nineteen | in the dark
▇▇▇▇▇▇▇▇▇
❪🎙️❫
EL SONIDO DEL TIMBRE DESCONCENTRÓ A LA RUBIA DE SU TAREA, quien se encontraba sentada en el sofá de su hogar tomando notas en una pequeña libreta la cuál siempre cargaba consigo.
Tras observar rápidamente la hora en su celular se puso de pie y caminó hasta la puerta principal.
—Hey —saludó cortamente al castaño al otro lado, mientras comenzaba a adentrarse—. ¿Qué haces aquí?
—Tengo la tarde libre y estaba aburrido —murmuró Sebastian cerrando la puerta tras él.
—Y por eso viniste aquí —rió dejándose caer nuevamente en el sofá—. Vaya, me alegra ser un centro de entretención.
Sebastian le observó divertido, sin embargo su mirada no tardó en caer sobre la libreta cerrada a un lado de la rubia. Su curiosidad se despertó.
—¿Qué hacías? —cuestionó dejándose caer a su lado.
—Nada.
El castaño hizo un ademan de tomar la libreta en manos de Alessia, pero ella la alejó rápidamente.
—Oye —reclamó él.
—No te he dado permiso para tomar mis cosas —hizo saber con simplicidad.
—¿Acaso escribes sobre tú enamoramiento secreto por mí allí y te da miedo que lo descubra? —inquirió alzando sus cejas con burla.
—Ay, chiquito, sí el enamoramiento es al revés —se burló ella de vuelta.
Sebastian le dió una mala mirada que solo hizo reír a Alessia.
—Eso lo veremos —determinó entrecerrando su mirada hacia ella.
—¿A sí? ¿Qué har...? ¡Sebastian! —chilló Alessia al ver como Sebastian se abalanzaba sobre ella para tomar la libreta que sostenía en sus manos—. ¡Eh! ¡Quítate animal!
Forcejeó intentando sacarse de encima al persistente y decidido castaño quien intentaba alcanzar la libreta en sus manos, pero parecía ser que a pesar de tener una contextura delgada los huesos del silbador eran bastante pesados.
—¡Eres un pesado!
—¡Sí, mira como lloro! —él fingió llorar.
—¡Jódete!
—No, gracias.
—No era propuesta —se quejó ella—. ¡Sebastian, en serio pesas!
Sin embargo entre tanto forcejeo la libreta terminó por salir aventada luego de que Sebastian pasara a dar un ligero golpe a la mano de Alessia quien intentaba golpearlo con la libreta.
Ambos se observaron entrecerrando sus miradas y a la par se pusieron de pie, abalanzándose para ir por la libreta.
—Sebastian. Entrégamela —ordenó Alessia, una vez se vió a si misma perdiendo la carrera.
El castaño volvió al sillón y se sentó en el, aún con la libreta en manos, observando la tapa dura de esta.
—No quiero irrumpir tú privacidad —confesó dándole una mirada—. Pero soy curioso.
La rubia sonrió de lado, y se dejó caer a un lado de Sebastian, quien le tendió la libreta. Lo cierto era que solo quería tontear un rato con Alessia. Le gustaba eso.
—Son solo palabras —comentó—. A veces tengo momentos de inspiración y voy armando versos.
—¿Eso hacías? —inquirió con curiosidad.
La rubia asintió y sin poder evitarlo se sonrojó ante la extraña mirada que Sebastian le daba, por lo que intentando evitar que su mente girara entorno a tal hecho movió un mechón de su cabello tras su oreja.
—¿Puedo escuchar? —pidió.
Alessia boqueó tal pez fuera del agua sin saber que decir.
—Es una canción sin pies ni cabeza —mintió.
—No me importa —Sebastian se encogió de hombros.
Alessia suspiró y le dió una ojeada a la libreta.
—Eres exigente.
Sebastian rió levemente.
—Elige. Uno o dos.
—¿Qué? —cuestionó desconcertado.
—Tengo dos canciones. Elige, uno o dos —repitió.
—Dos.
Alessia tragó suavemente y asintió poniéndose de pie.
—¿Dónde vas? —preguntó al verla caminar lejos.
—Voy por mí teclado... —guardó silencio—. ¿Sabes qué? Mejor subamos, así no tengo que bajarlo y más tarde volver a subirlo —determinó, indicándole que le siguiera.
Ambos subieron las escaleras. Claramente Alessia iba por delante y luego Sebastian por detrás siguiéndole los pasos un tanto nervioso. Una vez en la segunda planta solo caminaron unos pasos para llegar a la que supuso sería la habitación de Alessia.
En una esquina se encontraba el teclado del que la rubia había hecho mención. Ella se dirigió inmediatamente a él, sentándose en la banca frente a él.
—Puedes tomar asiento en la cama o en la silla del escritorio.
Intentando no abusar demás de la privacidad de Alessia, Sebastian se descantó por tomar asiento frente al escritorio, acomodándose para así poder ver a la rubia.
—Por favor... no te rías ¿sí? —pidió en voz casi inaudible.
—¿Por qué lo haría?
—Se llama In The Dark.
Alessia guardó silencio y posó sus dedos en las teclas que comenzaría tocando. Sus dedos no tardaron en moverse sobre ellas una vez tomó la valentía e impulso para comenzar.
Can you find me here
In this dark terrain
Can you pull me out
From under
Diamonds in the dirt
Shining through the hurt
Can you pull them out
Su voz salió con ligereza e impregnada de sentimiento. Desde el primer instante Sebastian supo que Alessia estaba dejando a flor de piel todo de ella. Era la forma en que su respiración salía temblorosa entre pausas y la forma en que cerraba sus ojos evitando el contacto visual.
And hold me close when
I'm running away
Say everything we've
been wanting to say
Take my sky baby light it up
Oh, take my sky baby light it up
Tonight I'm yours
As the shadows break apart
We show all that we are
Tonight I'm yours
And I'm ready to restart
If you can find my heart in the dark
In the dark
Al castaño no le sorprendió a grandes masas la forma en que la rubia había implantado su vida dentro de aquella canción. Desde aquel día en que Alessia rompió en llanto por primera vez junto a él, Sebastian supo de la oscuridad en que ella estaba sumida.
Ella quería salir de la oscuridad. Solo no sabía como hacerlo.
Proof that you can't feel
Show me this is real
Tell me that you are listening
Try to understand
Everything I am
Everything you are
Sus miradas se encontraron por un segundo y juraron haber visto un brillo en la mirada del otro. Pero tan rápido como lo vieron este desapareció porque la rubia bajó su mirada volviendo a centrarse en el teclado.
And hold me close when
I'm running away
Say everything we've
been wanting to say
Take my sky baby light it up
Oh, take my sky baby light it up
Tonight I'm yours
As the shadows break apart
We show all that we are
Tonight I'm yours
And I'm ready to restart
If you can find my heart in the dark
In the dark
Sebastian no podía evitar preguntarse si además de ella misma, aquella canción estaba inspirada o dedicada a alguien más. Después de todo, se hacía referencia a un posible amor o tal vez simplemente estaba malinterpretando todo en un deseo del cual ni siquiera el era consciente
Le-let me love you
Le-let me love you down
Ba-baby love me
Ba-baby love me down
Le-let me love you
Le-let me love you down
Ba-baby love me
Baby love me
Tonight I'm yours
As the shadows break apart
We show all that we are
Tonight I'm yours
And I'm ready to restart
If you can find my heart in the dark
In the dark
In the dark.
Era simplemente una canción preciosa y Sebastian no podía negar algo que era cierto, y claro junto a la voz de la rubia encajaban perfectamente. Al parecer Alessia tenía más de un talento oculto y se alegraba de ser conocedor de ellos.
—Dijiste que eran versos sin pies ni cabeza —mencionó él, repitiendo las palabras dichas por la rubia.
Ella rió suavemente, acomodando su cabello tras sus orejas.
—Sí... mentí.
▇▇▇▇▇▇▇▇▇
SEBASTIAN REPIQUETEÓ SUS DEDOS SOBRE LA MESA. A su alrededor las mesas poco a poco fueron siendo ocupadas por el resto del alumnado. Tras unos largos segundos más de espera sus amigos comenzaron a tomar asiento en la mesa donde él se encontraba, todos con sus respectivas bandejas de comida en mano.
Había un claro bullicio en el que se perdían conversaciones sin sentido, pero él hacia caso omiso a todo al estar centrado en sus propios pensamientos.
—¿Qué ocurre contigo? —cuestionó Jeff, observándole con una manzana en mano.
Sebastian desvió su mirada perdida en algún punto sin contexto hasta él, frunciendo su ceño.
—Nada, ¿debería ocurrirme algo?
—Estás como... perdido —comentó su amigo.
—Tienes la mirada —acotó Trent, apuntándole distraídamente con uno de sus dedos.
—¿La mirada? —repitió confundido.
—Sí... esa mirada pérdida que inconscientemente pones cuando te das cuenta de algo que preferirías ignorar.
Pero yo no quiero ignorarlo... ¿o sí?... se cuestionó internamente.
—¿Hola? ¿Sebastian? —llamó Nick, sacudiendo su mano frente al rostro del castaño.
—¿Qué?
—Vamos ¿qué es lo que te ocurre? —inquirió nuevamente Jeff, palmeándole un hombro.
El castaño suspiró, sin saber que responder a la pregunta que con tanta insistencia le hacían, cuando ni siquiera él tenía una respuesta.
Agitó su cabeza casi con desdén.
—Yo... solo estaba pensando.
—Bah, que si no lo dices no nos damos cuenta —Nick habló con burla.
Sebastian le puso mala cara.
—Déjame adivinar... —murmuró Jeff, tomándose un momento para morder su manzana—. Tiene que ver con Alessia ¿no?
—¿Por qué tendría que ver con ella? —cuestionó a la defensiva.
—Porque desde que la conociste muchas cosas comenzaron a girar inconscientemente entorno a ella —mencionó Trent sonriente—. Y al parecer eres el único lento que no lo quiere aceptar.
—No sé de que hablas —negó—. Pero sí, tiene que ver con ella.
Jeff a su lado hizo un gesto dónde se acreditaba el haber acertado en los pensamientos de Sebastian.
—Bueno... ¿y? —inquirió Nick.
—¿Y qué? —cuestionó Sebastian confundido.
—Vaya... al parecer esta chica le dió fuerte —murmuró Trent—. ¿Qué pasa con Alessia, Sebastian?
—¿Por qué habría de pasar algo con Alessia? —cuestionó.
—No lo sé, ¿la besaste otra vez? —inquirió Trent.
—¿¡La besaste!? —exclamaron Jeff y Nick.
—Muchas gracias, Trent —masculló Sebastian.
—No lo podías mantener en secreto toda la vida —se encogió de hombros.
—¿Cómo así que la besaste? —cuestionó Jeff, impresionado.
Sebastian suspiró y pasó una mano por su cabello.
—Fue solo un impulso, no lo sé...
—¿Pero por qué lo hiciste? —cuestionó Nick.
Sebastian guardó silencio. Lo cierto era que ni el sabía porque lo había hecho en su momento. Aún estaba intentando averiguarlo. O más bien, aún estaba intentando aceptarlo.
—No lo sé —se encogió de hombros como respuesta.
—¿Cómo no vas a saber, hombre? —inquirió Jeff.
—Es que no lo sé —volvió a encogerse de hombros, esta vez con frustración.
—Yo creo que acabas de comprobar aquello con lo que llevabas tiempo en duda —mencionó Trent.
—¿El qué?
—Que soy bisexual —respondió Sebastian tras unos segundos en silencio.
No sonaba tan ilógico. Llevaba tiempo con la duda acrecentando en su mente, y al parecer acababa de comprobar su existencia. O tal vez la bisexualidad no era la sexualidad con la cual se identificaba pero quizás si era aquella que más se acercaba.
¿Pero eso significa que le gustaba Alessia o simplemente ella había sido una especie de sujeto de prueba?
¿Por qué todo era tan difícil?
▇▇▇▇▇▇▇▇▇
HE VUELTO
con un nuevo capítulo
para celebrar los 5k de
leídas y 1k de votos!!!
estoy muy feliz al respecto
y quiero que sepan que estoy
intentando desarrollar y acelerar
el proceso de esta historia lo más
que mis tiempos e inspiración dan
cuídense les quiero 3millones💐💗
© 2O22 | PRFCTGUSTIN
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top