Safe and sound

LuHan se perdió en esos ojos ámbar, los mismos que pertenecían al que le había ganado el objetivo. Su misión consistía en obtener información de cierto pez gordo sin que notaran su posición y ese precioso rubio la había obtenido con una absurda facilidad.

—¡Siempre es un placer conversar con jóvenes tan apasionados por la ciencia como tú, querido NamSoon! —exclamó el desarrollador de químicos con las mejillas rojas por el licor. Una buena táctica para sacar información, que funcionaba bastante con su cegadora apariencia física.

Ya lo había visto desde que la función de teatro había empezado y los peces gordos de la sociedad tomaban sus asientos privilegiados en las alturas. Él también tenía un puesto alto para acercarse al químico pero, admitiendo con vergüenza, se había quedado prendado del rubio que le había ganado el lugar.

Tan pronto como el ebrio hombre cayó estrepitosamente contra la barra, los colegas de este se lo llevaron entre risas y disculpas hacia el rubio. El joven esperó hasta que desaparecieron para hacer lo mismo, aprovechando el momento en el que LuHan siguió con la mirada a su anterior objetivo. Había logrado grabar la mitad de lo que necesitaba, por lo que tendría que quitársela al chico.

Oh, se le ocurrían muchas formas placenteras de conseguir la información sin tener que hacerle un daño lamentable. Como espía de Wu, ¿cómo no podría hacer algo así?

Ubicó de nuevo al rubio y lo siguió con ese sigilo del que estaba tan orgulloso, el mismo que lo defraudó cuando, al salir del elevador, se encontró con el hermoso rubio.

—¿Buscabas algo, semental? —el espía le ofreció una sonrisa tan seductora que estaba seguro de haberse puesto duro tan rápido como en sus días de pubertad. —Te estaba esperando.

LuHan sonrió, mirando el pequeño aparato que YiXing usaba para transmitir un metraje falso a las cámaras del hotel donde estaba el teatro.

—Tengo trabajo, tú sabes. Pero veo que me lo facilitaste. Eres un chico tan bueno.

YiXing giró y caminó hasta la última habitación, la misma que seguramente ya estaba adecuada para ellos dos. El hotel del teatro era su lugar de encuentro favorito, amaban lo lujoso y novelesco que se veía ese lugar y por eso lo habían elegido como sitio de encuentro para cuando no tenían misiones. Aunque solían aparentar que eran enemigos y que llegaban por trabajo, había ocasiones donde sí tenían trabajo y después de cumplir con él, se tomaban su tiempo para amarse.

No estaba prohibido que se relacionasen entre sí mientras no perjudicara a su trabajo, pero si cuando YiXing tenía a otro de los espías del jefe tras él. LuHan odiaba a ese alto e inexpresivo de Oh SeHun, un chico menor que él por unos cinco años y el que seguía después de YiXing en cuanto a habilidades. Era irónico que los tres mejores espías de Wu estuvieran en una extraña relación entre sí, porque no podía llamarlo trío cuando SeHun solo quería a YiXing para él.

Cuando volvieron a su base, LuHan perdió de vista a YiXing tras la junta con el jefe que les agradeció su anterior buen trabajo y les encomendó otra en conjunto.

—Ese maldito SeHun —gruñó, empezando a buscar al chico por los alrededores. Para su sorpresa, ambos estaban comiendo tranquilamente mientras el más alto aferraba de la cintura a YiXing. LuHan lo entendía y no culpaba a YiXing o se sentía ofendido o menospreciado porque también le prestara atención a SeHun.

Sabía que existían las relaciones de tres y que, aunque no eran tan bien vistas como las de par, eran aceptables mientras fuera consensuado, igual que el sexo.

LuHan arrugó la cara ante el simple pensamiento de sexo con SeHun. Sabía que ninguno estaría de acuerdo y capaz que no tendrían problema en decírselo al otro. El problema era que SeHun estaba demostrando no compartir el pensamiento de ambos y de seguir así, iba a alejarlo de YiXing.


**


Pasaron varios meses donde el asunto se calmó y les dejó encargarse de varias misiones.

Como espías, su principal trabajo para Wu era conseguir la información de lo que fuera que les pidiera. En esa ocasión, tenían un enemigo muy peligroso y necesitaban alguna información de cómo derribarlo.

El enemigo se especializaba en el mercado de armas para Wu y su lealtad estaba con él, no con las otras mafias con las que se le ocurrió ligarse. YiFan estaba muy cabreado porque el tipo había desarrollado armas muy buenas y efectivas bajo especificaciones que él mismo le había dado. Cuando SeHun había descubierto que el maldito le vendió los planos de una a otra mafia, el gran jefe enloqueció y pidió su cabeza.

El traficante y desarrollador sentía una insana debilidad por los jóvenes de piel blanca y de cuerpos delgados, sobre todo los rubios. LuHan era delgado y se consideraba guapo, su musculatura había aumentado por su entrenamiento y ya no se consideraba dentro de los estándares del traidor, mucho menos SeHun, que era más alto que el mismo tipo y era agresivo.

YiXing era el más apto, y no por llamarlo delicado, sino que la dulzura que desprendía y la inocencia con la que podía actuar era el arma perfecta que podían usar para obtener lo que querían. Wu también lo sabía y a pesar de que ambos se mostraron reacios, le debían obediencia.

Funcionando como simples espectadores, jodidamente bien disfrazados, vigilaron cada movimiento de la misión, logrando que sus celos no desfiguraran su cara.

YiXing se veía fantástico con la peluca de suave cabello rubio que le bajaba por las mejillas y el atuendo que había elegido para garantizar la atención del objetivo, cosa que logró tras librarse de un par de obstáculos que parecían desvivirse por consentirlo. El traficante no conocía la verdadera cara de ninguno y aún así la conocía. No viviría lo suficiente para contarlo.

Todo siguió el plan que trazó LuHan, consiguiendo la información que el cerdo soltó con un par de metidas de mano hacia el chino del hoyuelo. WuFan lo quería vivo así que, usando una de las drogas alucinógenas más poderosas que tenían, lo dejaron sufrir con horribles visiones de espantapájaros que le arrancaban la piel hasta que perdió el conocimiento y pudieron llevárselo a su jefe.

Estaba todo en orden cuando SeHun sacó el tema del manoseo hacia YiXing y empezaron a pelear. LuHan, que iba al volante, no pudo controlar la rabia ciega del más alto para cuando sacó la pistola y disparó hacia el bastardo, para después intentar hacerlo con él, hasta que YiXing se metió y entre la lucha, perdió el control del vehículo.

Todo se oscureció en medio de gritos y un sonido que lo ensordeció por un largo momento.

—¡LuHan! ¡LuHan! —gritó YiXing, hincándose a su costado mientras lo miraba con horror.

Le dolía todo el maldito cuerpo. Ese bastardo de Oh SeHun... debió de haberlo visto venir. Era obvio que no lo dejaría quedarse con YiXing. —YiXing, S-SeHun... él debe estar...

SeHun apareció tan rápido que no pudo ni jadear, menos cuando levantó la pistola con su mano menos lastimada y disparó, perforando el pecho de YiXing. El azabache se apoyó mínimamente en el suelo con las manos antes de caer contra el pecho del otro espía, que se había quedado con el grito en la garganta.

— ¡NO TE LO LLEVARÁS! ¡ES MIO! — grito SeHun, cayendo al suelo por sus heridas.

LuHan no soportó y estrechó a YiXing entre sus brazos, respirando erráticamente en un intento de procesar lo que había pasado. No podía ser cierto, claro que no, SeHun no le había disparado a su YiXing en un arranque de celos. No se lo había quitado.

¡Todos menos YiXing! ¡DEBÍA ESTAR SOÑANDO!


**


—¡... quilo, Lu! ¡No pasa nada!

Luhan regresó a la realidad con el corazón palpitando con violencia, enfocando a un preocupado YiXing. Espera, ¿ese era YiXing? ¿Por qué se veía tan delgado y con un cabestrillo? Ese cabello largo lo hacía verse tan lindo... un momento, ¿desde cuándo era negro?

—Aiyo wei, que bueno que despertaste. ¿Te duele algo?

LuHan, con lágrimas en los ojos, estiró la mano para jalar de la nuca al menor y juntar sus labios con necesidad. YiXing jadeó de la sorpresa pero dejó que su novio le diera el mejor beso de toda la semana. Al despegarse, el azabache gimió con las mejillas rojas, dándole a LuHan una imagen muy bella para excitarse por lo que no se había dado cuenta de que era lo que apretaba su mano libre, hasta que un carraspeo le llamó la atención.

—Ni esto te quito lo pulpo, bastardo —gruñó SeHun, mirándolo con el ceño fruncido antes de darle una palmada más fuerte en el brazo. —Me dieron un susto de mierda, malditos.

—¿Qué es lo que pasó? —preguntó visiblemente confundido, no dándose cuenta que apretaba contra sí a YiXing. La escena de SeHun enloquecido de celos, disparándole a YiXing, seguía fresca en su memoria. —¿Por qué estamos en el hospital?

—Unos idiotas llevaron unas bengalas baratas al antro y provocaron un incendio aun cuando se les prohibió llevarlas —explicó el rubio, volviendo a gruñir de rabia. —Claro que me encargue de ellos y mientras ustedes dormían estos tres días por sus heridas, los testigos ilesos, y los que salieron mejor que ustedes, declararon en su contra.

—YiXing, YiXing, mírame. —LuHan tomó el rostro del azabache, mirando los rasguños y banditas que cubrían las pequeñas quemaduras. Salvo por el brazo, parecía estar bien. — ¿Te duele algo? ¿Dónde más estás herido?

YiXing sonrió, dejándole un beso en la punta de la nariz.

—Me protegiste muy bien, gege. Me rompí un brazo y tuve quemaduras menores con una contusión leve. Tú te llevaste lo peor. Al protegerme de la mayor parte del fuego, tuviste quemaduras de segundo grado y una severa contusión cerebral. Dormiste dos días.

El cobrizo suspiró, agradecido de que aquella loca y dolorosa vivencia solo había sido un sueño.

—Gracias por protegerlo, hyung —dijo Sehun.

SeHun jamás le decía hyung aunque fuera el mayor de los tres, así que le sorprendió. Claro que solo lo hacía por haber traído a YiXing sano y salvo. SeHun adoraba al chico más que a nada.

—El médico dijo que les daría el alta cuando despertaras porque solo dormían por haber inhalado mucho humo —prosiguió—. Sus heridas están mucho mejor ahora.

—Joder, quiero darme una ducha y tirarme a ver Netflix —se quejó Luhan sonoramente, sin dejar que YiXing se separara de su cama aunque SeHun le estaba lanzando miradas para que lo soltara.

—Estaba pensando, ¿tu brazo no será un problema durante el sexo? Digo, se viene nuestro aniversario y no quiero lastimarte —empezó SeHun, acariciando la mano sana de YiXing. —Puede que no sea mucho problema si usas tu mano con uno y la boca con el otro.

—De hecho, no es mala idea —apoyó LuHan, delineando el muslo de YiXing. —Y, tendremos que ayudarte en muchas cosas por esa mano lesionada...

La lujuria se asomaba por esos ojos y labios.

—Me gustaría hacerlo aquí. Podrías montarte en LuHan y así podría penetrarte por detrás... —susurró SeHun, inclinándose para besar el cuello de YiXing.

—Seguro se siente muy bien, cariño. Puedes ayudarme con el trabajo manual de ambos —continuó LuHan, llevando la mano sana de YiXing a su erección.

—¡E-Están locos! —gimió el azabache, poniendo distancia de ambos como pudo, con el ambiente demasiado caliente. Si no ponía un alto ahora, acabaría cediendo ante sus dos hombres y terminarían teniendo una buena, pero peligrosa, sesión de sexo público, como había pasado en dos ocasiones. —Lu gege está herido aún y no vamos a hacerlo en un hospital, ¡compórtense!

Los gemidos de frustración y los pucheros de los dos súper atractivos hombres, tan hermosos y guapos, lo hicieron reír. Incluso LuHan, un par de años mayor que ellos dos, hacia pucheros y restregaba sus mejillas en las suyas mientras SeHun, con un puchero grande, se quejaba y besaba sus hombros.

—Bien pero, cuando sane, quiero que te vistas de espía y así pueda follarte duro contra el sofá —habló LuHan, dejando que SeHun acariciara la cintura de YiXing.

—¿A qué viene esa fantasía sexual? ¿Acaso estabas soñando algo húmedo, cabrón? —se carcajeó SeHun, arrebatándole al azabache.

—Y también quiero hacerlo en un teatro. De esos donde hay mucho rojo, cortinas, alfombras y sillas —siguió el mayor de los tres, relamiéndose los labios. —YiXing definitivamente debe estar inclinado en el escenario.

La risa de SeHun y las quejas de YiXing causaron que una enfermera los regañara y sacara a los otros dos. En fin, esperaría el alta y su completa recuperación para ser espías, solo que sin un SeHun psicópata.

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