.
—Sehun, tuve un sueño raro —habló una vez tomó la pastilla que le había dado el menor.
—¿Un sueño raro?
Chanyeol empezó a contarle a Sehun todo lo que había soñado, lo de la magia, el viaje en el tiempo... Todo; excluyendo a Jongdae, el nombre de Jongdae y su presencia en todo lo ocurrido había sido eliminada de la memoria de Chanyeol.
Mientras Chanyeol contaba toda la historia, Jongdae estaba viendo todo aquello desde Xianjing².
—¿En verdad mereció la pena? —Preguntó una voz a las espaldas de Jongdae—. Te recuerdo que fuiste tú quien le pidió al maestro que te diera una segunda oportunidad.
—Lo sé.
—Y repetir toda la historia para terminar aquí de nuevo, ¿no es algo estúpido?
—¿Tú crees? —Jongdae se giró y miró a aquel chico—. ¿Entonces tú también hiciste algo estúpido, no? Después de todo, todos los que estamos aquí es porque hemos elegido estar aquí y no porque el maestro nos haya obligado. Podríamos perfectamente vivir una vida común, sin entrenamiento para ser un shenxian, sin vivir tanto, sin haber elegido ser inmortales. Pero, todos nosotros; ellos —señaló hacia las personas que se encontraban un poco más alejados—, tú —señaló al chico de enfrente suyo—, yo —terminó por señalarse a sí mismo— y todo aquel que venga a Xianjing es por la misma razón. Nosotros elegimos ser aprendices a cambio de mantener vivos a otras personas.
—Pero eres el único que ha pedido otra oportunidad, todos los demás; o no la tuvieron, o nos la concedió el maestro sin nosotros preguntar, pero tú fuiste diferente, pediste una segunda oportunidad y todos pensamos que no volverías, ¿para qué lo hiciste si la respuesta iba ser la misma?
—Entonces, ¿por qué tú aún estás aquí? —No contestó—. Por lo que sé, eres uno de los pocos que el maestro le concedió una segunda oportunidad —la pregunta hecha no tuvo respuesta, Jongdae sonrió para continuar hablando—. No sé tú, pero yo lo echaba de menos, tantos años sin verlo, realmente extrañaba intercambiar palabras con él.
—¿Y merece la pena pasar otros mil años aquí solo para ver a una persona una vez más?
—Si el maestro te dejara ver y hablar con Yixing a cambio de estar aquí mil años más, ¿lo harías? —de nuevo, se formó un silencio entre ambos—. Vivir mil años más o mil menos para nosotros, inmortales, sea donde sea, no es nada Baekhyun, porque después de todo, son años que personas normales no viven. Y aunque no quieras admitirlo, yo sé mejor que nadie, que tú, Byun Baekhyun, darías más de una vida por Zhang Yixing. Porque por mucho que tengamos que vivir, volver a ver a la persona que amamos después de estar miles de años solos, tanto tú como yo, sabemos que esos minutos compensan toda la soledad de esos miles de años. Es por eso que quiero decirte que sí, sí que mereció la pena.
☆彡
» Shenxian¹: (神仙) inmortales.
Son dioses, saben de todo tipo de magia y poderes, existen dos tipos:
~Aprendices (仙子 - XianZi): normalmente son los que tienen muy pocos años de entrenamiento (menos de mil).
~Maestro (师父 - ShiFu) : solo existe uno, el que entrena y recluta a las personas para ser shenxian's. Es el único que controla el espacio/tiempo, la vida de las personas y puede retocar la memoria de estas, como por ejemplo el hecho de eliminar a Jongdae de los recuerdos de Chanyeol. También controla los elementos naturales.
» Xianjing²: (仙境) mundo celestial, donde normalmente entrenan los shenxian. Suelen ser montañas con mucha niebla y vegetación.
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Muchísimas gracias a todo aquel que haya leído esta aberración.
Este es mi primer proyecto en Puzzle y espero que haya sido de agrado. Pido disculpas por cualquier falta de ortografía que puedas haber llegado a ver.
Mensaje para Nica:
Nica-ge perdóname si no cumplí con algún requisito que pediste pero esto fue lo único que pude hacer y lo único que me convenció más que los otros tres modelos de oneshot que hice para este reto. ; ;
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