Capítulo 16
Termina otro mes entre idas y venidas.
Quentin y Jesse desaparecen, a veces juntos y a veces por separado. No importa el momento del día, pueden llegar para apenas cambiar el bolso, ducharse y volverse a ir o pasar una noche antes del próximo rodaje. Parece que filmar es mucho mas demandante de lo que imaginaba.
Por mi parte, aprovecho a Quentin cada vez que aparece para seguir mi proyecto final. Gracias a unas ideas de Jesse, suyas y mías, logré encontrarle el sentido más allá de lo que Wallace exige. Al fin y al cabo, creo que es lo que más importa.
En cuanto a Jesse, digamos que dormir abrazada a ella es lo que más extraño en su ausencia pero cuando llega, me veo obligada a repartir los tiempos. Entre el diálogo, el cariño y el sexo.
Muevo mis dedos rítmicamente dentro de Jesse. Sobre ella, estudio sus reacciones y recordando su estado de trance ¿por qué todavía no acaba?
Continúo sin pensar detenerme mientras uso la lengua sobre su piel para despertarla más pero me detiene sosteniendo mi cabeza en alto.
—Está bien.— Me dice directo a los ojos.
Freno. En parte por el cansancio pero en mayoría por la frustración.
Me hago hacia el costado de la cama donde me desplomo. Jesse se apoya sobre su brazo, a centímetros sobre mi. Vuelvo a respirar mientras hago las paces con mi obvia vergüenza antes de volverme a ella.
Noto su sonrisa pícara de lado, como si nada hubiera pasado. Bueno...en realidad ese 'nada' es el problema.
—Ey, ¿qué tal tu serie final?— me pregunta.
Se hace un silencio corto mientras le sostengo la mirada con mucha, bastante incomprensión.
Rompo en risa mientras me tapo la cara con los brazos. Jesse sonríe.
—¿Qué?— me pregunta tratando de sacarme los brazos de la cara.
Me meto adentro de las sábanas para evitar que me vea la rojez en un gesto bastante infantil.
—No te puedo hacer acabar y me preguntas algo fuera de contexto como '¡ey!, ¿que tal tu serie final?'...¿Eso es lo que haces cuando no llegas al orgasmo?— le pregunto sin tapujos pero aún escondida bajo la sábana.
—¡¡Oh, vamos!! No lo dices en serio ¿verdad?
—¡Estoy avergonzada!
—Sky, ¡vamos!— dice tratando de sacarme la sábana.
—¡No quiero que me veas!— confieso aún con algo de gracia.
Tragicómico. Esa es la palabra.
Jesse se mete debajo de la sábana conmigo y comienza a hacerme cosquillas o algo por el estilo. Reímos y jugamos un poco, hasta volver a desplomarnos.
—Si te digo que está bien, realmente lo siento así. Créeme, no es tu culpa ni tiene nada que ver con nosotras. Solo estoy fuera del mood, eso es todo.— me dice en una sonrisa.
Me besa y río un poco más dejando ir lo que en algún momento sentí incómodo.
—Entonces...¿qué tal tu serie final?— vuelve a preguntar mientras reímos.— ¡En serio!
—Está yendo genial. Q está haciéndolo perfectamente bien. Tenemos diez tomas ya y estoy planeando tomar más esta noche en la fiesta así luego puedo hacer una selección y traérselas a Wallace. Aunque me hubiese encantado poder trabajar contigo también...
Jesse se acomoda a mi lado.
—Lo sé, pero será increíble de todas formas. Quiero decir, tienes una toma mía así que...—Cierra los ojos haciéndose la importante.
La beso entre sonrisas antes de ponerme de pie para ir al baño.
Nunca antes me había pasado esto de dormir en una habitación que tenga un baño en suite pero sé que después de experimentarlo, me costará volver a creerlo utópico.
—No aguanto a que veas el proyecto de Nick.— Le digo mientras me desvisto.— Cuando tomábamos las fotos, juro que podía oír tus críticas en mi cabeza.
Jesse saca tabaco para armarse un cigarrillo y yo ingreso al baño con mi muda de ropa para el día. Abro la ducha.
—¡Já! ¿Cómo?— pregunta en voz alta.
Me meto adentro del agua tibia mientras alzo la voz lo más posible para que me escuche desde la habitación.
—Porque dice que quiere hacerle un crítica sobre capitalismo y la moda-al menos eso es lo que dice...pero si comparas su trabajo con una campaña de moda, ¡no hay ninguna diferencia! Creo que es otra típica-mierda-pretenciosa-misógin- y-blanca...
El agua corre mientras enjuago mi cabello y me paso champú.
¿Jess? Estoy a punto de llamarle la atención a ver si sigue ahí pero espero unos segundos más.
—¿Ah, si?— pregunta al fin.
—Si, tu estarías en modo, ya sabes... 'Como puede este tipo hablar sobre ser una mujer si ni siquiera entiende la lucha, nos está usando de lienzo' o... '¿Diversidad? ¡vamos, tío! Tienen todas el mismo cuerpo', 'Está cayendo dentro del mismo sistema como todos los demás', 'Es blanco y rico, ¿qué otra cosa esperabas?', 'Todo es jodidamente decepcionante.'
Me salgo de la bañera y me seco con la toalla.
—De todas formas, lo verás el próximo viernes en la exposición.—Continúo.— ¿Sabes? Me encontraré con Terrence en el parque. Me llamó anoche para decirme que tenía un lente que encontró en su casa y que quería regalarme...extraño, ¿verdad?
Me termino de acomodar la camisa y antes de salir, me paso un poco de brillo labial, el mismo que Quentin me regaló antes de conocernos.
Salgo del baño empañado. Jesse está recostada sobre la cama, fumando un cigarrillo industrial. ¿Qué no se estaba armando uno?
Luce inexpresiva.
—¿Está todo bien?— le pregunto mientras me pongo un sweater y cojo mi mochila.
—...Si ¿por qué no?— responde.
Reviso mi reloj. Mierda, estoy retrasada.
Cojo mi celular que está en la mesa de luz y camino hacia Jesse, que continúa pensativa.
—¡Te veo esta noche!— Le beso la mejilla con una sonrisa antes de irme.
Sé que tiene rodaje durante el día así que recién la veré en la fiesta de Quentin.
Llego al parque y saco mi móvil del abrigo para chequearlo por primera vez en el día.
Las notificaciones son solo de Adam. Un '¿Tienes planes esta noche?' recibido hace unos quince minutos. Más abajo hay otros, apenas treinta minutos antes que el último.
'Ey, linda. ¿Cómo estás?'
Suspiro.
Minimizo las notificaciones mientras busco con la mirada a Terrence. Lo llamo por el móvil.
—Hola, ¿Terrence?
—Hola, linda.— Me saluda por fuera del móvil, una voz familiar y grave.
¿Qué? No puede ser...¿Cómo...?
Separo mi cara del teléfono para darme vuelta lentamente, temiendo lo que imagino. Como si hubiese una pequeña posibilidad de que no sea cierto.
Tiene el cabello rubio un poco más largo pero lo más nuevo, es la pequeña barba que está dejando crecer. Lo único que me obliga a pensar en la fantasía de un Adam distinto.
Me sonríe. Sonríe sosteniendo un ramo de rosas rojas, las que siempre me regala en ocaciones que considera especiales, como San Valentín, Navidad y mi cumpleaños. No me gustan las rosas pero él no lo sabe. ¿Cuánto hay de mi que no sabe?
¡Mierda!
—Oh, cierto...¡sorpresa!— Agrega notando que no soy capaz de decir nada.
—Adam...¡guau!— miento con una sonrisa sinceramente confundida.
—¿Ni siquiera un abrazo?— me pregunta abriendo los brazos.
Me lanzo a ellos sin darme cuenta que me iba a desplomar. Me contiene en un abrazo mientras siento el mundo darme vueltas. Soy un lío.
—Lo que te he extrañado, Skyler...¡no tienes idea!— me dice al oído.
Su cálido aliento y perfume de hombre exagerado me llena los pulmones con nostalgia y recuerdos que no son del todo malos.
En algún momento estuve enamorado de él...¿tan difícil me sería pretenderlo una vez más?
Noto una lágrima caer por mi mejilla y cuando separa mi cuerpo no encuentro otra excusa y lo beso.
Sólo para que no me vea llorar.
***
¿Qué creen que ocurrirá a partir de la visita sorpresa de Adam? →
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