CAPITULO 5- RECUERDOS.



NARRADOR EN TERCERA PERSONA.

Los chicos y Lucía llegaron a casa, Daniel había estado muy cabreado mientras conducía, intentaba calmarse, tranquilizarse, para razonar una excusa creíble para cuando la chica despertarse, darle una respuesta a sus preguntas y que sobre todo fuera verosímil. Ninguno de ellos, había abierto la boca durante el camino, Calum llevó a cuestas a Lucía durante el poco trayecto que le quedaban mientras jugaba con el pelo de la chica, su cabeza le daba vueltas a lo guapa que era la chica, si debía tener novios, de ser que no si tendría alguna posibilidad con ella y algún que otro pensamiento impuro que no voy a relatar, Jesús por su parte cavilaba como poner a la chica a salvo, intuía que realmente le había pasado algo e intentaba buscar respuesta para que la chica hubiese acabado allí, Alfonso no dejaba de darle vueltas al carné de identidad de ella, veía algo muy raro en él y no sabía el qué y mientras tanto Sebas montaba alguna que otra conjetura extraña en su cabeza. Todos y cada uno de ellos, habían tenido un pensamiento común Lucía, la misma que le estaba dando un giro a sus vidas de 180º.

Calum, recostó a la chica en el sofá más cercano a la chimenea, se sentó a su lado, mientras que los demás llegaban al salón sin hacer demasiado ruido, ya que las chicas estarían ya dormidas.

- ¿Qué vamos a hacer con ella? –Daniel rompió el silencio tirándose en su adorado sofá- cuando despierte, si es que despierta ¿Qué haremos? Le daremos de comer, agua y algo de abrigo y cruzará esa puerta como si nunca la hubiera atravesado ¿verdad? –preguntó doblando su pierna y poniendo una mueca de fastidio-

- Claro... como si fuera un perro –ironizó Jesús- cuando despierte, que despertará, haremos lo que ella quiera... si quiere pasar aquí la noche, tiene mi beneplácito y el de los demás, no sabemos su historia, no tenemos ni idea de porqué cruzaba el bosque sola... y si necesita nuestra ayuda, se la voy a dar, estoy seguro que ella no hará nada contra nosotros, y si necesita quedarse más tiempo que lo haga, la voy a escuchar y si puedo la ayudaré – Jesús estaba muy nervioso, no entendía a su hermano, su actitud no le gustaba-

- Seguramente se le habrá roto una uña, y la niñita habrá decidido abandonarlo todo, creyendo que su vida se acababa... -bromeó Daniel, para el asombro del resto, dándole un trago a un vaso de refresco que había en la mesa- o a lo mejor, ha tenido una pelea con su mamaíta, porque la obligaba a ponerse una ropa, o no la dejaba llegar más tarde, y ha decidido irse cabreada –todas hacen lo mismo, tiene pinta de niñita pija de mamá-

- No te entiendo Daniel – le recriminó Jesús, estaba muy cabreado, no entendía a su hermano, a su gemelo, estaba aterrorizado del Daniel que estaba descubriendo-

- Es un problema... al final todas las chicas son iguales, nos acabará dando la patada después de engañarnos... -contestó Daniel, intentando no quebrar la voz ante su último comentario-

- Sabes... en el fondo eres un pobre mujeriego, que se acuesta con todas para hacerlas sufrir, dándolas de lado después, eres un niñato inmaduro, un alma dolida con la vida, porque no has superado lo de Mar... Daniel han pasado muchos años supéralo ya... ya no eres igual, no eres mi bro, mi hermano, a este Daniel no lo reconozco, bórrate todo esos recuerdos de tu cabeza y vuelve a ser el mismo de antes - Jesús se puso al lado de Lucía, y empezó a intentar reanimarla, mientras que Daniel dolido ante el comentario de su hermano se fue a la cocina-

- Ella es un estorbo... no estoy dolido con nada ni nadie... al fin y al cabo todos cambiamos, yo no me meto contigo porque te hayas convertido en un ñoño, calzonazos que está detrás de las faldas de una chica... y date cuenta, cuando te quiera dejarte lo hará, y no le importará que cuando lo haga, estés hecho una mierda –respondió desde el umbral de la cocina-

Pero para ante el asombro de todos, Lucía empezó poco a poco a abrir los ojos, el calor del hogar y la preocupación de los chicos habían hecho que la chica despertase.

- Chicos callaos... la chica despierta –dijo el rubio haciendo aspavientos, llamando la atención del resto de los chicos los que se pusieron a su alrededor-

NARRA LUCIA

Poco a poco fui recobrando la conciencia, mis parpados se iban abriendo lentamente, no sabía el tiempo que había estado dormida, ni donde me encontraba, durante mi estancia en trance, imágenes de mi vida, la mayoría inéditas, pasaron por mis ojos como si de una película se hubiese tratado, mi padre, la primera vez que me encontré con Ariadna y sobre todo cuando conocí a Álvaro, y todas mis idas y venidas con él.

FLASHBACK.

Iba andando como cada día hasta mi casa, Ariadna no había venido hoy al instituto, según ella, le dolía la cabeza, ya claro... no se podía haber inventado otra excusa mejor para irse a conocer a su querido Mario Casas, que casualmente hoy grababa en nuestra ciudad escenas de su próxima película. Ando por las calles, y me encuentro con un grupo de chicos sentados en un muro fumando, uno de ellos su cara me suena, de hecho creo que va a mi instituto pero a un curso superior, me fijo en él y sus ojos son preciosos y tiene una sonrisa que enamora, pero nunca me he fijado en ningún chico creo que nadie se fijaría en mí.

- Eh, guapa... ¿tienes novio? –pregunto directo uno de los chicos, justamente el de la derecha al que describía anteriormente- no es normal que una chica como tú este solita... cualquiera te podría hacer algo guapetona.

- Si quieres, te dejo probar de mi cigarrillo, creo que te gustara... después le das una calada a este –dijo otro chico, quitándose el cigarro de su boca, y los demás empezaron a abuchearlo entre risas, justo en ese momento entendí el doble sentido de la frase-

- Ehh... parad ya todos... no veis que estas chica no es como las que conocéis, dejad de atosigarla... no os dais cuenta -me defendió el chico al que conocía- encantado ,me llamo Álvaro, eres de mi instituto, vas a un curso menos –en ese momento empezó a chispear, y casualmente no llevaba paraguas- si quieres, te acompaño – se ofreció gentilmente- te vas a mojar, no llevas paraguas y tu casa me coge de camino, te he visto entrar alguna vez a tu edificio – el resto de los chicos comenzaron a sisear y hacer la ola, entre silbidos y cuchicheos del tipo "tío que ha ligado", Álvaro se levantó de su asiento y me dio su paraguas, sin importarle, que él fuera el que el mojara y me lanzó una sonrisa cautivadora para susurrarme al oído- cuando te sientas sola, ya sabes dónde estoy, siempre estaré a tu lado-

FIN DEL FLASHBACK

Desde ese día mi vida me cambió, ya nada fue igual, a la semana me pidió que fuese su novia, y al mes tuvimos nuestra primera de las muchas discusiones, a los días lo pillé en el baño del instituto con dos chicas, y los celos se apoderaron de nuestra relación, en verdad de nuestras idas y venidas, porque aunque nos hiciésemos mucho daño y jurásemos que no íbamos a volver, al final siempre acabábamos haciéndolo y justamente ahora, mediante haber visto todos esos recuerdos desde fuera, me he dado cuenta que Ariadna llevaba razón, lo nuestro era una relación toxica, y por mucho que estuviese enamorada de él Álvaro no iba a ser el amor de mi vida, ya que no quería estar toda la vida así de esa forma

- Chicos callaos... la chica despierta –escuché una vozm antes de terminar de abrir totalmente los ojos-

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ESPERO QUE OS ESTE GUSTANDO... votad y comentad, muchas gracias por leerrr, please.... GRACIASS 

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