Atrapado
Eran aproximadamente las 6:30am, todos los jovenes de South Park, se despertaban temprano para poder llegar a tiempo a clases y no llevarse un pase gratis a detención.
Algunos eran a los que le importaba llegar temprano, pero a otros, realmente ni sabian que hora era.
Entre esos; Stan Marsh
El capitan del equipo de Fútbol Americano de la escuela.
Lider de su grupo de amigos, (Todos varones, y con 17 años).
Y por ultimo, un desesperado por encontrar Omega.
Hace tiempo tuvo una novia, pero, no era Omega, por lo que no tuvo de otra mas que terminar con ella. Al pasar el tiempo realmente sintio la necesidad de tener un Omega.
Y hoy iba a llegar su celo.
Por lo que debía aprovechar, y buscarse una buena presa.
...
Siendo ya las 11:20am, algunos estudiantes se encontraban en clase, algunos procurando no dormirse, mientras que otros, se encontraban más que dormidos.
Stan, pudo sentir como alguien le tiraba una bola de papel en la cabeza, y suponiendo la dirección en que cayó, supuso que el dueño de tal papel era Craig Tucker, uno de sus más grandes amigos.
Al voltearse a mirar al chico, logro ver que el le señalaba la hoja arrugada en el suelo, por lo que algo confundido, Stan se acercó a la bola de papel, para después colocarla en su mesa y leerla.
"¿Ya sabes a quien elegiras?"
Stan, rápidamente miró hacia su compañero, y luego volvio su mirada hacia la hoja.
"Si ¿Por?"
Rapidamente el azabache lanzo la hoja hacia donde se encontraba el de chullo.
Unos minutos más tarde la bola de papel volvió a las manos del azabache.
"Tweek Tweak, 14 años, noveno grado... no te le acerques"
Stan al leer eso, no pudo evitar reirse un poco, para después lanzarle la bola de papel al otro azabache.
"Ñe, no me gustan rubios, me estoy interesando por otro, el crush de Cartman"
"¿El judío de noveno grado?"
"El mismo"
"Como quieras, solo no te acerques a Tweek... ¿Estamos claros?"
"Sep, ahora dejame escuchar a Garrison"
"Como quieras estúpido. ."
...
Mientras tanto, en unos salones menores que ellos, se encontraba cierto chico pelirrojo, un tanto nervioso.
Desde hace un buen rato que el pelirrojo tenía un mal presentimiento.
No se sentía para nada cómodo, o a gusto.
Sentía que algo iba a suceder, por lo que desde hace rato se encontraba mordiendo su boligrafo mientras sudaba..
-Oye... ¿Que tienes? Andas extraño-Preguntaba Clyde, uno de sus mejores amigos-.
Kyle solo se permitió negar con la cabeza, y así seguir mordiendo su boligrafo.
Podía sentir que el tiempo pasaba de una manera lenta.
De alguna manera, su olor comenzó a hacerse más fuerte, logrando que todos sus compañeros Alfas y Omegas, lo observaran fijamente, hasta el punto de llamar la atención de uno que otro Beta.
Kyle trago grueso, sabia lo que estaba pasando, pero claro que lo sabia.
Se levanto de su asiento, para caminar lentamente donde estaba el impactado profesor.
Al estar lo suficientemente cerca, Kyle estaba a punto de preguntarle si podía ir al baño, pero, justo en ese momento, sono el timbre, sobresaltando al chico. Rápidamente recogió sus cosas y se fue corriendo al baño, hasta que se chocó con un chico de los grados mayores que el.
...
Stan, ya estaba comenzando a sentir como su celo llegaba, dando a entender que dentro de poco despertarla una atracción sexual con cualquier Omega.
Todos los Omegas de su clase, estaban marcados, pero eso no fue suficiente para no intimidarlos con su gran olor a Alfa en celo.
Mientras que, algunos Alfas, lo miraban enojados, por que sabian que este tramaba algo...
De repente, el fuerte sonido del timbre, hizo que una manada de Alfas se llevaran a sus Omegas rápidamente, dejando solamente, a Stan, los amigos de Stan, y Eric Cartman.
El chico gordo lo miraba mal, sabía que tramaba algo, y no era para nada bueno.
Se apresuro a tomar su mochila e irse en busca de su mejor amigo Kyle.
Un chico de 15 años que estudia en noveno grado, pelirrojo, piel blanca como la nieve, ojos grandes y verdes como hermosas esmeraldas y unas pocas pecas adornando su blanco rostro.
Sentía que eģl chico iba a estar en peligro, por lo que se apresuro.
Al estar Cartman fuera del aula, Stan habló a sus amigos.
t
-Ya saben que hacer, necesito toda la ayuda posible... ya saben como se los pagaré... por ahora, concentrense en ayudarme ¿Estamos claros?-Decía con voz gruesa, firme y decidida el hippie-.
-Ya entendimos Marshmelow, ahora vete antes de que cambie de opinión-Soltó riendose un rubio con ropas naranjas-.
Stan solo ignoró el comentario y abandonó el aula, comenzando a caminar en busca del joven pelirrojo.
Pero, de pronto, mientras caminaba por el pasillo lleno de alumnos dispuestos a ir a la cafeteria, se chocó con un pequeño chico, el cual, paró bruscamente su caminar al chocar con el azabache.
Era él...
Debía aprovechar su oportunidad.
El fuerte sonido de la alarma de incendios, hizo saltar a todos los presentes.
-¡¡FUEGO!!! CORRAN MARICAS!! CORRAAAN!!-Gritaba fuertemente McCormick, mientras que todos los alumnos comenzaban a gritar y a correr por sus vidas-.
En un abrir y cerrar de ojos, Stan ya sostenía fuertemente a Kyle de un brazo, llevandoselo a la fuerza a un aula vacia, en la cual, solo daban clases cuando el señor Mackey hablaba de las categorias a los de séptimo grado.
Al entrar al aula, Stan empujo a Kyle hacia el fondo, escuchando como cerraban la puerta por fuera.
-¡¿Q-quien e-er-res?!-Gritaba Kyle nervioso, y asustado, al ver como Stan se le acercaba como si de una presa se tratase-.
-Yo soy... yo soy tu Alfa-Decía Stan-.
Seguidamente, el azabache se lanzó encima del pelirrojo, quitandole sus ropas de un solo tirón.
Kyle intentaba oponerse, pero, al estar en celo, poco a poco iba perdiendo su conciencia, dejando a un pelirrojo estúpido con ganas de aparearse.
El chico lloraba, lloraba al saber lo que se venía, al saber que su vida, se vería obligada a seguir el futuro de todo Omega capturado.
Había leído y escuchado en las noticias los salvajes y desastrosos comportamientos de los Alfas.
Millones de Omegas, comenzaban a ser obligados a vivir su vida junto a un Alfa.
Nadie los podía detener, ni la misma policía...
Porque todos ellos eran Alfas...
Y apoyaban ese horroroso comportamiento.
Stan comenzaba a besar y aspirar su cuello, dejando besos humedos en su blanquecino cuello.
El azabache sentía aquel divino olor a algodón de azucar y cerezas cada vez mas fuerte y embriagante
Era exquisito.
Llegando a otro nivel, el azabache comenzó a succionar y a morder todo su cuello, dejando marcas moradas.
-Hagamos esto rápido ¿Quieres?-Finalizó el azabache, quitandose su pantalon y boxer-.
De un momento a otro, el azabache entro en el lubricado agujero del pelirrojo, quien estaba de toque.
Las embestidas eran rápidas y profundas, los gemidos de parte del joven pelirrojo no hacían falta, mientras que, un fuerte grito, provoco ira de parte del azabache.
-¡¡KYLE!! ¡¿DONDE ESTAS?! VEN AQUI KALH!!-Gritaba un nervioso gordo, muy lejos de donde ellos estaban-.
El azabache, lleno de ira, comenzó a embestir mucho mas duro, provocando gritos de dolor del pelirrojo.
Su entrada se encontraba totalmente roja y resentida, y por supuesto, rodeada de sangre.
-Ca-car-cart-man... a-ay-ayuda...-Murmuraba con pocas fuerzas el pelirrojo, dejando caer lágrimas de sus bellos ojos-.
-¡¡Hasta aquí!!-Grito furioso el azabache-.
Dando salvajes embestidas, el azabache logró conseguir el punto dulce del pelirrojo, logrando captar la atencion de este por todo el placer y dolor que le causaba.
-Ya p-pa-ra-Rogaba el pelirrojo mientras que su pequeño cuerpo temblaba, y a la vez, sentia como la fuerza se iba de su cuerpo lentamente-.
Y, como si el infierno hubiese llegado a su fin, el azabache llego a su limite junto al pelirrojo, acercandose peligrosamente a su cuello, dejando salir sus filosos dientes, clavandolos de inmediato entre el cuello y hombro del pelirrojo
El famoso nudo se hizo presente, haciendo que el azabache agitado, junto al ahora inconsciente cuerpo del pelirrojo, sonriera satisfecho.
Un rato más tarde ya se habia desecho el nudo, haciendo que el azabache comenzara a vestirse.
Y, después de eso, se acercara al cuerpo del pelirrojo, dispuesto a vestirlo, pero, algo en el se sintio culpable al ver un camino delgado de sangre, bajar de su entrada.
El azabache solo se limito a vestirlo e ignorar aquello.
Al estar ambos vestidos, el mayor agarro con cuidado el cuerpo debil del pelirrojo y toco dos veces la puerta, esperando a que le abrieran sus amigos.
-Al fin terminas, pense que lo habías matado-Bromeaba McCormick-.
-Callate y quitate-Respondía Stan, empujando a McCormick para así llevarse al pelirrojo-.
Caminaba a paso lento hacia su hogar, hacia poco tiempo se habia comprado su propio departamento gracias a unos ahorros que su padre le habia cedido.
Ahora si, podía estar despreocupado, y feliz, de saber que ya tenía lo que le faltaba....
Un omega.
...
El gordo no paraba de buscar al pelirrojo, se sentía asustado, podía jurar que lo habia escuchado gritar hace poco en alguna de las aulas.
-¿A quien buscas?-La voz del rubio sexy lo hizo salir de sus pensamientos-Si es quien yo creo que es, dejame decirte que ya te lo quito el ebrio-Bromeaba-.
El corazón y respiración del gordo se detuvieron por un largo rato...
No...
No podía ser...
Los gritos...
Eran de el?...
No
No!
¡¡NO!!
-¡¡JODER NO!!-Gritaba al borde de las lagrimas el gordo-.
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